233 ITINERARIO POR LA CÓRDOBA MODERNA. CASAS SEÑORIALES, PLAZAS, BARRIOS Y CALLES

ITINERARIO POR  LA CÓRDOBA MODERNA.
  CASAS SEÑORIALES,  PLAZAS,  BARRIOS Y CALLES

Los edificios históricos  en Córdoba son numerosos, pero cierto que para el mercado inmobiliario actual son bines reducidos.  Los nuevos clientos son  muy exclusivos y ese patrimonio acaba siendo  siendo negocios o sedes de fundaciones, organizaciones o administraciones cuando no hoteles o restaurantes. Poco a poco, van desapareciendo de sus antiguas utilizades. Poco a poco es patrimonio pasa a ser uso del visitante, a veces, del turista apresurado.Ahora Córdoba está o en venta» y el cordobés prefiere comprarse un chalé en el Brillante antes que un palacete en el centro, aunque cuesten lo mismo. A modo de ejemplo, vemos como alguna inmobiliaria presenta ofertas significativas. Asi,  tenemos una casa inconfundible porque posee un altar callejero justo enfrente de Bodegas Campos en la calle Lineros; en Juan Rufo frente a la Fuenseca, una casa construida desde cero en 1995 pero que aún conserva elementos de su pasado señorial; en la plaza Abades, con fachada a dos calles y destinada al alquiler para hostelería o residencia; en la calle Cabezas, una casa solariega que ahora mismo se destina a eventos; y una espectacular vivienda en Tejón y Marín que en su día se desgajó del Palacio de los Guzmanes, y que también tiene un precio de infarto. Vivir allí cuesta 2.925.000 euros, sin contar reformas. La gentrificación del casco histórico permite la pérdida de su identidad social


¿Cómo era esa ciudad que, durante 300 años se ciñó a los muros de épocas medievales? 
¿Cómo evolucionó?
 ¿De qué vivían sus ciudadanos? 
¿Cuáles fueron las intervenciones urbanísticas más importantes?
 ¿Qué papel ocupó dentro de España? 
¿Cómo se desarrollaba la vida de sus ciudadanos? 


Hay tantas rutas como individuos. Cada uno tiene en su imaginario su ideal. ¿Cuál es la tuya?


Hubo un tiempo en que San Rafael, custodio de Córdoba, protegió a la ciudad de calamidades, como pestes, guerras y terremotos

Nos cuenta la tradicion que desde el medievo la ciudad tenia una gran devociónal arcángel San Rafael, ya que eran muchas las muestras de proteccion dadas por él. Y asi lo habia hecho constar el mismo en sus apariciones. 
Primero a un fraile mercedario, el venerable Simon de Sousa, portugues, que vivia en el antiguo convento de La Merced, a finales del siglo XIII o principios del XIV.

Y en el año 1578 se le aparece al padre Roelas a quien le dijo:
"Yo te juro por Jesu Chisto Crucificado que soi Raphael Angel a quien Dios tiene puesto por Guarda de esta ciudad"

Pero quizá, su devoción viene por la  peste bubónica que asoló Andalucía, Levante y Aragón en los meses centrales de 1649. En Córdoba las víctimas fueron muy pocas y los efectos de la epidemia cesaron con las rogativas a San Rafael



San Rafael en la Plaza de los Aguayos. La marquesa de Santaella y condesa de Hornachuelos en 1763, alzo uno junto a sus casas principales , mirando a la parroquia de San Pedro y sigue en el mismo sitio, en la plaza de Aguayos.    

En nuestros paseos por la ciudad los encontraremos en diferentes lugares.

En el Triunfo de la Catedral, observamos un águila que surge de la gruta. 
El padre Juan Bautista Caballero propuso la erección de una estatua a San Rafael en el Puente Romano, el único existente entonces en la ciudad. La imagen fue tallada por Bernabé Gómez del Río y de ella se conserva un boceto realizado por Antonio del Castillo. En su base se puede leer que su erección se hizo «con gran solicitud de don José de Valdecañas y Herrera».

José de Valdecañas, propuso que se solicitase al obispo que se declarase festivo el 7 de mayo, fecha de la aparición al padre Roelas, en señal de agradecimiento por el cese de la enfermedad, solicitud que concedió Inocencio X con el decreto «Concedetur ut petitur», y que así se mantuvo hasta 1970, en que fue barrida por el nuevo calendario litúrgico universal. El 24 de octubre es, actualmente, el heredero legal de esa fiesta.
En 1664 se coloca la imagen del arcángel en lo alto del campanario de la Catedral.

ITINERARIO POR LA CÓRDOBA MODERNA CON TEODOSIO
 

Hacer una ruta por la vida cotidiana de la Córdoba moderna significa,  como decia el maestro en su historia de Córdoba,   introducirnos en un mundo complejo de ritos,  costumbres y creencias.   El  protagonismo de la iglesia es manifiesto,  y por ello nuestra ruta quizá deba comenzar en la catedral,  buscando a continuación las iglesias parroquiales y los conventos . La iglesia marca el calendario con numerosos ritos y festejos en sus diferentes  formas de expresión.   No obstante,  otras celebraciones civiles también protagonizan,  ya sea una bienvenida al ilustre personaje,  ya un acto político,  o simplemente,  el finalizar una calamidad,  propicia el festejo.   De esta manera,  aparece la luminaria,   el artificio y el baile,  sin que falte la corrida de toros. fiesta de toros y cañas. 



La puerta del Puente es obra reformada en 1570 por Hernán Ruiz III por mandato de Felipe II. Entonces, la ciudad proyectó una construcción de semblante triunfal. Sus cuatro columnas estriadas soportan el peso de un entablamento donde hay una inscripción conmemorativa de una visita de Felipe II.

Cerca de la  majestuosa Puerta del puente, la Catedral de Córdoba que fue proyectada a finales del siglo XV sobre la Mezquita. Se levantó una nave de estilo gótico cubierta con una techumbre de madera. En el lado Este, se encuentra la Capilla Real, esta última fundada por el rey Enrique II en el año 1371. En ella estuvieron los restos de los monarcas Fernando IV y Alfonso XI hasta que se trasladaron a su ubicación actual: la Real Colegiata de San Hipólito. En 1523.se levantará la Capilla Mayor actual, con planta de cruz latina, el crucero y el coro, en cuyo centro podemos contemplar una talla en marfil de la Virgen hecha por Alonso Cano.


Quiza necesitemos un descanso en la Plaza del Potro a la manera de la antigua posada.. Lo cierto es que en su observación el recuerdo de la Córdoba moderna se nos presenta. 

 

La plaza del Potro. Al fondo y a la derecha, el hospital de la Santa Caridad de Jesucristo
(hoy Museo de Bellas Artes), frente al cual, en la casa de la esquina, vivió María de Torreblanca. Vida ejemplar y heroica de Miguel de Cervantes Saavedra
Luis Astrana Marín


Era el lugar destinado para la compra-venta de ganado y fue el centro de la picaresca cordobesa en los siglos XV al XVII, así que hay que imaginársela frecuentada por mercaderes, comerciantes, escuderos, arrieros, fregonas, , truhanes, meretrices y vividores de variada condición. Cervantes, que vivio en una calle cercana, mencionó este lugar en su mejor novela
La Plaza del Potro es una de las más representativas de la ciudad . En el centro de la misma se encuentra la fuente del Potro cuyo remate es la figura de un potro que levanta sus manos sujetando un cartel con el escudo de la ciudad. Esta fuente de estilo renacentista data del año 1577, y el potro con el que está rematada da su nombre a la plaza. En el Siglo de Oro era lugar de encuentro de los pícaros y maleantes de la ciudad.

Cerca la Corredera, la plaza que  nos acoge en su recuerdo


Aunque la construcción de la Plaza de la Corredera, uno de los lugares más emblemáticos de Córdoba, se realizó durante el siglo XVIII, no sucede lo mismo con su lateral Sur, formado casi en su totalidad por edificios del siglo XVI levantados en un anterior intento de urbanizar la zona. Estos son, enumerados en un orden de Oeste a Este,  la Casa de Doña Jacinta,  el Mercado de Sánchez Peña y el antiguo Pósito de la Correder

Desde el arco hasta la torre del reloj se ubicaban tres edificios municipales: el pósito, la cárcel y el Ayuntamiento. Junto al primero había una fuente con su pilar circular, datada a finales del siglo XIX. Encima del dintel de la puerta, el escudo de los marqueses de Priego

De las plazas surgen las calles. Y las calles en su entramado generan los barrios  gremiales con plazas  históricas. 

La collación, el gremio, la parroquia marcan la vida del ciudadano. Barrios históricos intramuros. Paseos para descubrir. Plazas con encanto. plazas emblemáticas como Santa Marina, Capuchinos, Lagunilla, San Pedro, Las Cañas-  También calles simbólicas.


...uno de los sitios más raros y extraños de Córdoba. Llámase así por componerse de siete callejas hasta salir a la plazuela del Conde de Gavia, formando además otras cuatro sin salida, algunas de ellas en extremo desaseadas. Su nombre es anotado hasta en documentos del siglo XV, lo que prueba que desde luego fueron construidas aquellas casas en la forma actual, aunque hayan variado sus fachadas.

La estrechez de las calles buscando la sombra, la irregularidad. el laberinto de algunas y la particularidad de todas, nos hace pensar que sólo la Córdoba moderna se desarrolla en la Villa. Pero, ciertamente, la vida discurre intramuros, en la Axerquía y la Villa. Las viviendas se agrupan en extensas manzanas, entre medianeras y casas patio con un huerto atrás . Las casas de muros, con  con muros de carga no muy separados entre sí, de vigas de madera y que  no permitían alcanzar grandes luces, En los terrenos vacantes irán surgiendo los ideales renacentistas de mejora de espacios públicos, mientras que los ciudadanos mejoran sus fincas para obtener mejor rendimiento social y económico.

                     

La calleja del pañuelo, en su tramo mas estrecho no mide mas de 75cm de anchura. En una de sus esquinas tiene un capitel Toscano,al final de la calleja esta la plaza de Los Rincones del Oro, la mas pequeña del mundo,solo mide 15 metros cuadrados


La calle Cabezas es como un viaje a la Córdoba bajomedieval, ambientado por la torre-fortaleza de los Marqueses del Carpio y la calleja de los Arquillos, envuelta en las brumas de la leyenda.
La leyenda de los infantes de Lara situa  en  un estrecho callejon que tiene siete arquillos y que esta protegido por una verja.Una lapida en la pared, afirma que :

"Dos insignes historiadores cordobeses, Aben Hayan, Ambrosio de Morales, y un cantar de gesta castellano nos dice que en el año 974 en esta casa estuvo preso Don Gustio Gonzalez y que las cabezas de sus hijos los siete infantes de Lara muertos en los campos de Soria, fueron expuestas en estos arcos"



 

Terminamos nuestra ruta en la cuesta del Bailío. Córdoba no es tan llana, pero nos lo parece. Escaleras como la de Luján o Pero Mato, además de la del Bailío dan fe. Se diferencia la Córdoba Alta, la villa,  señorial y nobiliaria, y la baja, la Axerquía, de población más humilde y popular .



La Cuesta del Bailio fue históricamente una de las comunicaciones entre la ciudad alta (Medina o Villa) y la baja (Axerquía) que atravesaba la muralla de origen romano. Hasta 1711 hubo un Arco que dio nombre a esta zona (Arco o Portillo de Corbacho).
Al fondo se divisa la Casa del Bailío, con bella fachada renacentista, nombrada así por el cargo que ostentaba su dueño y que da nombre a la cuestaoles.
La casa palaciega situada en la parte alta de la Cuesta, que fue de los Fernández de Córdoba, por una dignidad de esta familia (Bailío) dio nombre definitivo a esta casa. 
Dicha casa (portada de Hernán Ruiz II), es un buen ejemplo de la Arquitectura Cordobesa del siglo XVI al siglo XVIII.


Quedan las casas de los cordobeses, las  casas señoriales y sus palacios.

La córdoba señorial tiene numerosas escudos nobiliarios. En el callejero son fáciles de identificar

Frente a la cuesta del bailio, la Casa del Bailío, con bella fachada renacentista. origen se remonta al reparto que realizó Fernando III tras la expulsión de los musulmanes, recayendo la propiedad de la misma en familia de los Fernández de Córdoba, señores de Aguilar. A lo largo de su historia el edificio ha tenido varios usos, Los Marqueses de Almunia heredaron el palacio y vendieron en 1710 una parte al obispado de Córdoba para que edificara el hospital de San Jacinto y la iglesia de Ntr. Sra. de los Dolores.

Cerca, `pasamos por el Palacio de Viana,

Edificio del siglo XIV, su fachada principal se piensa que fue trazada por Juan de Ochoa, de estilo manierista, durante el siglo XVI. Ha tenido a través de los años numerosas restauraciones y ampliaciones, ha habido hallazgos arqueológicos, creyéndose que en un principio fue un edificio romano. Fue propiedad en el siglo XIX de los marqueses de Villaseca pasando después, en 1901, a los marqueses de Viana

Algunos palacios tienen hechos misterícos


Palacio de los Fernández de Mesa, o de las Quemadas, o más contemporáneo nuestro, la casa del Tío del Queso, si buscamos en las diferentes fuentes, es escueta la referencia. Figura como una casa palacio del siglo XVII, en la antigua calle Pedregosa, actual Blanco Belmonte, cuya portada destaca y que está articulada en dos cuerpos. Si nos metemos en la Córdoba misteriosa dicen que el fantasma del Nono, deambula por sus pasillos. Esto último nada más lejos de la realidad, el Nono, que era zapatero, al que de vez en cuando le gustaba tomarse unos medios, que dicen se suicido, y que tenía su banco de remendón en lo que hoy es la Escuela de Danza


La casa palacio situada en la parte alta de la cuesta del Bailio a la que da nombre y cuyo origen se remonta al reparto que realizó Fernando III tras la expulsión de los musulmanes, recayendo la propiedad de la misma en familia de los Fernández de Córdoba, señores de Aguilar.La portada tardogótica del palacio está atribuida a Hernán Ruiz II y en ella destaca la decoración plateresca del tímpano.

Durante la primera mitad del siglo XVI vivió en ella Pedro Núñez de Herrera, gran bailío de Lora de la orden de San Juan e hijo natural de Alfonso de Aguilar, que murió en África en 1578con el rey don Sebastián, cuyo cargo dio nombre a la casa.
Los Marqueses de Almunia heredaron el palacio y vendieron en 1710 una parte al obispado de Córdoba para que edificara el hospital de San Jacinto y la iglesia de Ntr. Sra. de los Dolores.


patio barroco, archivo provincial, teodosio

Otras casa-palacio tienen algo más. El palacio de los Villalones es un bello edificio de estilo renacentista donde se habla de leyenda,

 Don Carlos de Unciel, Corregidor de la ciudad, vivía en el Palacio de Villalones. Viudo y con una hija, hermosa llamada Blanca. Esta salia sola de casa acompañada de su dueña o de su padre.
Con motivo de la feria de la Fuensanta padre e hija, que ya tenia 17 años, fueron hasta el santuario para tomar las aguas milagrosas del pocito y rezarle a la Virgen. 
En el camino se les acerco una gitana harapienta de siniestro aspecto con la intencion de leerle el futuro a Blanca, la joven le demostro su repugnancia y Don Carlos temiendo un disgusto de su hija, rechazo con energia a la gitana que al quedar desairada farfullo entre dientes:
"Ellos pagaran su orgullo con raudales de llanto que la pena les hara verter"
Nadie hizo caso de aquellas palabras que creyeron dichas por su mala educacion, y volvieron a su casa como si nada hubiese pasado.
Pasados tres o cuatro años, llamaron a la puerta de la casa a altas horas de la noche unos judios que venian a quejarse al Corregidor porque nadie les daba posada, pedian que el les diera cobijo aquella noche aunque fuera en el portal de su casa, consintio Don Carlos, y la criada que habia abierto la puerta le comento a Blanca lo extraños que le parecieron aquellos huespedes.
 La curiosidad las empujo aespiarlos por el ojo de la cerradura , y cual seria su sorpresa cuando vieron que sentados en corro, leian atentamente un libro a la luz de una vela amarilla y que ademas uno de ellos pasaba muy deprisa las cuentas de un gran rosario que llevaba al cuello.
Se oyo un ruido profundo y raro, el suelo se abrio y dejo a la vista una hermosisima escalera de marmol por la que bajaron los huespedes, que al cabo de un rato volvieron a subir acompañados de un joven que traia en las manos un cofre lleno de alhajas. 
El desventurado joven, que habia sido enterrado en vida con sus riquezas, les suplico que lo llevaran con ellos, hizo promesas y juramentos que de nada le sirvieron, le obligaron a bajar de nuevo la escalera. Inmediatamente apagaron la vela con la que se alumbraban y al desaparecer la luz, desaparecio tambien el hoyo que se habia abierto en el suelo, todo quedo como si nada hubiese sucedido.
A la mañana siguiente los judios dieron las gracias al Corregidor por la generosidad con que los habia hospedado y se marcharon.
Tanto Blanca como su dueña ardian en deseos de conocer el misterio de aquel joven que permanecia prisionero bajo tierra con su fabuloso tesoro. miraron con atencion todas las rendijas, oquedades y fisuras del suelo del portal y nada raro advirtieron, hasta que la dueña vio esparcidas numerosas gotas de cera desprendida de la vela encendida por los judios. Las recogieron con cuidado todas y formaron una vela.
Esperaron que llegara la noche, y cuando todos descansaban bajaron al portal y encedieron la vela. inmediatamente se abrio el suelo dejando ver la escalera, por la que bajaron las dos con sigilo esperando encontrar al muchacho y los tesoros pero no encontraron el menor rastro.
 Cuando la dueña vio que la vela se consumia echaron a correr hacia la salida, salio la doncella, se apago la vela, se cerro el suelo y Blanca quedo sepultada.
 La dueña empezo gritar , ante tal escandalo acudieron el Corregidor y todos los criados, que no salian de su asombro ante lo sucedido. Llamaban a Blanca que respondia con acento de dolor. 
El Corregidor hizo cientos de excavaciones, todas inutiles.Don Carlos paso el resto de su vida llorando la perdida de su querida hija.
Desde entonces se oyen ruidos extraños, llantos lastimeros, susurros, y una sombra misteriosa recorre por la noches toda la casa, es Blanca que aun vaga por ella.
En la fachada del palacio, sobre la puerta, se encuentra tallado, en la piedra, un medallon que representa a una mujer con los brazos abiertos. 
¿Sera el mudo recuerdo a la desaparicion de Doña Blanca?

En la Diputación, en el Palacio de la Merced, antiguo convento de la Merced  alzada, encontramos un patio barroco y una magnífica escales.



A  las puertas de otros, todavía observamos magníficas fuentes con historia. En plazas, exentas o adosadas nos salen al paso.

Hablar del agua de Córdoba es hacer referencia a la época romano. Las aguas de la Palomera sirven a la villa. La fuente del Potro se abastecida desde este aljibe cercano al arroyo Pedroches . magnífico arroyo, tan cercano a Córdoba, conocido ya la vez igualmente maltratado, verdadero paisaje cultural, Sirvió de abastecimientos para las diferentes fuentes de la Axerquia.
Son las fuentes bajas, las de la parte baja de la ciudad, fruto de la necesidad,.
 Todavía hoy presentes, aunque a veces trasladadas de su ubicación inicial, como la fuente en la plaza de de los Triniitarios, o la fuente in situ de la Peña Escrita. Otras han quedado en el olvido como la fuente de San Lorenzo, y otras como la de los campos de santos mártires quedan humilladas en su lugar. 
 Lugar de privilegio son las fuentes que estaban en las casas consistoriales, o las de las plazas públicas como la de La Corredera o la de la mencionada Fuente del Potro. 
El arroyo del Bejarano también cubrirá las necesidades de agua de la ciudad. Hoy los restos romanos dan fe de su utilización desde la antiguedad, y aunque se ha magnificado su uso, en detrimento del otro rio, no cabe duda que replatean el valor y uso del agua que abastece a Córdoba

PARA SABER MÁS, VER:
Notas cordobesas


Fuente en la Plaza San Andrés. Según las crónicas se labró en 1664 para la antigua plaza del Salvador, y fue dos siglos más tarde cuando fue trasladada a su actual emplazamiento. Estuvo coronada hasta 1813 por el escudo del imperio, el águila, el cual fue destruido para borrar el recuerdo del emperador francés Napoleón.
Ramirez de Arellano 
La plaza de San Andrés

es bastante extensa y algo más regularizada que lo son generalmente en Córdoba. Formando esquina a la calle del Huerto hay una casa... de bonita fachada del Renacimiento, hoy sin uso, y en la esquina dos preciosos ajimeces, uno sobre otro y con los vanos macizos, no teniendo más compañero que otro en la calle de la Pierna. Como un recuerdo de nuestras bellezas artísticas debieran ponerse en uso, lo cual daría importancia a aquel edificio, un tiempo casa de las más principales.

En ella la fuente monumental, trasladada desde las casas consistoriares. ¿Que suerte señorial, disponer frente a tu casas de una fuente pública¡ Es cierto que parte de los costes de la fuente, la paga el señor, pero el agua pública sobrante, sirve para abastecer la casa de forma vitalicia.
Fuente de la Piedra Escrita, teodosio

Es una de las fuentes  más artísticas y recuerda con su frontis un retablo barroco, de cuyas repisas laterales arrancan sendos estípites que sostienen el arco quebrado y el frontón abierto que los remata, bajo un escudo de Córdoba.
El agua, que se vierte a un pilón de piedra azul, mana de la boca de dos pequeños leones. Antaño se conoció a uno como el "Caño Bueno" por su agua procedente de la Fuensantilla mientras que el otro, abastecido por la Aguas Potables, era conocido como el "Caño Malo"
.

Y cuando paseamos aún recordamos a los personajes ilustres de la ciudad

Habia una dama que le quitaba el sueño, era doña Ana de Aragon, a la que perseguia y cortejaba con insistencia, a pesar de que estaba casada.
Como la dama no le correspondia, con la ayuda de un amigo, consumado calavera y amigo de peleas, un dia decidio secuestrarla a la salida de la Catedral, pero los gritos de la dama y su criada frustraron el rapto. Enterado el marido, lo reto a duelo, y Gongora cayo herido de gravedad. Este suceso parece que enfrio un poco su fogosidad. Hablamos de Góngora que nacio en Cordoba, en pleno barrio de la Juderia, en la Casa de las Pavas, en el año 1561, en el seno de una ilustre familia. Su padre era juez de bienes confiscados por el Santo Oficio de Córdoba

De joven dedico u "Soneto a Córdoba":

¡Oh excelso muro, oh torres coronadas/
de honor, de majestad, de gallardía!/
¡Oh gran río, gran rey de Andalucía,/
de arenas nobles, ya que no doradas!
/¡Oh fértil llano, oh sierras levantadas,/
que privilegia el cielo y dora el día!/
¡Oh siempre glorïosa patria mía,/
tanto por plumas cuanto por espadas!/
¡Si entre aquellas ruïnas y despojos/
que enriquece Genil y Dauro baña/
tu memoria no fue alimento mío,/
nunca merezcan mis ausentes ojos/
ver tu muro, tus torres y tu río,/
tu llano y sierra, oh patria, oh flor de España!/.


Quedan otras rutas, itinerarios por las arquitecturas, paseos históricos, recorridos por los espacios conventuales,  las rutas  misteriosas, ocultas o mistéricas o la de los personajes, la de los oficios de artesanos, tenderos, taberneros, herreros, alfareros e hilanderas

PARA SABER MÁS, VER:

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