347 PAISAJE RURAL. HÁBITAT RURAL


PAISAJE RURAL. HÁBITAT RURAL


Morella, situada en el extremo norte de la Comunidad Valencia, en la provincia de Castellón, es una ciudad medieval de poco más de 2.500 habitantes. Sus catorce torres, seis portales y casi dos kilómetros de murallas -construidas en el siglo XIV y coronadas por un robusto castillo a más de mil metros de altura- la convierten en uno de los lugares más bellos del país.


    Cualquier paisaje rural está compuesto por una serie de elementos visibles y se ve influenciado por una serie de factores invisibles tanto físicos como humanos que conjuntamente definen las características del paisaje.

    Los elementos constitutivos del paisaje son el ager o espacio cultivado; el saltus o espacio no cultivado; el hábitat o espacio habitado; y finalmente el espacio organizado.

    En cuanto a los factores que influyen en los paisajes rurales son de naturaleza física, como el relieve, el clima, los suelos o la hidrología; y humanas, como la demografía, la economía o la política.

    La conjunción de elementos y factores producen los diferentes tipos de paisajes rurales dispersos por el mundo, y de los que veremos una representación de su variedad.


Elementos del paisaje rural Factores del paisaje rural Tipos de paisajes rurales


Elementos del paisaje.

AgerSaltusHábitatOtros 


a) Ager: es el espacio cultivado por el hombre. Está dividido en parcelas (espacio contiguo que constituye la unidad mínima de producción agraria) que se agrupan en explotaciones (unión de las diferentes parcelas que son cultivadas por un mismo agricultor o ganadero). Las características definidoras de este elemento son la morfología agraria (la forma, el tamaño, y los tipos de límite de la parcela); los diferentes cultivos o producciones ganaderas que se realizan en ella; los sistemas de explotación; y la propiedad y tenencia de la tierra.

* Morfología: es el aspecto que sobre el terreno ofrecen las diferentes parcelas basadas en su forma, tamaño y tipos de límites.

    Según laforma, puede ser regular o irregular, dependiendo de si su dibujo es geométrico o no. Normalmente las parcelas son irregulares en aquellos lugares donde el relieve es más abrupto y se han de adaptar a él.

    Según el tamaño, las parcelas pueden ser grandes o pequeñas, lo que determinará la explotación agrícola en minifundios (propiedad de pequeño tamaño) o latifundios (propiedad de gran tamaño).

    Según los tipos de límites las parcelas pueden ser abiertas, cuando no existe separación física con las parcelas circundantes, o cerradas, cuando existe una separación mediante setos, muros de piedra, vallas, etc. Esta característica da lugar a dos tipos de paisajes muy singulares el openfield o campo abierto y el bocage o campo cerrado.

    En el caso del openfield se trata de un paisaje cuyas parcelas se suelen distribuir de manera muy ordenada y regular sobre el territorio, en forma de grandes hojas alargadas entre los caminos que suelen seguir un plano estrellado con centro en el núcleo de población; habitualmente ocupa zonas de llanuras; su sistema de cultivo suele ser la rotación; no existe arbolado en las tierras de cultivo, sino que se sitúa en las zonas mas alejadas del pueblo; el hábitat propio de este tipo de paisaje es concentrado. Este tipo de paisaje es característico de las zonas centrales de Europa. En España es característico de la meseta castellana.



 Plano de una zona de Openfield o campo abierto. Suele haber tres aureolas entorno al núcleo de población, una primera de pequeñas parcelas irregulares dedicadas al cultivo de verduras y hortalizas; una segunda compuesta de grandes hojas abiertas dedicada a cultivos herbáceos por sistema de rotación; y una tercera, más alejada, dedicada a la explotación forestal.

    En el bocage, las parcelas se encuentran separadas por setos, muros, o vallas. Su forma es bastante irregular, ya que suelen ser típicos de zonas montañosas. El hábitat de estos lugares suele ser disperso o semidisperso. El tamaño de las parcelas es pequeño,  haciéndose mayor cuanto más alejado está del núcleo principal de población. Pueden existir zonas arboladas en cualquier parte del término municipal. La existencia de múltiples caminos hace accesible las parcelas pero produce el desaprovechamiento de mucho suelo para el cultivo. Este tipo de paisaje se desarrolló para hacer compatible la ganadería con la agricultura, ya que permite tener el ganado suelto en las parcelas cercadas, sin miedo a que se escape, lo que favorece el abonado natural de las tierras. Por el contrario, la utilización de maquinaria es dificultosa y poco rentable debido a la irregularidad de las parcelas y la presencia de los muros o setos. Suelen ser parcelas dedicadas al policultivo, para el autoabastecimiento. Es un paisaje que se desarrolla en la zona atlántica europea como en el tercio norte español.

    Tanto en el caso del openfield como del bocage, se trata de tipos de paisaje surgidos en Europa como evolución de la propiedad de la tierra a lo largo de siglos de explotación. En otros lugares del mundo existen paisajes más o menos similares pero de origen diferente, como el caso del Townsip estadounidense, que es un tipo de campo abierto, regular, surgido por la distribución ordenada de tierras entre colonos durante los años de la expansión hacia el oeste.


  Bocage o campo cerrado.  La distribución de las parcelas se suele hacer entorno a los núcleos poblados, habitualmente en hábitat disperso, de tal manera que cuanto más alejado está de la población, mayor tamaño poseen.

* Tipo de producción a la que se dedica la parcela. Pueden ser parcelas de aprovechamiento principal agrícola, pastoril o forestal. Además puede existir un aprovechamiento mixto de las tres producciones (explotación agrosilvopastoril, como en el caso de las Dehesas) o de dos de ellas.

    Los cultivos agrícolas se clasifican dependiendo del porte, en cultivos herbáceos (cereales, leguminosas...) arbustivos (vid) y arbóreos (frutales, olivos...). En una misma parcela se pueden dar cultivos mixtos. Es tradicional en las zonas mediterráneas, realizar cultivos mixtos de olivo y vid, intercalándolos en el terreno.

    En cuanto a la producción de animales se clasifica según la cabaña ganadera que se críe: ovina (ovina), bovina o vacuna (vacas, bueyes),  porcina (cerdos), caprina (cabras), equina (caballos, burros, mulos), avícola (aves en general, gallinas, ocas, gansos, avestruces). También se pueden clasificar por el objetivo final de la producción para carne, leche, huevo, piel, lana, etc. Otra producción basada en la cría de animales es la apicultura, consistente en la explotación de las colmenas de abejas para obtención de miel y cera entre otras.

* Sistema de Cultivoo formas de explotación de la tierra. En este caso dependiendo del criterio que utilicemos se podrá clasificar de varias maneras:

    Según el número de productos cultivados, se distingue entre policultivo cuando un mismo agricultor produce diferentes cultivos en su explotación agraria; y monocultivo, cuando la producción se basa únicamente en un producto. El policultivo se da sobre todo en sociedades tradicionales, cuyos agricultores producen para su propio abastecimiento, comercializando los excedentes; sin embargo, en sociedades modernas, la producción va destinada casi exclusivamente al mercado, por lo que el agricultor se especializa en uno o pocos cultivos, mecanizándose y utilizando las técnicas más adecuadas para su mayor producción.

    Según la utilización de agua en el sistema productivo, se distinguen entre agricultura de secano (que se abastece únicamente con el agua de lluvia) y de regadío (que tiene aportes extraordinarios de agua por parte del agricultor).

    Según la relación entre producción obtenida y espacio cultivado, se diferencian entre agricultura y ganadería intensiva y extensiva. En el primer caso se trata de producciones realizadas en poca extensión de espacio, pero que sin embargo son muy abundantes, debido a la utilización de técnicas muy avanzadas o mucha mano de obra (invernaderos; arrozales asiáticos, granjas de pollos para huevos...); por el contrario en el segundo caso se trata de altas producciones basadas, no en la tecnificación de la producción sino en la existencia de mucho espacio (estancias en Argentina, ranchos norteamericanos, station en Australia). La agricultura intensiva es rentable debido a las producciones que obtienen, mientras que la rentabilidad en la agricultura extensiva viene dada por los bajos costes productivos que tienen.

* Propiedad y Tenencia de la Tierra. El propietario de la parcela es el dueño de los derechos de ese pedazo de terreno. La propiedad puede ser pública (perteneciente al Estado, al municipio u a otros organismos públicos), privada (si el propietario es una persona o entidad individual) o colectiva (cuando pertenece a varios individuos). Sin embargo la explotación de las parcelas no siempre coincide con el propietario (explotación directa), sino que puede ser otra persona la encargada de su aprovechamiento agrario (explotación indirecta). En este último caso el propietario cede el aprovechamiento del terreno a la otra persona mediante varios sistemas, como el arrendamiento, por el que recibe una renta anual fija; o la aparcería por el que recibe un porcentaje de la producción final de esa parcela.

b) Saltus: Es el espacio que no está cultivado. Se diferencia entre el Saltus Permanente, que es aquel que no permite su aprovechamiento agrícola, tal como rocas, etc; y Saltus Temporal, que es aquel que aunque no está cultivado en este momento si hubiera podido estarlo en el pasado o ser cultivado en el futuro (zonas de matorral o pastos).

c) Hábitat: Es la parte habitada del paisaje, la forma en la que se distribuye la población sobre el territorio. Una primera distinción nos señala la existencia de dos tipos principales de poblamiento según el lugar de residencia: hábitat urbano que es la población residente en las ciudades; y hábitat rural que es la residente en el resto del territorio. Entre ambas existen múltiples contrastes que las diferencian: económicos (sector laboral principal del que vive la población), sociológicas (modo diverso de composición y comportamiento social de la población), demográficas (número de habitantes, comportamientos demográficos, etc.), e inclusos formales (tipología de edificios, tamaño de los núcleos poblados, etc). Estadísticamente se utiliza el número de habitantes para diferenciar entre poblamiento urbano y rural, así por ejemplo en España se considera ciudad aquellos lugares con más de 10000 habitantes; esta cifra varía dependiendo del país, Japón la fija en 25000 habitantes, mientras que algunos países escandinavos las han fijado en unos 200 habitantes.

    La vivienda constituye la unidad mínima de hábitat, cuando se reúnen varias viviendas forman agrupaciones superiores como aldeas o pedanías (que dependen de otro núcleo mayor), y municipios o pueblos. Todo el territorio que depende de un mismo ayuntamiento constituye el término municipal.

    El poblamiento o hábitat rural se caracteriza por la manera de distribución de las viviendas en el término municipal. Este hábitat puede ser concentrado en un único núcleo, donde vive toda la población del término municipal, la cual se desplaza hasta las tierras de labor desde allí; puede ser disperso cuando la población vive de manera diseminada por el territorio y cada familia vive junto a las tierras que trabaja; o bien puede ser intercalar cuando la distribución se realiza de una forma mixta, existiendo uno o varios núcleos principales de población y cierta población dispersa por el territorio (Ilustración 3). En las zonas montañosas de difícil acceso la población suele ser diseminada, mientras que en zonas de llanura suele ser concentrado. También depende de las costumbres locales. Ejemplos de población dispersa nos lo ofrece Portugal o Galicia en España, en el que cada municipio se compone de varias aldeas más pequeñas; mientras que las zonas castellanas suelen tener un poblamiento concentrado.






Tipos de hábitat rural: A. Hábitat concentrado. B. Hábitat disperso. C. Hábitat Intercalar.

El hábitat concentrado se caracteriza por la forma del municipio sobre el plano. Podemos encontrar municipios lineales, que son aquellos que se han desarrollado a lo largo de un camino o carretera; y municipios centralizados, en los que las viviendas se agrupan entorno al centro del pueblo (junto a la iglesia, la plaza, el Ayuntamiento, etc.), dando múltiples formas, como estrellados, cuando el pueblo crece siguiendo los caminos que salen del pueblo, o redondeados cuando el crecimiento es homogéneo por todos las partes del pueblo.
    La vivienda rural se diferencia de la urbana en la función que desempeñan. Mientras que en la vivienda urbana la función es exclusivamente residencial, la vivienda rural comparte esta función con la productiva, pues ha de servir de almacén para la cosecha, lugar para guardar el utillaje agrario, servir de alojamiento para animales tanto de carga y como productivos, etc. Esta función, junto a otros factores como el clima (frío, cálido, lluvioso, nivoso, etc.), o los materiales dominantes en la zona (madera, piedra, piel...), van a determinar la tipología de viviendas rurales existentes en el mundo. Así en zonas de montaña, con abundante arbolado, y de clima fríos, las viviendas serán de madera, con tejados a dos aguas y ángulos elevados para evitar la acumulación de la nieve. Por el contrario, en zonas áridas, las casas se harán de piedra o adobe, con pocos vanos y de muros anchos para evitar el calor.

d) Espacio organizado: Son los elementos humanos que organizan el espacio rural, tales como la red de caminos, de electricidad, telefonía, y demás infraestructura que dotan al territorio de accesos y otros servicios necesarios para la habitabilidad del espacio.



EL POBLAMIENTO Y EL HÁBITAT RURAL

EL POBLAMIENTO RURAL

El poblamiento rural está integrado por los núcleos de población menores de 10.000 habitantes. Está definición no responde totalmente a la realidad pq existen núcleos rurales con cifras superiores y las ciudades que no alcanzan estos valores. El censo considera núcleos rurales en sentido estricto a los inferiores a 2.000 habitantes y núcleos semiurbanos a los que tienen entre 2.000 y 10.000. 

El crecimiento o decrecimiento posterior han estado condicionados por las circunstancias de cada periodo histórico. El poblamiento rural puede presentar tipologías variadas q se incluyen en dos grandes grupos, disperso y concentrado.
En el poblamiento disperso, la casa rural está rodeada de campos de cultivo, bosque o prados y separada de las otras casas. Domina la periferia peninsular, Baleares y Canarias. Existen a su vez varios tipos de poblamiento disperso:
  • Absoluto: no incluye ningún tipo de población agrupada, se da en espacios reducidos de montaña media basados en la explotación ganadera o agrícola - ganadera - forestal.
  • Concentrado laxo: son pequeñas agrupaciones de casas formando aldeas, parroquias o pueblos. La vivienda es exenta y está asociada al terreno.
  • Disperso intercalar: es el más frecuente. Se trata de una dispersión de casas a partir de primitivos núcleos concentrados debida al crecimiento demográfico. Las casas mantienen con los núcleos concentrados relaciones religiosas, sociales y administrativas o comerciales. Dentro del poblamiento intercalar se distinguen:
  • El poblamiento de montaña media.
  • El poblamiento tradicional de la España costera mediterránea e insular: consiste en edificaciones intercalares agrarias.
  • El poblamiento de las vegas andaluzas y de ciertas zonas manchegas: une al poblamiento concentrado predominante una gran variedad de construcciones agrarias intercalares.
  • El poblamiento periurbano: q se dispone alrededor de las ciudades en relación con pequeñas explotaciones agrarias, sólo rentables por la cercanía del mercado urbano.

En el poblamiento concentrado, las viviendas se disponen unas junto a otras, independientemente de la localización de las respectivas tierras de cultivo, pasto o bosque. Presenta dos formas básicas:
  • El pueblo lineal: a lo largo de una vía o carretera.
  • El pueblo apiñado: con las casas agrupadas de forma irregular l más o menos regular.
El poblamiento rural ha experimentado transformaciones recientes:
  • En el interior: se ha reducido el tamaño de los núcleos a raíz del éxodo rural de la década de 1960, q afectó a los situados en áreas de pocos recursos o de difícil accesibilidad, provocando envejecimiento demográfico y escasez de infraestructuras y equipamientos.
  • En las áreas costeras: principalmente en la mediterránea, se ha producido un poblamiento nuevo dedicado al ocio q ha llenado el campo de urbanizaciones, hoteles, chalets, etc., con lo q se ha perdido el carácter agrario de los espacios afectados.
  • En las áreas periurbanas: el crecimiento demográfico y económico de la ciudad va incorporando los núcleos rurales próximos, q terminan por formar parte del continuo urbano.

EL HÁBITAT RURAL
El hábitat rural está constituido por las células de los asentamientos rurales: las viviendas y otras dependencias. Su morfología viene dada por el material utilizado en la construcción y por la distribución de los espacios.
  • Materiales: empleados tradicionalmente en la construcción de la casa son los existentes en la zona, esto da lugar a varios tipos de modelos de casas:
  • La casa de piedra: la piedra puede aparejarse si escuadrar o escudrada y sin cemento q una las piedras o con cemento de barro o cal. Predomina en la periferia ( Galicia, Montes de León, Asturias, Pirineos, etc,) y en Baleares y Extremadura.
  • La casa de madera entramada: la estructura de madera se proyecta al exterior de la casa y se rellena con mampostería, ladrillo, etc. Predomina en País Vasco, Tierra de Pinares, en Segovia y la Alcarria en Guadalajara.
  • La casa de Barro: utiliza como material barro mezclado con paja, crudo o secado al sol. Puede ser de adobe, se moldea en forma de ladrillos o de tapial, se configura por medio de grandes moldes de madera. Predomina en el Valle del Duero y del Ebro, en la huerta de Valencia, en gran parte de la Meseta, etc. También se utiliza el ladrillo, q se ha difundido por todas partes gracias a su facilidad de transporte.
  • El plano: de la casa está relacionada con la actividad agraria realizada por sus habitantes. Puede dar lugar a varios modelos:
  • La casa - bloque: tiene todas las dependencias bajo el mismo techo, puede estar a ras del suelo o en altura, la casa a ras del suelo solo tiene un piso, y la vivienda se separa del lugar donde se guardan la cosecha, los aperos o el ganado. La casa en altura está dividida en plantas, la planta baja (establo, almacén, bodega, etc) y la superior (la vivienda) a veces también podemos encontrar un espacio bajo el tejado, esto es característico del caserío Vasco, la Casona de asturiana, y santaderina, etc.
  • La casa compuesta: está integrada por varios edificios en torno a un patio interior cerrado o abierto, como es el caso de la masía catalana y el cortijo andaluz.
En la actualidad se está produciendo una homogeneización del hábitat rural, tanto en los materiales como en le plano, debida en parte a la imitación de los modelos urbanos de chalet. Sólo últimamente se empieza a respetar la armonía con el paisaje tradicional.

Cortijo

La palabra Cortijo se usa, por extensión, para indicar el tipo de hábitat rural disperso, propio de la zona meridional de España, y que consta de zonas de vivienda y otras dependencias para la explotación del agro circundante. La palabra viene del latín cohorticulum que a su vez procede de cohors = patio, corral. Del mismo, deriva la expresión Cortijada. El término cortijo se usa hoy en día, por extensión, para los distintos tipos de hábitats rurales dispersos, en las zonas rústicas de Andalucía y Extremadura aunque, en realidad, originalmente sólo se refería a un determinado tipo de ellos que, no obstante, ha quedado convertido en paradigma de la construcción rural sureña.

Son edificios que se encuentran aislados en el campo y que están dedicados en su mayor parte a una explotación agrícola, casas de labor con sus características especiales. La edificación es más o menos grande, con muchas o pocas dependencias, dependiendo siempre del tipo de explotación. El apogeo y grandeza de los cortijos fue en el siglo XVIII.

Los que viven o trabajan en los Cortijos, se denominan Cortijeros.
El cortijo es, en su origen, una edificación que responde a las necesidades de grandes explotaciones en las que, tradicionalmente, se ha combinado un sistema de cultivos de rotación, como dedicación principal, con un aprovechamiento ganadero complementario, que suministraba animales para la labor,

La cocina, con una chimenea de gran campana y poyos laterales, era la pieza principal para los jornaleros, los que, en el cortijo tradicional, solo disponían además de gañanías de uso común. Los trabajadores de más cualificación, disponían de habitación privada, y los encargados y caseros, de vivienda propia. Todas ellas, construcciones sencillas y austeras. La vivienda del propietario, cuando la había, estaba situada de forma independiente, aunque conectada al conjunto, y era de mayor confort y calidad constructiva.
La base del cortijo es el gran patio, cerrado en su frente con un gran portalón.[3] En torno al patio principal (podía haber otros secundarios), se situaban también las construcciones ganaderas (cuadras, zahúrdas, gallineros, parideras, etc.) y las de almacenaje, la principal de las cuales eran el alfolí (para guardar las semillas) y los graneros. Se completaba el cortijo con edificaciones dedicadas a otros menesteres, como fraguas, carpinterías o talleres de diversos tipos. En conjunto, era un núcleo autosuficiente.
Evidentemente, el tamaño, volumen y calidad de estas construcciones, estaba directamente relacionado con las necesidades de cada explotación y, en áreas económicamente más débiles, como las serranías, se prescindía de todo lo no imprescindible, llegando a limitarse a la vivienda y tres o cuatro construcciones adicionales, de pequeño tamaño.

En los cortijos grandes, los patios se comunican unos a otros, por medio de portones, que suelen estar adornados artísticamente. En los patios suele haber asientos hechos de fábrica con respaldos de azulejo, fuente,pozo y abrevadero. Era costumbre que estuvieran cubiertos de parras. En estos cortijos de varias dependencias hay molinos de aceite, con sus trojes, silos, pajares, y bodegas, según la zona y, si la finca es de toros bravos se añade la construcción de un tentadero.

La era es un elemento que también forma parte de los cortijos, aunque puedan encontrarse a decenas de metros de la construcción principal.

Tipos

  -Casería de Olivar 

Hacienda

Son núcleos de construcciones adosadas, con cubiertas a dos aguas, rematadas a veces en la fachada del portón. La construcción suele ser de tapial o ladrillo, con verdugadas en algunos lugares, esquinazos de mampuesto de piedra, todo ello encalado, y con rollizos sin desbastar en las armaduras de cubierta.

  • La Casería de olivar suele tener una vivienda del propietario, de construcción sencilla, aunque de buena factura, y responden a explotaciones de tamaño medio.
  • Por el contrario, las Haciendas disponen de edificios de gran monumentalidad, en ocasiones auténticos palacios (especialmente las datadas en época barroca, en Sevilla), que incluyen a veces construcciones adicionales como la capilla, y responden a verdaderas y poderosas factorías agrarias que combinaban la explotación olivarera con la viti-vinícola, la cerealística y la ganadera.
Abundan en las campiñas de Jaén, Córdoba, Sevilla y Badajoz, en las planicies del río Guadalhorce y en otros lugares dedicados al cultivo del olivo, como las serranías de Jaén, aunque no son usuales en las zonas de montaña. Se identifican fácilmente por la torre de la almazara y por la casa señorial (cualquiera que sea su entidad), situada en lugar preferente y, por lo común, de espaldas al patio.

La Casería de Cereal o Cortijo

El Cortijo propiamente dicho, es siempre una casería de cereal, es decir, asentada en tierras de campiña dedicadas al cultivo de cereal.
Suele estar asociado a una estructura de la propiedad de la tierra latifundista, en la que constituye el núcleo de explotación de una gran extensión de tierra. Es muy similar a la de olivar, aunque lógicamente carece de almazara y sólo raramente tiene vivienda señorial, siendo en cambio visibles los grandes graneros y secaderos. Se da en amplias zonas de Jaén, Córdoba, Sevilla y Badajoz; algo menos, en Granada, Málaga y Cádiz.
Similares en su planteamiento general, son las construcciones rurales de las zonas montañosas del norte de Huelva, Córdoba y Jaén, aunque no están vinculadas principalmente al cereal, sino a la ganadería.

Las Casas de Viñedo

En ocasiones, cuando no se centraban en los núcleos urbanos, las actividades de producción del vino han llevado a la aparición de un hábitat diseminado, diferenciado y de gran densidad, aun sin llegar a conformar una tipología constructiva en sentido estricto. La casa característica de estas explotaciones en la comarca de Jerez se denomina como Viña, que es una casa-bloque similar a las de vega o huerta, y que se caracteriza porque la mayor parte de la superficie construida se dedica a la cuadra de lagares, sala de grandes dimensiones donde se sitúa el utillaje para la elaboración del mosto. La zona industrial de la finca, se completa con la bodega de mostos, contigua a aquella, y donde se produce la primera fermentación, después de la cual se trasladaba el vino a las bodegas urbanas especializadas en crianza.
Usualmente carecen de casa señorial, existiendo sin embargo, frecuentemente, una casa para el capataz. No obstante, hay Viñas con interesantes ejemplos arquitectónicos de vivienda señorial, capilla, porches y jardines, al estilo de la Haciendas de Olivar.

La Casa de Vega o Huerta

Suelen estar formadas por un edificio principal, conformado como casa-bloque, al que se adosan algunas construcciones secundarias (graneros, cuadras, viviendas menores...), con acceso a todas ellas desde un patio lateral murado. La fachada de la casa principal suele dar a una lonja o solana.
Es el tipo propio de las zonas de olivar de montaña (Sur de Jaén y Córdoba), áreas de minifundismo como las vegas de Granada y Málaga, y en las zonas semi-montañosas del sur de Sevilla y norte de Cádiz.

Cortijo-Casa aislada.

La Casa aislada

Es una construcción única, muy vinculada a las explotaciones minifundistas de limitada capacidad económica o, con frecuencia, a una tradición histórica de aparcería o colonato. Es muy común en las zonas montañosas del Sistema Bético, así como en las altiplanicies de Málaga y Granada, donde suele aparecer con un patio cercado lateral u otras pequeñas construcciones anexas, pero también se encuentra usualmente en las franjas costeras y en el interior de Almería (Níjar, Tabernas...)
Sus características constructivas varían en función de la zona, aunque suelen mantener los tipos propios del hábitat urbano local. Pueden variar desde edificios de cierta entidad, a pequeñas construcciones casi infra-viviendas.
(wikipedia)



PARA SABER MÁS, VER:

El HáBitat Rural Y Habitat Urbano

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