330 LA EUROPA DE LA RESTAURACIÓN. LA CONSTRUCCIÓN DE LOS ESTADOS NACIONALES


 LA EUROPA DE LA RESTAURACIÓN.

El sistema de la Restauración: el Congreso de Viena.

o Las potencias vencedoras de Napoleón se reúnen en el Congreso de Viena (1814-1815) dirigido por Metternich.
o Volver a la situación anterior a la Revolución Francesa.
o Acabar con los principios liberales (soberanía nacional, constitucionalismo)
o El retorno al absolutismo se hace según el principio del legitimismo.
o Se reconoce el derecho de los monarcas derrocados a volver a sus tronos
o Algunos reyes se ven obligados a hacer concesiones a la burguesía reformista.
o Así Luis XVIII promulga una Carta Otorgada.


 
 La reordenación del mapa europeo.

o En el Congreso se remodelan las fronteras de Europa
  • Se pretende equilibrar las fuerzas de las grandes potencias.
  • No se tienen en cuenta las aspiraciones nacionales de los pueblos.
  • Los grandes beneficiarios son Austria, Rusia y Prusia.
  • Gran Bretaña mantiene su hegemonía marítima.
  • Francia vuelve a las fronteras anteriores a 1789 
o Se asientan los dos principios que regirán las relaciones internacionales
  • Celebración de congresos para solucionar los conflictos.
  • Derecho de intervención en los países amenazados por una revolución
  • Se crea el ejército de la Santa Alianza (Austria, Rusia y Prusia)

 L
a restauración figuran la mayor parte de los pequeños Estados alemanes suprimidos a partir de 1803... y el mismo Sacro Imperio, que es sustituido -en lo esencial, con los mismos límites- por una Confederación germánica con poderes limitados. Aparte la Confederación suiza, los regímenes no monárquicos de antaño no son restaurados: repúblicas de Venecia y de Génova, y Provincias Unidas. En este último caso, a iniciativa de Inglaterra, se produce una innovación: a la vez que se mantiene el régimen centralizado instituido por los franceses, se reúnen en un gran reino de los Países Bajos las ex Provincias Unidas y los ex Países Bajos austríacos.


 LA CONSTRUCCIÓN DE LOS ESTADOS NACIONALES


En líneas generales, el ascenso del nacionalismo caracteriza los años 1815 a 1914. Sin embargo, el término “nacionalismo” encubre aspiraciones y realidades diversas.

NACIONES Y PUEBLOS.

 La Revolución francesa expresó una idea vigorosa: que la soberanía reside no en una monarquía hereditaria, sino en la “nación”.

 Hasta la segunda mitad del siglo, esta «nación», en la práctica, va a identificarse con la burguesía: allí encuentra ésta el tema y el marco de sus ambiciones políticas. Al mismo tiempo, el extraordinario dinamismo de la Francia revolucionaria y napoleónica suscitó entre sus vecinos una mezcla de envidia y de resentimiento que, por la fuerza de las cosas, condujo a un deseo de alzarse a un nivel comparable.

 Esto es cierto en el caso de los alemanes, incluso de los italianos, cada vez más preocupados por afincarse colectivamente como tales. Al empuje nacionalista contribuyen también algunas situaciones especiales: las de los belgas frente a los holandeses, de los irlandeses frente a los ingleses y de los noruegos frente a los suecos.

 Otro hilo conductor procede de la idea de que el pueblo, en cierto modo, es un producto natural de la historia, en tanto que la nación, construcción abstracta, sería el fundamento de la legitimidad de los Estados. Hay en esta idea una reacción contra el racionalismo del Siglo de las Luces, pero también la novedad de un interés hacia la etnografía (término que aparecerá en 1823 con esta significado: «clasificación de los pueblos según sus lenguas»).

Tanto en Italia como en Alemania, el criterio de la lengua será invocado (entre otros) para justificar la unidad. Lo será también, hacia finales de siglo, para apuntalar diversos tipos de reivindicaciones autonómicas: catalana, flamenca, vasca...



1. Nación y movimientos nacionalistas.

o Factores que contribuyen en la formación de los Estados-nación.
  • Formación de los Estados unitarios (siglos XVII-XVIII)
  • Necesidad de articular los mercados nacionales con la Revolución Industrial.
  • Difusión del concepto liberal de nación.
o Concepto liberal de nación: conjunto de ciudadanos ligados por una historia, una lengua y una cultura comunes y especialmente por la voluntad de vivir juntos y constituir un Estado.
o En Europa occidental hay situaciones distintas.
  • En algunos casos coinciden Estados y naciones (Portugal, Dinamarca). El proceso de afirmación nacional coincide con las revoluciones liberales
  • En otros (España, Francia…) el nuevo Estado liberal incorporaba diversas nacionalidades y se llevó a cabo un proceso más o menos conflictivo de uniformización.
o En Europa oriental el desajuste entre fronteras políticas y nacionales era mucho más grave.
  • Alemanes e italianos estaban divididos entre diversos Estados y los nacionalistas deseaban unificarlos en uno solo. 
  • Los imperios turco y austriaco sometían a diversas nacionalidades. 
  • El objetivo de los nacionalistas era la independencia

2. Los primeros movimientos nacionalistas

o El mapa resultante tras el Congreso de Viena deja en Europa un complejo mosaico de imperios, Estados y naciones sin Estado.
o Con las revoluciones liberales y basándose en el derecho de los pueblos tienen lugar las primeras revueltas nacionalistas.
o Insurrección independentista de carácter liberal en Grecia.
  • Proclamada en el Congreso de Epidauro (1822) y no reconocida por los turcos hasta 1829.
  • Cuentan con el apoyo de Francia, Gran Bretaña y Rusia.
o Bélgica se independiza en 1831 aunque no es reconocida por Holanda hasta 1839.

3. La “primavera de los pueblos”

o La revolución de 1848 tuvo un fuerte componente nacionalista en el Imperio austriaco de forma paralela a la revuelta liberal (“primavera de los pueblos”)
o La revuelta se inicia en Viena y provoca la caída de Metternich.
  • Se elige una Asamblea Constituyente mediante sufragio universal.
  • El emperador abdica.
o Surgen movimientos nacionalistas.
  • En Praga, Polonia y Croacia reclaman la igualdad de derechos entre los distintos pueblos.
  • Movimientos en Lombardía y Venecia.
  • Hungría proclama su independencia.
o Todos fueron derrotados pero el Imperio austriaco se vio obligado a introducir
reformas.
o Sistema liberal moderado.
o El Imperio se convierte en una monarquía dual con dos Estados , Austria y Hungría

LAS REVOLUCIONES LIBERALES (1820-1848).

1. Las revoluciones de 1820 y 1830

o Durante la Restauración los liberales se organizan en sociedades secretas
(masones, carbonarios…) herederas de la Ilustración y la Revolución francesa y que defienden la insurrección contra el absolutismo.
o Protagonizan una primera oleada revolucionaria entre 1820 y 1824 que supone una primera quiebra del sistema de la Restauración.
o En España, Portugal, Nápoles y el Piamonte se abre un breve periodo liberal.
o Abortado por la intervención directa de la Santa Alianza en 1823.
o En la segunda oleada (1829-1839) la intervención popular favorece la derrota del poder aristocrático.
o En Francia en 1830 se implanta una monarquía constitucional con Luis Felipe de Orleans.
o Bélgica consigue su independencia alterando el mapa que había salido del congreso de Viena.
o A finales de la década de 1830 en Europa occidental se va imponiendo un liberalismo moderado.
o Se forma una élite liberal moderada (alta burguesía) que margina de la acción política a la pequeña burguesía y a las clases populares.
o Se consolida el sufragio censitario.
o Se limita el ejercicio de las libertades.



 La experiencia democrática y social (1848).

o El sistema de la Restauración termina definitivamente con la oleada revolucionaria de 1848 originada por:
  • Insuficiencia de las reformas de 1830.
  • Malestar generado por el desarrollo del capitalismo deterioro de las condiciones de vida de la clase obrera.
o Tiene diferentes formas
  • En Europa oriental supone la abolición del feudalismo (excepto en Rusia).
  • En Europa occidental se extienden los nuevos ideales democráticos.
  • Soberanía popular.
  • Sufragio universal masculino
o Comienza en París en febrero de 1848 con una insurrección contra el recorte de libertades decretado por el rey.
  • Luis Felipe de Orleans huye y es proclamada la República.
  • Se forma un gobierno provisional plural con un programa de reformas políticas y sociales.
  • Sufragio universal masculino
  • Supresión de la esclavitud
  • Abolición de la pena de muerte
  • Intervención del Estado para garantizar el trabajo a los parados
Una revolución le puso en el trono de Francia y una revolución le hizo abandonarlo. Luis Felipe de Orleans fue elegido monarca por los liberales franceses en 1830, gracias al principio de soberanía nacional. Con el estallido revolucionario de 1848, el 24 de febrero tuvo que abdicar en su nieto, el conde de París, que nunca llegó a reinar.

Igualmente podríamos decir que fue por una abdicación que Luis Felipe de Orleans se convirtió en rey de Francia. La Revolución de 1830 forzó la renuncia al trono de su antecesor, Carlos X de Borbón. Al comienzo de su reinado, Luis Felipe I contaba con el apoyo de la burguesía y con el buen clima generado por un ciclo económico expansivo.

Pero poco a poco se fue apoyando en el partido conservador de la Resistencia y en François Guizot, nombrado jefe de gobierno en 1840, partidario de limitar el poder popular. Ambos estaban en sintonía en la idea de propiciar un acercamiento a Gran Bretaña que evitara la guerra. Se firmó la primera Entente cordial (1840-46), que ponía fin a la rivalidad franco-británica en el Mediterráneo y en España.
La crisis general del país aumentó el descontento de los franceses hacia la política conservadora de Guizot y, por ende, hacia el propio monarca, que sólo satisfacía los intereses de la alta burguesía, mientras cundía el paro entre los obreros.

En febrero, la insurrección de los pequeño-burgueses, obreros y estudiantes provocó la abdicación de Luis Felipe (que se exilio a Claremont, en el condado británico de Surrey, en donde murió en 1850) y la proclamación de la Segunda República en Francia.

o El gobierno moderado que resulta tras las elecciones recorta alguna de estas medidas.
o Nueva insurrección en junio de 1848 enfrentamiento entre la burguesía y el proletariado.
o La burguesía se une en torno a un gobierno fuerte que garantice un sistema liberal.
  • Napoleón III accede al poder y proclama el Segundo Imperio (1851)
o El ejemplo de París se extendió por otros países.
  • El Imperio Austriaco se convierte en monarquía constitucional
  • Se suprime la servidumbre
  • Sólo en Rusia se mantienen las estructuras señoriales.
o 1848 supone la culminación de la revolución burguesa en Europa y el comienzo del protagonismo de las fuerzas sociales populares.


Las guerras internacionales que estallan en Europa occidental en el siglo XIX están ligadas a la cuestión de la unidad italiana (en 1859) y de la unidad alemana (en 1863-1864, 1866 y 1870-1871). 

LA UNIDAD ITALIANA. 

A mediados del siglo XIX, ésta aparece muy quimérica. Primero porque Austria controla una parte de Italia y, no tiene intención alguna de soltarla. Después, más profundamente, porque desde finales del siglo VI Italia nunca ha conocido la unidad política, bajo cualquier forma que fuese. El recuerdo de la unidad parcial instaurada por Napoleón afecta solamente al norte de Italia. Nápoles y Sicilia están lejos, al otro lado de los Estados pontificios que no sería fácil suprimir de un plumazo... Así pues, lo que se pretende, con criterio realista, es una Confederación. La intervención militar de Francia al lado del reino de Cerdeña (dicho de otro modo, de la casa de Saboya) pone fin, en 1859, a la hegemonía austríaca. En unos meses, todo el norte de Italia (excepto Venecia, que Francia deja a Austria), se une a la casa de Saboya. Al sur, en cambio, es Garibaldi, a la cabeza de la Expedición de los Mil (1860), quien fuerza el destino. Italia forma así un reino unitario que muy pocos preveían. Venecia (en 1866) y Roma (en 1870) caerán como frutas maduras. LA


o En 1815 Italia estaba dividida en diversos Estados, algunos de ellos (Lombardía y Véneto) bajo dominio del Imperio austriaco.
o En la década de 1830 surge el movimiento nacionalista Risorgimento.
  • La Joven Italia (Mazzini) reclama la creación de una república democrática unitaria.
o El fracaso de los intentos revolucionarios de 1848 deja la situación como estaba.
o Sólo en el Piamonte se consolida un Estado constitucional bajo la dinastía de los Saboya.
  • Su primer ministro, Cavour, será el impulsor de la unificación.
o El proceso será resultado de una doble estrategia: la revolucionaria de Mazzini y la moderada de Cavour
  • Este consigue anexionar Lombardía (1859) y los Estados centrales (1860) tras derrotar a Austria con apoyo francés.
  • Garibaldi, republicano mazziniano, emprende la conquista del reino de las Dos Sicilias (al sur).
  • Para no dividir el movimiento reconoce a Víctor Manuel II como rey de Italia (1861) renunciando a la república.
  • La unidad se completa con la anexión de Véneto (1866) tras derrotar a Austria y la de los Estados Pontificios (1870).

o El nuevo Estado tiene que enfrentarse a tres problemas.
  • La hostilidad del Papado.
  • Los contrastes entre el norte industrializado y el sur atrasado.
  • El carácter incompleto de la unificación (Istria y Trento quedan fuera).


UNIDAD ALEMANA. 

Para conseguir su unidad, los alemanes disponen de un marco político: la Confederación germánica. En 1848-1849, el parlamento de Frankfurt lo intenta en vano, porque la realidad del poder está en otra parte, en las dos capitales rivales: Viena y Berlín. Prusia dispone desde 1815 de una clara ventaja geográfica: del Niemen al Mosela forma el primer Estado «panalemán». Hacia ella se vuelven los partidarios de la unidad más que hacia Austria, tan ''danubiana'' como alemana. Todavía es necesario superar la rivalidad austro-prusiana: lo conseguirá Bismarck, por la astucia y la fuerza, en menos de diez años, desde su accesión al puesto de canciller de Prusia en 1862 hasta la fundación del Imperio alemán en 1871. El nuevo Imperio, levantado en torno a Prusia, conserva un carácter federal que defienden con celo los Estados alemanes supervivientes, en particular los del sur. Sin embargo, la exclusión de Austria parte en dos la incipiente nación alemana, cuestión que volverá a surgir en el siglo XX.

 o Bases ideológicas
  • Existía un componente cultural del nacionalismo alemán reforzado por el romanticismo.
  • Núcleos liberales que reclaman la construcción de una nación.
o En el Congreso de Viena se había creado la Confederación Germánica (39 estados).
  • Entre ellos dos potencias, Prusia y el Imperio Austriaco.
o Se crea una Unión Aduanera (Zollverein, 1834) que será el primer paso para la unidad.
  • Austria queda fuera.
  • Prusia tomará la iniciativa de la unificación.
o Durante la revolución de 1848 se formó un Parlamento en Frankfurt que ofreció
la corona de Alemania al rey Federico Guillermo de Prusia.
  • Este rechazó la vía democrática.
  • Impuso la estrategia de su canciller, Bismarck.
  • Prusia dirigiría la unificación desde su supremacía militar y económica.
o El proceso se inicia con una guerra contra Dinamarca (1864)
  • Anexión de los ducados de Schleswig y Holstein.
o Tras derrotar a Austria (1866) y Francia (1870-1871) se cohesionan los estados germánicos.
o El proceso culmina con la proclamación del Segundo Reich y de Guillermo I como emperador.
  • Estructura federal con dominio de Prusia.
  • Ideología conservadora y militarista.
o La unificación deja sin resolver dos cuestiones
  • La dualidad religiosa entre católicos y protestantes.
  • La no integración de los alemanes de Austria.

LOS NACIONALISMOS INTEGRADORES.

 La oposición entre la idea (considerada francesa) de nación y la idea (considerada alemana) de pueblo (Volk) cristaliza a propósito de Alsacia-Lorena, que Francia tuvo que ceder a Alemania como consecuencia de la guerra de 1870-1871. De un lado se sostiene que los alsacianos se habían adherido voluntariamente (a partir de la Revolución, se entiende) a la nación francesa; de otro, se argumenta que los alsacianos siempre han sido, y continúan siéndolo, de dialecto alemán. No obstante el debate pierde en la práctica su significado en el último tercio del siglo XIX. En efecto, por todas partes, o casi todas se impone el principio de la enseñanza obligatoria para el conjunto de la población de la lengua oficial del Estado. En un sentido, la era de los nacionalismos «posibles» se cierra así, al menos en Europa del oeste. Con la enseñanza obligatoria, el sufragio universal y, frecuentemente, el reclutamiento, cada Estado se considera a partir de entonces depositario del único nacionalismo legítimo. Su misión es la de integrar su población en todo: Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia, etcétera, actúan en este aspecto de la misma manera. Sólo se exceptúan del movimiento lingüístico, por evidentes razones, Suiza, Bélgica (con reticencias) y Austria-Hungría. La voluntad de unificación lingüística suscita reacciones a finales del siglo XIX en Cataluña y en el País Vasco, por ejemplo, que se amplificarán en el siglo siguiente. En la misma época, la noción de pueblo, "producto natural de la historia", experimenta una desviación de carácter racial

PARA SABER MÁS, VER:

LA EUROPA DE LA RESTAURACIÓN  



No hay comentarios:

Publicar un comentario