1034 «Con alumnos motivados, el aprendizaje es mucho más sencillo».


El profesorado debe establecer una conexión emocional con los estudiantes

Al  margen del intenso e interminable debate sobre el buen o mal funcionamiento de nuestro sistema educativo, lo cierto es que el profesor es el que entra cada día en el aula y mira de frente a sus alumnos para transmitirles una serie de conocimientos. No debería ponerse en duda que la formación y capacidad de estos profesionales es la adecuada.

Pero, ¿por qué hay profesores que captan más la atención de los alumnos que otros y facilitan el aprendizaje?
 
Hay una cuestión muy obvia: una asignatura la hace o no interesante el profesor.
  El profesor que no domina una clase no es porque no se sepa bien la asignatura que imparte, sino porque no establece una conexión emocional con su alumnado».
 Matizar, aún así, que reconoce que un profesor que imparte clases a alumnos de familias de clase media-alta, tendrá menos dificultades que el que imparte su asignatura a hijos de familias desestructuradas o con dificultades económicas.
Los docentes deben solucionar el problema anímico de los estudiantes, animarles a seguir adelante, a que se superen y, para ello, es necesario que descubran el talento de cada uno y saber guiarlo a través de las emociones. 
«Necesitan abrirles horizontes, despertar su ilusión y las ganas de saber. Si solo nos ceñimos a dar una materia, no funcionará. Por ello, el profesor debe mantener un equilibrio entre la parte técnica de la asignatura que imparte y la parte emocional».

¿Cómo lo puede conseguir?

—Conocer al alumno de manera individual. Hacer que cada uno se sienta protagonista y que piense «yo para él soy importante», al margen de que sea más o menos, listo, vago, trabajador...
—Que se forme en psicología y lea mucho sobre estos temas.
—Que piense en sus alumnos y que se haga una fotografía clara de cada grupo. No es lo mismo impartir una asignatura en 4ºA que en 4ºB, cada clase tiene sus propias características, virtudes y dificultades. Debe adaptarse a cada grupo y conectar con ellos a través de las emociones.
—Preocuparse por el alumnado, no solo por impartirle unos contenidos, lo que supone tiempo y dedicación.
—Tiene que ser creativo y contar con material propio que se ajuste a la mentalidad de sus estudiantes.
Plantear retos constantemente para que los alumnos estén continuamente motivados.
Ser coherentes en aspectos tan básicos como que si se les exige puntualidad a los alumnos, el profesor no puede retrasarse al comenzar cada sesión.
—Y, por último, pero no menos importante, vertirlo todo de ética, porque los alumnos necesitan buenos ejemplos y modelos a seguir. 

Según Josep Manel Marrasé,

  Y,  ¿Cómo debería ser el alumno?, ¿los padres? y ¿las instituciones? 

VEMOS CINE:
  
El profesor (Detachment)
Año: 2011 Duración: 97 min. Director: Tony Kaye
 

Sinopsis:

Henry Bathes es un profesor que posee un auténtico don para conectar con los alumnos. Pero Henry prefiere ignorar su talento. Al trabajar como profesor sustituto, nunca permanece bastante tiempo en un instituto como para mantener una relación afectiva con sus alumnos o sus compañeros. Cuando llega a un instituto donde una frustrada administración ha conseguido volver totalmente apáticos a los alumnos, Henry no tarda en convertirse en un ejemplo a seguir para los adolescentes. Descubre que tiene una conexión emocional con los alumnos, con los otros profesores y con una adolescente a la que recoge en la calle. Por fin se da cuenta de que no está solo en su desesperada búsqueda de la belleza en un mundo aparentemente falto de amor y lleno de maldad. 

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