603 LA CUESTIÓN SOCIAL. MOVIMIENTOS SOCIALES. MOVIMIENTO OBRERO EN ESPAÑA

EL MOVIMIENTO OBRERO



La carga, uno de los mas famosos cuadros de la época modernista, obtuvo la primera medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes en Madrid, en 1904. Casas lo pintó en 1899 para presentarlo en la Exposición Universal de París de 1900, pero fue rechazado, por ello el autor cambió el título y la fecha y más  tardé se convirtió en uno de los cuadros mas famosos de toda Europa.

ESQUEMA

El movimiento obrero: Génesis y desarrollo 

Génesis y desarrollo del movimiento obrero
Orígenes
Desarrollo
Socialismo
Anarquismo
Sindicatos católicos

(PRESENTACIÓN- Pulsa)




Génesis del movimiento obrero en España 

INTRODUCCIÓN

  El nacimiento del movimiento obrero está ligado a las transformaciones políticas, sociales y económicas que trae consigo la victoria de las ideas del Liberalismo, tanto político como económico.
            Desde el punto de vista político-social, la desaparición de los privilegios y el establecimiento de la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley trajo consigo la desaparición de la sociedad de tipo estamental y el establecimiento de una sociedad de clases, formada por dos clases: 1) La Burguesía, grupo minoritario y dueño del poder político y económico. 2) El Proletariado. Grupo mayoritario, formado por campesinos y obreros, pobres y con muy poca participación en política. La pertenencia a una clase u otra está determinada por la riqueza que se posea y, en teoría, estamos ante una sociedad abierta pues se puede pasar libremente de una clase a otra, dependiendo de la riqueza que se posea.
            Desde el punto de vista económico, el liberalismo económico (Capitalismo) trae consigo la no intervención del Estado en la economía. A esto debemos añadir el desarrollo de la Revolución Industrial, que da lugar al desarrollo del Maquinismo y a un fuerte crecimiento demográfico (Revolución demográfica). La interrelación de estos tres factores dará lugar a la aparición de graves problemas que van a afectar sólo al proletariado: sueldos muy bajos, aumento del paro, pésimas condiciones de trabajo, explotación de mujeres y niños, barrios obreros de viviendas en muy malas condiciones, analfabetismo..etc .

            Como el Estado, dominado por la burguesía y en virtud del principio de no intervención, no hace nada por solucionar estos problemas, será el propio proletariado el que inicie la lucha por solucionarlos, lucha que se conoce como el Movimiento Obrero.

         a.- Situación de obreros y campesinos. Son la gran mayoría de la población, entre unos 10-12 millones de los 15 millones del total de la población española del Siglo XIX. No tienen ningún poder político (el sufragio será casi siempre censitario), son muy pobres y no tienen ningún reconocimiento social, al contrario, en el Siglo XIX se les desprecia y se les tilda de “chusma soez”, “la canalla” o “gente de bronce” continuamente.
            Con la implantación del liberalismo ambos grupos sufrieron un proceso de proletarización, empeorando su situación:
             a) Los campesinos. No se beneficiaron del proceso desamortizador al no tener dinero para comprar las tierras. Su situación fue empeorando por : 1) Los arrendatarios vieron como los contratos se redujeron en tiempo y subieron en cuanto a la cantidad a pagar aunque, al menos, eran dueños de la cosecha. 2) La mayoría de campesinos se convierten en jornaleros, es decir, dueños de nada, ni de la tierra que trabajan, ni de la cosecha que obtienen, sólo tienen su trabajo a cambio del cual cobran un sueldo.
            b) Los obreros. Vieron como su situación empeora y sufren el mismo proceso de proletarización, es decir, no son dueños de nada, ni de las máquinas y medios de producción, ni del producto que elaboran, sólo tienen un sueldo a cambio de su trabajo.

            Ambos grupos vieron como a lo largo del siglo la situación fue a peor: los sueldos fueron cada vez más bajos, debido a la creciente oferta de mano de obra por el aumento de la población y de la mecanización; el paro se hizo mayor; las condiciones de trabajo son muy malas: duras jornadas de trabajo (16-18 horas), sin seguridad social, ni subsidio de desempleo..etc; Ven como sus mujeres e hijos son duramente explotados en el trabajo y cobran sueldos menores; No tienen ningún tipo de preparación cultural, siendo la mayoría analfabetos; Viven hacinados en barrios con viviendas de pésima calidad…etc.     


 Movimiento obrero que iniciaron los obreros industriales (los que tenían un mínimo de cultura) en las ciudades y luego, poco a poco, se irá extendiendo al mundo rural del campesinado. Por eso, las primeras manifestaciones las encontramos en Gran Bretaña, el país más industrializado, y desde allí se extenderá al resto de Europa.

            La primera manifestación del movimiento obrero fue un movimiento clandestino llamado Luddismo, un movimiento violento cuyo fin era destruir la maquinaria, a la que los obreros echaron la culpa del paro. La dura represión del gobierno británico hizo que fracasara. Posteriormente, aparecieron los primeros sindicatos obreros (las Trade Unions) que empezaron a luchar por mejorar los salarios y las condiciones laborales. Otra manifestación significativa del movimiento obrero fue el Cartismo, en el que los obreros comenzaron a defender una serie de reivindicaciones políticas, al comprender que la única solución a sus problemas era la de tener representantes en el Parlamento inglés, para que lucharan por mejorar los sueldos y las condiciones laborales.

            A mediados del Siglo XIX, el movimiento obrero va a conocer un giro radical: si hasta ahora sólo había luchado por las mejoras económicas y de las condiciones de trabajo, desde mitad del Siglo XIX se presenta como un fenómeno totalmente revolucionario, ya que va a perseguir un cambio total en la forma de organización política, social y económica de los estados, totalmente diferente a la que había establecido el liberalismo y basada en las ideas de dos nuevas corrientes ideológicas: el Socialismo y el Anarquismo. A su vez, dentro del Socialismo podemos distinguir dos líneas de pensamiento: 1) La primera en desarrollarse fue la del Socialismo Utópico. Corriente constituida por una serie de pensadores de ideas muy diferentes, pero que tienen algunos puntos en común: a) Muchas de sus ideas proceden del pensamiento ilustrado del Siglo XVIII. Entre ellas destaca la de que el hombre es bueno por naturaleza (Rousseau), por lo que llegan a la conclusión de que el hombre es capaz de reconocer los defectos de la sociedad que ha creado y de cambiarla. b) Son pacifistas y critican duramente al tipo de sociedad liberal. c) Sus ideas calaron poco entre el proletariado. d) Casi todos presentan en sus obras nuevos modelos de sociedad, perfectas, donde todos sus integrantes son felices (de ahí el calificativo de utópicos), pero su gran “fallo” está en que no determinan los pasos que hay que dar para pasar de la sociedad liberal a la sociedad idealque plantean. Entre sus principales representantes, están Saint-Simón, Louis Blanc, Owen o Fourier. 2) Posteriormente aparecerá el Socialismo Científico o Marxismo, basado en las ideas de Carlos Marx que se convertirán en la base de las ideas del Socialismo a partir de mitad del Siglo XIX.    
            Las dos grandes manifestaciones del movimiento obrero a partir de estos momentos fueron la fundación de las Internacionales Obreras, que pretendieron unir a todos los proletarios para luchar por sus ideas. No tuvieron, sin embargo, mucho éxito por las divisiones internas que tuvieron y por problemas externos que les quitaron importancia, como el estallido de la guerra franco-prusiana en 1870, el desarrollo del fenómeno imperialista o el estallido de la I Guerra Mundial.

La etapa inicial del movimiento obrero se prolonga hasta 1860 y se caracteriza por:
-Aparición de las primeras asociaciones de trabajadores.
-Antimaquinismo
-Aumento de la conflictividad laboral
-Comienzo de las huelgas
-Apertura de periódicos obreristas.
-Represión gubernamental contra la acción organizada de los trabajadores

- Un decreto en 1839 reconocía el derecho a los obreros industriales a crear mutualidades o “sociedades de socorros mutuos”, cuyo objetivo era proporcionar ayudas económicas en caso de enfermedad, accidente laboral, despido o fallecimiento.
Sus fondos procedían de las aportaciones de los trabajadores afiliados.

La primera, la “Sociedad de Protección Mutua de Trabajadores del Algodón de Ambos Sexos” de Barcelona, se funda en 1840. En 1842 tenía 50.000 afiliados.

Las tensiones patronos-obreros aumentaron con el incipiente capitalismo: los empresarios podían despedir libremente a los trabajadores y éstos no tenían derecho a la sindicación.
Con el tiempo, las sociedades de socorros mutuos van a cambiar su finalidad primigenia por otros:
Impedir el descenso de salarios
Lograr el derecho de asociación para defender los intereses económicos de los trabajadores.
Las primeras huelgas generales se desarrollaron en el Bienio Progresista (1855-56) en Cataluña

- En este período también se produjeron revueltas espontáneas antimaquinistas o luddita , lo que mostraba el malestar obrero contra la mecanización: creían que las máquinas y la nueva tecnología eran responsables de:

Quitarles sus puestos trabajo
Reducían sus salarios

Ejemplos fueron: el incendio de la fábrica de Bonaplata en Barcelona en 1835 y los sucesos de Alcoy

En 1855 se publica el primer periódico obrerista en Madrid, El Eco de la clase obrera.

En 1865 se reunieron más de 40 asociaciones obreras en un congreso en Barcelona.

  b.- El movimiento obrero.

            La mecánica general del movimiento obrero español en sus primeros tiempos es la siguiente: En las revueltas, obreros y campesinos luchan por mejorar sus condiciones laborales y sueldos, teniendo muy poco de reivindicaciones sociales. Por eso, se levantan apoyando el programa político de algún partido, ya que esperan que el cambio político traiga consigo la mejora de sus condiciones de vida. Por su parte, los partidos políticos recurren a las masas proletarias, prometiéndoles la solución a sus problemas, para hacer la revolución y obtener el poder. Una vez que lo consiguen, se olvidan totalmente de los proletarios. Ello provocará el progresivo desengaño de las masas proletarias con los partidos políticos, en el fondo burgueses, y su rápida adhesión al socialismo o anarquismo cuando lleguen a España.

             Constatar, también, que los dos grandes focos de las manifestaciones proletarias son: 1) Por una parte, Cataluña. Donde se dan las manifestaciones más importantes protagonizadas por los obreros industriales, algo lógico pues es la zona de mayor industrialización de España. 2) Por otra, Andalucía. Donde se dan las manifestaciones más importantes protagonizadas por los campesinos, lógico, también, pues es la zona con mayor número de jornaleros.

            1.- Manifestaciones obreras.

            Al igual que en Gran Bretaña, las primeras manifestaciones obreras en España se encuadran dentro del Luddismo, es decir, son violentas y su objetivo es destruir la nueva maquinaria a la que se echa la culpa de la mala situación del obrero, Entre ellas, podemos destacar:
          
  a) La primera importante la encontramos tempranamente, durante el Trienio Liberal. En el momento en que los moderados o doceañistas se ven presionados por los exaltados que quieren más reformas. Los exaltados pidieron la desaparición de las diferencias sociales y económicas para ganarse a las masas y provocar la revolución. Los sucesos más importantes se produjeron en Alcoy, donde los obreros penetraron en las fábricas y destruyeron la nueva maquinaria recién importada de Inglaterra. Es, pues, una manifestación del Luddismo en nuestro país.

            b) En 1835, durante el gobierno del Conde de Toreno y con un ambiente revolucionario en todo el país, en Barcelona las masas obreras destruyen la fábrica textil de Bonaplata, la más moderna de España. Otro acto de Luddismo.

            Posteriormente, siguiendo el ejemplo británico, los obreros iniciaron el movimiento sindical apareciendo los primeros sindicatos obreros:

            a) En 1840, se funda en Barcelona el primer sindicato obrero: la Sociedad de Tejedores, que fue prohibido por las autoridades. No obstante, en la clandestinidad, siguió funcionando y durante la Regencia de Espartero contaba con 50.000 militantes.

            Con la llegada de los moderados al poder (década moderada) se incrementan las medidas represivas contra los sindicatos obreros que, sin embargo, siguen organizando huelgas y movimientos de resistencia como: los de agosto de 1844 en Barcelona, marzo de 1846 en Sabadell o el apoyo al intento de revolución progresista en 1848. Todos ellos duramente reprimidos por el gobierno.
         
A partir de 1850 se intensifica el movimiento asociacionista en toda Cataluña. Un antiguo tornero, Josep Clavé, organizó unos coros que funcionaron, a la vez, como sindicatos de ayuda mutua. En marzo de 1854, provocaron una huelga general en Barcelona, con luchas en las calles, barricadas y varios obreros muertos. El conflicto amenazó con extenderse por toda Cataluña, por lo que las autoridades prometieron legalizar los sindicatos obreros, pero nada se hizo.

            b) Ante esta actitud, los obreros participaron activamente en la revolución de 1854 apoyando a los progresistas, que les habían prometido que cumplirían con sus reivindicaciones.

            Meses después de la revolución, se constituye otro gran sindicato en Barcelona: la Unión de Clases, que en 1855 reúne a más de 30.000 afiliados que piden su legalización. La burguesía catalana y los progresistas se asustaron por el crecimiento de las asociaciones obreras y obligaron a disolver a la Unión de Clases, siendo uno de sus líderes, José Barceló, fusilado. Ello provoca el estallido de otra  huelga general que contó con el apoyo masivo de todos los obreros catalanes. La huelga, por otra parte, se extendió por otras ciudades españolas: Valencia, Cádiz, Bilbao… . Todas fracasaron por la acción del gobierno que utilizó al ejército para disolverlas. Ello provocará que los sindicatos dejen de apoyar a los progresistas y comiencen a apoyar al partido demócrata y el republicano.

            c) La participación masiva, tanto de obreros como de campesinos, en la revolución de 1868, apoyando al partido demócrata y buscando en el cambio político una mejora de sus condiciones laborales. En algunos puntos, sin embargo, también se luchó por una serie de reivindicaciones sociales influidas en las ideas del socialismo utópico. Entre los difusores de estas ideas está Fernando Garrido, un demócrata que predicaba que el hombre no era libre si trabajaba para otros por un sueldo. La revolución debía hacer que los campesinos fueran dueños de las tierras que trabajaban y que los obreros, colectiva o individualmente, fueran dueños de las fábricas. Ahora bien, Garrido no explica (como todos los socialistas utópicos) los mecanismos de cómo llegar a esta situación. En Cataluña, Garrido fundó escuelas nocturnas para los obreros en las que, aparte de enseñarles a leer y escribir, les fue inculcando sus ideas.

   Manifestaciones campesinas. Están mucho peor documentadas que las obreras. Su centro está en Andalucía, donde el número de jornaleros no cesa de aumentar, así como su pobreza.
            Prácticamente, desde el Trienio Liberal se constatan continuas revueltas en los campos andaluces protagonizadas por los jornaleros, en las que se van quemar cosechas, ocupar fincas…etc. La creación de la guardia civil en 1844 provocará un mayor control de la situación en el medio rural, aunque se siguieron haciendo revueltas entre las que destacan:

            1.- Levantamientos campesinos apoyando la revolución de 1854 que se dan en Morón, Utrera o El Arahal, en los que se ocuparon varias fincas y se quemaron las cosechas.

            2.- La revuelta campesina en Loja y su comarca en 1861. Fue capitaneada por el veterinario Pérez del Álamo y llegó a contar con el apoyo de más de 20.000 campesinos. Si ideología era un tanto confusa, parece que intentaron implantar una república, pero faltos de armas fueron fácilmente vencidos por el gobierno.

            3.- La participación masiva en la revolución de 1868 a favor de los demócratas.

            4.- Por otra parte, desde los años 40 se fueron expandiendo con gran rapidez las ideas del Socialismo Utópico. Destaca, en especial, Cádiz, por la que penetraron en España muchas de las ideas del socialismo utópico y especialmente las de la doctrina de Fourier.

Fourier fue un socialista utópico de Francia que defendió una nueva sociedad basada en la creación de pequeñas comunidades, los Falansterios, de no más de 1400 integrantes a las que se pertenece voluntariamente. En los falansterios, la propiedad de los medios de producción es colectiva y son totalmente autónomos y autogestionarios, es decir, se realizarán en ellos todo tipo de actividades para poder vivir. Las ideas de Fourier fueron introducidas por Joaquín Abreu, que consiguió organizar un grupo de seguidores en la provincia de Cádiz. Uno de ellos, Sagrario de Veloy, intentó la fundación de un falansterios a las afueras de Jerez, sin embargo el proyecto terminó en fracaso.


  El movimiento obrero, igual que en otros países, se origina a raíz del desarrollo de la industrialización; es por ello que sea Barcelona la primera gran zona donde prende este movimiento.

   En un primer momento, comienzos del reinado de Isabel II, tiene un carácter mecanoclasta caracterizado, como es evidente, por la destrucción de la maquinaria a la que el obrero considera su enemigo; destruida la máquina, aumentarán los puestos de trabajo. Debe verse en esto además, un reflejo del crecimiento demográfico que estaba experimentando España: hay más demanda de trabajo que oferta.

    Es el año 1854 cuando se producen las primeras protestas obreras y está documentada la fundación del  primer sindicato la Unión de Clasesen Barcelona: reivindican la reducción de jornada de 72 a 69 horas/semana. En junio del 55 reunieron 30.000 firmas pidiendo su reconocimiento; su fuerza llegó a ser temible en aquella ciudad de tal forma que el general Zapatero hizo disolver la asociación, uno de sus líderes José Barceló, fue fusilado como cómplice de un asesinato, y en julio de 55 se produce, como se mencionó en su momento la primera huelga general de la historia de España; la secundaron unos 50.000 obreros de Barcelona y su área industrial, el total de obreros está cifrado en unos 75.000, por lo que nos podemos hacer una idea muy certera de su incidencia. Fue una huelga sangrienta y violenta: destrucción de fabricas, saqueos, asesinato de patronos, etc.

     En otras ciudades española hubo también algunos días de lucha como Bilbao, Valladolid, Valencia y Granada en las que los móviles obreros y los políticos aparecen muy mezclados e imposibles de diferenciar.

      Ya en 1864, a finales del reinado de Isabel II, coincidiendo con la fundación en ese año de la I Internacional en Londres (AIT), comienza de nuevo el resurgir del movimiento obrero. Según unos  autores en 1864, según otros en 1867, según otros en el 69 los obreros barceloneses se unen a la I Internacional, y de lo que no cabe la menor duda es que en 1869 en Barcelona se funda por trabajadores del algodón el sindicato Las Tres Clases de Vapor (preparadores, hiladores, tejedores).

   Ese mismo año llegó a España Fanelli, anarquista italiano, que fue el introductor de esta doctrina en nuestro país. Sus ideas prendieron en un ambiente escarmentado de la promesas de los políticos aunque no se debe pensar en un seguimiento masivo. Los primeros adeptos fueron pequeños artesanos como Anselmo Lorenzo, o Farga Pellicer. En 1870 se celebró el primer Congreso en Barcelona al que asistieron 89 internacionalistas (74 catalanes). los afiliados a la AIT rondaban los 3500, pero en 71 bajaron a 1764, subiendo las cifras en años posteriores (esto parece que se debió a la ilegalización de la AIT basándose en un artículo de la Constitución que prohibía obediencia a instituciones extranjeras).

      En 1871, huyendo de la Comuna de París, llegó Paul Lafargue, yerno de Marx, introductor de sus doctrinas en España. Trabajó principalmente en Madrid, donde contactó con un grupo de tipógrafos, como Pablo Iglesias. Los primeros socialistas fueron pocos, pero mejor organizados que los anarquistas. En el Congreso de Valencia, 1871, los socialistas fueron expulsados de la AIT y al año siguiente en Córdoba sólo se reunieron los anarquistas.

      Aun no se sabe a ciencia cierta por qué en España prevaleció el anarquismo sobre el socialismo. Hay quien habla de que España era eminentemente rural, otros aducen el carácter mediterráneo tan impulsivo. El hecho es que desde entonces caminaron por diferentes senderos.
A partir de 1868 la expansión del movimiento obrero tuvo un fuerte impulso como consecuencia del reconocimiento de la libertad de asociación y de la creación de la AIT en 1864 (I Internacional).


            Al principio, el anarquismo tuvo muchos más seguidores que el socialismo en España, a diferencia de la mayor parte de los países europeos. El porqué es una cuestión aún no bien explicada: Quizá el socialismo prende mejor en sociedades altamente industrializadas (en España la industrialización era muy baja), quizá el predominio de jornaleros sobre obreros industriales y ciertos rasgos del carácter español sean más propicios al desarrollo del anarquismo.

            El número de afiliados fue creciendo rápidamente. Así, en 1870 cuando se celebra el primer congreso de la Internacional española en Barcelona, el número de integrantes no pasó de 100 (tanto socialistas, como anarquistas), sin embargo, dos años después, eran ya 11.000 y en 1873, 30.000.
  
      En 1871, en el Congreso de Valencia, las posturas entre anarquistas y socialistas se hicieron irreconciliables y, al igual que pasó con la internacional europea, ambos movimientos se separan y llevan caminos distintos.

            Por último, destacar que el crecimiento tanto de socialistas como de anarquistas empezó a preocupar a la clase política y burguesa. Como resultado, en las Cortes de 1872 se decide prohibir la Internacional en España, prohibición que se mantiene durante la I República, el régimen de Serrano y los primeros años de la Restauración. Por tanto, los primeros pasos del anarquismo y socialismo español se dan en la clandestinidad.


Los socialistas

La corriente marxista se aglutina en torno a un núcleo madrileño que entra en contacto con Paul Lafargue en 1871.

Los socialistas fundan en 1874 la “Asociación del Arte de Imprimir” presidida por Pablo Iglesias. Paul Lafargue

Desde 1873 el movimiento internacionalista se verá perseguido.

El derecho de asociación desaparece ya desde 1874.

Sin embargo, los tipógrafos madrileños fundan el PSOE en 1879, clandestinamente.
Pablo Iglesias, fundador del PSOE en 1879
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) es un partido marxista que resaltaba:
La necesidad de participación política de la clase trabajadora.
Necesidad de formar un partido obrero capaz de enfrentarse con el régimen político y el sistema económico por igual.

El nuevo partido se sustenta en tres pilares :

-Teoría de clases marxista
-Programa máximo o aspiraciones finales del Partido
-Medidas políticas y económicas inmediatas.

a) Teoría de clases marxista:
El poder debe estar en manos de la clase obrera
Transformar la propiedad privada en colectiva
Sociedad basada en el usufructo de los medios de producción
Enseñanza científica general, para hombres y mujeres.
Lucha de clases

b) Programa máximo o aspiraciones finales del Partido:
Abolición de las clases sociales
Una sola clase: la trabajadora, de personas libres y dueños de su trabajo, honrados e iguales Niños mineros ingleses

c) Medidas políticas y económicas de inmediata realización como:
Derecho de asociación y reunión
Libertad de prensa
Sufragio universal
Jornada laboral de 8 horas
Salario igual para mujeres y hombres Laura Marx, esposa de P. Lafargue

El área de influencia del PSOE será:
Madrid, Extremadura y Vizcaya
Núcleos mineros e industriales de la periferia:
Asturias, Vizcaya y Valencia
En 1886 funda el periódico “El Socialista” Socialismo y anarquismo

En 1887 vuelve la libertad de asociación.

En 1888, fundan la UGT (Unión General de Trabajadores) en Barcelona, y se celebra el I Congreso del PSOE.
La UGT es un sindicato y su finalidad es sindical y económica:
Mejora de las condiciones de vida y trabajo.
Medios: negociación, peticiones al poder y huelgas Huelga minera

A diferencia de la socialdemocracia alemana se niega a concertar alianzas con los partidos burgueses. Hasta 1910 no cambiará su postura.
En dichas elecciones entra en el Congreso el primer diputado socialista: Pablo Iglesias
El socialismo predomina entre obreros cualificados

A partir de 1908 empezó a colaborar electoralmente con los partidos republicanos: formaron la conjunción republicano-socialista.
A partir de 1910 el socialismo ve crecer su fuerza electoral y su influencia en la vida política española, al trasvasarse apoyos del republicanismo al socialismo, sobre todo en las ciudades.
Sin embargo, su número de diputados era inferior a su fuerza social.
La UGT había crecido en capacidad de movilización y afiliación: tiene 240.000 en 1921.



 Los anarquistas


Los anarquistas crecen gracias a la deslealtad de los políticos a la hora de cumplir sus promesas durante el Sexenio, como la abolición de quintas.
El obrerismo tendió a despreciar al Estado y a desconfiar de toda acción política reformista.

Su área de influencia geográfica se corresponde con el cantonalismo , el tercio mediterráneo desde los Pirineos al Guadalquivir; en especial, Barcelona, Zaragoza y Baja Andalucía.
Sus afiliados y seguidores son trabajadores manuales no cualificados y campesinos jornaleros

En 1874 se ilegaliza a la Federación Regional Española , nuevamente ilegalizada en 1881.
Como consecuencia, se crea la Federación Regional de Trabajadores de la Región Española liderada por Anselmo Lorenzo. Anselmo Lorenzo y Ferrer y Guardia

Dentro del anarquismo se constituyen dos sectores:
-El urbano industrial , que opta por una resistencia solidaria y pacífica.
-La rural y andaluza , partidaria de la violencia.

Se produce la ruptura entre ambas debido a que la huelga es eficaz en la ciudad y no en el campo.

Se desarrollarán organizaciones secretas y grupos subversivos, como la Mano Negra importante en Andalucía. (Jerez y Cádiz)

Predomina en Cataluña, sobre todo en Barcelona.


      Tras las prohibiciones del régimen de Serrano, y luego de la Restauración, es difícil seguir su trayectoria.

      Todo parece indicar que en los años 80 y 90 del XIX había alcanzado gran pujanza; según Anselmo Lorenzo en 1882 asistieron delgados al Congreso de Sevilla que decían representar a 49.000 miembros, la inmensa mayoría andaluces, el resto catalanes. Nunca ha cabido duda de que Andalucía y Cataluña han sido las zonas anarquistas de España, las causas, las de siempre, somos unos románticos, la tierra para el que la trabaja etc. El anarquismo de los 80 era utópico y soñador de paraísos, aun estaban lejos de las bombas y los atentados. Estaban tan convencidos de sus excelencias que nunca dudaron que la Humanidad entera acabaría fundida en un abrazo: “hasta los ricos saldrán ganando, no en riqueza, pero sí en felicidad”. Todo se reducía a predicar de pueblo en pueblo, viviendo de limosna o alimentados por los compañeros, su doctrina: desaparición del Estado, de la Iglesia y del Ejército, de la organización —única causa de los males de la humanidad—. Ésta, buena y sociable por naturaleza, practicaría en adelante una vida honesta, sencilla y espontánea.

   De todas formas, con la Restauración se produjeron dos procesos paralelos. Por un lado la Federación Regional Española experimentó un fuerte descenso en el nº de sus afiliados; al mismo tiempo, en torno al 80 se recrudeció el debate entre los partidarios de la lucha sindical y los insurreccionistas. Este enfrentamiento produjo una crisis que retrasó la implantación de un movimiento sindical anarquista.

     A comienzos de los 80 la legislación de las asociaciones llevaron al triunfo a los sindicatos (de acuerdo con las denominación de la época) anarco-colectivistas. En el 81 se celebró una conferencia y meses después se fundó la Federación de Trabajadores de la Región Española (FTRE).
   
A la altura del 82, esta federación contaba con unos 60.000 afiliados fundamentalmente catalanes y andaluces, cosa que hace ver las dos tendencias un proletariado organizado y gradualista (poco a poco iremos consiguiendo nuestros fines) y el de un campesinado radical y utópico en el caso andaluz (la tierra para el que la trabaja).

      El llamado asunto de la Mano Negra, agravó la crisis de la FTRE; durante el verano del 82 se había producido en toda Andalucía una grave crisis de subsistencias. En ese momento se descubrió, por parte de las autoridades, una organización secreta subversiva, la Mano Negra. En el verano del 83 se juzgó a los implicados y fueron 8 de ellos condenados a muerte. Nunca quedó claro si existió esta organización o fue la trama de un gobierno para desarticular a los anarquistas andaluces, que rápidamente se manifestaron contra cualquier forma de violencia. De todas formas la FTRE poco a poco comenzó a languidecer y ante de concluir los 80 se podía considerar inoperante
 
PARA SABER MÁS, VER:
MANO NEGRA

   En los 90, sin renunciar a lo paradisiaco como resultado final, los anarquistas comprendieron que así no se iba a ningún sitio y comenzaron a poner por obra la destrucción de las instituciones atentando contra ellas, o contra la personas que las representaban: es el terrorismo anarquista.

1.    1891 bomba en el edificio del Fomento de la Producción Industrial, en Madrid
2.    1892 revueltas en Jerez
3.    1893 atentado contra Martínez Campos en Barcelona; resultó ileso
4.    1893 la bomba del Liceo, 16 muertos e incontables heridos
5.    1896 bomba contra la procesión del Corpus en Barcelona

Ante esto, las autoridades tomaron medidas y varios anarquistas fueron aprehendidos, y algunos ejecutados tras su juicio. Estas muertes, tendrán una consecuencia impensable en aquellos momentos : el asesinato de Cánovas en el 97 a manos de un anarquista que decidió vengar a sus compañeros.


Las sociedades obreras y sindicatos autónomos de inspiración anarquista fundan en 1907 Solidaridad Obrera , federación de asociaciones obreras, apolíticas, de carácter reivindicativo y favorable a la lucha revolucionaria

Solidaridad Obrera tuvo prensa propia:

Tierra y Libertad
Solidaridad Obrera, la “Soli”.
En 1909 puso en marcha la Federación Regional De Cataluña, que culmina con la fundación en 1910 de la Confederación Nacional del Trabajo o CNT. 

Objetivo: extenderse por toda España y consolidarse como hegemónico en Cataluña.
Logra gran influencia en Andalucía y Valencia.
La CNT se define como revolucionaria y basaba su ideología en:
La independencia del proletariado de la burguesía y sus institucione. Entre ellas está el Estado.
Necesidad de unión sindical de los trabajadores.
Voluntad de derribar el capitalismo, expropiando a los capitalistas, acabando con todas las formas de opresión y explotación.

La acción revolucionaria debería llevarse a cabo mediante huelgas y boicots, hasta llegar a la huelga general revolucionaria.
Salvador Seguí, Ángel Pestaña y Juan Peiró fueron sus líderes. Salvador Seguí y Ángel Pestaña

La agitación obrera creció imparable en las primeras décadas del siglo XX.
Desde 1911 a 1917 crece moderadamente y se dispara desde 1917.

La mayor conflictividad social se dio en Cataluña Comité de huelga en 1917: Largo Caballero, Saborit y Besteiro


Los sindicatos católicos

      Durante la primera parte de la Restauración quedó consolidado un tipo de acción social de origen católico que, con el transcurso del tiempo, desembocó en un cierto sindicalismo de esta significación. La creación de los Círculos Católicos de Obreros debe ser entendida como un procedimiento más para la movilización del mundo católico. Fueron fundados por un jesuita, el padre Vicent, y se extendieron por la mitad norte de la Península, y por la zona levantina, El número de socios era elevado, al menos para la época - entre 20 y 30.000, frente a los 60.000 internacionalistas.

      A lo largo de los años que duró la Restauración, se observarán distintos episodios en los que las organizaciones obreras tendrán una influencia, más o menos decisiva, pero siempre importante: será uno de los factores más significativos del reinado de Alfonso XIII y jugará un papel importante en el advenimiento de la Dictadura de Primo de Rivera en 1923. Por ahora, es suficiente con su nacimiento e ideología, que no varió a lo largo de los años .

Antonio Vicent funda en 1879 los Círculos Católicos , imitando los Círculos obreros franceses.
Eran casinos populares para apartar a los obreros de la taberna y contaban con el apoyo de los patrones.
En 1891 el papa León XIII publica la encíclica Rerum Novarum , respuesta de la Iglesia ante el auge del movimiento obrero internacional. En ella se recogen derechos sociales y la posición de la Iglesia ante la nueva realidad industrial.
El movimiento obrero: Génesis y desarrollo
La Iglesia quiso dar un matiz sindical a los Círculos. En 1895 se crea en Madrid el Consejo Nacional de Corporaciones Católico-Obreras, unión de círculos, cooperativas y patronatos católicos.
Pero su implantación fue escasa, ya que fue acusado de amarillismo León XIII, autor de la encíclica “Rerum Novarum”


Julio Romero de torres, Conciencia tranquila

Se inscribe dentro de la línea del realismo social. Es un lienzo desgarrador con influencia de autores de ese movimiento como Jean-François Millet o de Honoré Daumier. En la escena un juez practica un registro en la habitación de un obrero anarquista, que se ve con los brazos atados. La mujer llora previendo la desgracia y tres guardias civiles aguardan las órdenes del juez mientras el anarquista soporta con dignidad el registro.

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