542 ARTE EN S.XIX: PINTURA

ARTES PLÁSTICAS DEL SIGLO XIX
ESQUEMA

PERIODIZACIÓN

ROMANTICISMO (1820-1840)

PINTURA DE HISTORIA
PAISAJISMO 
PRERRAFAELITAS (1850-1860)
SIMBOLISMO
REALISMO (1840-1860)
IMPRESIONISMO (1874-1884)
POSTIMPRESIONISMO (1880-1890)



ROMANTICISMO







Características del arte romántico.

Si en la Ilustración brillaba la luz, en el Romanticismo nos abruman las tinieblas. Bajo el nombre de "Romanticismo" se esconde un grito desgarrador de libertad. Después de la caída de Napoleón, el Romanticismo, es una vía de escape para las jóvenes generaciones que aspiran a encarnar los principios revolucionarios. El Romanticismo puede entenderse como la "primera vanguardia en la Historia del Arte", se inaugura la entrada en una nueva época, la nuestra:

El objetivo principal del arte no es la belleza, sino la expresión y sentimientos que pueden abrir horizontes mucho más amplios. 
El arte deja de regirse por la doctrina del Clasicismo.
Emerge un deseo de que aparezca lo nuevo, insólito, oculto, reprimido, en una palabra, lo sublime, lo que está más allá del límite. Esta ansiedad provoca mucho más placer estético que la belleza.
Prima la subjetividad en detrimento de lo objetivo. Por medio del arte se intenta expresar el mundo interior del artista, aunque para ello haya que recurrir a mundos oscuros, penumbras o sueños.
Cobra importancia el tema de la magnitud. Se siente el mundo como algo inabarcable a lo que el hombre es incapaz de llegar. Esto genera un sentimiento de inferioridad y una angustia ante las fuerzas incontrolables de la Naturaleza.
Impera la Historia Nacional. En el Romanticismo se alza el orgullo de las lenguas locales, las raíces profundas de los pueblos natales. Se buscan los orígenes remotos de lo primigenio.
Amor a la Edad Media y sus valores: ruralización, feudalismo y por lo general, todo aquello que rechazaba el racionalismo ilustrado.
Hay un vivencia profunda de la religión.
Se impone el gusto por lo exótico. Se valora lo distinto, de ahí que la mirada se fije profundamente en mundos orientales.

PARA SABER MÁS, VER:



PRERRAFAELISTAS

PRERRAFAELITAS.
Hermandad Prerrafaelita


PINTURA DE HISTORIA

El caso singular de la Pintura de Historia

Paul Delaroche

P. Delaroche

Ejecución de Lady Jane Grey (1834)

PINTURA DE HISTORIA EN ESPAÑA


E. Rosales
El testamento de Isabel la Católica (1864)
F. Pradilla


SIMBOLISMO

IDEALISTAS Y SIMBOLISTAS

Prerrafaelitas Pintores simbolistas:
D. G. Rosetti
Beata Beatrix (1864)
H. E. Millais
Ofelia (1852)
E. Burne Jones
La escalera del cielo (1880)
G. Moreau
La aparición (1876)
Moreau 
Puvis de Chavannes
Jovenes a la orilla del mar (1879)
El pobre pescador (1881)
Puvis de Chavannes 
O. Redon
Nacimiento de Venus (1910)
679 ODILÓN REDÓN 
A. Böcklin
La isla de los muertos (1880) 
Contexto histórico


España

Julio Romero de Torres
¿QUIÉN ES JULIO ROMERO DE TORRES? ITINERARIO POR LA CREATIVIDAD DE LA CÓRDOBA DEL S. XX 

Lo que une a los artistas es el deseo de crear una pintura no supeditada a la realidad de su momento. Rechazan lo que trae consigo la vida diaria: aglomeración, polución, actividad industrial..., odian la degradación y sienten frustración. Se busca en el pasado de la infancia aquello que no se encuentra en el presente. Esto genera una nostalgia de un mundo idílico, se buscan emociones primitivas, estados preconscientes, lo irracional... .
También hay un sentimiento milenarista y una recuperación del sentimiento religioso (el positivismo, por el contrario elevó el cientifismo, y con ello el ateísmo). Aflora el interés por el cristianismo y por tradiciones diversas, religiones orientales, hermetismo, exoterismo... .
Se configura el tema de la mujer fatal. Surge la unión entre el Eros y el Thanatos y subyace una nueva relación entre sexos.
En líneas generales los simbolistas están más apegados a la tradición académica aunque pueden rechazar muchos de sus planteamientos. Se configura un nuevo sentido de la obra de arte a la que se concede carácter autónomo. Los simbolistas tienen en cuenta la función de poetas que habían conseguido el acercar la literatura a la música y habían liberado las palabras de su significado.
No es la primera vez que el símbolo tiene importancia en la pintura, ya fue importante desde el Renacimiento y también en el Barroco, pero en aquellas épocas había un componente más alegórico que implicaba la existencia del establecimiento previo de un mundo de significados. En lo finisecular, el símbolo puede remitir a aspectos asumidos pero también tiene carácter intrínseco, cada símbolo tiene concreción en la aportación subjetiva del espectador y del pintor; no hay lectura unitaria, puede remitir cosas distintas en los individuos. 
Una múltiple interpretación:

El término simbolista es complejo, ya que al hablar de él se origina una controversia para la que se han dado diferentes interpretaciones:

Hay quien enfoca el simbolismo como la manifestación de un movimiento del Romanticismo tardío. Entre los precedentes cabrían William Blake o Goya.
Hay quienes sostienen que nunca existió un estilo simbolista como tal.
Otros restringen el movimiento a una manifestación típica del Postimpresionismo. En el caso español es aún mucho más difícil el designar a un autor como "simbolista", porque en él, pueden aglutinarse tendencias diferentes. Por ello, hemos considerado el Simbolismo como un estilo que se desvincula del Neoimpresionismo por los contenidos que aporta su pintura. Hemos elegido al caso francés por ser uno de los ejemplos más puros.

Origen del término:

La palabra "simbolista", procede del ámbito literario. El primero en usarlo es Jean Moreas en noviembre de 1886. Fue en la década de los 90 cuando el término se extrapola al campo del arte. Paul Nurier lo aplicó por primera vez a la pintura, él sostenía que la pintura debía ser ideísta, simbolista, sintetista, subjetiva y decorativa.


Son pintores simbolistas: MoreauPuvis de Chavannes y Odilon Redon, que participan de actitudes vitales e ideológicas heredadas de la tradición romántica. De ésta perviven temas como el subjetivismo, antirracionalismo y antipositivismo. Ellos aspiran a "vestir la idea de forma sensible". A través del objeto se transgrede a otro mundo, no se quedan en la mera apariencia del objeto sino que se llega a lo sobrenatural.

La filosofía de un cambio:

Hacia 1885 en Europa se empieza a originar un gran cambio: se va creando un estado de decepción frente al positivismo y cientifismo imperante y se empiezan a valorar aspectos desdeñados. Se descubre una realidad más allá de lo empírico. A todo ello contribuyen filósofos y científicos:

Bergson: aboga por la intuición.
Freud :descubre la existencia de una parte irracional en lo humano.
Nietzsche: potencia la capacidad del individuo para romper con lo establecido. Concede un importante papel a la mujer.
Schopenhauer: representa la reacción contra el optimismo.
Él defiende no el pintar el objeto en sí mismo, sino sólo para transcender a otros ámbitos a través de la intuición y la contemplación. Schopenhauer habla de que cuando intentamos recuperar momentos anteriores a nuestra existencia presente, nos ayudan los olores y los objetos, de ahí que el artista los recupere. 

PAISAJISMO (INGLÉS):

W. Turner

Controvertido, prolífico, polémico y genial Turner (Londres, 1775-1851) está considerado, junto a Constable, como el indiscutible maestro del paisajista y el artista que mejor supo plasmar el temperamento de la naturaleza. Precoz en sus inicios —empezó con solo 13 años— y reconocido desde muy joven, es después de cumplir los 60, ya en 1835, cuando consigue desgarrar la luz y el tiempo en sus paisajes hasta el punto de que muchos creyeron que las vistas casi abstractas de su última etapa eran producto de la locura, del desvarío senil o de la acusada presbicia que sufría. En sus últimos años algo había cambiado. El detallismo de antaño del maestro se había volatilizado. Manchurrones de color difusos, fogonazos de luz, óleos de apariencia inacabada, o tal vez directamente sin terminar.

A los 67 años, nueve antes de su muerte, el genio del romanticismo, el viajero perpetuo, pinta «Entierro en el mar». El barco es una sombra negra, partida por un lamparón de color. El público victoriano titubea.


PARA SABER MÁS, VER: Joseph Mallord William Turner

John Constable (1776-1837)

Nacido en Suffolk, es famoso por sus representaciones de los paisajes de Dedham Vale,

Es la gran figura del ART-ROMANTICISMO inglés. Al contrario que su coetáneo, nunca salió de Inglaterra, dedicándose a retratar con maestría la vida y paisajes de la Inglaterra rural. Esta autoimpuesta limitación no le impidió desarrollar un estilo personalísimo, que tendría gran influencia en los pintores de la Escuela de Barbizon.

Nacido en East Bergholt, en Suffolk, hijo de agricultores bien situados, mientras trabajaba para el negocio familiar se relacionó pronto con la campiña que rodea al río Stour y no tardó en empezar a realizar bosquejos de todo lo que veía y le fascinaba. En alguna carta de juventud llegó a escribir que no conocía a nadie que, mirando al campo, hubiera visto jamás nada feo. ¿Dónde mejor se pueden poner los ojos?, decía.

A diferencia de Turner, Constable no fue un niño prodigio ni artista de éxito inmediato. En su aprendizaje en la Royal Academy of Arts tampoco buscó paisajes fuera de Inglaterr

A partir de 1818, con 40 años, Constable había superado las barreras de la aceptación del exigente ámbito académico inglés y se permitía imponer sus normas creativas. Es entonces cuando crea bosquejos a gran escala para resolver complicadas composiciones como El carro de heno (1821), El salto del caballo (1825) o La catedral de Salisbury (1831), tres obras maestras del arte británico. Esos bosquejos en óleo hechos al aire libre le permitían capturar los cambios del tiempo, luz y temperatura. En octubre de 1822 escribe que lleva hechos 50 estudios de nubes entre las 11 de la mañana y la medianoche. Con viento húmedo, seco, fuerte o lento.

Con los prados y aguas de Salisbury creó veinte versiones entre julio y noviembre de 1829. Este es el último periodo en el que pinta del natural. La obra está considerada estilísticamente perfecta y responde a uno de los momentos más felices de su relación con la naturaleza. Escribe entonces que la artificialidad es incompatible con el paisaje. “No hay que actuar según esquemas literarios o filosóficos. Al contrario, hay que ser capaz de captar la naturaleza de cada día con inmediatez y espontaneidad, plasmando fielmente sobre la tela los mínimos detalles, los matices y los reflejos más escondidos e imperceptibles”.

Algunas de sus obras más famosas son "El carro del heno" (Londres, National Gallery), "El caballo blanco" (Nueva York, The Frick Collection) o "La esclusa" (Madrid, Museo Thyssen

Su obra "El carro del heno" (" The hay wain", 1821) fue escogida como la segunda mejor pintura de Inglaterra en una encuesta llevada a cabo por la National Gallery en el año 2005. La ganadora fue " The fighting temeraire", de Joseph Mallord William Turner.

Crea lienzos tan conocidos tal como

El maizal (1826) y
La catedral de Salisbury desde los campos(1831).


El carro de heno(1821),



EL REALISMO EN PINTURA.

Pintura del realismo

Contexto histórico-social:

Hacia las décadas centrales del siglo XIX el Romanticismo irá cediendo paso al Realismo. Al cambio contribuyen varios fenómenos:
En las conciencias se cierne el peso y las terribles consecuencias de la Revolución Industrial:

Trabajo de niños y mujeres
Horarios excesivos.
Condiciones de vida penosas.
Viviendas insalubres.
Los fracasos revolucionarios del 1848 se dejan sentir.
Se abole todo atisbo de idealismo.
Abunda la temática social.
Se tiende a representar al hombre en sus quehaceres cotidianos.
El tema de la fatiga se convierte en tema principal.

Todos estos rasgos se reflejan en la pintura, literatura como la de Dickens o Zola. A todo ello contribuye un marcado positivismo filosófico que considera como fuentes únicas de conocimiento la observación y la experimentación.




Representantes significativos:



W. Turner

El Temerario conducido al desguace (1839)
Lluvia, vapor y velocidad (1844)

G. Courbet

Courbet 
Un entierro en Ornans (1850)
El estudio del pintor o El taller (1855)


taller-del-pintor, courbet

Está realizadoal óleo sobre lienzo. Mide 359 cm de alto y 598 cm de ancho. Fue pintado en 1855, encontrándose actualmente en el Museo de Orsay, de París, A la izquierda están figuras humanas de todos los niveles de la sociedad. En el centro, Courbet trabaja en un paisaje, mientras se aparta de una modelo desnuda que es un símbolo de la tradición artística de la academia. La intención de Courbet era hacer desfilar por su lienzo a toda la sociedad humana contemporánea. Eleva la escena de género al rango de la pintura histórica,

J. F. Millet

Millet 
Las espigadoras (1857)
El Ángelus (1859)
H. Daumier
Un vagón de tercera clase (1864)


Daumier 




REALISMO EN ESPAÑA

F. Madrazo
La condesa de Vilches (1853)
M. Fortuny
La vicaría (1870)

PARA SABER MÁS, VER;





EL MOVIMIENTO IMPRESIONISTA:
E. Manet
El almuerzo campestre (1863)
Olimpia (1863)
El pífano (1866)

C. Corot
La catedral de Chartres (1830)
El puente de Mantes (1868)

Contexto histórico

Hasta la segunda mitad del siglo XVIII el estilo que primó fue el Clasicismo. A partir de este momento se dará un giro radical en la Historia de la Pintura. Lo habitual era el que los artistas expusieran en el Salón Oficial. Los nuevos artistas (conocidos como "Los Rechazados") por el contrario, tenían que buscar otros lugares alternativos que les permitieran exhibir sus obras. Así, la primera exposición impresionista tuvo lugar el 15 de abril de 1874, en el Salón del fotógrafo Nadar. Se presentaron bajo el nombre de "Sociedad Anónima de pintores, escultores y grabadores". Intervinieron entre otros artistas de la talla de Monet, Pissarro, Renoir, Sisley, o Cézanne.
A partir de este momento las exposiciones se irán sucediendo progresivamente en el tiempo y con sedes diferentes. Al esplendor del estilo le sucederá el declive, ya que se verá desbordado por la aparición de otras preocupaciones y presupuestos diferentes. Así surgirán varios estilos diferentes que se engloban bajo el nombre genérico de "Neoimpresionismo".

Origen del término "Impresionismo":

Los pintores impresionistas no se definían a ellos mismos bajo este apelativo. El término les fue impuesto de modo peyorativo por el crítico Louis Leroy, al ver la obra de Monet Impresión atardecer o Impresión sol naciente pintada en 1872 y expuesta en la exposición del 74. Al día siguiente de ésta, parafraseando el título del cuadro para burlarse de él, Leroy bautizó el nuevo movimiento: Al contemplar la obra pensé que mis anteojos estaban sucios, ¿qué representa esta tela?..., el cuadro no tenía derecho ni revés ..., ¡Impresión!, desde luego produce impresión..., el papel pintado en estado embrionario está más hecho que esta marina. Así fue como el término "Impresionismo" pasó a ser el nombre del movimiento del que luego el propio Leroy se envanecería.
Provocaron un gran escándalo, proceso similar al que experimentó Manet. El refinado publico del momento no estaba preparado para aceptar una revolución como la que ellos proponían. Las burlas y duras críticas a que fueron sometidos les llevarían a posteriori al éxito. Su máximo reconocimiento se afianza ya entrado el siglo XX.

Cambios y características:

El objetivo principal es sustituir el ideal dominante de "Belleza" por el nuevo de "Libertad". Para entender este paso hay que indagar en el contexto historico-social:
Impacto del ferrocarril: Por vez primera se experimentó el concepto de "velocidad". La retina captaba así una "realidad distorsionada".
Impacto de la fotografía: La fotografía demostró que lo que determina la visión es el color y no el dibujo, con ello se rompen planteamientos clasicistas anteriores. La fotografía trajo consigo el concepto de la instantánea, que será tan utilizado por Degas para sus composiciones de bailarinas.
Impacto del óleo en tubo: se generaliza a mitad del XIX. Trae consigo una consecuencia muy revolucionaria, ya que el artista no tiene porque elaborar cuidadosamente los pigmentos, de ahí que el pintor salga del taller para pintar al aire libre.
Impacto de la Naturaleza y de la Luz: el estar al aire libre revela una nueva realidad, una realidad llena de luz, gracias a cuya proyección es posible el color.
Impacto del Tiempo: es la era de los relojes, el tiempo es un tema que obsesiona al hombre y en particular al pintor. La técnica de los nuevos pintores necesita de una pincelada rápida y hábil. Estos cambios hacen que el Impresionismo tenga unas características concretas:
El paisaje como tema principal:
Es uno de los géneros más fructíferos. El paisaje ofrece un campo donde todos los interes de los impresionistas se ven concentrados: el aire libre, el contacto con la Naturaleza, el encuentro con la Luz. Ésta se verá modificada con el paso del tiempo y los matices colorísticos irán cambiando a medida que avanza el día. Dentro del paisaje, también es frecuente el tema de la representación del agua de la nieve y el hielo. Se aman las superficies en que los reflejos y los matices cromático-lumínicos se hacen infinitos. La aparición de la figura es menos frecuente, y si lo hace es rodeada de paisaje.(Ahora la figura es pretexto para representar el paisaje, mientras que en el Clasicismo había sido a la inversa). Ello no quiere decir que no haya escenas de interior cuyo máximo exponente es Degas, al que le preocupan temas como la danza o los caballos, ambos relacionados con la velocidad y la instantánea.
Técnica:
Los impresionistas se caracterizan por su técnica rápida, de largas pinceladas cargadas de materia pictórica. Esto fue duramente criticado por los más anclados a la tradición, llegando a decir que "los nuevos" estrujaban directamente sus tubos sobre los lienzos. De la última etapa de Monet se dice que sus obras no son pinturas, sino más bien escultura sobre el lienzo. Muchas veces se apunta a Goya como un precedente para este tipo de pincelada.
Color:
Es significativo el que los impresionistas eliminen de su paleta el color negro, lo hacen porque observan que las sombras nunca son negras, sino coloreadas. Al igual, el blanco puro no existe, sino que la luz lo carga de matices innumerables. Apuestan por el color puro, aunque pueden permitirse el mezclarlos directamente sobre la superficie del lienzo.
Ausencia de perspectiva:
Los impresionistas abolen el concepto de la perspectiva euclidiana que había regido el concepto de la pintura hasta entonces, es por ello que desaparece el "primitivo" punto de fuga. Apuestan por una pintura plana y bidimensional porque en realidad es como percibe nuestra retina. Esto ya lo anticipó Manet con su Pífano.

La primera exposición: 1874

C. Pisarro
E. Manet
Argenteuil (1868)
El balcón (1868)
La estación (1872)
El bar del Folies-Bergères (1882)

C. Monet
Impression, soleil levant (1872)
Regatas en Argenteuil (1872)
Campo de amapolas (1873)
Mujer con sombrilla (1875)
El deshielo en Vétheuil (1881)
Serie de la catedral de Rouen
Serie de la estación de San Lázaro
Serie de las nympheas de Giverny

A. Renoir
Le moulin de la Galette (1876)
La primera salida (1876)
Dos hermanas (en la terraza) (1881)

Pissarro
Sisley 











En España: 


Sorolla
Regoyos
Rusiñol
Casas


Como figuras claves en los años finales del siglo XIX,

que no sólo modernizaron el panorama artístico de España, sino que sirvieron de ejemplo para artistas como Manolo Hugué, Isidre Nonell, o Darío de Regoyos, entre otros muchos.

una introducción y sus estancias en París en las décadas 1880 y 1890. En esta ciudad absorben la estética y el lenguaje postimpresionista de un Toulouse Lautrec o de Paul Cezzane, a la vez que las estampas costumbristas. Cuando regresan a España, vemos la recreación de estos estilos en pinturas que retratan los paisajes de CatalÁN

la predilección por situar las figuras en interiores o la vida cotidiana moderna como tema principal, en la que también dan cabida a las penurias y la vida nocturna. Respecto a la experimentación formal, siguen mirando a la pintura francesa en el trabajo con la luz y con el colorido de las figuras.

Casas se decanta por imágenes protagonizadas por mujeres desnudas, en un intento de retratar el icono de la femme fatale y por los retratos a mujeres burguesas,









Ramón Casas, Interior al aire libre, 1892. Colección Carmen-Thyssen Bornemisza.
Ramón Casas, Retrato de Mercedes Llorach, 1901. Colección MNCARS. 

Santiago Ruiseñol

 Ruisiñol se inclina por la creación de paisajes melancólicos con los que alcanzará la fama internacional, sobre todo con la serie de Jardines de España.



Santiago Ruisiñol, Jardines de Monforte, 1917.Colección BBVA 


PARA SABER MÁS, VER:



PARA SABER MÁS, VER;

ART-S.XIX: PINTURA
ART-ROMANTICISMO
ART-REALISMO 
ART-REGIONALISMO ANDALUCIA
 ART-IMPRESIONISMO



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