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PAISAJES VEGETALES EN ESPAÑA

                       Una dehesa cordobesa de encinas y alcornoques en primavera, X TEODOSIO 2015

PARA SABER MÁS, VER:
--ITINERARIOS GEOGRÁFICOS: PAISAJES DE CÓRDOBA


 La vegetación española
Factores y elementos.

Principales especies vegetales.
Unidades biogeográficas 


La vegetación está integrada por las formaciones vegetales o grupos de vegetación individualizados por su tamaños y por su fisonomía.

Los tres tipos básicos son el bosque, el matorral y el prado o estepa. 

España todavía alberga una gran variedad de paisajes vegetales, con una riquísima biodiversidad y numerosos endemismos.

La vegetación Climax Cuando ha llegado a su evolución máxima y sólo influyen los factores físicos

La vegetación Secundaria (Vegetación debida a la acción humana)

La etapa final de la evolución de las especies vegetales es el bosque.

El bosque es una formación natural compuesta por tres elementos:
- los árboles,
-el sotobosque o arbustos
- las herbáceas.


En España existen tres grandes tipos de bosques, correspondiéndose con los tres grandes dominios. El bosque caducifolio o de frondosas (propio del clima oceánico y formado por árboles de hoja caduca), el bosque esclerófilo o mediterráneo y el bosque de laurisilva o canario.

Cuando el bosque se deteriora es sustituido por una formación de matorrales, que en el caso del caducifolio se denomina landa y en el del mediterráneo se llama maquis o garriga o en un estadio superior de degradación aparece la pradera y la estepa donde predominan las plantas aromáticas.

 En España la intervención del hombre ha hecho que el tanto por ciento de vegetación natural o climax sea muy escasa y predomine la vegetación degradada.

Las colonizaciones forestales, las roturaciones agrícolas, los incendios y el pastoreo han sido los principales causantes de la merma del bosque caducifolio y mediterráneo, posibilitando que otras especies como las coníferas o los eucaliptos (alóctonas de mayor aprovechamiento económico) sustituyan a las especies autóctonas. 

1.- Factores y elementos

El clima, el relieve y los suelos se interrelacionan para crear una flora enormemente diversificada en España, siendo ésta su principal característica.

          - Clima.

 Las precipitaciones, las temperaturas y otros elementos climáticos van a condicionar la vegetación española . Influye en la vegetación a través de todos sus elementos y sus combinaciones.
a) Precipitaciones. Influyen según la cantidad, el tipo, la distribu­ción temporal. La no existencia de lluvia es un factor determinante.
Hay especies adaptadas a la sequía y a la humedad en distinto grado.

b) La temperatura. Por sí misma marca un tipo de vegetación, marca un umbral frío y un techo cálido.
c) El viento. Puede favorecer o no la evapotranspiración de las plantas. Puede impedir un desarrollo arbóreo en determinadas circunstancias. Es un agente transportador de especies (transporte de semillas).
d) La insolación (fotoperiodo). Los bosques caducifolios pierden las hojas por el pequeño periodo de horas solares.
 Se establece un dicotomía entre el carácter atlántico y mediterráneo, triunfa este último, pues las 3/4 partes de la península tienen vegetación de dominio mediterráneo. Las islas Canarias plantean una situación particular. Asi mismo debemos diferenciar la particularidad de la montaña.
  
El relieve.


El relieve es el segundo condicionante de la vegetación. Su influencia es doble, por un lado, la altitud y por otro la orientación.

La altitud genera una estratificación vegetal en pisos, ya que a mayor altitud más precipitaciones y menos temperaturas.

 La exposición de las vertientes al sol también condicional el desigual desarrollo de la vegetación. Las laderas orientadas al sur (solanas) tienen unas temperaturas más altas, mientras que las orientadas al norte (umbría tienen más humedad).

La vegetación de cada montaña está condicionada por el lugar donde se encuentra, una estratificación general empezaría un piso basal de encinas, un piso montano de hayas y robles, un piso subalpino de pino negral y después prados y herbazal. Las montañas más altas estarían culminadas por un piso nival.(cliseríe vegetal)

           - El suelo.

          Los suelos también tienen una enorme influencia sobre la vegetación. La variedad de climas y rocas tiene su correspondencia en los distintos tipos de suelos, que son el elemento orgánico mineral que enlaza el roquedo con la vegetación y posibilita el crecimiento de unas plantas u otras. Los suelos silíceos son muy apropiados para el alcornoque , mientras que los calizos los son para la encina. También podemos dividir los suelos en ácidos y básicos

      - El hombre. La acción antrópica

Es un elemento modificador de las condiciones que afectan a la vegetación.

La vegetación es consecuencia directa de la climatología, del relieve y de la naturaleza de los suelos, en ese orden, aunque también en los últimos años la acción del ser humano está teniendo un importante carácter modificador. A pesar del retroceso que han significado los últimos años, en los que se han llegado a talar un millón de hectáreas de especies autóctonas (especies de lento crecimiento que han sido sustituidas por otras de un crecimiento rápido como el pino o el eucalipto, por tanto mayor aprovechamiento económico y mayor riesgo de incendios), 
En la edad moderna la destrucción de los bosques siguió un ritmo galopante extendiéndose los terrenos agrícolas a costa de las roturaciones de los bosques. El siglo XIX conoció la desforestación más intensa debido a la desamortización, pasando la mayoría de los bosques a monos privadas.
 El siglo XX se caracteriza por una política más conservacionista, teniendo el ICONA un gran papel. Como quiera que la repoblación se efectuó con especies no autóctonas, los logros han sido mediocres y los bosques han sido muy afectados por incendios y plagas.
 Sólo en los últimos años se está llevando a cabo una repoblación con criterios medioambientales que recogen las directrices de la UE que es partidaria de una disminución de las actividades agrícolas y aumento de las especies forestales autóctonas.

 
REGIONES VEGETALES
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La situación de la península permite la existencia de varios dominios vegetales: una vegetación autóctona mediterránea, una eurosiberiana que vino de Europa y otras procedentes de Africa.

Se generan en tres regiones biogeográficas:

la región eurosiberiana,
la región mediterránea
la región macaronesia.

 La región eurosiberiana.Provincia atlántica.

Se localiza en la franja norte de la península. Desde la Ría de Aveiro (norte de Portugal) hasta el norte de Gerona, ocupando gran parte de Galicia, la vertiente norte de la cordillera cantábrica, norte de Navarra, País Vasco y norte de Aragón y Cataluña.

Se corresponde con la España húmeda (más de 1000 mm por año). Galicia, Cantabria, norte del País Vasco, parte de Navarra. Franja de clima atlántico. Se localiza en zonas aisladas de montañas de la parte meridional.

La vegetación predominante es el bosque caducifolio templado.


  
Roble Carvallo.
Abeto que se da en las zonas más húmedas en el piso subalpino de entre 1200 a 2400 msnm.
Pino

Se localiza en el Norte y en el Noroeste de la Península. La vegetación representativa es el bosque caducifolio denso. Clima templado (periodo frío o fresco, en invierno, y un periodo estival en el que se desarrollan las funciones reproductoras de la mayor parte de las plantas. Bosques con estrato musicinal (musgo), un estrato arbóreo y otro arbustivo. No hay estrato epifítico (plantas que se aprovechan de otras como soporte), los troncos no son verdes.
Formaciones vegetales subarbustivas que desarrollan frecuentemente tallos leñosos, son siempre verdes. Las landas, en situaciones donde hay unas condiciones en las que no se puede dar el bosque, o por la deforestación del bosque natural.
Existe un nivel freático muy próximo a la superficie que permite mantener un estrato herbáceo siempre verde. Está muy extendida de forma artificial (prados regados).
Predominan los bosques de quercus robus (robles) y de fagus sylvatica (hayas). El roble es un árbol con mucho porte (40 metros), de tronco muy recto, amplia ramifición, es el más exigente con la humedad, ocupa los mejores suelos. Se le encuentra en los valles profundos de la Cordillera cantábrica, Galicia. El hecho de poseer una buena madera y de estar en suelos fértiles hizo que su dominio se fuese reduciendo y ocupado por tierra de labor, prados artificiales o fueron sustituidos por especies de mayor rendimiento.
Junto a los robles encontramos fraximus excelsior (fresnos). Su degradación da lugar a la landa de brezos, tojos y de retamas.
El bosque de hayas se localiza en el País Vasco, Asturias y desapare­ce en Galicia.


El Haya exige humedad y no tolera los valores extremos en las temperaturas, por ello se sitúa en los valles y en los pisos basales bajos, siendo el árbol por excelencia de las montañas fresco-húmedas. Es un árbol de montaña con madera dura y de buena calidad, empleándose para elaborar muebles y utensilios de buena calidad. A medida que avanza su regresión el Haya esta siendo sustituida por el pino silvestre. Se localiza principalmente en la Cordillera Cantábrica y los Pirineos.

hayedo-rioja-de cameros

El roble tampoco soporta valores térmicos extremos y exige menos humedad que el haya, por lo que se suele situar en un piso basal menor al haya. Su madera dura se utiliza para la construcción y para la fabricación de muebles y barcos. Esta siendo sustituido progresivamente por el pino Monterrey debido a su aprovechamiento en la industria papelera. Se localiza principalmente en Galicia y la Cordillera Cantábrica

valle-hormas--Las hayas y los robles albares  en el bosque de Hormas. ANA M. DIEZ

El castaño, el fresno, el tilo, el olmo y el avellano son especies secundarias que se localizan en esta región. Sobre todo el castaño ha ganado mucho terreno a costa del roble, ya que a la utilización de su madera se le suma la utilización de su fruto. En los años cincuenta y sesenta el ICONA repobló grandes extensiones con árboles de crecimiento rápido y buen aprovechamiento económico, como el pino (madera y resina) y el eucalipto (celulosa y pasta de papel). Estas repoblaciones han sido muy criticadas, ya que las hojas de ambos árboles colaboran en la acidificación y empobrecimiento del suelo, además son especies que arden con más facilidad en caso de incendio y se regeneran peor después de él.

Cuando el bosque caducifolio es degradado por sobreexplotación o incendios aparece la landa, una densa vegetación de arbustos y matorrales que puede llegar a tener cuatro metros de altura; la landa. Sus especies más abundantes son el brezo, majuelos, endrinas, rosales, zarzamoras, el tejo y la retama. También han adquirido gran significación las praderas, que se utilizan, en su mayor parte, para el pasto de ganado. El bosque atlántico está reducido hoy a una extensión equivalente al 10% de la superficie climax o potencial.


2.- La región mediterránea

Bosque Perennifolio.Especies secundarias, matorrales y estepas

Ocupa la mayor parte de la península y las islas baleares, salvo los Pirineos, cornisa Cantábrica y Galicia.

Sus formaciones se han adaptado a la sequía estival mediante diversos mecanismos como el desarrollo de largas raíces, las hojas perennes y esclerófilas (duras y coriáceas - parecidas al cuero, tienen una pequeña cutícula para evitar la evaporización por las radiaciones solares) con mecanismos para evitar la transpiración (tamaño pequeño, revestimientos, espinas...)

Debido a las difíciles condiciones ambientales de la vegetación mediterránea tiene un crecimiento muy lento, alcanzando su climax o techo al cabo de siglos, esta es una de las razones por la que las especies naturales o autóctonas están siendo sustituidas por otras como el pino o el eucalipto, siendo el bosque que más retroceso ha sufrido.

Esta formado por árboles de mediana altura, con troncos no rectilíneos de corteza gruesa y cuyas ramas crean amplias copas. Son fundamentalmente encinas, acebuches, alcornoques, sabinas, enebros... Al encontrarse los árboles bastante separados unos de otros posee un rico sotobosque ya que la luz penetra con relativa facilidad, apareciendo especies arbustivas como el madroño, la coscoja, el lentisco, la jara y una gran variedad de especies aromáticas.

Este bosque se encuentra en la actualidad en un alto grado de degradación (los que ahora es vid, olivo o trigo antes eran encinas o alcornoques), actualmente se está intentando su preservación con el fundamento del sistema de dehesa (aclaramiento del bosque y expolotación forestal, agraria y ganadera). Este tipo de bosque abierto es una alternativa de conservación ante el retroceso del bosque cerrado de encinas.

La encina es el árbol más característico y extendido del clima mediterráneo. Es resistente a la sequía y se adapta a todo tipo de suelos. Su madera, muy dura y resistente, se utilizaba para la carpintería y el carboneo, su fruto la bellota para la alimentación del cerdo ibérico. Los bosques de encinas mejor conservados se encuentran en Sierra Morena, Extremadura y la Sierra de Guadarrama.

El alcornoque es un árbol que tiene más requisitos que la encina, necesita que los inviernos no sean muy extremos y, sobre todo, necesita cierta humedad (por encima de los 500 mm), además suele darse en terrenos silíceos. Su localización es en el oeste peninsular, aunque también se da en sectores del sur de Andalucía (Cádiz y Málaga), al NE de Cataluña y en Castellón. Su madera muy dura se utiliza para la fabricación de toneles y barcos, y su corteza, para la obtención del corcho en ciclos de 8 años.

El pinsapo es una especie endémica y una reliquia, actualmente muy protegida, que se localiza en la Sierra de Grazalema (Cádiz) y en la Sierra de las Nieves en Ronda. Posee un tronco modesto, necesita una gran pluviometría (más del 1.000 mm al año) y un régimen térmico moderado: Las colonias existentes en España son restos del terciario, que se han conservado hasta la actualidad.

El pino es una especie secundaria que ha sustituido en gran parte a la encina y el alcornoque, debido a su capacidad de adaptación a todo tipo de condiciones climáticas, a su crecimiento rápido y a sus aprovechamiento económico (madera y papel).

No podemos olvidar la gran significación de muchas plantas relacionadas con la intervención del ser humano, que, a veces, constituyen verdaderos bosques. Caso de las palmeras, los inmensos olivares, las higueras, los almendros o las extensas plantaciones de cítricos.

El matorral no es una formación climax, sino el resultado de la degradación del bosque por la acción del hombre. Presenta dos grandes tipos; la maquia y la garriga.

La maquia o maquis es una formación arbustiva densa, casi impenetrable, de más de dos metros de altura. Está integrada por matorrales esclerófilos como la jara, el madroño, el brezo, el lentisco y la retama.

 La garriga está formada por arbustos y matorrales de poca altura, que dejan zonas sin cubrir, donde aparece la roca. Especies características son el , el romero, aliaga, y el espliego.

La estepa se localiza en el sudeste español, donde la sequía impide el crecimiento de árboles y la garriga ha sido degrada por el hombre. Esta formada por hierbas bajas, entremezcladas con arbustos espinosos, discontinuos y bajos. Entre sus especies destacan el palmito, el tomillo , espliego, la lavanda, el esparto y el espárrago.


el encinar.
   

La Encina es el árbol mejor adaptado Por lo que es muy abundante en ella. Encinar provenzal.
Alcornocal

                            Encinar provenzal.
Asociación de Quercetum ilicis en la zona costero-catalana desde el litoral hasta una zona de 600-800 metros. Desde la desembocadura del Llobregat hasta el Norte. Predomina el Quercus ilex ilex (encina). Es el tipo de encina más húmeda, asociada a un sotobosque de madroños (Arbustus humedo), lentisco (Pistacea ventiscus), coscoja, zarzapa­rrilla, madreselva. En zonas silíceas pueden aparecer el Quercus suber (alcornoque). Otra sería la vegetación natural que está muy degradada debido a la acción antrópica. Con la encina han desapareci­do otras especies y ahora predomina la coscoja y las jaras.
                          Carrascal.
Aparece en la depresión de Ebro, Guadalquivir y la meseta, salvo en la zona del suroeste. La especie predominante es el Quercus ilex rotundafolia (carrascal). Es una encina mejor adaptada a las zonas de sequía ya unas condiciones térmicas más contrastadas, unas temperaturas invernales más bajas y unas estivales más altas, con escasas precipitaciones.
El sotobosque es muy pobre en individuos y especies. Presenta un alto estado de degradación. Ha sido sustituido por tierras de labor en las que tras haber sido abandonadas aparecen tomillares y espartales.
      Alcornocales del suroeste.
La especie predominante es el Quercus suber. De unos 25 metros con un sistema radicular profundo muy agarrado al suelo, lo que le hace resistente a los vientos. Las raíces están formadas por un eje central con capilares y unas raíces superficiales que se alejan mucho del propio árbol.
Troncos más o menos sinuosos, ramificados a distintas altitudes. Las ramas secundarias son bastante frágiles, de hojas perennes, con una duración media de tres años. Su fruto es una bellota. La corteza es lisa en las ramas jóvenes y con el envejecimiento desarrollan una corteza gruesa y corchosa. Se corta cada diez años. El tronco descorchado se denomina casca. Tiene unas limitaciones climáticas ya que se desarrolla en zonas donde la media de las mínimas es superior a 0º. Es un árbol tecnófito. Está entre las zonas superiores a 1000 mm anuales y los 450 mm. Su óptimo pluviométrico está entre 600 mm y 1000 mm. Esta adaptado a vientos intensos (como la tramontana). La capa de corcho le protege del fuego.
Rechaza los vientos cargados de salitre, se aleja de la costa y si está en ella se localiza a más de 100 metros de altitud. Tampoco está en zonas donde nieva y la nieve dura más de una semana.
Es calcífago, prefiere los suelos neutros o poco ácidos, puede estar incluso en suelos arenales. Se localiza junto a olmos, encinas...
El alcornocal permite un mayor número de especies en el sotobosque, que es muy denso (brezos, tojos, madroños, jaras). El sotobosque está muy degradado porque es muy combustible y debido a la acción humana se produce una limpieza del sotobosque para dar más espacio a los árboles. El sotobosque limpiado es utilizado para el cultivo de cereales duros, ya que puede tener olivares, vid y pastos.
La degradación del alcornocal es muy elevada. Pueden establecerse varias fases:
1º) Desaparece el estrato arbustivo en favor del árbol o de los pastos.
2º) La masa arbórea comienza a clarear. El espacio dejado por los árboles suele ser sustituido por materiales de degradación (jara, tomillo, lavanda).
3º) Fase de bosque parque. Casi ha desaparecido el matorral (queda menos de un 20%). Queda una zona de pastos y árboles aislados.
4º) Majadal arbolado. Se da en las zonas ganaderas. Predomina una desaparición casi total del bosque y un aumento de los pastos.
Es muy posible que abundase el alcornocal por toda la península. Hay alcornoques en el País Vasco, zonas de la cuenca del Ebro, el Mediterráneo. En la actualidad las áreas de alcornoques han dado indus­trias del corcho en Portugal, Extremadura, Cataluña, el extremo meridional bético.

Maquias y espinares.

En el dominio mediterráneo. La maquia es una formación en sí misma. Ocupa unos espacio que debido a la aridez no permiten la formación de bosques. De forma natural son las formacio­nes más xerófitas del dominio mediterráneo. Se extiende por todo el litoral mediterráneo, desde la desembocadura del Llobregat hasta Gibraltar, todo el litoral atlántico hasta el Algarve meridional; aparece en zonas de interior donde hay sequía acusada.
Se distinguen varios tipos:
.
Atocha (mata de esparto). Planta que sustituye al bosque de carrascas cuando éste es destruido.
   Maquia oriental.
Se despliega desde el Llobregat hasta Alicante. En suelos calizos. La vegetación climática está formada por el olea europeo (acebu­che), el ceratomia siliqua (algarrobo) y el chamaerops humidus (el palmito, la única palmera enana que crece de forma espon­tánea en Europa. Es termófila).
El límite del palmito hacia el interior varía. En el norte está su límite ecológico, llega por el curso del Llobregat hasta unos 20 kilómetros, en el Ebro 30 kilómetros y hasta unos 50 kilómetros en el Valle del Guadalquivir.
Esta maquia está bastante degradada. Predomina el quercus coquifera (coscoja). En algunos casos hay repoblación de pinos y en algunos casos de degradación aparecen especies herbáceas.
Espinar murciano-almeriense.
Llanuras y vertientes marítimas de Murcia y Almería. Clima B. Predomina un clima con precipitaciones inferiores a 35 mm por año. Sequía estival acusada y muy extensa (alrededor de 5 meses). Hay una gran variedad de plantas espinosas, suculentas en algunos casos. Predomina el palmito y especies de origen africano.
  Maquia meridional.
Desde Gibraltar hasta la frontera portuguesa. Es el área del palmito. Se desarrolla sobre terrenos calizos y silíceos. Está acompañado por helechos, jaras.
  Maquia continental.
En zonas áridas del interior, que no permiten el desarrollo del encinar o del alcornocal. También influye la continentalidad. Desaparecen las plantas termófilas mediterráneas. Hay plantas adecuadas a la sequía y a los extremos térmicos (heladas, calores extremos).
De madera dura, resistente a la putrefacción, muy utilizada para la construcción, postes de tendido eléctrico, traviesas de ferrocarril.
En la degradación quedan tomillos y espartales.

La jara, componente del sotobosque mediterráneo Atlántico


3.- La región canaria o macaroanésica (islas atlánticas)

La Excepcionalidad del clima canario hace que las islas presentan ecosistemas únicos compuestos por fauna y flora endémica. Ninguna fue parte del continente africano geológicamente, así que la biodiversidad alcanzó las islas a través de la vía aérea y marítima.

La flora varía en función de la altura y de su exposición o no a los húmedos vientos alisios, procedentes del nordeste.

Destacan los importantes enclaves de laurisilva, un tipo de bosque relicto de la era terciaria que cubre zonas de Madeira, Azores y Canarias y son reductos de los que existían en la zonamediterránea antes de las glaciaciones. La tala de bosques para obtener madera y tierras cultivables ha producido un importante retroceso de la vegetación nativa, encontrándose la laurisilva reducida a pequeños reductos. Algo similar a lo que ocurre con el drago, que aparece en Canarias, Cabo Verde y Marruecos, y con una buena parte de la biota de las islas, que se encuentra en grave peligro de extinción.


Así, en Canarias por ejemplo, se pueden distinguir varios pisos bioclimáticos claramente diferenciados:

Zona baja. Se divide a su vez en un cinturón costero dominado por la tabaiba dulce, la tolda o el tarajal hasta los 100 m y, por encima de estos, las comunidades xerofíticas, formadas por cardones, aulagas, verodes, bejeques, dragos y palmeras.

En tre la especies macaronésicas destaca el drago, una forma arborescente que puede vivir varios miles de años y que ocupa áreas muy secas de Canarias, o la palmera. El tercer elemento característico es el pino canario, por encima de la laurisilva y con menos humedad. Ésta conifera es xerófila, teniendo una amplia tolerancia térmica y protagonizando amplias masas forestales



Bosque de laurisilva. Aparece en aquellas islas con montañas suficientemente altas para generar el mar de nubes, generalmente en las laderas septentrionales entre los 600 y 1500 m. Las lauráceas son las plantas predominantes, acompañadas de helechos, salvias ycinerarias, así como brezos y fayas.

Pinar. El pino canario es la principal especie y puede estar presente hasta los 1900 m de altitud. Aunque cobija poco sotobosque, también aparecen codesos, jaras o tomillos.
 
Alta montaña. Las zonas de cumbre de las islas con mayores montañas presentan una vegetación arbustiva formada por numerososendemismos entre los que destacan las leguminosas, tajinastes o violetas.

 

Bosque de Laurisilva, en zona húmeda de Tenerife.
Hábitat xérico con tabaibas y cardones, Puntagorda, La Palma.




4.- Formaciones vegetales específicas

Se dan dentro de cualquiera de las tres regiones, pero poseen características muy especiales:

-de ribera de los ríos, por su humedad
-las de montaña por el gradiente térmico y el aumento de las precipitaciones según aumenta la altura.

La vegetación de ribera


La presencia constante de agua en la ribera de un río hace que aparezcan especies que sólo se puedan dar allí y que su altura y verdor contrastan con el entorno. Se disponen en franjas paralelas al río, desde las que están en contacto semipermanente con el agua.

Los bosques de ribera o bosques galería están formados por especies como el aliso, el sauce, el olmo, el fresno, el chopo o el álamo. La vegetación de ribera también se ha visto reducida como consecuencia de la acción antrópica, aunque otras veces se cultiva de modo intensivo como los chopos o álamos. Un endemismo característico y a la vez una reliquia del terciario lo constituyen los canutos del parque de los alcornocales. Estos bosques galería se han formado en las gargantas con una profusa vegetación, creando un microclima especial lo que hace albergar especies propias de otras latitudes más tropicales.

OLMOS

2       Vegetación de montaña.

En la montaña, la vegetación se dispone en pisos que tienen formaciones vegetales distintas en función de la altura, ya que las condiciones térmicas y pluviométricas varían. También depende de la orientación de la vertiente apareciendo las solanas y las umbrías o los barloventos y sotaventos. Esquemáticamente, podríamos resaltar los siguientes pisos basales. Las altas cumbres están cubiertas o por rocas desnudas y nieve o por prados de altura en las montañas del norte o estepas de plantas espinosas en las montañas del sur. Un segundo nivel menor de altura estaría ocupado los matorrales, landas en la región oceánica o maquis y garrigas en la región mediterránea. El tercer piso basal es el de las masas arbóreas. Hayas y robles (por ese orden) en la cornisa cantábrica, abetos y pinos negros en los Pirineos o Quejigos y encinas en las subbéticas). Es muy importante señalar que las coníferas han colonizado gran parte de las montañas españolas a partir de la década de los cincuenta, cuando se impuso un criterio economicista.

1) Zona de cumbres. Se caracteriza por la nieve, vientos y dificulta­des para la existencia de substrato arbóreo. En las zonas más tranquilas hay gramíneas, fundamentalmente con aprovechamiento de pastos de verano.
En muchas montañas españolas no desaparece el bosque de manera natural. En las zonas de rocas hay musgo.

2) Zona de matorral de alta montaña. Plantas almohadilladas, pequeñas, denominadas nanas o enanas y plantas rastreras. Juniperus communis (enebro).

3) Zona de bosque de coníferas de alta montaña. Pino, abeto, pino negro, pino silvestre.

4) Bosques de frondosas de media montaña, piso montano. Formaciones de robles y hayas. En las zonas más secas hay robles, quercus faginea (quejigo) en incluso encinas. También suele aparecer el pino silvestre por repoblación o reforestación.

5) Zona basal o litoral. Las condiciones son más cálidas y secas con especies más termofilas: encina, algarrobo, alcornoque, pino negral, piñonero, carrascal. Es zona de cultivos. La altitud supone un cambio en la vegetación similar al que se produce en latitud.


 




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