1127 ¿POR QUÉ ESTUDIAR LA 1ª GUERRA MUNDIAL?


 ¿POR QUÉ ESTUDIAR LA  1ª GUERRA MUNDIAL?


  La terrible apoteósis de la trinchera y la alambrada. Fue una carnicería a gran escala y significó el hundimiento de la civilizada Europa en una barbarie como no se veía en el continente desde la Guerra de los Treinta Años.


La Primera Guerra Mundial: Desarrollo y consecuencias

La Gran Guerra fue el acontecimiento que cambió para siempre al mundo del siglo XX y preparó el camino hacia la Segunda Guerra Mundial. Pero al iniciarse el conflicto, ninguna de las partes involucradas pudo prever que se trataría de una guerra con un costo tan alto en lo político y social. Las potencias involucradas pensaron que se trataría de un conflicto similar al de los años anteriores y que no duraría más de cuatro meses. Solo algunos pudieron vaticinar el enorme impacto que este hecho desencadenaría sobre Europa y el resto del mundo.

La escala de la matanza desafía la capacidad humana de imaginar lo espantoso. Entre 8,5 y 10 millones de soldados murieron en los frentes; hombres muy jóvenes sobre todo: la mitad de los varones franceses entre 20 y 32 años; más de la tercera parte de los alemanes; 6 de cada 20 británicos. Hubo entre 12 y 13 millones de víctimas civiles. Y la gripe que empezó en un campamento militar americano en los primeros meses de 1918 mató a 50 millones de personas. Hubo 21 millones de heridos, muchos de ellos trastornados mentales que siguieron llevando vidas oscuras de sufrimiento en manicomios. En Inglaterra la asociación de veteranos con las caras desfiguradas por heridas de guerra tenía en 1919 41.000 miembros. En 1918 el 70% del producto nacional bruto de Gran Bretaña se dedicó a gastos militares. En Berlín había tanta hambre que cuando un caballo de tiro caía muerto en la calle una multitud de mujeres se congregaba en torno a él y lo despedazaba con tijeras o cuchillos hasta que no quedaba más que el esqueleto. Con las ropas y las caras ensangrentadas las mujeres huían llevando pedazos de carne cruda en las manos. "¡Matad alemanes, matadlos!", clamaba el obispo anglicano de Londres en un sermón publicado en 1915, "no por el gusto de matar, sino para salvar al mundo... Matad a los buenos y matad a los malos, a los viejos igual que a los jóvenes, a los crueles y a los que muestren compasión". Según avanzaba la guerra y las oficinas de reclutamiento no daban abasto para procesar más carne de cañón, Winston Churchill alentaba a la aceptación de lo peor: "Muchachos de 18 y de 19, hombres mayores de hasta 45, el último hermano superviviente, el último hijo de una madre ya viuda, el padre que es el único sustento de su familia, el débil, el tuberculoso, el herido tres veces, todos tienen ahora que prepararse para la guadaña".

Antes, Mapa de Europa, después 1919. Del mapa del Congreso de Viena al mapa de la Paz de Versalles.


Mapa de Europa con posterioridad a 1919. Terminada la Primera Guerra Mundial (1914-1918), se produjeron una serie de drásticos cambios políticos: los imperios centrales y pannacionales se desplomaron, muchas nacionalidades y etnias obtuvieron Estados nacionales independientes, y el equilibrio de fuerzas que había predominado desde el Congreso de Viena (1815) quedó roto


¿Quédan cosas por explicar de aquella guerra?


Indudablemente. La senda que condujo a ella no está aún clara. ¿Se podía haber ido en otra dirección? 

 Algunos teatros de operaciones han sido muy poco estudiados, como el de la invasión de Serbia por el ejército austrohúngaro; y otros merecen ser revisados.

Te propongo par acercarte a la I GUERRA MUNDIAL el siguiente proyecto educativo:

HIS-CON-XX-1ªGM-ACT: ¿POR QUÉ NO COLOREAMOS  LA "GRAN GUERRA?


Una batalla de la I Guerra Mundial, la Gran Guerra (1914-1918).BETTMANN / CORBIS |Villers-Bretonneux (Somme), abril de 1918. "La historia de aquella guerra sigue sucediendo y sigue siendo contada".

PARA SABER MÁS, VER:
PRIMERA GUERRA MUNDIAL, LA "GRAN GUERRA"

1 comentario: