648 FOTOGRAFÍAS DE LA MUJER ESPAÑOLA EN EL S. XX


 MUJER. S. XX EN ESPAÑA


 Bailarina española de la escuela bolera, con peineta y castañuelas, ca. 1850.ANÓNIMO (INSTITUTO DEL PATRIMONIO CULTURAL DE ESPAÑA)


Clasificación de las mujeres:

Las modernas, las inmorales, las domesticadoras, las decentes y las liberadas. 

Clasificación de las mujeres  que aparece en la exposición  Mujeres bajo sospecha. Memoria y sexualidad (1930-1980).  


Mujeres en Arraindikale, a principios del siglo XX. Foto Egoibarra

 En las primeras décadas del siglo XX  hasta la llegada de la II República

Es la imagen más cosmopolita y más próxima a la que se podía ver en las grandes ciudades de todo el mundo. y se ve a las primeras mujeres que se atrevieron a cortarse el pelo, fumar en público, caminar sin sombreros, conducir su coche o practicar deportes. Cantantes, deportistas, artistas o escritoras fueron las primeras en cambiar el destino de su sexo. Ninguneadas por intelectuales y políticos, son ellas las encargadas de dar visibilidad a la mujer consiguiendo derechos como el sufragio universal o empezando a dejarse ver en las aulas universitarias.

 El Rey Alfonso XIII (quinto por la izquierda), la Reina María Cristina (tercera) y el Príncipe de Asturias (el niño que está de pie) con el Infante Luis Fernando de Orleans (primero de la izquierda) y otros miembros de la Familia Real en La Granja en 1909 en el bautizo de la "Infantita" Beatriz (ABC)

 Kuhn, Retrato de familia campesina (principios del siglo XX)


En 1913 se inauguraba en la calle Tetuán, 16, una exposición y venta permanente del trabajo de la mujer, fundada por la Unión de Damas Españolas.ABC 


Residencia SEÑORITAS - ABC,  28/11/2015
En 1915 nacía la Residencia de Señoritas en Madrid. A los fundadores les acusaron de subversivos, de anarquistas e incluso de no ajustarse a la realidad de España.Ffue justo lo que sucedió primero con la Residencia de Estudiantes y más tarde con la Residencia de Señoritas, la «versión femenina» de una institución que revolucionó la Educación en España por sus métodos, su exigencia y el enorme talento que acumuló en sus aulas.
«La Residencia era una institución novedosa que quería implantar un tipo de educación que en ese momento no se daba en España. Incluían la educación física, los viajes, la práctica en laboratorio...»
La iniciativa fue cuajando y bajo la dirección de María de Maeztu la Residencia de Señoritas pasó de tener espacio para treinta estudiantes a contar con una docena edificios con capacidad para casi 300. Por sus aulas pasaron Victoria Kent (abogada y política), Matilde Huici (abogada), Delhy Tejero (pintora) o Josefina Carabias (abogada, escritora y periodista), mujeres que entendieron que el camino más corto y duradero a la libertad estaba en los libros y la educación.
Ellas tuvieron como profesoras a María Goyri, María Zambrano, Victorina Durán o Maruja Mallo, cuyos cuadros ocupan un lugar destacado dentro de la exposición. 
A lo largo del curso también colaboraban otras mujeres brillantes del siglo XX como Gabriela Mistral, Victoria Ocampo, María Martínez Sierra, Clara Campoamor o Concha Méndez.

Casa de patio  de vecinos. Imagen ilustrativa de las condiciones en que vivían los niños madrileños a principios del s. XX. Ninguna diferencia con Barcelona.
(Foto: Páez, 1914; Memoria de Madrid)

Las puertas de las iglesias, como las plazas, los parques o los mercados, se convertían en algo más que en sitio de tránsito. "Eran lugares de comunicación y para la comunicación", "sobre todo para las mujeres ese momento constituía uno de los mejores para las relaciones sociales".

No es el único detalle en el que se diferencian ambos sexos en aquellos días, también en la forma de transportar objetos, por ejemplo: "Las mujeres, normalmente a la cabeza y al cuadril; ellos, al hombre y en las manos". En otros aspectos, el sexo quedaba diluido, como en los oficios ambulantes: "Hay una foto maravillosa de Madrid en la que se ve cómo se iba ofreciendo leche de cabra a domicilio, llevaban el animal, y allí mismo se ordeñaba", cuenta Pía. Miel y queso de casa en casa, afiladores, horchateros, turroneros y churreros. Aguadores. "La mayoría se han perdido. Otros, sobreviven".


António Passaporte | Arucas (Las Palmas), 1931

De 1910-1920

No tienes derecho a...

  • Votar
  • Divorciarte
  • Ser igual que tu esposo. Un ejemplo. Él "debe proteger a la mujer y ésta, obedecer al marido", reza el Código Civil vigente(1889)
  • Ser autónoma respecto a tu marido o padre. Él es tu representante. No puedes firmar contratos, acudir a la justicia, comprar (más allá de los gastos domésticos) optar a un crédito o abrir una cuenta bancaria sin que tu esposo o progenitor lo apruebe
  • Acostarte con otro hombre (aunque sea en una ocasión) estando casada. Vas a la cárcel por adúltera. El marido solo comete adulterio si convive con la amante en la casa familiar "o fuera de ella con escándalo" Si tu esposo te sorprende en una infidelidad puede matarte bajo pena de destierro. Si pillas a tu marido con otra mujer y lo mataras, se considera parricidio. Vas a prisión de por vida
  • Poseer la patria potestad de tus hijos
  • Conservar la nacionalidad española si te casas con un extranjero

Tienes derecho a...

  • Trabajar, pero si éstás casada necesitas la autorización de tu esposo
  • Dentro del matrimonio, únicamente otorgar testamento y encargarte de los hijos
  • Estudiar en la universidad (pero seis de cada 10 mujeres son analfabetas)
  • Una silla para sentarte si tu estado físico lo requier en caso de que trabajes en la industria o el comercio (la llamada Ley de la Silla se aprueba en 1912)
 Encarnita Alcaraz, bailarina española en los años veinte, Madrid, 1925. JOSÉ DÍAZ CASARIEGO (AGENCIA EFE, MADRID)


 
La mujer en época de PRIMO DE RIVERA

No tienes derecho a...

  • Votar
  • Divorciarte
  • Ser igual que tu esposo. Un ejemplo. Él "debe proteger a la mujer y ésta, obedecer al marido", reza el Código Civil vigente (1889)
  • Ser autónoma respecto a tu marido o padre. Él es tu representante. No puedes firmar contratos, acudir a la justicia, comprar (más allá de los gastos domésticos) optar a un crédito o abrir una cuenta bancaria sin que tu esposo o progenitor lo apruebe
  • Acostarte con otro hombre (aunque sea en una ocasión) estando casada. Vas a la cárcel por adúltera. El marido solo comete adulterio si convive con la amante en la casa familiar "o fuera de ella con escándalo" Si tu esposo te sorprende en una infidelidad puede matarte bajo pena de destierro. Si pillas a tu marido con otra mujer y lo mataras, se considera parricidio. Vas a prisión de por vida
  • Poseer la patria potestad de tus hijos
  • Conservar la nacionalidad española si te casas con un extranjero

Tienes derecho a...

  • Cobrar directamente por tu trabajo, sin mediar tu marido (cambia la ley en 1926)
  • Dentro del matrimonio, únicamente otorgar testamento y encargarte de los hijos
  • Estudiar en la universidad (pero cinco de cada 10 mujeres son analfabetas en 1920)
  • Una silla para sentarte si tu estado físico lo requiriera en caso de que trabajases en la industria o el comercio

LA MUJER EN LA II REPÚBLICA

 Victoria Kent con la 1ª promoción de funcionarias de prisiones. Fotografía: Alfonso_aga


Victoria Kent y Margarita Nelken. Ambas coincidían en que las mujeres españolas estaban demasiado condicionadas por la iglesia: poco antes de votarse el sufragio femenino, fueron entregadas al Presidente de las Cortes un millón y medio de firmas de mujeres católicas pidiendo el cambio del proyecto de Constitución para que respetara los «derechos de la Iglesia».

La propia Victoria Kent explicaba así su postura en el debate sobre esta cuestión que se mantuvo en las Cortes el 1 de octubre de 1931: «Creo que no es el momento de otorgar el voto a la mujer española. Lo dice una mujer que, en el momento crítico de decirlo, renuncia a un ideal.(...) Lo pido porque no es que con ello merme en lo más mínimo la capacidad de la mujer; no, Sres. Diputados, no es cuestión de capacidad; es cuestión de oportunidad para la República». El artículo 35, que hizo posible que las mujeres votaran, se aprobó finalmente con 161 votos a favor y 121 en contra. Y se puso en práctica por primera vez en 1933. Ni Kent ni Campoamor consiguieron sin embargo renovar su escaño.  

Clara Campoamor preside un en 1932. efe

"¡Las mujeres! ¿Cómo puede decirse que cuando las mujeres den señales de vida por la República se les concederá como premio el derecho a votar? ¿Es que no han luchado las mujeres por la República? (...) ¿Por qué el hombre, al advenimiento de la República, ha de tener sus derechos y han de ponerse en un lazareto los de la mujer?".



 
Esa retahíla de preguntas de Clara Campoamor convenció a los diputados para aprobar el sufragio femenino. Ocurrió el 1 de octubre de 1931

Tienes derecho a...

En el periodo de la República y en el bando republicano:
  • Tener los mismos derechos que el hombre (por la Constitución de 1931)
  • Votar (desde 1931)
  • Divorciarte (1932)
  • Casarte por lo civil
  • Abortar (si vives en Cataluña, a partir de 1936)
  • Ser diputada o notaria
  • Ir al colegio con niños y niñas
  • Acceder a una baja maternal y asistencia sanitaria si trabajas
  • Trabajar en la administración pública. Los cambios legislativos de la República reconocen el derecho a la no discriminación laboral

En esta imagen, portada de la revista 'Ahora' en los años 30, se aprecia un traje de baño más cercano a un vestido que a los actuales bikinis. (COLECCIÓN PARTICULAR)

Mujer clase obrera. Madrid, 1933



Miembros del Lyceum Club Femenino (1935) 

Guerra Civil

 1936, las mujeres realizaban junto a sus maridos faenas agrícolas en un pueblo próximo a Buitrago del Lozoya. ABC
diciembre de 1936, en la que mujeres madrileñas del Sindicato de la Aguja cooperaban en la retaguardia, elaborando sin descanso ropas de vestir para los milicianos.ABC

En la imagen, una miliciana agarra su fusil para la portada de la revista 'Ahora' del 26 de septiembre de 1936.


 Si estás en el bando franquista, a trabajar si no estás casada.

El Fuero del Trabajo (1938) "libera" a la mujer casada del trabajo "en el taller y la fábrica"

 Pero con la Guerra Civil se acabó esa modernidad de las mujeres españolas y llegaron los tiempos en que aquellas audacias se calificaron de inmorales y su papel de ciudadanas fue castigado con cárcel, violencia y exilio. Las monjas y la Sección Femenina de Falange se encargaron de domesticarlas.

En la dictadura franquista se exigió a las mujeres ser un modelo de decencia y castidad que “limpiara” la “degradación moral” republicana.

Mujeres falangistas de la Sección Femenina, en formación. ARCHIVO GENERAL DE LA ADMINISTRACIÓN

No tienes derecho a...
  • Divorciarte ni separarte (el regimen franquista revoca la ley republicana)
  • Casarte por lo civil (solo existe el matrimonio religioso)
  • Tener una educación mixta
  • Presentarte a las oposiciones para determinadas profesiones como diplomática, juez o notaria
  • Trabajar en talleres o industrias si estás casada
  • Firmar un contrato de trabajo, sacar el carné de conducir y el pasaporte y abrir una cuenta bancaria sin la autorización firmada de tu marido
  • Acostarte con otro hombre (aunque sea en una ocasión) estando casada. Vas a la cárcel por adúltera. El marido solo comete adulterio si convive con la amante en la casa familiar "o fuera de ella con escándalo" Si tu esposo te sorprende en una infidelidad puede matarte bajo pena de destierro. Si pillas a tu marido con otra mujer y lo mataras, se considera parricidio. Vas a prisión de por vida

 

Tienes derecho a...

  • Cumplir el Servicio Social obligatorio
  • Estudiar Enseñazas del Hogar en el colegio
  • Permanecer obligatoriamente en el hogar paterno hasta que te cases o entres en un convento
Una monitora de la Sección Femenina enseña a bañar a un bebé.

Las guardianas de la 'rectitud'

La Sección Femenina de Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S., creó el 'Manual de la Esposa Perfecta' en el que se daban consejos como "Ofrécete a quitarle los zapatos a tu marido" o "Nunca te quejes si llega tarde, o si sale a cenar o a otros lugares de diversión sin ti. Intenta, en cambio, comprender su mundo de tensión y sus necesidades reales".

Las tarjetas que difundía la Sección Femenina entre las mujeres. “Mujer, el tiempo que pierdes lamentablemente en vacías diversiones, gánalo en tu propio beneficio y en el de España”. “Tu misión única y verdadera es el hogar. La Sección Femenina te prepara para tan alta tarea mientras cumples el servicio social”. Más al grano: “La ropa interior debe mudarse y lavarse con mucha frecuencia”.

Lo más impactante que se pueda decir sobre la Sección Femenina lo dijo la Sección Femenina. "Si tu marido te pide prácticas sexuales inusuales, sé obediente y no te quejes". "Si él siente la necesidad de dormir, no le presiones o estimules la intimidad". "Si sugiere la unión, accede humildemente, teniendo siempre en cuenta que su satisfacción es más importante que la de una mujer. Cuando alcance el momento culminante, un pequeño gemido por tu parte es suficiente para indicar cualquier goce que haya podido experimentar". Entre 1934 y 1977, la Sección Femenina de la Falange adoctrinó a las españolas para cercenarles cualquier deseo de emancipación o rebeldía y cualquier otro deseo (sobre todo ése) 

Entre 1937 y 1977, tres millones de mujeres de entre 17 y 35 años hicieron el servicio social, una suerte de mili femenina que suministraba mano de obra gratuita en hospitales, comedores y otras instituciones sociosanitarias. La labor de la Sección Femenina tuvo algún efecto positivo. Desterró malos hábitos higiénicos que causaban enfermedades y extendió la práctica del deporte entre las mujeres, con las limitaciones debidas al recato: se inventaron los pololos, se apartaron de la exaltación al cuerpo de sus colegas nazis que incluían desnudos naturalistas y se prohibió el remo, la lucha y el fútbol.

(Elpais.es, 10.5.2009)


 
 Marie Theresa,  Jacqueline
Soy Picasso. Tú y yo haremos grandes cosas juntos” es así como llegó con su nuevo amor: Marie, una chica de 17 años a la que acostumbraba a tratar como una niña regalándole muñecas y dulces
Siempre que hombre mayor sale con una jovencita, la sociedad mira la relación con recelo. 
Otro caso similar fue con Jacqueline  Nadie daba un peso por la relación cuando en 1953 el afamado artista, entonces de 72 años, cortejaba a la joven de 27.  Picasso cayó tendido a los pies de Jacqueline porque sus marcadas facciones la convertían en la modelo perfecta para sus cuadros. Era voluptuosa, de pelo oscuro, cejas pobladas, ojos aguileños y nariz prominente.



Dalí y Gala
Dalí de cía de Gala"Llamo a mi esposa: Gala, Galuchka, Gradiva (porque ha sido mi Gradiva); Oliva (por el óvalo de su rostro y el color de su piel); Oliveta, diminutivo catalán de oliva (aceituna); y sus delirantes derivados: Oliueta, Oriueta, Buribeta, Buriueteta, Suliueta, Solibubuleta, Oliburibuleta, Ciueta, Liueta. También la llamo Lionette, porque ruge, cuando se enoja, como el león de la Metro-Goldwyn-Mayer; Ardilla, Tapir, Pequeño Negus (porque se parece a un animado animalito selvático); Abeja (porque descubre y me trae todas las esencias que se convierten en la miel de mi pensamiento en la atareada colmena de mi cerebro) (Fundación Gala)

¿Cuánto ha cambiado la mujer en España?

"Podríamos decir que seguimos siendo diferentes, pero, afortunadamente, cada vez somos más iguales". "Las mujeres siempre temían el escándalo: fuera porque se las veía en compañía de varios hombres o porque montaran en Vespa",  Las que aún así se enfrentaban al chismorreo terminaban con la etiqueta de "ligeras de cascos". No se podía abrir una cuenta corriente sin permiso del marido ni participar en la patria potestad de sus hijos hasta la reforma de las leyes de familia de 1979.

El noviazgo: La calle era aquel lugar natural en el que niños y niñas salían a conocerse, libres de las miradas de sus padres, hermanos mayores y curas. "Empezaban los chicos",  con la falsa excusa de un lazo caído que solía terminar en un "no le hagas caso, es que le pareces muy guapa".

Entre chascarrillo y acercamiento, mediaban una serie de juegos.Ir al cine, entre otras actividades, forma parte de la crónica sentimental de estas generaciones y cómo se convirtió en el "refugio ideal de los novios y lugar respetable". Y eso que estaba mal visto que la mujer fuera sola al cine, más complicado incluso entrar al teatro. "En aquellos años no existía el novio como tal, si no era el novio formal, y formal significaba no poder hacer absolutamente nada" .

Para llegar al noviazgo o, simplemente a la excursión, había que pasar de la infancia a la juventud. "El paso era inmediato y sin solución de continuidad: los chicos un día se encontraban con pantalones largos en vez de cortos y las chicas empezaban a escuchar, de golpe, 'secretas consejas' de madres, abuelas y otras plurales 'protectoras".

El matrimonio  "Una buena boda era una bendición, pero para eso había que 'pelar la pava' durante muchos años, los chicos tenían que hacer la mili, las chicas preparar sus ajuares. No era infrecuente oír: 'desengáñate, hija mía, no hay mejor carrera que una buena boda", se puede leer en el libro. Acometido el objetivo, más de una pareja tuvo que oír: "Sed castos".

( 'Del guateque al altar', Pilar Garrido)
  

La señoritas de la Gran Vía. Madrid, 1955. francesc catalá



 
Pinchazo . Una mujer arregla el pinchazo en una rueda de su coche en 1966. CRONICAE.COM

Un grupo de bañistas fotografiadas por virxilio viéitiez.

Dependienta Madrid,  ABC

En aquella España el atletismo estaba prohibido para las mujeres. “Los gerifaltes contaban la historia todos de María Torremadé, la mejor atleta de la posguerra, una catalana que batía todos los récords y que a los pocos años se hizo una operación de cambio de sexo y se convirtió en Jorge, y todos concluyeron entonces que es que el atletismo hacía marimachos de las mujeres, y lo prohibieron”.Hasta entonces se hacía deporte con falda-pantalón y pololos. Habrá que esperar. “En España los únicos deportes que existían entonces eran el fútbol, el boxeo y el ciclismo. No había más. Los Iberoamericanos de 1962, sin españolas, fueron el detonante del cambio. La Universidad era el único ámbito en el que había dinero para el atletismo, y en los colegios, en los Juegos Escolares, para los deportes de equipo, el balonmano, el baloncesto, el balonvolea. Solo en los centros extranjeros, como el Liceo Francés o el Colegio Alemán, o en otros como el SEK, hacían atletismo y deporte las chicas”. Los deportistas de la época, y lo reconocen se hable con quien se hable, eran unos privilegiados: podían salir de España y conocer la libertad, la democracia, en otros países. Tenías algo de libertad, aunque siempre viajaban las comisarias políticas de la Sección Femenina... Si estaba fuera compitiendo nadie pensaba nada, pero luego volvías aquí y tenías que estar en casa a las diez de la noche y estaba supercontrolada. En España, entonces, una mujer con chándal y de atletismo era una marimacho. en otro torneo. En 1972 Sagrario Aguado vio a la búlgara Blagoeva batir el récord del mundo y ella acabó en el podio: “Ella saltó 1,94m y yo me quedé en 1,65m”. En 1976, en Montreal, fue la primera atleta española en competir en unos Juegos Olímpicos

 Sagrario Aguado cuando era la mejor saltadora de altura de España.


 Y he aquí la mujer inmoral


La prostitución
Como indica Lucía Prieto Borrego en "La prostitución en Andalucía durante el Primer Franquismo" [...] Confiada la política moralizadora del Estado al Patronato de Protección a la Mujer, cuya presidencia de honor ostentaba doña Carmen Polo de Franco, sus responsables la consideraban no obstante una responsabilidad compartida con los otros dos pilares del régimen: la familia y la Iglesia. Franco, tras la guerra, permitió que la Iglesia se convirtiera en el principal instrumento de control de las costumbres y que a partir de la cesión de funciones que como la educación correspondían al Estado ejerciera sobre los individuos y las con-ciencias la vigilancia que en los sistemas totalitarios detenta el poder político, y ello a cambio de un reconocimiento sin fisuras, ni cuestionamiento del Régimen en un sistema de relaciones que se ha considerado de prestaciones mutuas. 
La aceptación de la prostitución reglamentada en “La Nueva España” implicaba igualmente su aceptación por la Iglesia, coparticipe del Estado en un proyecto de “regeneración moral” que gravitaba en torno a la familia y a la mujer. Un proyecto que anuló los progresos alcanzados durante la República, suprimiendo el divorcio y el matrimonio civil, restringiendo el acceso a la mujer a las profesiones más prestigiosas y cualificadas y llevando a cabo una rígida segregación sexual en la Escuela, todo en pro de la moralización y recristianización de un país donde un régimen laico había abolido la prostitución hacía menos de una década.  
De forma que oficialmente, la prostitución sería un fenómeno predominantemente urbano, lo que obviamente configura una visión distorsionada y restrictiva de la realidad social de la España de posguerra. [...]

Esta instantánea de Juan Colom, que refleja un trato poco elegante, ilustró el libro de Camilo José Cela, 'Izas, rabizas y colipoterras'. (COLECCIÓN PARTICULAR)

.
Y la decente...

Catalá-Roca, El piropo, Sevilla, 1959

 TRANSICIÓN

El año 1975 no solo fue el año en que murió Franco, también fue el año que la ONU declaró, por primera vez, Año Internacional de la Mujer

Nninguna transformación de la sociedad española desde la muerte del dictador es comprensible sin tener en cuenta el enorme cambio que supuso el reconocimiento de los derechos legales de las mujeres y su vertiginosa y masiva incorporación a la vida política, económica y social del país.

Las mujeres españolas arrancaron con 30 años de retraso respecto a los cambios experimentados en Europa, pero en menos de 25



El 80% de las mujeres de la década de los 70 eran amas de casa. la mujer se ocupa de la casa, los hijos y el trabajo...—,  Para la casa eran tiempos en que una familia entera podía vivir del sueldo del marido, dinero que mensualmente la empresa entregaba al hombre en un sobre —aún no se hacía por transferencia bancaria— y que solía entregar a la mujer íntegro, o al menos en gran medida, porque ella era la que se encargaba de administrar los gastos del día a día en el hogar.  Lavar, cocinar, limpiar... no eran tareas fáciles porque la tecnología aún no estaba muy avanzada para hacer más sencilla estas labores. Además, la compra se solía hacer casi a diario debido a que los frigoríficos no contaban con congeladores o eran muy pequeños. Cuando nacían los hijos les atendían las 24 horas, ya que en aquellos años aún no había lo que después se llamó jardín de infancia. Aquellas amas de casa por la tarde podían apuntarse a talleres de corte y confección y seguir perfeccionándose para los requerimeintos del hogar»  Las que trabajaban dejaban su puesto de trabajo de forma voluntaria en el momento en que pisaban el altar.

Con la llegada de la transición, llegó el destape. Pero también surgieron las primeras manifestaciones callejeras a favor de la libertad sexual y el aborto
 
Se celebraron en Madrid las primeras (e ilegales) Jornadas de Liberación de la Mujer, seguidas poco después por las Jornades Catalanes de la Dona, en la que participaron más de 4.000 mujeres y donde se aprobó ya un catálogo de reivindicaciones inmediatas, desde la implantación efectiva de la coeducación, hasta la revisión de los libros de texto para reflejar el papel de las mujeres. Es decir, en la sociedad española de 1975 existía ya una profunda brecha entre la situación real de las mujeres y su situación legal



  La identidad personal de la mujer no está desmantelada en fragmentos corporales, ni reducida a la pasividad erótica de un desnudo, a una proyección de deseo masculino: esa mujer es muy consciente de ser contemplada, y su mirada entabla un diálogo de igual a igual con el hombre que la mira

No tienes derecho a...


1991 Una joven enseña las piernas durante una intervención en Toledo del cardenal primado, Marcelo González. / José Luis Pérez
  • Divorciarte
  • Abortar
  • Tener la patria potestad de los hijos
  • Ser protegida de manera integral contra las agresiones machistas


1991 Una joven enseña las piernas durante una intervención en Toledo del cardenal primado, Marcelo González. / José Luis Pérez




Tienes derecho a...

  • No ser descriminada por ser mujer (según la Constitución de 1978) aunque la realidad social implica muchas desigualdades
  • Firmar un contrato de trabajo, sacar el carné de conducir y el pasaporte y abrir una cuenta bancaria sin la autorización firmada de tu marido. Poco antes de la muerte del general Franco se anula la Licencia Marital.
  • Tomar libremente anticonceptivos (desde 1978)
  • Divorciarte (desde 1981)
  • Poseer la patria potestad de los hijos (desde 1981)
  • Abortar en tres supuestos (riesgo para la salud física o psíquica, violación y malformación grave del feto, desde 1985)
  • Ser militar (desde 1990)
  • Trabajar dentro de una mina (desde 1993)


En los Pactos de la Moncloa, de 1977, es decir, antes de que se aprobara la Constitución, se incluyeron ya tres medidas importantísimas para las mujeres: la despenalización de la difusión y publicidad de anticonceptivos; la despenalización del adulterio, que se castigaba con pena de cárcel para las mujeres y con una multa para los hombres; y la no discriminación de los hijos por razón del estado civil de la madre: los hijos habidos fuera del matrimonio católico se inscribían hasta entonces en el Registro como “ilegítimos”. La ley del Divorcio no llegaría, sin embargo, hasta 1981, al igual que la equiparación fundamental entre marido y mujer; la despenalización parcial del aborto, hasta 1985, y la Ley Orgánica para la Igualdad efectiva entre hombres y mujeres, que incluía las medidas más serias contra el maltrato y el feminicidio, no se aprobaría hasta marzo de 2007

PARA SABER MÁS, VER:
Historia de las mujeres en España durante el siglo XX

HIS-ESP-XX-sociedad  en TUSCIENCIASSOCIALES

4 comentarios:

  1. Muchísimas gracias por esta maravillosa entrada. Con tu permiso, la emplearé para trabajar en clase sobre la historia de la mujer y los cambios de estilo de vida desde el siglo XX hasta ahora.
    Gracias de nuevo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias. El trabajo está en red y a tu disposición.

      Eliminar
  2. Me encanta y, con tu permiso, me gustaría utilizar este material para trabajar en clase. De lo mejor que he visto en mucho tiempo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. GRACIAS. A TUS DISPOSICIÓN. CON EL TRABAJO COLABORATIVO MEJORAREMOS LA EDUCACIÓN

      Eliminar