346 GEO-ECONOMÍA DE ESPAÑA


GEO-ESPAÑA-ECONOMÍA


España iluminada, maps_gallery

Desde que España entró en la UE (la antigua CEE) en 1986 el país pasó de ser de renta media a alta. Los españoles superaron la crisis de mediados de los noventa y los datos macroeconómicos en 2015 señalan que también se está sobrellevando la recesión que arrancó en 2007. A esta recuperación ayuda que en los años previos a la crisis se ampliaran los servicios básicos y las infraestructuras, y se estimularan los emprendimientos empresariales de todos los tamaños, tanto para operar en el mercado doméstico como para salir a competir en el exterior: más del 70% de las más de un millón de compañías existentes nació en los últimos tres decenios. España, con todas sus carencias, sigue siendo un país con una cobertura social amplia y universal e instituciones que sirven bien a la población.


Hace 30 años apenas salíamos de la crisis de los ochenta, aún estábamos desmontando el entramado económico del franquismo, la peseta compraba más bien poco, 11 millones de personas tenían trabajo, apenas el 28% [el dato más bajo hasta hoy], de las cuales casi dos millones lo hacían en un sector agrario precario, y veníamos de perder casi otro millón de empleos industriales desde 1980”, “Pese a los más de cuatro millones de empleos que se han perdido desde 2007, hoy trabajan en España casi 18 millones de personas, el 38% de la población total del país.

referente es, según muchos expertos, el Índice de Desarrollo Humano (IDH) de Naciones Unidas.Tiene en cuenta tres variables: vida larga y saludable, conocimientos y nivel de vida digno. En 1985, España estaba en el puesto 34 de la escala internacional y en 2000 llegó al 21. Hoy está en el 27, un poco peor, pero aún en un buen lugar frente al resto del mundo.
 
sin embargo, no puede esconder que la desaceleración reveló que el país es uno de los que registra mayores diferencias de renta entre los hogares en comparación con sus vecinos de la UE, que el modelo distributivo es débil, que la estructura productiva es poco competitiva, que el aumento de las rentas depende mucho de actividades muy cíclicas como la construcción o los servicios, y que la formación educativa está por debajo de la necesaria para igualar las oportunidades

Como puntos clave de los desequilibrios en España no hay historiador económico entre los consultados que no señale el mercado laboral y la educación. “La inequidad de renta es elevada por dos razones relacionadas entre sí: la desigualdad de capital humano [educación y formación] y la incidencia del desempleo y del empleo precario. La primera es de carácter estructural y no sólo afecta a los trabajadores mayores, sino también a los jóvenes, entre los que además destaca el fracaso escolar y el abandono temprano de las aulas. Por otra parte, la desigualdad evoluciona de forma cíclica con el paro. Los tres episodios de alto desempleo (más del 20% de la población activa) que hemos sufrido desde finales de los años setenta han ido asociados a un aumento de la desigualdad de renta que luego se mitiga algo en las expansiones”,

El ciclo económico español posterior a la crisis 1973-1985 experimentó tres etapas clave. 

Hubo un periodo de expansión vigorosa y de convergencia con Europa de 1986 a 1990, en la que la tasa de paro pasó del 21% al 16%.

 Le siguió un retroceso que se hizo agudo entre 1992 y 1993 a raíz de causas externas (problemas en la unificación alemana, las crisis en el este de Europa, el conflicto del Golfo) e internas (tipos de interés elevados, inflación, burbuja inmobiliaria, caída de la inversión extranjera, una tasa de desempleo del 24%). Y a partir de 1995, el crecimiento se recupera y buena parte de la actividad económica se instala en una burbuja que pincha tras la crisis de las hipotecas basura de EE UU en octubre de 2007.


Visión Estructural de la Economía

1.- Concepto de Estructura Económica. Distintas definiciones. Dimensiones.

El primer economista español que realizó investigaciones sobre estructura económica fue Ramón Perpiñá Grau:

Es la reunión ordenada de los componentes económicos de un país o una región. Estos componentes económicos o variables económicas son la infraestructura, población, etc.

Una visión más avanzada es la visión econométrica que trata de representar las variables econométricas en forma de modelos. Los autores más importantes de esta visión son, anivel nacional José Luis Sampedro, y a nivel internacional Wasily Leontieff que diseñó un modelo de simulación estableciendo modelos o maquetas que representen, lo más fielmente posible, la realidad de un país o región. No solo trata de estudiar los componentes de forma individualizada, sino que pone en relación esas variavles a través del modelo de simulación.

Una tercera visión de la estructura económica es la planteada por Ramón Tamames, que define a ldicha estructura económica como:

Análisis de la realidad económica de un país o región con el prpósito de obtener conclusiones válidas para poder operar sobre esa realidad, es decir, llevarlas a la práctica.

Para que la estructura económica pueda ser analizada tiene que tener en cuenta, se tienen que tener en cuenta 5 dimensiones:
Material: Todas las variables de la estructura económica de un país o región tienen que se medibles o contablizables.
Espacial: Todas las variables tienen que estar referidas a un mismo espacio.Temporal: Todas las variables deben estar referidas a un mismo período de tiempo.
Tecnológica: Para que la estructura económica sea estudiable y las conclusiones resulten válidas, debe posibilitar la representación de economías en las que teniendo diferentes niveles de inputs, se tengan distintos niveles de outputs.
Social: Prácticamente no se utiliza. Hace referencia a la dificultad de movilidad vertical en algunas economías de determinados paises.

2.- Concepto y mutabilidad de la infraestructura de un país


De entre todas las variables que forman el estudio de la estructura económica, la primera q tener en cuenta es la infraestructura:Bases físicas sobre las que se sustenta la economía de un país.
La infraestructura forma parte de la estructura económica de un país, pero no tiene un carácter variable, es un componente fijo que solo puede variar en períodos largos de tiempo.
Elementos de la infraestructura son: La situación del país, su extensión, su orografía, las características del suelo y del subsuelo, el clima, la vegetación, etc.

3.- Deterioro medioambiental y su defensa.

Hay un componente que hasta hace unos años no entraba a formar parte de la infraestructura pero que en los años 90 ha comenzado a considerarse como tal, ese componente es el deterioro medioambental.A nivel europeo. los primeros estudios del medio ambiente se inician en los años 60 y ya en el año 1991 con el Tratado de Maastrich se adquiere conciencia de la necesidad de protección del medio ambiente. A nivel de Naciones Unidas, se toman las primeras decisiones en 1972. Se redactó una carta que consta de 25 puntos que deben cumplir los miembros de las Naciones Unidas.
A nivel europeo, se han tomado decisiones más importantes para tratar de defender el medio ambiente. En el año 1972, la UE aprueba el primer programa de educación medioambiental, pero es después del Tratado de Maastrich cuando se le da prioridad al medio ambiente. Los artículos 2 y 3 del Tratado están dedicados al medio ambiente, Se coloca al medio ambiente por encima de la actividad económica. Según art. 3 las actividades económicas realizadas en la UE van a tener una precaución medioambiental.
A nivel nacional, la conservación del medio ambiente viene recogida en el art. 45 de la CE, donde se recoge el derecho de todos los españoles a disfrutar del medio ambiente, y la obligación de conservarlo.
A partie de 1990 se ha incrementado notablemente la defensa del medio ambiente. Al respecto, estamos en una situación de competencias transferidas o pendientes de transferir a las CCAA. Los organismos que están interviniendo en la protección y conservación del medio ambiente son, por ejemplo: ICONA, ADENA, GreenPeace, etc.


Formación del Sistema Económico Español



Para estudiar la economía española es mejor analizar su evolución comparada con el conjunto de países europeos. Dos ideas básicas surgen de esta comparación a largo plazo (siglos XIX y XX):

1) España es un país periférico, es decir, de la periferia física y económica de Europa, ya que crece menos que el resto de los países europeos. Al igual que otros países europeos como Italia, Portugal, Grecia e Irlanda (países de la "periferia" de Europa).
2) La evolución económica, española, a pesar de su atraso, es mucho más cercana a la europea que a cualquier otra región económica del mundo.
Aunque durante el siglo XIX el atraso inicial se mantiene e incluso aumenta, el siglo XX sirve para que los países periféricos se acerquen de forma casi definitiva a la media europea.

El crecimiento económico español durante los siglos XIX y XX



ETAPAS DEL CRECIMIENTO ECONÓMICO ESPAÑOL
 
Toda periodificación se hace en función de la evolución de la renta per cápita, y que no coincide con otras divisiones basadas en criterios políticos, agrarios, monetarios o financieros.

- Crisis del Antiguo régimen en España (1790-1830)

Época en la que la renta española cayó significativamente debido a varios acontecimientos que dejaron numerosos lastres y rigideces institucionales en la economía española: guerras exteriores, ocupación francesa, pérdida de la mayoría de las colonias americanas, inestabilidad política del reinado de Fernando VII, que continuó con las guerras civiles carlistas.
- Precondiciones institucionales para el surgimiento del capitalismo (1830-50)
Se produjeron algunos cambios en el marco institucional: desamortización, fin del régimen señorial, liberalización de los bienes vinculados, abolición de la Mesta, de los gremios, de las aduanas interiores, unificación del sistema financiero, y creación de las bases para el surgimiento de los sistemas bancarios y societarios modernos.
Para algunos autores estos cambios institucionales no fueron suficientemente intensos, es decir, el marco institucional no se modernizó lo bastante como para favorecer un claro crecimiento de la renta. No obstante, el cambio institucional fue bastante importante como para sostener el crecimiento económico de los siguientes períodos.
- Primer período de intenso crecimiento (1850-90)
España mantuvo el mismo ritmo de crecimiento que Europa, por lo que no convergió ni se alejó de ella.
El crecimiento se intensificó, sobré todo, en la década de 1870. El factor clave de este crecimiento económico fue la inversión extranjera que permitió incrementar el equipamiento industrial de la economía española. Los países que más invirtieron en España fueron Francia y el Reino Unido, quienes centraron sus inversiones en la creación de ferrocarriles y en las minas.
Los inversores extranjeros vinieron a España por dos causas:
1) Conseguían muchos beneficios, ya qué podían obtener mayor productividad en el capital invertido en una economía pobre, como la española, que en sus propios países.
2) La incapacidad de los empresarios españoles para afrontar esas inversiones, incapacidad que poco a poco iría desapareciendo, y que junto a la polémica que veía con malos ojos la presencia de inversores extranjeros en España, promovió un sentimiento nacionalista y proteccionista que afloraría a finales del siglo XIX.

- Primer tercio del siglo XX (1890-1930)

Se intensificó el proteccionismo tanto en España como en el resto de países europeos debido a dos causas:
 
1) La generalización del transporte marítimo con grandes barcos de acero impulsados con motores de combustión. interna (frente a la vela), que disminuyó los costes de transporte, aumentando el comercio internacional y reduciendo los precios de numerosos productos. El cambio fue muy rápido y no dejó tiempo para que los agentes económicos (básicamente agricultores europeos) se adaptaran, lo que les llevó a reclamar medidas proteccionistas en su sector, proteccionismo que luego se extendió a otros sectores económicos.
2) La existencia de colonias que estaban excluidas de los acuerdos de Libre Comercio. Cuando empezaron a surgir nuevas potencias, como los Estados Unidos, Alemania o Rusia, que no tenían colonias, surgieron tensiones, guerras coloniales y un aumento del proteccionismo que desembocaron en la Primera Guerra Mundial.
Como ya se ha dicho, España se unió a esta tendencia internacional a favor del proteccionismo, en un movimiento que algunos autores han denominado de "nacionalismo económico.
Este proteccionismo aportó una cierta estabilidad general con el apoyo a una serie de actividades industriales; pero restó capacidad de crecimiento al mantener muy reducida (en comparación con otros países de similar tamaño pero más abiertos al exterior) la integración de la industria en los mercados exteriores.
No obstante, independientemente del proteccionismo la economía española experimentó un notable crecimiento económico en este período, sobre todo después de la Primera Guerra Mundial, debido a dos factores:
- La difusión en España de las nuevas tecnologías aparecidas en esa época, dentro de la denominada "segunda revolución industrial.
- El aumento de la capacidad inversora interior.
- El franquismo (1930-75)
Es un período de gran inestabilidad, con la II República, la Guerra Civil y la larga posguerra, que afectó negativamente a la economía española.
La dictadura del General Franco (1939-75) influyó decisivamente en la economía española. La dictadura se puede dividir en dos períodos:
1) El primer periodo corresponde a la posguerra (hasta 1950), con un comportamiento económico muy negativo.
Los primeros años del franquismo fueron muy inestables, con la segunda guerra mundial y el aislamiento internacional que sufrió España por su apoyo al bando perdedor en esa guerra. Además, Franco no tenía unas ideas económicas muy elaboradas. Su política, que muchos autores denominan "autárquica", se basó en dos elementos:
- El proteccionismo. España se aisló del exterior, intensificando hasta el extremo la política de "nacionalismo económico" que había comenzado a finales del siglo XIX. Y aunque en la primera mitad del siglo XX coincidió con una actitud también proteccionista del resto de Europa, durante las siguientes décadas, coincidió con una etapa de librecambio y acuerdos comerciales en el resto de Europa. Por ello la autarquía en España provocó un alejamiento del resto de economías europeas.
- El intervencionismo en la economía interior. Las intervenciones y regulaciones en la economía española fueron muy intensas, lo que provocó un estancamiento de las iniciativas individuales y un entorpecimiento del funcionamiento de los mercados.
2) El segundo periodo va desde 1950 hasta 1975, con una situación económica mucho más favorable.
A medida que el régimen se asentaba y obtenía una mayor estabilidad política, suavizó sus políticas económicas. Con el comienzo de la Guerra Fría (1950), España paso a ser más aceptado internacionalmente: pudo entrar en la ONU y firmó acuerdos militares con Estados Unidos y políticos con el Vaticano. Lo que le permitió obtener una gran estabilidad política. A este cambio también contribuyó la entrada de ministros y funcionarios liberales en los gobiernos de Franco.
A pesar de estos cambios España seguía con una crisis económica causada por la permanencia de numerosas políticas autárquicas. En 1959 se implantó el denominado "Plan de Estabilización", que dio un mayor impulso a la liberalización y eliminación de las políticas autárquicas. Esta apertura económica coincidió con una relativa moderación de la dictadura en otros ámbitos como el laboral, el religioso o el cultural.
Los efectos de esta liberalización fueron muy positivos para la economía española, que inició un intenso periodo de crecimiento económico y convergencia con el resto de Europa.
El crecimiento de los años 1960 se basó en la industrialización: el sector industrial fue el sector clave en esos años.
El crecimiento económico preparó el camino hacia la democracia. El aumento de los niveles de renta personales, de la capacidad de consumo y de la liberalización (tímida y lenta) en las decisiones económicas, modificó los hábitos de la gente, que empezaron a demandar el fin de la dictadura. El aumento de la libertad económica provocó una mayor demanda de libertades políticas.



 El Plan de Estabilización.
A partir de 1955, el gobierno de la nación decide que hay que actuar sobre la economía y que lo más conveniente es detener ese crecimiento, estabilizar la economía, y posteriormente lanzarla. Se establecen las medidas de estabilización de la economía española mediante un calendario. Los primeros años (57, 58, y 59) se busca estabilizar la economía para posteriormente establecer unos planes de desarrollo económico.
Algunas de las medidas más importantes de ajuste de la economía durante 1957 y 1958 fueron:
Se suprime la creación de dinero como forma de financiación del dector público
Se establecen los primeros contactos para relacionarse con organismos económicos europeos y mundiales (en junio de 1958 España entre a formar parte del Fondo Monetario Internacional).
Se toman medidas para elevar los tipos de interés.
Se fija paridad única de la peseta respecto del dolar (42 pts/dolar en el 57).
Todas estas medidas se redactaron en una memoria realizda por el gobierno español, que se envía al Fondo Monetario Internacional para que opine sobre las medidas asoptadas. Este memorandum se conoce con el nombre de Plan de Estabilización.
El 30 de Junio de 1959 se aprueba el Plan de Estabilización por el FMI, que además ofrece ayuda financiera para ponerlo en marcha. Este plan ha sido considerado por los estudiosos de la historia económica española como las medidas con más exito en dicha historia, ya que provocaron un crecimiento espectacular en los años 60, y piensan que influyón más en el desarrollo el plan de estabilización que los posteriores planes de desarrollo. La situación europea era entonces mucho más avanzada.
Enrique Fuentes Quintana piensa que motivó el desarrollo económico la existencia, en los años 50, de unas fuerzas como, por ejemplo, el deseo de la población de aumentar sus posibilidades ecocómicas. Con la apertura de relaciones de países europeos se consigue un rápido desarrollo debido fundamentalmente al incremento de los ingresos por turismo, y a las inversiones extranjeras en España.
Los Planes de Desarrollo
Se establecieron en España 4 planes de desarrollo:
1º, de 1964 a 1967
2º, de 1967 a 1971
3º, de 1971 a 1975
4º, de 1975 a 1980
En 1957 ya se estaban planificando, se establecen medidas que entrarán en vigor paulatinamente hasta 1980. Se creó un Ministerio encargado de regular el plan de desarrollo que se llamó Comisaria del Plan de Desarrollo, cuyo primer Comisario fue Laureano López Rodó.
En 1970, tras los dos primeros planes, España tiene un menor nivel económico que Europa pero la diferencia con respecto a los países europeos era mucho menor que 10 años antes.
Las medidas del tercer plan se estudian a principios de lo 70. En 1973 se producen importantes alteraciones en la economía ya que se produce la crisis económica debida a la crisis del petróleo. En Junio del 73 se nombró a López Rodó Ministro de Asuntos Exteriores, y a Carrero Blanco Presidente del Gobierno. En octubre se produce la crisis del petróleo. En diciembre muere Carrro Blanco, victima de un atentado. Por todo esto, la situación a principios del 74 no es la ideal para pensar en la aplicación del tercer plan de desarrollo, y éste se abandona, aunque se diseña el 4º plan para los años 75-80.
La crisis del 73 se produce, inicialmente, por la elevación brutal del precio del petroleo y el embargo total de suministros que decretan los países exportadores (OPEP), con el correpondiente peligro de escasez de suministro. De Octubre del 73 a Enero del 74, el precio del barril pasa de 3.5$ a 14 $. Del año 74 al 80 el precio pasó de 14 $ a 74 $. Un problema añadido a la elevación de los precios era que el petróleo había que pagarlo en dolares y el cambio de éste también se elevaba.
El aumento del precio del petróleo provocó disminución de la demanda, empresarial, y de empleo. Se entró en una dinámica de estancamiento de la economía, que se inicia en el 73 sobre el sector empresarial pero que se traslada al resto de los sectores.
Hasta 1973, la teoría económica siempre decía que un estancamiento producía una reducción de los precios, sin embargo, en la crisis del 73 se produjo una alta inflación. Al fenomeno de freno en la actividad económica con aumento de precios, se le llamó estanflación.
Con esta situación, en los años 74 y 75 es difícil llevar a cabo el plan de desarrollo y cualquier decisión económica, se teme un golpe militar. La Comisaria abandonó, endefinitiva , el plan de desarrollo.
Pactos de la Moncloa
En Junio de 1977 se producen elecciones generales que gana UCD, resultando elegido como Presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, que continúa la etapa de transición. El 11 de Julio Suarez presenta , en el Congreso, un programa de urgencia económica que contenía una serie de medidas para solucionar la crisis. Este plan de urgencia no es aprobado por el Congreso.
En Octubre del 77 Suárez reúne a representantes de partidos políticos con representación parlamentaria, a todo el gobierno, y a los representantes de los sindicatos para llegar a un acuerdo (los llamdos Pactos de la Moncloa). El encargado de redactar el resumén de esos acuerdos fue Ramón Tamames. El ministro de Hacienda era Fernández Ordóñez, el Vicepresidente de Asuntos Económicos Enrique Fuentes Quintana. Asistieron también Fraga, Felipe Gonzáles, Santiago Carrillo, etc.

- La democracia (1975-hasta hoy)

Los últimos años de la dictadura franquista se caracterizaron por la descomposición del régimen, que coincidió con una crisis mundial. Todo esto influyó en el régimen de Franco, que optó por intentar que en España no se notara la crisis económica, en vez de tratar solucionar las causas de esa crisis. Debido a esto, la crisis mundial (1972) se manifestó en España con mayor retraso (1975), pero sus consecuencias negativas fueron mucho más graves que en otros países.
Tras la muerte de Franco, comenzó la "transición política" para implantar un régimen democrático: en 1977 se hicieron las primeras Elecciones Generales, con el objetivo de crear una Constitución que se aprobó en 1978. Los partidos políticos, antes de entrar en las discusiones políticas para elaborar la Constitución, quisieron corregir primero la grave situación económica (España llevaba 2 años en crisis). Las medidas que tomaron (1977) se conocen como los "Pactos de la Moncloa". Estos pactos buscan, de forma general, una liberalización interna y externa de la economía española. Estos pactos se fijaron dos objetivos más concretos: controlar la inflación y la balanza de pagos.
Los Pactos de la Moncloa consiguieron corregir eficazmente la crisis económica y sirvieron como base de gran parte de la política económica de los años 1980 y 1990.
Tras la crisis, los años 1980 y 1990 conocieron un importante crecimiento económico sólo interrumpido por breves períodos de crisis.
España entró a formar parte de la Unión Europea en 1986. El proceso de integración europea se consolidó en 1999, cuando España entró a formar parte de la moneda única (el euro).


El PIB per cápita en España en 2011 se situó en 23.271 euros
Por este orden, País Vasco, Navarra, Madrid, Cataluña, La Rioja, Aragón y Baleares se situaron por encima de la media española. El resto de comunidades se encuentran por debajo. Extremadura, Andalucía y Castilla-La Mancha destacan por situarse más lejos del promedio.

 El PIB per cápita de España, calculado en paridad de poder de compra, alcanzó la media de la Unión Europea de los Veintisiete por primera vez en 2002 y la superó en 2003. Sin embargo, en 2011 volvió a situarse por debajo del promedio. España se colocó el año pasado un punto por debajo de la media de la UE-27, que sirve de referencia en el índice que elabora Eurostat. La renta per cápita de la zona euro alcanzó el 108%. En la estadística de Eurostat, Luxemburgo es el país más rico y con diferencia, su PIB per cápita duplica al de la media de los Veintisiete. Hay que tener en cuenta que este pequeño país cuenta con una reducida población y un importante mercado financiero. 
Cinco Días - Madrid - 13/09/2012


INDICADORES ECONÓMICOS

Renta Nacional

La renta nacional disponible neta generada en 2013, último año completado con la Contabilidad Nacional de Estadística, fue de 846.624 millones de euros, que distribuidos entre los 46,727 millones de habitantes del país, arrojaba una renta o riqueza per cápita de 18.118 euros. Esta cifra es precisamente el punto más bajo del ciclo desde que se inició la crisis económica, puesto que en 2014 se registró ya un cambio de tendencia, con un ligero avance, según los datos estimados en función de la evolución del PIB y la demografía.
El nivel más elevado de riqueza por habitante se logró en 2008, con 19.626 euros por persona, y desde entonces, la crisis inició un trabajo de imparable recorte de la renta paralelo al descenso de la producción y del empleo, puesto que la población del país prácticamente no ha dejado de crecer hasta 2014.


La renta nacional disponible neta generada en 2015 ascendió a 882.800 millones de euros, según cálculos realizados sobre la evolución de la Contabilidad Nacional. Dado que la población residente se redujo ligeramente, la renta disponible per cápita superó los 19.000 euros (19.016), y se acera de nuevo a los niveles nominales récord de 2007 y 2008. En términos reales sería de 17.530, nivel del año 2005 o incluso de 2013.

El fuerte avance de la producción en los dos últimos años ha acercado los estándares de renta disponible per cápita de España a los que tenía antes de la crisis. En caso de mantenerse el crecimiento del PIB este año en niveles similares a los del ejercicio que ha terminado ahora, los niveles de riqueza podrán equipararse definitivamente a los de 2007 y 2008.

Evolución del PIB

Desde el punto de vista del bienestar material de los individuos, la clave radica en el PIB por habitante. Este creció por encima de un 5% anual en las dos décadas anteriores a 1974 y, tras contraerse el ritmo de crecimiento a una tercera parte entre 1975 y 1986, volvió a acelerarse hasta 2007, alcanzando una velocidad de crucero del 3%.

Por PIB entendemos el «conjunto de bienes y servicios finales producidos en un territorio en un período de tiempo», es decir, se refiere a la producción interior, no a la nacional, por lo que se contabilizará también el valor añadido aportado por empresas extranjeras dentro de España y quedarán fuera de este indicador los bienes aportados por españoles en el exterior. Para delimitar el PIB y obtener el Producto Nacional Bruto (PNB) bastaría con sumar al PIB las rentas obtenidas por los factores españoles en el extranjero y restar las rentas obtenidas por los factores extranjeros en el interior.

para calcularlo son la suma de los siguientes: consumo, ingresos asociados al país y el gasto público. Finalmente, habría que añadir la diferencia resultante entre la resta de las exportaciones e importaciones.
Además, el PIB está estrechamente relacionado con otras dos magnitudes económicas: renta nacional y gasto público. La producción de los bienes contabilizados en el PIB se materializa en el pago a los factores productivos, que representan el ingreso de estos actores económicos, es decir, forman la renta nacional. Desde aquí llegamos a lo que los hogares han tenido que pagar por los mismos bienes y servicios, es decir, el gasto nacional,que mide el consumo total.
882.300 millones de deuda equivalen a entre el 83,5% y el 84% del PIB.
Si aplicamos todos esta teoría a la economía real, encontramos que el Banco de España en su último boletín de marzo alude a una caída del PIB aunque a un ritmo más moderado (tal y como ha confirmado De Guindos). Para argumentarlo, detalla indicadores como el consumo privado, donde advierte señales de mejoría. Asimismo remite alindicador de confianza de los consumidores elaborado por la Comisión Europea, que superó al promedio del cuarto trimestre de 2012.
Asimismo hace referencia a la confianza del comercio minorista, que mejoró levemente en febrero, tras el ligero empeoramiento de los dos meses anteriores. También se explican en relación al PIB las matriculaciones de vehículos particulares de febrero con un descenso intermensual del 4%.
En cuanto a la inversión en bienes de equipo, se avisa de señales contrapuestas acerca de la evolución de este componente de la demanda. Entre la información cualitativa, la valoración de la cartera de pedidos de estas ramas experimentó una mejoría tras el deterioro de los tres meses precedentes.
Otro indicador importarte para calcular el PIB es el de la inversión en construcción, donde se apunta a una leve moderación del perfil todavía marcadamente contractivo. También se tienen en cuenta las exportaciones, donde se produjo una aceleración, ya que avanzaron a una tasa interanual del 5,3% (0,2% en diciembre de 2012) y el PMI manufacturero, que aumentó ligeramente en febrero. Por su parte, las importaciones reales de bienes crecieron un 6,7% interanual en enero, en contraste con el descenso del 13,6 % de diciembre de 2012.
Los indicadores más recientes referidos al turismo receptor, otro de los motores económicos españoles, han mostrado un tono desfavorable al inicio de 2013. Así, las pernoctaciones hoteleras de extranjeros intensificaron en febrero su caída hasta el -1,8% (-0,4% en enero).



Actividad, paro y productividad




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Deuda

En términos relativos, se trata del nivel de endeudamiento más alto en más de un siglo, concretamente desde el año 1910, cuando la deuda española se situaba en el 88% del PIB, según la serie histórica publicada por el FMI. En aquel momento, España se reponía de la crisis de 1898, en que los gastos derivados de la guerra con Estados Unidos y la pérdida de las colonias llevaron la deuda por encima del 100% del PIB. “El problema de este nivel de deuda es que te somete a la tiranía de las expectativas del mercado: no solo aumenta el pago de los intereses, que se comen mucha más parte de sus presupuestos, sino que además te vuelve un país mucho más vulnerable a la evolución de los tipos de interés.
España falla en todas las variables que sirven para estabilizar la deuda: su economía no crece, paga un alto tipo de interés y tiene déficit primario (el previo al pago de los intereses de la deuda).

FMI-ELPAIS

La deuda pública española continúa con su escalada, hasta ahora imparable. El pasivo de las Administraciones Públicas medido con los criterios europeos alcanzó en enero los 896.300 millones de euros, casi 12.000 millones más que a cierre de año, según los datos provisionales oficiales. Esa cifra supone un 85,3% del producto interior bruto (PIB), con lo que se sitúa en el nivel más alto desde 1910 en términos relativos. En cifras absolutas, es un récord histórico.
El fuerte incremento de la deuda en el primer mes del año coincide con un aumento de las devoluciones de impuestos. Esas devoluciones se retrasaron en el último tramo de 2012, con respecto al calendario de un año normal, lo que permitió arañar unas décimas al déficit público.

La deuda pública vivió en 2012 su ejercicio más negro, con un incremento sin precedentes de 148.000 millones
La deuda pública española vivió el pasado año su ejercicio más negro, con un incremento sin precedentes de 148.000 millones de euros, a razón de más de 400 millones de euros diarios. Además del déficit público del primer año de Gobierno de Mariano Rajoy, contribuyeron a ese endeudamiento el rescate europeo para recapitalizar al sector financiero, el programa de pago de facturas a proveedores y las aportaciones a los fondos de rescate europeos. Además, ciertos tipos de deudas comerciales transferidas a instituciones financieras han empezado también a contabilizarse.

El plan de estabilidad preveía que tocase techo en el 99,8% en 2016 y empezase a bajar rápidamente. En junio, el Gobierno corrigió esa senda y asumió que se superaría ese listón simbólico

la deuda pública, que actúa como un lastre para la recuperación. No deja de alimentarla, con el déficit anual, con los sucesivos planes a proveedores


Fuentes: Presupuestos Generales del Estado 2014 y Secretaría General del Tesoro y Política Financiera. / EL PAÍS

Por último, no habría que olvidar el déficit y el gasto público. Tras los datos revisados por Bruselas, el déficit cerró en España en el 6,98% en 2012.


El retroceso de los ingresos afecta de forma especialmente cruenta a las rentas más bajas, una categoría que no deja de reclutar ciudadanos. El 21,8% de los españoles vive en pobreza relativa —en 2008 la tasa estaba en 19,6%—. Son 10 millones de personas. Este índice (que fija Eurostat) corresponde al 60% de la mediana de la renta nacional. Es decir, una persona es pobre si vive con menos de 7.300 euros anuales. Por cada adulto que se suma a la unidad familiar, habría que incluir la mitad de esta cantidad, y un 30% por hijo. De esta forma, una pareja con dos hijos está por debajo del umbral de la pobreza si cuenta con menos de 15.330 euros para pasar el año.
La situación de pobreza severa (30% de la renta mediana, 3.650 euros anuales) también crece, y ya alcanza al 6,4% de la población —4% en 2008—. En total, unos tres millones. Para José Manuel Ramírez, presidente de la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, este último dato es especialmente preocupante. La pobreza extrema es el peldaño anterior a la exclusión social. “Recuperar a estas personas exige una media de 10 años de una intensa intervención social, y esto supone un enorme coste humano y de recursos”, añade este especialista en servicios sociales.
Hay datos sobre los que el informe presta especial atención. Por ejemplo, el que indica que un 38% de los hogares monoparentales con un hijo o más vive por debajo del umbral de pobreza y el 11,7% de pobreza extrema, según la Encuesta de Condiciones de Vida del INE de 2011. O que el porcentaje sea similar (48% bajo el umbral de pobreza) en el caso de familias con dos adultos y tres hijos a su cargo. “No hay que olvidar que la pobreza es el acelerante que lleva a la exclusión”, insiste Susías, “y que esta es mucho más compleja de combatir”.




El mercado de trabajo
 es también un factor importante de la actividad económica. Según el Banco de España, en febrero se produjo una ralentización del ritmo de caída del empleo.

El desempleo es otro de los grandes apartados de las cuentas públicas. El Estado destinará 29.727 millones a pagar a los desempleados

El mercado de trabajo es también un factor importante de la actividad económica. Según el Banco de España, en febrero se produjo una ralentización del ritmo de caída del empleo.

Más relevante aún resulta averiguar que subyace tras la evolución de la productividad laboral. Ésta depende de la dotación de capital por hora trabajada en un sentido amplio, que incluye no sólo capital tangible —infraestructuras, maquinaria, material de transporte— sino también capital humano —habilidades de la mano de obra— y capital intangible —tecnología de la información, productos de la propiedad intelectual—, y de la eficacia con que se emplean estos recursos, lo que se denomina productividad total o multifactorial. Los resultados son contundentes. Entre comienzos de los años cincuenta y la entrada de España en la Unión Europea más de la mitad del crecimiento de la productividad laboral alcanzado se debió al aumento de la productividad total. Esta situación se alteró dramáticamente a partir de 1986, en la que el comparativamente débil aumento de la productividad laboral dependía de manera prácticamente exclusiva de la mayor dotación de capital (principalmente tangible) por hora trabajada.


Productividad

En España sucede algo distinto de lo que pasa en otras economías desarrolladas, las cifras de productividad mejoran en las fases de declive, aunque con un triste pero: la mejora se apoya en la destrucción de empleo, no en la mejora de los procesos o el mayor valor de los productos, por eso hizo fortuna en su día la metáfora del colesterol bueno y malo para hablar de la productividad buena y mala en la economía. La productividad por horas trabajadas registró una mejora media del 2% entre 2008 y 2012, mientras que la media de la zona euro apenas avanzó un 0,56%. La tendencia es inversa durante la etapa anterior, de expansión. Eso sí, la brecha se mantiene: los 31,50 euros calculados por hora en España quedan lejos de los 37,30 de la eurozona.

La eficiencia que crece, no porque se destruyan recursos, sino porque con los mismos, se genera más valor, es el que tiene pendiente la cuarta economía de la zona euro. La productividad total de los factores (PTF) es esa parte que no depende de aumentar las horas trabajadas y el capital físico. Aunque los números pueden cambiar en función de la metodología utilizada, dado que supone sumar conceptos heterogéneo, la tendencia es obstinada: con algún altibajo, empeoró incluso durante la bonanza.La mejora de la competitividad se basa en tres pilares: el tipo de cambio, los salarios y la productividad. España no puede hacer nada en cuanto a lo primero, y tampoco le serviría de mucho porque vende en la UE casi todo lo que produce, y en materia de salarios ya ha llevado a cabo una devaluación interna, que tampoco soluciona nada a largo plazo, así que el gran problema lo tiene en la productividad. ¨Mejorar la calidad de los productos y en la eficiencia de los procesos productivos. El peso de los servicios y la construcción en la economía española siempre han sido uno de los motivos más destacados para explicar la baja productividad. Pero no es el único. “La industria española adolece de un déficit de productividad e I+D que lastra su competitividad.

Los sueldos han caído un 7,1% desde 2010 en términos reales, es decir, si se incluye el impacto de los precios, y la devaluación no ha parado:“La moderación salarial, uno de los ingredientes para que la economía recupere la competitividad perdida, ya está en marcha.

“La verdadera competitividad sostenible de un país, más allá de que el crecimiento salarial sea acorde con las mejoras de productividad, se fundamenta en la acumulación eficiente de capital en la economía: humano, físico, tecnológico y de infraestructuras. España tiene déficits en capital humano y tecnológico, y el reto es seguir el proceso de reformas

La pobreza en España

La crisis y los recortes están golpeando con tal dureza a la sociedad española que las rentas se han desplomado a niveles de hace diez años.
Ya hay tres millones de personas en una situación de pobreza extrema, la antesala de la exclusión.
Y la capacidad adquisitiva, 18.500 euros de promedio por español en 2012, es inferior a la del año 2001.
Los detalles de este retroceso los presentó ayer Cáritas en un informe que habla de una década perdida.

El escenario que dibuja el estudio Desigualdad y Derechos Sociales. Análisis y Perspectivas 2013, elaborado por la Fundación Foessa (Fomento de Estudios Sociales y Sociología Aplicada) a partir de diferentes fuentes oficiales, es de una situación de dureza sin precedentes recientes, según la entidad humanitaria. El descenso en la cantidad de dinero que manejan las familias obedece al efecto combinado de la caída de los ingresos (un 4%) y la subida de los precios (10%). Y se traduce en un empobrecimiento que “avanza a la carrera”, añade Carlos Susías, de la Red Contra la Pobreza y la Exclusión Social España (EAPN). Especialmente entre los más desfavorecidos. “Es una verdadera barbaridad la evolución de los últimos años”.





Fuente: Cáritas. / EL PAÍS


La riqueza financiera neta de las familias españolas se situó en 1.366.708 millones de euros en el segundo trimestre del año, lo que supone un aumento del 9,3% respecto al mismo periodo de 2016 y un 0,9% más en comparación al anterior trimestre, por lo que ya equivale al 120,6% del PIB, una ratio que ya es 6,4 puntos porcentuales superior a la de junio del año pasado, según los datos publicados por el Banco de España este lunes.

De esta forma, la riqueza de los hogares continúa mejorando a buen ritmo y se mantiene sensiblemente por encima de los niveles previos a la crisis económica, ya que en el primer semestre de 2007, justo antes del comienzo de la recesión, rozaba el billón de euros y hoy es de esos 1,36 billones de euros, más del 35% superior. Esto pone de manifiesto que las familias han aprovechado los años de crisis para reducir su deuda y elevar su riqueza.

 
cuentas financieras españa, 2017

Previsiones económicas

El informe de primavera del FMI es demoledor: calcula que la recesión será más aguda este año y no excluye que siga en 2014. Estima que el paro batirá nuevos récords y descarta que el Gobierno cumpla con sus objetivos de reducción de déficit, ni siquiera en 2018. Además, la deuda pública no dejará de escalar hasta llegar al 110,6% del PIB en 2018. La década perdida para la economía española puede alargarse.

El cóctel de los recortes, combinados con la sequía crediticia y falta de un yacimiento de empleo que releve al ladrillo, mantiene a la cuarta economía de la eurozona entre las peores del grupo.

la balanza por cuenta corriente de España, pero alerta de que “el proceso de devaluación interna y de recuperación de la competitividad se produce de forma lenta”, mientras que la demanda externa “no es lo bastante fuerte como para compensar la débil demanda interna”.





Los datos macroeconómicos son fundamentales en la Economía, además de los indicadores microecómicos relacionados con la familia y la empresa. ¿Cuáles son los principales indicadores macronómicos  del sector?

Nuevo cuadro macroeconómico o modificar el Programa de Estabilidad, 





PARA SABER MÁS, VER: 

GEO-ESP-ECONOMÍA
HIS-ESP-XIX-economia
HIS-ESP-XX-economía
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