454 PATRIMONIO ETNOGRÁFICO. FIESTAS. SEMANA SANTA DE CÓRDOBA

PATRIMONIO ETNOGRÁFICO. FIESTAS. SEMANA SANTA DE CÓRDOBA

Hay tradiciones que duran y duran. Y una de ellas es aquella que nos lleva a estrenar alguna prenda de vestir cada Domingo de Ramos. Responde a otra época. Epocas de austeridad. Comienza la Semana Santa. 


Ya lo dice el refranero español: «En Domingo de Ramos, quien no estrena, no tiene manos». Es una de las tradiciones más extendidas en nuestro país, en la que vale cualquier prenda o complemento nuevo, de calcetines para arriba, para vestir por primera vez en este día. Quien la cumple, reza la tradición, tendrá suerte a lo largo de todo el año.

La Semana Santa de Córdoba es silencio y recogimiento.

Las procesiones enmarcadas en el Casco Histórico posibilitan la búsqueda del encuadre que da la callejuela, La saeta surge espontánea. Y ya a su paso por la carrera oficial  el despliegue efectista luce en su esplendor. El cordobés discurre entre el tumulto  festivo y el silencio confrade. Pasión y fiesta báquica.

 

 
 
Es momento de visita a los monumentos y también de celebración de los Santos Oficios. Entre todas las iglesias es destacable la liturgia que tiene lugar en la Catedral. las parroquias celebran la Santa Cena de Jesús con sus apóstoles.

Es una tradición ir a visitar los sagrarios de las iglesias en el Triduo Sacro, que son los días en los que se conmemora la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo. Días para rendir culto al Santísimo Sacramento . Los templos y conventos que salvaguardan esta liturgia con mimo exquisito muestran su esplendor. Las iglesias y conventos abren sus puertas, incluso las clausura como la de Santa Marta, las Capuchinas, Sor Ángela de la Cruz y Santa Ana. La intimidad se impone en estos espacio. Se rezan tres padrenuestros delante del altar.

"Era normal que ciertas casas se instalaran altares el día del Jueves Santo. Caben los ejemplos de la basílica de San Pedro así como de la parroquia de San Nicolás . Estos altares también abundaban en los populares barrios de San Lorenzo y Santa Marina...  El altar mayor  solemnemente adornado con luces y flores que representa al mismo tiempo la institución de la eucaristía y el sepulcro del Señor. 

En otro tiempo se invitaba a los  vecinos a velar durante toda la noche.  Cerca no faltaban tortas, los pestiños y el anís de Rute para el tránsito de la noche.

Otra tradición que solía realizarse durante la Semana Santa era la del rastreo de latas. Imagina el  revuelo en el barrio. Enlazadas las latas se hacen sonar cuando las campanas marcan el toque que anunciaba la Resurrección del Señor".

  
En La Victoria hacen un muñeco relleno de paja representado a Judas. Alguna vecina lo colocaba en en su puerta por mantener la tradición.  Finalmente atan el icono a un coche junto a serie de latas y termina siendo arrastrado por todo el pueblo ante mirada del vencindario


Según la tradición religiosa el cordero ha sido sacrificado por nuestros pecados en una cruz bajo cuyos maderos llora una Madre desconsolada. Y Jesús resucitará una vez más y con su Resurrección renacerá en todos la Esperanza.  La luz vence a las tinieblas y la razón se une al espíritu en un misterioso acto.


Los ojos de miles de cordobeses volverán a debatirse entre el color del cielo. el donde ir, o el qué me pongo. La Semana Santa es una de las fiestas que más interés despierta en toda nuestra provincia y atrae a un mayor número de visitantes por su vistosidad, cultura popular y tradición. Durante estos días la devoción y la costumbre se unen. Prueba de ello es la declaración como Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía de trece de estas fiestas en la provincia. Igualmente, las festividades de Cabra, Puente Genil y Baena están consideradas, además,como Fiestas de InterésTurístico Nacional.

Con la popular Borriquta comienza la Semana Santa cordobesa tal y como viene haciendo desde 1963. Es Domingo de Ramos. Por las iglesias y calles de Córdoba veremos  imágenes  veneradas . Sin ofender al penitente, cabe destacar , El Rescatado, que sale el Domingo de Ramos de la parroquia de Nuestra Señora de Gracia.  El Lunes Santo parte de la Iglesia de San Lorenzo una de las procesiones más representativas de la ciudad, con el Cristo del Remedio de Ánimas.   Nuestra Señora de la Paz y la Esperanza sale a la calle el Miércoles Santo  ante unos fieles deseosos de verla aparecer en la plaza del Cristo de los Faroles. como ya lo hiciera por vez primera un 6 de abril 1941. Ya en el Jueves Santo, El Esparraguero, desde LosTrinitarios que procedente de México y con cuerpo de cañaleja llegó a Córdoba en 1618 Nuestra Señora de las Angustias, que sale  desde la Iglesia de San Pablo auque este año supone el regreso de Las Angustias a su iglesia de San Agustín,  que fue su sede desde 1558 hasta 1961. También veremos al Jesús Caído de San Cayetano que acompaña desde siglos las tardes en capilla de los toreros cordobeses y cruzará de nuevo la Malmuerta y Santa Marina.Y, como no, veremos la "virgen guapa, la Soledad de San Cayetano" que marcó un antes y después en el devocionario cordobés.   El Viernes Santo, el Cristo de la Expiración en San Pablo refleja el momento en el que Jesús encomienda su espíritu mientras su vida humana se le escapa en el dolor de la crucifixión. Nos dirigimos a la portada de San Jacinto en la plaza del Cristo de los Faroles, esperando la salida de la Virgen de los Dolores, "´la Señora de Córdoba" y su  interminable número de fieles en  procesión. Córdoba tiene destacadas vírgenes dolorosísimas, abatidas por el dolor: Los Dolores, Angustias, Caridad, desde 1974  la Virgen del Rosario en sus Misterios Dolorosos que supone una nueva visión. La plaza de la Compañía renovará la imagen centenaria del Santo Sepulcro con música de capilla y esa atmósfera funeral, silencio sepulcral,  llegará también a la Carrera Oficial con la Virgen del Desconsuelo, la Virgen de la Soledad , María Santísima del Silencio y la Virgen del Rosario expresan en su rostro el simbolo del tránsito de Jesús desde lo humano a lo divino. A media noche la multitud en silencio queda en su templo de origen. El Domingo de Resurrección desde el templo de Santa Marina emergerá la figura brillante, clara y redentora de su Resucitado. Y así poner punto y final a la Semana Santa cordobesa
 
Hoy  la fiesta se debate entre lo religioso y lo pagano, entre lo multitudinario y el recogimiento individual, entre el silencio y el ruido, entre la iglesia y la calle, entre el turismo, la vivencia o la huida.  Sigue más o menos un modelo procesional marcado por Sevilla. No olvidemos que en Córdoba no tuvimos Semana Santa durante buena parte del S. XIX y que Sevilla sirvió de modelo cercano. Fue entonces , ya incluso  en 1862, cuando muchas hermandades viajan a Sevilla para ver qué había . Un modelo neobarroco para todos los sentidos. Quizá toca  recuperar  la  propia identidad  de la Semana Santa cordobesa  en sus palios y cristos. Volver a  cuna de grandes retablistas Sandoval, Sánchez de Rueda, Sánchez Cañadas... y  plantear nuevos retos. Hoy parece que cobra nuevos brios. y asistimos a determinados eventos religiosos con nuevas procesiones, promoción de la imaginería católica,  concentraciones de hermandades y reflexiones para una redefinición religiosa de fiestas populares de Córdoba


A esta é! .  Es la voz que utiliza el capataz para que los costaleros se concentren. Escuchen sus órdenes. Oigan el llamador con su golpe seco, dado por el capataz  para una levantá . Todos a una, a pulso,  y el paso se levanta al cielo.
El crujir del exorno sobrevuela hasta asentarse en las nucas de los costaleros. Las andas sostienen la imagen. Tras los respiraderos y faldones se oculta la cuadrilla de costal, faja  y alpargata. La lista ahora está formada por hermanos y profesionales, antes eran mozos de cuerda o descargadores de mataderos, magníficos estibadores dispuestos por un sueldo. Les espera la mataura que queda en la cerviz, el rosetón del trabajo hecho. Aguanta la delantera. Ahora los contraguías también vocean en el  andar tras los nazarenos. Se cimbrea el paso, las bambalinas bordados con hilo de oro, seda, tisú lucen. Los ensayos han dado su fruto. En la trasera,  a ritmo de banda, los tambores y cornetas buscan la carrera oficial. Tras el callejeo  y la espectantes multitud,  en palcos y aceras, en silencio o aplauso, entre bocadillo o parada en la próxima taberna, con  un santiguarse observan  el retorno procesional a sus cuarteles.  A Tierra,  que es  la voz que utiliza el capataz para que los costaleros paren la chicotá.
Ahí queó!

 Breve diccionario cofrade. teodosio
 
Es tiempo de cuadrilllas. Rafael Zafra "creador de la primera cuadrilla de hermanos costaleros en Córdoba luchando entonces contra un muro".  Manuel Quirós  el primero que montó una Cruz para recaudar fondos,

Es tiempo de bandas.Manolo Laguna "que fue el artífice de que las bandas fueran detrás y no delante de los pasos", así como al obispo Cirarda.

Es tiempo de saeta. como las de María La Talegona, "que cantaba con la masa de la sangre" de la que destacó su "cordobesía" y su cante. Así, definió la saeta como "ese dardo al corazón, esas notas afiladas que se abren paso desde la garganta hasta el espíritu, que oímos sobrecogidos con respeto y en silencio, crujiendo los sentidos, masticando la tragedia del duelo (Adaptación. Del "pregón" R. Cremadas, 2014)). Es algo más que una manifestación folklórica. Es un canto desgarrado del pueblo. La saeta es una exaltación de la oración. Es un cante del sentimiento con la pasión de los "ay" .  Diversas teorías sobre su origen. ¿Pudiera ser cordobesa? La presentan con referencias árabe con el canto de los almuédanos desde los alminares convocando a los fieles a la oración o hebrea con la música litúrgica de los cantos sefardíes, o finalmente cristiano con los antiguos cantos procesionales de los misioneros franciscanos. Sus fuentes literarias son la inspiración poética de sus autores, pero también las antiguas cantos litúrgicos cuaresmales, el romancero de la Pasión y muerte de Jesucristo y los misereres. Son invocaciónes espontáneas anónimas cantadas en petición de socorro o gracia  dirigida a la Virgen o a Jesús . El mundo gitano la hace oir ya en el s XIX dandole un carácter jondo. También se la reconoce con diversos nombres samaritanas, cuarteleras, antiguas, llanas, sin melodía... que algunos señalan como preflamencas, Una cuarteta o un quinteto romanceado son su base pudiendose acomodarse al al ritmo de tambores y trompetas. Hoy la Semana Santa la presenta en sus rincones y callejuelas frente al desfile procesional. Saetas dedicadas a su Cristo, a su Virgen, a su hermandad.  Evocan a un momento de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo, del Dolor de la Virgen.  La virgenes hacen parada y se "mecen" a su canto y su piropo. Y por todo el territorio cordobés su sonido se hace sentir, la escuelas de saetas cumplen su función aunque el saetero nace y no se hace.

Es tiempo de luto. El protocolo manda.  Con riguroso silencio la tradición de que las mujeres visitan los sagrarios vestidas con mantilla, con peineta más alta en el caso del Jueves Santo y peineta más corta y discreta en el Viernes Santo.

 La persona que la viste ha de conservar la compostura mientras la lleva. El vestido ha de ser negro de terciopelo o de crepé, de manga larga o semilarga, por las rodillas y escote barco o a la caja. El escote en pico está permitido siempre que no deje ver el «canalillo». Debe evitarse un vestido demasiado ceñido y nunca entero de guipur (encaje).

La mantilla es una prenda que se usa exclusivamente para fiestas religiosas y taurinas. En Semana Santa tan sólo se viste Jueves y Viernes Santo. Únicamente puede llevarse a partir de la mayoría de edad. El pelo debe de ir recogido en moño bajo, donde se sujetará la peina y el maquillaje ha de ser suave, nada recargado y los labios sólo con un discreto brillo o nude. Un accesorio importantísimo es el broche que sujeta la mantilla o la peina por detrás, en la nuca. El broche tiene que ser de plata o de oro blanco.
Los pendientes son siempre largos, de plata o con brillantes. También están los llamados «de Virgen», de circonitas. Se admiten pendientes de perlas, pero siempre largos.Jamás se llevan flores en el pelo ni en la solapa vistiendo mantilla.
Se puede llevar un colgante de plata en el cuello, o bien una cadenita con una cruz. También se puede llevar collar de perlas en señoras de más edad. 
El incienso purificador no oculta, los placeres culinarios. Es tiempo de dulce  y torrija . Las penas con dulce son menores. De nuevo, la sabiduría popular se manifiesta, consiguiendo con  unos sencillos condimento que el cuerpo alcance la alegría espiritual. (Ver: patrimonio cultural. vida cotidiana en la cocina. paisaje ...). Se luce "palmito" en la multitud. El ver y el dejarse ver en la multitud, engalanada con trajes de chaqueta y corbata, vestidos y falda con tacones inverosímiles, penitencia para semana de pasión

 Los cordobeses salen a la calle.  Son días grandes  para dejarse ver. Semana Santa de 1924 .



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