509 EL ARTE ISLÁMICO, LA MEZQUITA DE CÓRDOBA. ¿POR QUÉ VISITAR LA MEZQUITA-ALHAMA-CATEDRAL DE CÓRDOBA?

“EL ARTE ISLÁMICO . LA MEZQUITA DE CÓRDOBA


 Exposición ‘De Qurtuba a Córdoba’ en 2012, Casa Árabe

¿POR QUÉ VISITAR LA MEZQUITA-ALHAMA-CATEDRAL DE CÓRDOBA?
.
Cordoba00

 La Gran Mezquita de Córdoba como ejemplo representativo de la historia del arte islámico en España

- La mezquita como elemento arquitectónico del Islam
- La Gran Mezquita de Córdoba como ejemplo de la arquitectura hispano-árabe

CONTEXTO  MEZQUITA-ALHAMA CÓRDOBA


  • Perspectiva de la Mezquita de Córdoba . En el centro de la mezquita se encastra la Catedral


     Córdoba tuvo su edad dorada en el siglo X, en plena época islámica, convirtiéndose en una de las ciudades más importantes del mundo. Entonces fue ejemplo a imitar por otros muchos reinos y ciudades, así como foco de atracción para quiénes querían conocer lo más excelso del conocimiento, la ciencia, el arte y la cultura.

     " Dice el historiador musulmán argelino al-Maqqari (1591-1634) que la ciudad andalusí de Córdoba, en el siglo X, era una ciudad civilizada no inferior a Bagdag y Constantinopla. En esa época,  en la urbe que se alzaba en la orilla norte del Guadalquivir, había un población de casi un millón de almas (hoy apenas alcanza los 300 mil y no es ni la sombra de lo que fue) encerrados en un perímetro que medía doce kilómetros y en 21 arrabales; con 471 mezquitas, 600 baños públicos, 213.000 casas de clase media y obrera, 60.000 residencias oficiales y aristócratas y 4.000 tiendas y comercios en una superficie de 2.690 hectáreas, Un artístico puente cruzaba el río, que aún lleva su nombre árabe (wadi al-kabir: “el río grande”), y en ambos lados se extendían los barrios de la dominante población musulmana: árabes y bereberes de Africa, muladíes (descendientes de los godos conversos al Islam), comunidades de judíos sefardíes, cristianos arrianos  y católicos (mozárabes), eslavos y bizantinos del este de Europa. Las calles estaban empedradas y alumbradas de noche. Se podían andar quince kilómetros a la luz de los faroles callejeros junto a una serie ininterrumpida de edificios"

     PARA SABER MÁS, VER:
     CÓRDOBA ISLÁMICA



La mezquita del viernes es la construcción más importante de una ciudad islámica. Todos los creyentes varones adultos deben encontrase allí los viernes al medio día para realizar el servicio religioso comunitario, y el gobernante o su representante pronuncia el sermón, con lo cual la función sacra se combina con la función política. “En efecto, la Mezquita del viernes es como el estandarte de la dinastía, y la expresión personal y monumental del poder político”

Tras la llegada del islam a Córdoba, la basílica visigótica de San Vicente, que había sido el templo cristiano más importante de la ciudad desde el siglo V construido a su vez sobre un templo romano dedicado a Jano, pasó a compartirse entre cristianos y musulmanes.
A través de los siglos sufrió muchas modificaciones, pero cada ampliación islámica respetaba la construcción original y reproducía sus formas, desde esta perspectiva se puede afirmar que Abd al Rhman I dejó su impronta en la totalidad del arte hispano-árabe. No obstante , si bien las ampliaciones conservaron gran parte del legado arquitectónico precedente, la construcción evidencia una evolución significativa, sobre todo si se toma como punto de análisis las modificaciones sufridas por las arquerías.


PARA SABER MÁS, VER:
CÓRDOBA VISIGODA
 
 Se considera a la Mezquita como una de las construcciones más espléndidas de Córdoba, fue encargada por el emir Abd al Rhman I en el año 785, tras haber escogido Córdoba como la capital emirato y luego del califato. Así también es la más antigua de las obras del arte sacro andalusí que se conservan hasta nuestros días.


 MEZQUITA Puerta_de_San_Esteban

La construcción de la Mezquita de Córdoba se levantó en un año comenzó en el 785 y concluyó en el 786 u 787, a las orillas del Guadalquivir. La rapidez es posible de explicar por dos factores: primero por que Abd al Raman deseaba contar pronto con una Mezquita a acorde con su dignidad y segundo ello fue posible porque en su construcción fueron utilizados diversos elementos extraídos de construcciones preexistentes, sobre todo columnas de templos romanos y visigodos. Estas últimas habían pasado a manos musulmanas luego de las victoriosas campañas emprendidas contra los cristianos.

Del análisis de la Mezquita como elemento arquitectónico característico del Islam,sus principales características son las siguientes:

Es un edificio hipóstilo, es decir, sostenido en su interior por columnas. La mezquita hipóstila se convirtió en un tipo arquitectónico que tendió a repetirse en todo el mundo musulmán. Sus cualidades respondía a las demandas básicas de la oración comunitaria, facilitando futuros ensanchamientos de ser estos requeridos por el crecimiento poblacional. El prototipo original de tal edificio tal vez haya sido la casa del profeta, pero eso aun solo es una hipótesis, lo cierto es que cánones establecidos para la construcción de mezquitas no existen en el mundo islámico primitivo. El único requisito evidente que demandaba la religión musulmana al lugar de oración era que fuera un gran espacio capaz de albergar a la comunidad. Las demás características se fueron añadiendo como producto de necesidades y demandas históricas o bien por necesidad de ir dando forma arquitectónica a un conjunto de tradiciones, pero ninguna de las demás características cuenta con la característica de “esencial”.



  PLANO MEZQUITA DE CÓRDOBA

La mezquita de Córdoba, tal como aparece al final del siglo X, fue el resultado de un proceso histórico que comenzó en 785.
  
La primera Mezquita, cuya base se presenta de color anaranjado en el plano que se expone a continuación, se construyó con once naves de 12 divisiones cada una, esta mezquita se alargó dos veces, en el 833-48 y el 965-66. En el 987-88, considerando la imposibilidad de seguir alargando el edificio, lo que se hizo fue ensancharlo hacia el lado este, color celeste. Un aspecto que se aprecia claramente en el plano es que todas las ampliaciones respetaron la disposición original de arcos y columnas, con lo que se confiere al edificio una unidad arquitectónica. La costumbre de ampliar las mezquita, parece haber estado bastante extendida que son bastantes los ejemplos de ensanchamientos: Kufah, Basrah y Bagdad, en Medina, Amr y al-Azhar en Egipto, y en Nayin en el Irán. En todos los casos los motivos de las modificaciones es el mismo: un cambio en la densidad de población de la ciudad.





En el plano que se presenta a continuación se evidencian los continuos ensanchamientos de la Mezquita, desde su edificación en el año 785 hasta su última ampliación en el 988. La planta de la Mezquita es un amplio rectángulo de 175 por 128 metros y fue el resultado de un proceso histórico que había comenzado en el 785.


La evolución arquitectónica del lugar destinado a la oración comunitaria, tienen una relación directa del origen y surgimiento de un modelo de mezquita musulmana. Obedece a la necesidad de concretizar los preceptos religiosos y el contexto histórico de Al-Andalus.  Por ello la Mequita no responde a un canon estructuralmente establecido, sino que es producto de la evolución histórica del Islam.


Durante el reinado de Abderramán II (821-852) la ciudad goza de paz y prosperidad, convirtiéndose en la gran ciudad que nos describen las crónicas musulmanas. En el año 833 añadió ocho tramos más a la mezquita de Abderramán I, ampliándola considerablemente hacia el sur. Las columnas, también aprovechadas y por lo general visigodas, se utilizan sin bases. Aparecen en ella los primeros capiteles árabes que se han formado a partir de un modelo corintio


Al-Hakan II (961-976) vuelve a ampliar la mezquita de sus antepasados realizando los trabajos con gran rapidez. El aumento consistió en alargar doce tramos a la sala de oración. Las arquerías repiten el modelo de Abderramán I. De ellas hay que destacar la cúpula de la antigua capilla de Villaviciosa, así como la que precede al mihrab, recubierta de rico mosaico. El lujo de la decoración se concentra en la capilla del mihrab, destacando los mosaicos artísticos. El interior del mihrab se cubre con una enorme concha de yeso de gran valor decorativo. Inscripciones en alabanza del califa fechan esta obra en 965. A pesar de que es relevante la continuación de las formas y la unidad del edificio un aspecto que debe ser destacado y que será analizado con detención en el apartado siguiente son las innovaciones de esta etapa de ampliación. Con Al-Hakam, las arquerías intercalaron disposiciones nuevas, como las capillas lucernario, aparecen los arcos entrecruzados que aseguraban la estabilidad del edificio, también en esta etapa aparece por primera vez el arco lobulado, los cuales se entramaron en complicadas combinaciones. Sobre estas soluciones entrecruzadas aparecen las cúpulas enervadas que forman polígonos estrellados, es decir, las mismas arquerías entrecruzadas se proyectan hacia la cúpula y le dan forma y sostén.

La ampliación de Al-Hakan II es la que más explotó la riqueza decorativa del Islam en España, al parecer los precedentes están en Medina al Zahara. No obstante, como esta última fue destruida, el más impresionante testimonio del arte arquitectónico del califato se encuentra en la actualidad en la mezquita mayor de Córdoba. Durante el periodo de Al-Hakan II se introduce además un material nuevo, el yeso, cuyas posibilidades se iban a explotar al infinito en las construcciones españolas. El aporte bizantino en esta etapa de la ampliación es concreto y se releja en el envió de artistas por parte del emperador Niceforo Phocas, para que se encargaran del adorno de las partes más relevantes de la Mezquita, la fachada del mirhrab y ala cúpula de su capilla.


La ampliación de Almanzor, llevada a cabo entre 987 y 990, fue la última y más extensa de todas, no ofreciendo ya novedades arquitectónicas al edificio. La ampliación, por causa de la proximidad del río Guadalquivir, se hizo hacia el oriente, por lo que el mihrab quedó en el futuro descentrado. Parece ser que la ampliación de Almanzor es más que nada un alarde, hecho, con miras políticas y para afirmar su poder. En efecto, como señala, Fernando Chueca, cundo Almanzor comenzó su empresa constructiva de ampliación de la mezquita, la historia del monumento como emblema de creación artística ya había terminado. Su aporte, o mas bien su ampliación solo fue una mera repetición de formas preexistentes.


ESTRUCTURA. PARTES

 Entramos los siguientes elmentos, que se repiten en gran parte de las mezquitas :

1. Minbar. Era el lugar o púlpito oficial.

2. Minarete. Finalidad oficial era llamar a los fieles a la oración y sus forma era una alta torre unida directamente a la mezquita. Los primitivos minaretes eran cuadrados, pero luego aparecieron los minaretes en espiral. En los tiempos más primitivos la llamada a la oración se hacía desde el techo del edificio, luego adquirió forma arquitectónica y se trasformo en una torre.

Lo más probable, aunque aun no se ha comprobado, es que la mezquita primitiva de Córdoba, no contó con alminar, pero ello era algo usual en las mezquitas de aquella época.

Actual campanario de la catedral, fue una maravilla de su tiempo y sirvio como modelo para otros

3. Mihrab. Consiste en un nicho, habitualmente cóncavo y profusamente decorado, que se encuentra en la pared de la mezquita que está orientada hacia la Meca. (en Córdba el mihrab lo constituye toda una habitación). La explicación genérica dice que la razón de ser del mihrab es ordenar hacia la Meca. No obstante debido a razones tales como que este elemento arquitectónico no es visible desde gran parte del interior de la mezquita, no puede ser esa su misión. Al parecer conmemora la presencia del Profeta Mahoma, ya que en ese lugar se ubicaba para dirigirse a los fieles.

4. Maqsurah. Espacio reservado al príncipe cerca del Mihrab, pero no constituyen característica tipológica ya que solo están presentes en Damasco y Córdoba.

5. Bayt al-mal. Elemento cubierto por una cúpula situado en el patio. Tampoco se convirtió en tipología de las mezquitas, pero donde existe, se interpreta como la casa del tesoro de la primitiva comunidad musulmana

6. Muro de la quiblah. Indica la orientación de la meca, lugar hacia donde debían mirar.


Respecto de la influencia de formas sirias, trasplantadas desde oriente, no se puede negar su importancia, no obstante, la Mezquita de Córdoba cuenta con una amplia influencia de elementos visigodos y romanos. Por una parte, como se ha precisado en apartados anteriores, ello se debe en forman directa a la utilización de columnas y capiteles españoles pre-islámicos en las construcciones más lujosas y representativas de las dinastía Omeya en España. Ello evidencia claramente la admiración de ciertas formas decorativas que asumirán como herencia de la España pre-islámica.


Patio

Patios grandes combinados a menudo con un pasillo central para el rezo 
 Cumpliría la función de "shan" o antesala para las abluciones de los musulmane
Arquería de acceso al haram desde el patio de la mezquita (muro norte). Gran parte de los arcos fueron cegados para resistir el empuje de la estructura interior..jpg

PUERTAS

Son numerosas

Por el Norte, la Puerta del Perdón

Postigo de la Leche.
Puerta de los Deanes.
Puerta de San Esteban.
Puerta de San Miguel.
Puerta del Espíritu Santo.
Postigo del Palacio.
Puerta de San Ildefonso.
Puerta del Sabat.

   

 

Puerta de la Grada Redonda.
Puerta de Santa Catalina.
Puerta de San Juan.
Puerta del Baptisterio.
Puerta de San Nicolás.
Puerta de la Concepción Antigua.
Puerta de San José.
Puerta del Sagrario.
Puerta de Jerusalén.

     

     

 
 Velazquez Bosco en la Mezquita  llevó a cabo una serie de restauraciones (1904)  que plantean una división de opiniones. Los que entienden que los criterios de intervención arqueológica utilizado hoy no se realizarían y lo que  lo acusan de restauración excesiva, o incluso quellos  que consideran que incluso para la época sobrepasó el límite de lo permitido, por el grado de falsificación de elementos arqueológicos y el exceso de exorno y  fantasía.

Por el Norte, además de la mencionada Puerta del Perdón, la Puerta del Caño Gordo

 


ELEMENTOS ESTRUCTURANTES

La evolución experimentada por el sistema de arcadas de la mezquita a lo largo de sus sucesivas ampliaciones es notable, alcanzando cada vez mayores grados de complejidades. Se crea, por ejemplo, las arcadas lobuladas, que luego pasan a ser arcadas lobuladas entrecruzadas, las cuales evidencian también una evolución estilística notable. Las primeras arcadas entrecruzadas lobuladas tenían la apariencia de masas confusas, poco estilizadas y complicadas de poco sentido estético. Luego estas arcadas evolucionaron y alcanzaron un alto grado de armonía estética, eliminando la sobrecarga de masa lobulada, y logrando hacer coincidir los múltiples lóbulos entrecruzados en lóbulos concéntricos que permitían despejar los espacios interiores de los arcos de herradura donde se enmarcaba toda la composición.

 El arco de herradura

En la llamada “Puerta de San Estaban”, primitiva fachada de la Mezquita Cordobesa, a pesar de la disputa mantenida entre los arqueólogos acerca de la data real de la puerta, al parecer coinciden en señalar que el arco superior se remonta como mínimo al año 855 de la era cristiana. Esta puerta marca el paso entre las primitivas formas del arco de herradura, conectadas en forma directa y evidente con las formas hsipanovisigodas, y las formas califales del arco de herradura. “Es el primer arco de herradura musulmán plenamente codificado que ha llegado hasta nosotros”.


El arco de herradura ha pasado a constituir una de las características de la arquitectura islámica en la península ibérica. Sus orígenes se encuentran no en la tradición islámica, si no en la península ibérica y sus artífices fueron los visigodos.


Los antecedentes inmediatos de los arcos de herradura presentes en la Mezquita de Córdoba se encuentran en la arquitectura hispano-visigoda. Por ello, si bien la herradura, como elemento arquitectónico pasó a constituirse en una característica de la arquitectura musulmana en España, nunca ha de olvidarse que no es un elemento creado en el seno del Islam, ni algo trasplantado desde el oriente.No obstante lo anterior, la originalidad con que la arquitectura islámica dotó al arco de herradura, no radica e su invención, sino en su modo de utilización. Por todo el recinto de la Mezquita de Córdoba proliferan los arcos de herradura, pero estos no sostienen nada, es decir ningún muro descansa sobre ellos. Hasta ese momento, siempre el arco había sido concebido en función del muro que sostenía. “Ni en los grandes arcos de triunfo romanos, ni en los acueductos en que los arcos se tendían entre pilares, se habían dejado su trasdós, parte externa del arco, al aire”.



Obsérvese en la estructura esquemática del trazado el sistema compositivo de los arcos de la Mezquita de Córdoba. En el esquema se aprecia claramente la sobreposición de dos tipos de arcos: medio punto y herradura.


Los arcos de herradura en la Mezquita de Córdoba, si bien no cumplen una simple función decorativa, tampoco son parte fundamental de la estructura general.

 La doble arquería que la constituye, fue la solución a un problema que tenía que ver con la altura.  Era necesario encontrar la manera de elevar el edificio. Esta búsqueda condujo al sistema de arcos dobles. La composición misma de arcos dobles, no puede ser considerada como original ya que existía previamente en Damasco el ejemplo de arcos sobrepuestos, pero la naturaleza de estos últimos es muy distinta.

Las características del arco de herradura presentas en esta puerta marcan las bases de los futuros arcos de herradura utilizados por los musulmanes en España.La prolongación de la parte interior del arco, es decir su intrados, llega hasta la mitad del radio por debajo del diámetro horizontal, con lo cual, la curva se circunscribe a un triangulo equilátero.

El arco polilobulado

El origen del arco de lóbulos al parecer se encuentra en oriente y concretamente en Mesopotamia. En España aparece por primera vez en Medina Azzahra y luego en las ampliaciones de la Mezquita de Córdoba por Al-Hakam II. Los primeros arcos lobulados se tratan de arcos pequeños de tres lóbulos, cuyo eje central es un triángulo equilátero y donde el lóbulo central tiene mayor desarrollo que los otros, todos ellos enmarcados sobre un arco de herradura.

En la imagen adjunta encontramos un pleno desarrollo del arco lobulado en la Mezquita de Córdoba. En ésta los caracteres esenciales son los siguientes: enmarcado sobre un gran arco de herradura, se ubican 11 lóbulos, de los cuales el central se ensancha levemente sobre respecto de los demás.
 

Arcos cruzados en la Mezquita de Córdoba

Los arcos cruzados y las bóvedas sobre los arcos son la más legítima muestra  de la arquitectura califal cordobesa: su principal valor es la originalidad.

 En los arcos cruzados se proyectan todas las posibles innovaciones que podían derivarse del hecho de haber separado del muro la existencia de los arcos, entendidos a partir de la primera etapa de construcción de la Mezquita de Córdoba, como entidades independientes, con un valor no meramente contractivo.

Una peculiaridad de los arcos cruzados es que le otorgan un ritmo especial a la composición, ya que los ejes laterales de los arcos, pasivos, se transforman en ejes activos en la totalidad del conjunto arquitectónico. En la actualidad la Mezquita preserva 4 tipos de arcos cruzados, al parecer existió un quinto modelo de arco cruzado, pero las reformas realizadas para construir la Catedral Católica en el siglo XV, la sacó del mapa constructivo.

Mezquita de Córdoba, Tramo de arcos cruzados delante del mihrab

 Mezquita de Córdoba, Arcos cruzados en el arranque de las arquerías colaterales y  la fachada del mirhrab

En la estructura de arcos cruzados que se muestra en la fotografía encontramos los siguientes elementos: en la parte superior tres arcos de herradura; bajo ellos se entrecruzan dos arcos de lóbulos que a su vez se proyectan hacia los costados, dando la impresión de continuidad. Esta arquería que se ubica frente al mirhrab y en el costado norte de la llamada Capilla de San Pedro, sostiene la nave central de la Mezquita.




DECORACIÓN

Los aportes recogidos de las culturas pre-islámicas occidentales son múltiples y se reflejan en aspectos tales como la utilización de materiales de construcción cristianos y romanos, sobre todo columnas y capiteles extraído de edificios peninsulares. Por otra parte también se encuentra el hecho que concretamente participaran en la construcción y decoración del edificio personas y especialistas enviados desde Bizancio. Con ello se puede afirmar que los elementos preexistentes son recogidos por el mundo musulmán y le otorgan una nueva lectura y una nueva significación. Solo en aquellos casos donde los elementos vayan directamente en contra de su religiosidad, los aportes extra-musulmanes fueron rechazados. Esto último por ejemplo se evidencia en la reticencia de los musulmanes primitivos a incorporar signos y símbolos visibles como elementos institucionalmente establecidos en la composición de sus construcciones religiosas.

En este campo España contaba con una amplia tradición romana y visigoda. Los muros de la mezquita están hechos de piedra labrada de color claro, los ladrillos solo fueron utilizados en las combinaciones que se hacían en las arquerías, otorgándole su máxima característica a la mezquita, ese matiz rojizo intercalado en sus arcos.

 




La decoración interna de la mezquita no denota carácter original. La mayor parte de las veces se dio nueva lectura a técnicas preexistentes, por ejemplo los mosaicos, tan característicos del mundo bizantino. Lo que predominó no fue la innovación sino la relectura de formas existentes. “La única verdadera novedad del período islámico primitivo fue la lenta aparición de la caligrafía como vehículo para la estética y significado de los símbolos”.

 Las peculiaridades decorativas del interior de la mezquita. Los adornos vegetal izados abundan en la Mezquita, así como también el revestimiento de arabescos.

Cúpulas califales

 Sin lugar a dudas, la zona de mayor belleza arquitectónica de la Mezquita de Córdoba es la ocupada por la macsura y el mihrab, el recinto más sagrado de las mezquitas musulmanas.

La fachada del mihrab y la cúpula que le precede al mihrab constituyen la parte más preciosa del edificio, ante la exuberancia ornamental que aquí se concentra, gracias al espectacular despliegue de mosaicos, cerámica, celosías, placas de mármol talladas con máxima exquisitez, pantallas de arcos entrecruzados, pinturas, etcétera. A esto hay que sumar la alternancia cromática de los soportes y la delicada talla de los elementos arquitectónicos (pilastras, capiteles, arcos, cornisas, impostas o molduras). En cuanto a los motivos más repetidos, están las bellas inscripciones, los motivos vegetales —más o menos naturalistas, más o menos abstractos—, así como las diferentes composiciones geométricas


"En el año 965 se terminó la cúpula que dominaba el mihrab, trabajo que formaba parte de la ampliación de la mezquita. Fue en el mes de junio. Es este mismo año se llevó a cabo la instalación del mosaico que había enviado el rey de Bizancio. Al-Hakam le había escrito pidiéndole que le mandase un artesano, en imitación de los que había hecho el califa al-Walid ibn ‘Abd al-Malik en la construcción de la Mezquita de Damasco. Volvió la misión diplomática de al-Hakam con el artesano y con trescientos veinte quintales de teselas de mosaico que enviaba el rey de Bizancio como regalo".

Cronista Ibn ‘Idari


  El mihrab, que estaba decorado con mosaicos bizantinos, se precedió de una recinto con cúpula que constituía la maqsurah, espacio reservado para el califa
Planta de la bóveda y cúpula del mihrab (Mezquita de Córdoba). Ricardo Arredondo. Museo PrADO
En el contexto de un arte en el que lo figurativo, siempre escaso, resulta nulo en ámbito religioso, sorprende encontrar esta peculiar concha, vista desde el interior, pero con su charnela transformada en puro juego de adorno o fantasía topológica.

La maqsurah

 Aquí se realizarán las cuatro bóvedas más significativas de toda la construcción ya que sus nervios no se cruzan en el centro. Se inscriben en un esquema octogonal en el que ocho finos arcos se entrecruzan para sujetar una cúpula de gajos, constituyendo el tradicional esquema de dos cuadrados colocados a cuarenta y cinco grados. Para su ornamentación se hizo venir a artesanos de Constantinopla, realizando una suntuosa decoración vegetal.
 

Ante el mihrab se encuentra la zona de la maqsura, el lugar reservado al califa. Es de suponer que los dos últimos tramos del sur pertenecen a las cinco naves centrales de la mezquita. La zona de la maqsura está separada de la sala de realización del salat por una arcada poli lobulada transversal, que discurre paralelamente a la pared de la quibla, para destacar la zona del califa respecto de la del pueblo. Los arcos poli lobulados sustituyen a la celosía tradicional, que originariamente separaba al soberano del pueblo; dichos arcos eran además portadores de decoración, de manera que pudiera destacarse la importancia de la maqsura y el mihrab. La arcada poli lobulada, que discurría junto a la zona central de la maqsura, se derribó al construir posteriormente en esta zona capillas cristianas y tumbas.

La cubierta consiste en una cúpula formada por una bóveda de 8 nervios, que se cruzan dejando en el medio un hueco cuadrado y alrededor otros triangulares y rectangulares. Estos huecos se decoran con bovedillas agallonadas o nervadas. La luz penetra mediante una corona de ventanas de arcos lobulados, que se abren en el muro entre los citados nervios. Caben destacar las riquísimas teselas, obra de artesanos bizantinos, que adornan los nervios de la cubierta. Las teselas, hechas de pasta vítrea, están cubiertas de oro o tratadas con brillantes coloraciones que alternan con otras de mármol.
 

  
Cúpula nervada de la Capilla de Villaviciosa. Siglo X. Mezquita de Córdoba.




 LA CATEDRAL

Interior de la Mezquita-Catedral  de Córdoba, David Roberts, 1838, Óleo. Museo Prado

La Mezquita-Catedral de Córdoba, antes «Santa María Madre de Dios» o «Gran Mezquita de Córdoba», actualmente conocida como la Catedral de la Asunción de Nuestra Señora de forma eclesiástica, o simplemente Mezquita de Córdoba de forma general,

Lo significativo de la mezquita desde el punto de vista actual es el hecho singular de que en su interior se aloje una Catedral Cristiano-católica. Este hecho se produjo a principios del siglo XVI, cuando el cabildo de Córdoba ordenó la construcción de una catedral al interior de la Mezquita, ello en el contexto de la reconquista realizada por el cristianismo y la expulsión de las fuerzas musulmanas de la península ibérica. Se afirma que para llevar a cabo tal decisión se tuvo que contar con la venia del emperador Carlos V, el cual, no obstante, cuando conoció la obra terminada, se dice que declaró las siguientes palabras: “Si hubiera sabido lo que había, no me habría atrevido nunca a tocar el viejo edificio. ¡Habéis destruido algo único en el mundo para colocar en su lugar algo que hay en todas parte!.”


CATEDRAL QUE FUE INCORPORADA EN LA MEZQUITA EN L SIGLO XVI


Sus  formas: una nave central exaltada por una bóveda de crucería, que deja como rastro simbólico la forma de la cruz en su planta.

Crucero de la Catedral de Córdoba

Retablo Mayor perteneciente a la Catedral de Córdoba, realizado por Antonio Palomino en el siglo XVIII. La pintura decorativa de Palomino se halla a caballo entre el viejo estilo de la escuela madrileña, de solemnes encuadramientos arquitectónicos, y el nuevo estilo de decoración que impone la llegada de Luca Giordano, un estilo más ligero, aéreo, cercano a las primeras manifestaciones del Rococó.

Destacar la Capilla Real es una de las "más interesantes" de la Mezquita-Catedral y se sitúa junto a la de Villaviciosa. El templo data de 1371 y fue construido por encargo de Enrique II para enterrar a su padre, el rey Alfonso XI, y su abuelo, Fernando IV. Los monarcas ya no están en la capilla sino que reposan en San Hipólito. 

PARA SABER MÁS, VER:


Bibliografía  

Chueca, Fernando, Historia de la arquitectura occidental, editorial Dossat, Madrid 1979.
Camps, Emilio, Módulo, proporciones y composición en la arquitectura califal cordobesa, Editorial Instituto Diego Velásquez, Madrid 1953.
Barrucand Marianne, Arquitectura Islámica en Andalucía, Editorial Taschen, Italia 1992.
Hattstein, Markus, El Islam: el arte y arquitectura, Editorial Konemann, Barcelona 2000.
Hoag, John D., Arquitectura islámica, Editorial Aguilar, Madrid 1976.Grabar, Oleg, La Formación del arte Islámico, Editorial Cátedra, Madrid 1981.
 Romolo Trebbi

 Contexto historico:
HIS-ESP-MEDIEVAL-al-andalus
CÓRDOBA ISLÁMICA: QURTUBA

No hay comentarios:

Publicar un comentario