533 ITINERARIO PATRIMONIAL POR EL PAISAJE DE MEDINA AZAHARA, LA CIUDAD BRILLANTE

ITINERARIO PATRIMONIAL POR EL PAISAJE DE MEDINA AZAHARA, LA CIUDAD BRILLANTE

Hacer itinerarios es visualizar, percibir y sentir el paisaje

Se podría decir que las ciudades son como los seres vivos, o como las civilizaciones, porque nacen, crecen, llegan a su plenitud y luego decaen. A veces, reviven, y quieren nuevas explicaciones desde su memoria la identidad. Conforman una nueva geografia sobre el Patrimonio Cultural que plantean itinerarios de vida con memoria.

PARA SABER MÁS, VER.


Córdoba en su reflexión por la ciudadadela de Medina Azahara pide que sea Patrimonio de la Humanidad


 Félix Hernández realizó las primeras excavaciones sistemáticas en 1911 y la consideración de monumento nacional llegó en 1923.

"Si existe un complejo monumental en Córdoba que una nuestra cultura y nos sirva como símbolo integrador es Medina Azahara" ("Pablo García López)

"Es un modelo de ciudad contemporánea de vanguardia en la que se unió la ciencia, el arte y la tecnología de la época",( Jesús Alcaide)

"Es un espacio singular para las emociones y un lugar excepcional para viajar en la historia de nuestra tierra". (Rosa Aguilar)

" Es un itinerario cultural por nuestro paisaje y buen ejemplo para ejemplificar la geografía patrimonial cordobesa".


PARA SABER MÁS, VER:
--ITINERARIO POR QURTUBA CON AVERROES

MEDIANA AZAHARA 

El entorno contextualiza a la ciudad, y la ciudad contextualiza el entorno. La naturaleza invade la ciudad. En el embellecimiento de ella, la naturaleza cobra protogonismo. Hasta las mismas monedas, dinares o dirhenes salido de la ceda madinense tienen esa profunsión. Madinat Azahra es corte, y será ciudad de prestigio y representación. La más importante de la época medieval, cercana a la próxima Qurtuba. Ciudad mítica y de leyenda, donde se cuenta la historia de  la joven Azahara inspiradora de la ciudad.


Se cuenta que "cierto día paseando Abderramán con su gran séquito de cortesanos por el patio de naranjos de la Gran Aljama, vió aparecer una comitiva formada por una larga fila de mulas ricamente enjaezadas, cargadas de innumerables tesoros. Detrás, una docena de eunucos custodiaban a varias cautivas de sorprendente belleza. Todo ello constituía una ofrenda del emir de Granada al califa de Córdoba.
Era Azahara la joven más hermosa de la comitiva. Procedía de Elvira ( Granada ) y el tumulto de la gran ciudad la llenaban de turbación y asombro. Sus ojos eran tan negros que hicieron saltar chispas de fuego en el corazón de Abderramán. Tanto ardor sintió el califa dentro de sí que apartando a la muchedumbre se acercó a ella y le preguntó:
- ¿Quién eres, mujer?¿Cómo te llamas?
- Azahara, mi señor
Y le construyó una ciudad Medina Azahara. A sus puertas, en la puerta principal, el califa mandó colocar la efigie de Azahara,
Sin embargo, Azahara estaba triste. Abderramán le preguntó:
- ¿Qué te ocurre, mi amor?, dime lo que te falta y yo lo traeré.
- Ni con todo tu imperio y poder podrías conseguir lo que yo quiero.- respondía.
Añoraba los lugares de su infancia y la nieve que cubría la Sierra de Elvira allá en Granada cuando llegaba el invierno.
Abderramán ordenó cubrir de almendros el monte de la Amada, y Sierra Morena se puso blanca de amor como una novia.


También será una ciudad sorprendentemente efímera.

 Un soleado día de 1069, el soberano musulmán de Sevilla, al-Mutamid, 
 acompañado por sus cortesanos,
 realizó una excursión a un lugar que se hallaba situado a cinco kilómetros al oeste de Córdoba. Buscaba la ciudad brillante de Abderraman III.
 Allí encontyró un inmenso campo de ruinas en el que las lagartijas se perdían entre muros que antaño habían cubierto estancias palaciegas. Al-Mutamid y los suyos «treparon por las estancias altas [...]
 Se sentaron sobre tapices primaverales cubiertos de flores [...] 
Bebieron copas de vino y pasearon por el lugar, disfrutando, pero también reflexionando sobre la vida».

El lugar se prestaba a ese tipo de meditaciones: apenas setenta años atrás se alzaba allí una ciudad rebosante de vida y de esplendor que, sin embargo, fue destruida durante las luchas que acabaron con la dinastía de los Omeyas en al-Andalus. Conforme la vegetación invadía los antiguos palacios, la memoria del emplazamiento también acabó borrándose. En época cristiana, el lugar sería conocido como «Córdoba la Vieja» y la opinión más extendida afirmaría que allí había existido una ciudad romana.


Medina Azahara, misteriosa y polémica ciudad efímera de Córdoba (1996). CANAL SUR

  El conjunto de Madinat al-Zahra

Desde Qurtuba se ve, y su visión pide el itinerario. Es Medina Azahara o Madinat al-Zahra. A pie, a no más de una hora. El antiguo camino está trazado. A pesar, hoy algunos obstáculos impiden esa ruta.

Situada a unos 8 kilómetros al oeste de Córdoba, emplazada en las estribaciones de Sierra Morena, en la ladera del Yabal al-Arus (Montaña de la Desposada o Sierra de la Novia), frente a la vega del Guadalquivir, con la visión de la campiña, y en los días favorables la Subética, aquella añorada por la misma Azahara, Orientada de norte a sur, sobre una geoforma destada, entre dos arroyadas, a piedemonte.

«La ciudad califal de Medina Azahara» es un yacimiento único de la presencia musulmana en Europa. El conjunto es la ciudad palatina de Abderramán III.. Empezó a construirse en el 936 como una forma de mostrar el enorme poder omeya del califa. Tardó  poco en contruirse, cuarenta años. Se destruye  a inicios del siglo XI con la «fitna» o guerra civil. El conflicto armado que desmembró el poder único en los reinos de taifas. Dio pie a su abandono, a su arrasamineto y olvido.

Fue elegido el lugar  por los extraordinarios valores del paisaje. Es ejemplo de adaptación al terreno, desarrrollando un programa de construcciones jerarquizadas, de tal manera que la ciudad y la llanura extendida a sus pies quedaban física y visualmente dominadas por las edificaciones del Alcázar. Medina Azahara se presebta con una imagen o visión muy importante del patrimonio en el paisaje.

El proceso de recuperación del yacimiento ha tenido altibajos, en unos momentos primando la actividad de excavación, en otras no, «no ha habido un equilibrio entre la praxis y la conservación, la investigación y la explotación. Se destacan varias etapas en la recuperación y presentación.

 La primera que ocupa de 1911 a 1985, tutelada por el Estado, donde las actuaciones eran sectoriales, sin protección más allá que la designación como Monumento Histórico Artístico en 1923, donde apenas había escasísimas publicaciones.

 Fue a partir de 1985 en el que comienza ya en manos de la Junta de Andalucía su estrategia museística aunque tampoco se consiguiera plenamente el equilibrio. Pero sí que podría considerarse que Medina Azhara es un modelo de patrimonio musealizado».

   

Entre los trabajos más significativos está la excavación del palacio, que fue desde 1911 de una extraordinaria complejidad, porque Medina Azahara se dispone en una posición de media montaña. Además, la intervención del Salón Rico, que se inicia en la década de 1940, es sin duda el proyecto científico y de restauración de mayor envergadura. En los últimos años se han diversificado los proyectos tanto a la recuperación del territorio como a la recuperación de la medina.

Hoy demanda ser incorporada como Patrimonio de la Humanidad.

 Su implantación en el territorio generó una red viaria a veces sobrepuesta a la red romana. 
 El conjunto estaba unido a Córdoba por varias  vías que salían por las cuatro puertas cardinales de la ciudad. Salvaban pequeños arroyos mediante puentes que hoy nos indican los viejos caminos. Alguno todavía sobrevive. 

El camino de los Nogales a Medina Azahara, también a Trassiera

En el camino a media ladera, un tramo de calzada califal empedrada de esquistos de la sierra a partir del arroyo de la Gitana en un recorrido de aproximadamente 1 kilómetro de longitud. Siete puentes había que cruzar. Se conserva el puente de Los Nogales construido sobre el arroyo del mismo nombre, datado en el siglo X,  de sillería de piedra aparejada a soga a tizón, de 3 arcos de herradura con dovelaje. En el camino de las Almunias -también llamado del Cañito de María Ruiz-, un puente también de sillería, de un solo arco de herradura de 14 metros cuya cronología segura corresponde al año 941.


 
Encontrarse con el Patrimonio y el Paisaje. Ver y descubrir. El camino de los Nogales que conecta Córdoba con Madinat–al–Zahra. Verdaderamente es un camino para el disfrute cultural. La naturaleza se empieza a dejar sentir, La acción humana ha transformado hoy el territorio. Los restos ocultados. El puente sobre el arrollo. Pero, ¿y el camino?  Con la precupación crítica de los defensores del patrimonio. Aportan su granito de arena en la visibilizaciñon.. Verdadero Paisaje Cultural. Por supuesto, se recomienda el Itinerario. Quien más disfruta es mi perro y yo. Cual embajador busca la brillantez de la ciudad oculta.

PARA SABER MÁS, VER.

Observamos infraestructuras hidráulicas y de abastecimiento para su construcción conservada en parte hasta la actualidad


De la infraestructura hidráulica se conservan abundantes restos, tanto en el tramo noroeste desde la Fuente de la Teja a la ciudad, en una longitud de 5 km, con 34 pozos de rotura de presión, como en su recorrido oriental en dirección a la ciudad de Córdoba. Un complejo sistema de canalizaciones aprovechaba parte de la antigua infraestructura romana para derivar conducciones nuevas, como el acueducto de Valdepuentes. El hormigón te lleva al puente. El Acueducto de Valdepuentes, en el primer tramo indicado, fue declarado Monumento Histórico-Artístico por Decreto de 3 de junio de 1931 (Gaceta de Madrid de 4 de junio de 1931).  




Se utilizó como fuente de aprovisionamiento de materiales constructivos pétreos, explotando todo el frente de calizas miocénicas situadas en la franja de contacto entre el valle y la sierraEl aprovisionamiento de piedra para la construcción de la ciudad se realizó utilizando los afloramientos calizos existentes en todo el pie de la Sierra desde Córdoba hasta Almodóvar. El núcleo de canteras más importante conservado se sitúa en torno a la finca denominada "Santa Ana de la Albaida"


El programa se completó con la edificación en sus proximidades de diversas construcciones, privadas y estatales, como la almunia al-Rummaniyya y el yacimiento de Turruñuelos. 

En el exterior de estos límites, a escasa distancia del perímetro amurallado, se reconocen también varias estructuras, algunas de ellas de gran tamaño, (arrabales) cuya funcionalidad resulta por ahora desconocida.


 Para conocer Madinat al-Zahra es necesario dejar a un lado las muchas leyendas que los autores árabes trenzaron sobre la ciudad. 

Leyendas y misterios. Ya hemos señalado la refertencia a la favorita del califa , a la cual éste habría dedicado su construcción. Per hay más, estanques de mercurio que producían mágicos efectos ópticos, o  pabellones cubiertos por tejados de oro que hacen de laciudad su brillantez, ocultando tal vez, que esos reflejos del oasis, son reflejos solares del verano cordobñes. O jardines- zoo de increibles animales. Cecas que han proeducido verdaderos tesorillos ocultos. Y todas aquellas, asoaciadas a la ciudad perdida-

  El recinto de la ciudad adopta un trazado en retícula, rectangular, planificado (una extensión de 112 hectáreas) (-frente a la idea laberíntica y caótica característica del urbanismo musulmán aunqueesta trama también la hemos encontrados en el suburbio cordobés) . De 1500 m de lado en sentido este-oeste y unos 750 m de norte a sur, tan solo deformado en el lado norte por las necesidades de adaptación a la difícil topografía del terreno.



Su emplazamiento está perfectamente elegido. Cuando uno observa el frente serrano, intuye los arroyuelos, las umbrías o solanas, los puntos destacables, el ecosistema. Se encuentra en el lugar exacto. No lejos de Córdoba, en el que la solana de Sierra, avanzada en la vega del gran rio., Al pie del llamado monte de la Desposada. Ver y dejarse ver. Permitió diseñar un programa urbano en el que la ubicación y la relación física entre las distintas construcciones resultaran expresivas del papel de cada una de ellas en el conjunto del que forman parte. La situación de la ciudad va más allá. Llega ciertamente a Qurtuba, pero de ella parte la influencia a Al- Andalus



 
Aprovechando perfectamente el desnivel del terreno, la ciudad palatina de Medina Azahara fue distribuida en tres terrazas, como las terrazas que forma el Guadalquivir .  Las zonas más altas correspondían a la residencia del califa y a las salas de audiencias, espacios de poder y representación. Mientras que las más bajas se destinaban a la ciudad de la vida. Esta todavía se nos ofrece oculta. En la medida que nos preocupemos por esta importante aspecto de la historia, pueblo y vida cotidiana, tal vez empecemos a descubrir la otra ciudad.
  
 Arquitectura, calzada, elementos constructivos, escultura y decoración, patios, jardines quedan comprometidos en el entorno. Tendremos que saber qué pisamos, que tocamos o qué vemos. Imaginas a sus gentes. Muros poderosos, de defensa y de diferencia; calles pavimentadas: rampas de comunicación entre el alcázar y la ciudad, ocultas; palacio; casas con patio de vida; estucos con almagra; casas aterrazadas, y tal vez con balcones para el verano; a veces, los suelos presentan conductos de aire caliente para dulcificar el invierno cordobés; espacios vacíos de futuro; fuentes y huertas; baños públicos, biblioteca, e incluso iluminación (farolas).  Uno quiere ascender todavía más, subir a la cima, perderse en la naturaleza, encontrarse con el ecosistema, y dejar libre el espíritu para entender. Tal vez encaramarse a la torre del almuecin derruida. El paisaje cambia con la estacionalidad, los estados de ánimo o las percepciones.

 Todas las construcciones de esta ciudad están realizadas con una piedra arenisca similar a la empleada en la mezquita de Córdoba. Su procedencia es local, concretamente de las canteras de Santa Ana de Albeida, situadas al norte de Córdoba, y en ellas todavía son visibles las huellas dejadas por la extracción de los sillares luego empleados en las construcciones de la ciudad de Abderramán III.   El mármol blanco, procedente de Estremoz (Portugal), aparece en columnas y capiteles que revelan la extraordinaria maestría de los artesanos califales, capaces no sólo de labrar exquisitos detalles de decoración vegetal, sino también de incluir inscripciones en árabe con bendiciones al califa o menciones a los encargados de la construcción. El mármol –o más raramente el alabastro– también aparece en pavimentos de las estancias más destacadas –e incluso en alguna letrina–, con losas de grosor y tamaño impresionantes. En otras zonas se empleó un tipo de caliza violácea, también de procedencia local, que ofrecía un exquisito contraste con los muros estucados en blanco y con decoraciones en color rojo almagra.


 
Caminos empedrados. Zonas de paso acondicionadas, incluso con bancos para el descanso o la espera.  Sólo los edificios nás signitivativos deslumbran con los mármoles. Otras casas presentan suelo de tierra o loza de barro. La construcción de la ciudad responde a un programa califal. Se hace y se reace según la necesidad. La parte califal presenta muros sólidos, con sillares de piedra calcarenita, con aparejo a soga y tizón, posteriormete recibían un revistimiento de mortero de cal y arena, se pintaba en blanco y presentan un zócalo en color almagra. Con mármol para encubrir. Y decoráción, profusa decoración que te satura, atauriques vegetales y caligráficos.

Madinat al-Zahra fue concebida  como un gran escenario para la representación del poder del califa. Desde intramuros todo es representación. Se crea un paisaje propio, alterado, visual, para deslumbrar a la embajada, que pacientemente ha esperado, la recepción califal.
  
El palacio se ubica en la parte más alta, escalonando sus edificaciones por la ladera de la montaña, en una situación de clara preeminencia sobre el caserío urbano y la mezquita aljama, extendidos por la llanura.  No hay duda de que en la parte más alta de la ciudad se situaba la residencia del califa, la llamada dar al-mulk o «morada del poder». Aunque hoy muy arrasada, aquí se alzaba una gran vivienda, posiblemente con un espacio para el harén, en el que una terraza dominaba toda la ciudad que se extendía hacia el valle del Guadalquivir.
  

Residencia Abderraman III

En el lugar más elevado del Alcázar, fuera del itinerario de visita e inaccesible al público en la actualidad por problemas de conservación, existe otra construcción de singular importancia: la Casa Real (Dar al-Mulk), que identificamos hipotéticamente con la residencia privada del califa Abd al-Rahman III.

La planta del edificio se establece sobre un centro formado por tres crujías paralelas donde se hallan amplias estancias con alcobas en sus extremos. Decorando sus paredes, tanto exteriores como interiores, se extienden placas de piedra labradas con ataurique adosadas a sus muros. La misma rica decoración que también aparece en las incrustaciones de piedra caliza de color blanco existente en algunos de los ladrillos que hay en el suelo de las habitaciones.

 
Residencia Al-hakan II.

Alhakan II, Terminó de construir Medina Azahara, siguiendo el mismo estilo arquitectónico y decorativo. Utilizaba sus dependencias desde la primavera hasta el otoño y si alguna vez lo hacía en invierno era para presidir recepciones solemnes y recibir embajadores.
Los restos arqueológicos del alcázar de Madinat al-Zahra confirman que, aparte de la casa del califa, existían allí otra vivienda de prestigio: la de su primogénito y sucesor, el futuro al-Hakam II

PARA SABER MÁS, VER:

Otro espacio significativo, que refuerza el poder,  es la la Mezquita Aljama, separadas de las dos terrazas anteriores por otra muralla específica para aislar el conjunto palatino. No es la única, se tienen muestra de otras.

Seguido en altitud por la zona oficial (Casa de los Visires, cuerpo de guardia, Salón Rico, dependencias administrativas, jardines...)

Más abajo, en la última terraza, la ciudad. Por allí, estaría el conjunto arqueológico es ciudad propiamente dicha (viviendas, calles, zoco, artesanos... donde tampoco faltarían , varias mezquitas, medersas o madrazas, hamanes, caravasares,  mausoleos y a las afueras el cemtnerio Si el  alcázar y la gran mezquita es el poder teocéntrico del califa,  la ciudad en sus arrabales encontramos la pluralidad étnica y vital

La investigación arqueológica ha revelado una morfología urbana caracterizada por la existencia de grandes áreas no edificadas, vacíos que se corresponden con todo el frente meridional del Alcázar, garantizando así su aislamiento y el mantenimiento de su apertura visual sobre el paisaje de la campiña creando un paisaje idílico. De hecho, los únicos espacios edificados en este nivel inferior son dos amplias franjas extremas: la occidental, con una trama urbana de ordenación ortogonal, y la oriental, con un urbanismo menos rígido.
 

UN ITINERARIO PARA DESCUBRIR EL YACIMIENTO

En la actualidad se efectúa el recorrido de forma inversa al como se hacía en el s X.
En el siglo X las visitas de carácter protocolario se realizaban partiendo de la muralla sur, ascendiendo en dirección al Alcázar,






Gracias a los arqueólogos sabemos qué función tenía cada uno de los espacios que forman el alcázar (recinto fortificado).

La ciudad está muy bien planificada, tiene una coherencia enorme y una articulación orgánica. Se pueden diferenciar un conjunto de edificios de distinta naturaleza y función, y dos partes básicas. Por un lado, la medina, donde vive la población; y de otro el alcázar o palacio, donde reside el poder, donde vive el califa y el príncipe heredero y donde se encuentran los órganos de la administración del estado omeya. 


 PASEO POR MEDINA AZAHARA

Descendiendo desde la zona más elevada. Se inicia en el paseo de ronda de la Muralla Norte. A la ciudad amurrallada nos aproximamos desde la defensa que supone la sierra. El ingreso al interior se realiza por una puerta en recodo –Puerta Norte–, de donde partía uno de los caminos que comunicaban Madinat al-Zahra con Córdoba.


 Desde la mencionada puerta, girando al oeste –a la derecha–, se accede al sector residencial del Alcázar a través de una calle paralela a la muralla que conduce a las «Viviendas Superiores». 

El acceso se hacía por un pasillo con varios recovecos; es lo que se llama “acceso en recodo”, una estructura común en la arquitectura militar de esta época y que facilitaba el control de la entrada al recinto amurallado. De este modo, al final del pasillo, había un espacio cerrado por un sistema de doble puerta en el cual estaba la guardia que vigilaba la entrada, mientras que la torre anexa servía para acceder al camino en el que se hacía la ronda sobre la muralla.


Los restos arqueológicos del alcázar de Madinat al-Zahra confirman que, aparte de la casa del califa, sólo existían allí otras dos viviendas de prestigio: la de su primogénito y sucesor, el futuro al-Hakam II, y la del personaje más poderoso de la administración, Yafar al-Siqlabi, un eunuco que manejaba todos los resortes de la maquinaria burocrática del Estado. Los demás hijos del califa vivían en Córdoba, apartados de la política.

 
Llegamos a unas viviendas , una al lado de la otra. En ambas podremos comprobar cómo las diferentes estancias de la casa se disponían alrededor de un patio central, si bien en una de ellas se eliminaron las del lateral Oeste para construir la calle en rampa que comunica la parte superior con el nivel inferior. Habrá muchas más, en la terraza inferior, allí donde la vida discurre. Quedan por descubrir. El yacimiento tan sólo está excavado en un 10 por ciento. Algunos restos de la cotidianidad aparecen presentes en su museo de situ o en museo hermano el arqueológico de Córdoba.

Una calle de separación entre las mismas desemboca en el llamado «Cuerpo de Guardia», desde donde se controlaba el acceso entre la zona administrativa, situada al este, y la parte más privada del Alcázar.

 Entre ambas zonas se encuentran las «Caballerizas», que sirven hoy de acceso al sector residencial

 Separada de esta gran vivienda sólo por un corredor o callejón se encuentran las «Viviendas de Servicio», en cuyas estancias realizaba su trabajo el personal doméstico de los importantes personajes que habitaban las grandes residencias emplazadas al sur; buena prueba de ello es la existencia de un horno para la preparación de alimentos. Otras de estas grandes residencias son la «Vivienda de la Alberca», y el «Patio de los Pilares», ambas actualmente en proceso de consolidación



En dirección este, iniciamos el recorrido por el sector administrativo del Alcázar. 

El primer edificio que encontramos es el llamado Edificio Basilical Superior, que consta de un conjunto de habitaciones y patios de uso burocrático en torno a un gran salón basilical de cinco naves, muy austero en su decoración, que se abre por el sur a un amplio patio no ajardinado originalmente. Su función original, dentro de la administración del gobierno califal, aún no se ha logrado descubrir, aunque algunas fuentes, sin que se haya podido confirmar aún, sitúan en él la muy importante Casa Militar, Casa del Ejército, o Dar al-Yund.



A través de una calle de dos tramos en rampa se accede a un gran Pórtico, que constituye la entrada monumental y protocolaria del Alcázar. Esta arquería es una espléndida escenografía arquitectónica organizada como fachada de la plaza de armas del palacio donde, entre otros actos, debían celebrarse las paradas militares. Fue concebido con un total de catorce arcos abiertos, todos escarzanos menos el del centro que es de herradura, con una cubierta aterrazada y corresponde al lado Oeste de la Plaza de Armas.

 Cuando llegaba una embajada extranjera, accedía a la ciudad a través de una puerta triunfal formada por ocho grandes arcos y situada a levante. Franqueada esa puerta, soldados y multitud de sirvientes acompañaban a los recién llegados a través de un dédalo de callejuelas interiores que les conducían a las salas de representación y de reuniones solemnes que se encontraban en la parte oriental del alcázar.


En la parte alta, en la primera terraza. encontramos que la primera corresponde a la zona residencial del califa,


El recorrido por el sector oficial del Alcázar culmina en la terraza presidida por el «Salón de Abd al-Rahman III», uno de los majestuosos salones destinados a las recepciones políticas celebradas en la ciudad. Este edificio, de planta basilical, y con una exuberante decoración en piedra adherida a los muros (ataurique), se convirtió desde su construcción, a mediados de la década del 950, en el referente simbólico de la nueva urbe. 


Se dice que en su tiempo el salón tenía tejados de oro, plata y cristal, y en medio del suelo había instalado un estanque lleno de mercurio. Así lo podemos leer en un texto del geógrafo andalusí del siglo XII al-Zuhri que describe el Salón Rico, al que denomina al-Qalbaq: 
 

Recepción califal en Madinat al-Zahra según el pintor Dionisio Baixeras, 1885

   "Su techumbre era de oro y grueso y puro cristal, lo mismo que sus muros; sus tejas eran de oro y plata. En el centro tenía un estanque lleno de mercurio y a cada lado del salón se abrían ocho puertas, formadas por arcos de marfil y ébano que reposaban en columnas de cristal coloreado, de forma que los rayos del sol, al entrar por esas puertas, se reflejaban en su techumbre y en sus paredes, produciéndose entonces una luz resplandeciente y cegadora. Cuando al-Nasir (Abderramán III) quería sorprender a los presentes o recibía la visita de algún embajador, hacía un gesto a sus esclavos y éstos removían ese mercurio, con lo que el salón se llenaba de sobrecogedores fulgores semejantes al resplandor del rayo, creando a los que allí se hallaban la impresión de que el salón giraba en el aire mientras el mercurio seguía en movimiento. Algunos dicen que el salón giraba para estar enfrentado al sol, siguiendo su curso, mientras que otros afirman que estaba fijo, sin moverse alrededor del estanque. Ningún otro soberano, ni entre los infieles ni en el Islam, había construido antes nada parecido, pero a él le fue posible hacerlo por la abundancia de mercurio que allí tenían."
   (Al-Zuhri)

  
Actuación sobre la fachada, 2015

El edificio que vemos hoy en día es una reconstrucción muy fiel realizada por  Félix Hernández en la década de 1940, a partir de los restos originales encontrados en la excavación. El salón consta de tres naves cubiertas con arcos. 

De 20 m de ancho, el Salón Rico está dividido en tres naves por dos arcadas de arcos de herradura sostenidos por columnas de fustes monolíticos en mármol de diversos colores.

La bella decoración de sus muros contiene motivos vegetales aparentemente idénticos, pero que, estudiados en detalle, resultan ser todos diferentes. La fachada también estaba decorada –como revelan estudios recientes–, y ello daba al lugar un carácter muy especial al presentarse como continuación de la vegetación del jardín y el estanque contiguos.

commons.wikimedia.org
  
otraarquitecturaesposible.blogspot.com
Salón de Embajadores. Medina Azahara. Córdoba, Turespaña 
nationalgeographic.com.es
Árbol de la Vida

 
 Madinat Salón Rico, centro andaluz de arte contemporaneo
El árbol de la vida. Si lo observas detenidamente encontrarás el porqué, y no una, sino por varias razones. ¿Cuántas de esas “razones” puedes encontrar?

Basa - suelo
medina azahara capitel avispero


Al Este del Salón y frente al Jardín Alto, se sitúan unas estancias que se han venido a llamar Habitaciones anejas al Salón de Abd al-Rahman III. Este conjunto se limitaba al ámbito residencial utilizado exclusivamente por el califa y estaba dividido en dos partes unidas por el Patio de la Pila. En la zona ubicada en el Oeste, había un pequeño patio central, alrededor del cual se organizaban varias estancias y una letrina que comunicaban con el jardín a través de un corredor, o pasillo. 

En la zona del Este, se encontraba el Baño privado, Su planta esta formada por tres estancias situadas una a continuación de la otra. Se comienza en la Sala Fría, también utilizada como vestuario; se continúa por la Sala templada, y finalmente, se llega hasta la Sala Caliente, la única que dispone de pila para el baño.


 El salón Rico, un gran espacio que se abría a un estanque y a un enorme jardín en cuyo centro se elevaba un pabellón de recreo. 

 Desde el camino de bajada a la siguiente terraza puede contemplarse la Mezquita Aljama, emplazada en el nivel inferior de la ciudad y correctamente orientada hacia el SE. Situada al exterior 



del recinto amurallado del Alcázar, la Mezquita Aljama está unida a éste a través de un pasadizo o puente cubierto (sabat) de uso exclusivo del califa para acceder al oratorio. Consta de cinco naves, y un patio porticado. Las cinco naves están cerradas por el muro de la qibla, lugar donde se sitúa el mihrab. Estaba reservada principalmente a la oración de los viernes, Descubierta en el 2007 es una mezquita extramuros, en uno de los  suburbios. Cuenta con  varias viviendas que pueden ser relacionadas con el personal al servicio de la mezquita.

Encontraremos tres templos más, ya en el interior,  denominados “mezquitas de barrio".

El resto del sector occidental del alcázar estaba destinado a gentes y espacios dedicados al servicio o a la guardia de estos personajes.
  
Aparece un cobjunto residencial, motivada esta apreciación por estar cerca de las residencias califales. aparecen toda una serie de viviendas con patio y a su alrededor aparecen dependencias formadas por salas rectangulares con alcobas en sus extremos.

Destarcar  la casa con un extenso patio con pila de agua, un antiguo sarcófago romano donde aparece el relato mitológico de la caza del jabalí por Meleagro y Atalanta. Con losas de mármol blanco, lo que puede señalar su mayor importancia o losas de caliza violácea.

A la llamada «Casa de Ya’far», buen ejemplo de residencia de un alto cargo de la administración califal, donde se pueden establecer de nuevo dos ámbitos dentro de la misma: uno doméstico en la mitad norte y otro de representación al sur; este último materializado por una importante construcción de planta basilical de tres naves abierta a un gran patio, donde la fachada está rica y profusamente decorada con ataurique.

Casa-de-Yafar
Ya’far ibn Abd al-Rahman, 
Construida con planta basilical, a esta parte se accedía por una gran portada cuya decoración era de piedra labrada en la que figuran motivos vegetales. Su reconstrucción ha sido premiada por recuperar los elementos decorativos originales.



La ciudad presenta la cotidianidad. Casas de representación, de altos funcionarios, pero también y más sencillas, a veces denostadas.Quedan muchas por salir a la luz. Casas-patio. Habitaciones pudiera parecer de servicio al patio.  Estancias y patios. Habitación, cocina, horno, baño y letrina. La naturaleza es visible en sus jardines

 

Patios y fuentes


  patio zona alta, 

Jardines

Constituye el núcleo principal de un conjunto integrado por un extenso jardín de crucero, un edificio en posición central –completamente desaparecido– rodeado por 4 albercas, y una serie de ricas estancias abiertas sobre el andén norte del jardín que culminan en un baño unipersonal. Todas las habitaciones se pavimentaron con mármol blanco.



Si a todo ello se unen a las zonas ajardinadas, las fuentes, los estanques y la profusa decoración de atauriques (arabescos) con interminables motivos vegetales podremos entender por qué algunos autores árabes llegaron a afirmar que se trataba de una de las ciudades más espléndidas jamás construidas por el hombre. En la planificación de la ciudad el frente sur, mirando desde el alcázar, parece estar libre de viviendas, y dejado como expacio verde. La ciudad responde a un importante papel de representación.

 

Hoy la ciudad presenta un museo in situ. El museo intenta contextualizar las piezas encontradas. Ahora estas cobran sentido, Su traslación a la vida cotidina de la ciudad queda más visible. Es un museo de bajo impacto ambiental, visual.
L
Reconocido con el Premio Aga Khan de Arquitectura 2010, el edificio premiado es una construcción semienterrada, con lo que se evita el impacto visual sobre el conjunto arqueológico y su entorno protegido, de 7.300 metros cuadrados de superficie construida, muros de hormigón blanco visto, encofrado de tabla de madera, cubiertas de acero cortén y patios de piedra caliza.


 



 


La exposición en el museo está dividida en cuatro áreas diferenciadas en función del tema .
En el primer bloque, se nos introduce en el contexto económico, político y religioso que se da en el momento en que se funda la ciudad palaciega.
La segunda área nos explica todo el proceso de construcción de Medina Azahara, sus consecuencias y su relación con Córdoba capital.
El tercer bloque hace hincapié en los habitantes, dividiéndolos en los tres grandes grupos que componían la ciudad: Medina, Mezquita y Alcázar.
Por último, en la cuarta área, se nos detalla el proceso de destrucción y expolio que fue viviendo Medina Azahara, así como el inicio de las excavaciones en 1911 y el trabajo que se lleva a cabo desde entonces.

¿QUÉ VER? 

Historia de un yacimiento. Patrimonio y memoria. Identidad. Vida cotidiana sin la cuál no se puede entender la ciudad. Paisaje cultural.
Ordenes califales. Arquerías. Arabescos, Márfiles de representación. Certvatillo fuente y brocales de piozo. Capiteles avispero. Vida doméstica y cotidiana. 

 



   
                                    

File:Cierva surtidor Medina Azahara (M.A.N. 1943-41-1) 01.jpg 
 
  

  


Cerámica común, la más,de uso cotidiano, con las formas de vida, funcionales. Otras más especiales, vidriadas, decoradas, y explicadas con el color califal de verde y manganeso.

PARA SABER MÁS, VER:

Mediana Azahara se reivindica un nuevo actualice el Plan Director. Se pide la ampliación de la zona catalogada como Bien de Interés Cultural (BIC) al área de las Huertas de Vallehermoso, en dirección a la sierra, un espacio que el documento señala que es singular porque «aúna una zona de regadío con evidencias de aterrazamiento y restos de sistemas hidráulicos medievales, un acueducto romano y diversos espacios vinculados a la extracción minera». También es necesario que «se integre en el patrimonio público el vértice del yacimiento de la ciudad que se encuentra en propiedad privada, así como otros caminos y zonas patrimoniales de la zona» monumental,


PARA SABER MÁS, VER:

--ITINERARIO POR QURTUBA CON AVERROES 
TUS CIENCIAS SOCIALES: CÓRDOBA ISLAMICA. MEDINA ...
CÓRDOBA ISLÁMICA
PAISAJE Y PATRIMONIO, ¿SE PUEDE EXPLICAR MEDIANA-AZAHARA SIN SU PAISAJE? 

BIBLIOGRAFÍA:

Madinat Al Zahara según un audiovisual del centro de interpretación del yacimiento.
Almagro Gorbea, Antonio. (2012) Planimetría de Madinat al Zahra, Escuela de Estudios Árabes CSIC, Granada http://digital.csic.es/handle/10261/30829 )
Vallejo Triano, Antonio (2006) Guía Oficial del Conjunto Arqueológico Madinat Al-Zahra, Junta de Andalucía, Sevilla.
Antonio Vallejo Triano.: La ciudad califal de Madinat al-Zahra. Almuzara, Granada, 2010Velázquez Bosco, Ricardo (1912) Medina Azahra y Alamiriya: arte del Califato de Córdoba Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, Madrid.
- Restitución de Ricardo Velázquez Bosco de los fragmentos hallados en el Salón Rico
otraarquitecturaesposible.blogspot.com.es
nationalgeographic.com.es/historia/grandes-reportajes/medina-azahara
-Madinat al-Zahra. Catálogo de la exposición permanente, 2015

2 comentarios:


  1. Buenas tardes,

    Felicidades por su blog.
    Le escribo del CSIC, Instituto de Historia. Estamos preparando una exposición divulgativa y estaríamos interesados en las imágenes del Salón rico y la vista aérea. ¿son suyas?¿sabe dónde podemos obtener los permisos necesarios para usarlas?

    Muchas gracias de antemano,

    Laura Rodríguez

    laura.rodriguez@cchs.csic.es

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    1. Gracias por el interés en los itinerarios culturales que se presentan en el proyecto educativo que pretende un acercamiento al paisaje cultural destacando los principales elementos patrimoniales que lo constituyen. El Salón Rico está en obras y cerrado al público. Esperamos su próxima apertura para poder tomar las nuevas imágenes digitales que documenten el trabajo. Es por ello que se han elegido imágenes en la red identificables en sus títulos. Asimismo indicar que las otras imágenes aéreas son en parte creadas con el google maps, otra tomada de la guia del yacimiento y una más obtenida en la red.

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