654 SOCIEDAD ESPAÑOLA S.XX EN SUS FOTOGRAFIAS. UNA VISIÓN DE TUS CIENCIAS SOCIALES


SOCIEDAD ESPAÑOLA EN EL S. XX

Hay muchas maneras de contar la historia. Para rastrear las huellas del pasado, los investigadores han desempolvado legajos y señales procedentes de todas las fuentes posibles de información.

El problema se acentúa cuando la parte de la historia que se quiere contar es la más reciente y pretende abarcar nada menos que los dos últimos siglos.

La historia que aquí se cuenta a través de un soporte, la fotografía, que ha narrado su propia versión de la historia. "Aquí mostramos la evolución del imaginario de la clases sociales donde en el fondo se cuentan las luchas sociales que siempre se han narrado de manera incompleta". La fotografía, entendida como documento, es un vínculo crítico con una realidad. El estudio de la sociedad en su versión cotidiana

La fotografía nos ayudará a de esta maneras a comprender la vida sociaol  a lo largo del s. XX. La mayoría de los relatos sobre la fotografía se elaboran según los modelos tradicionales de la historia del arte, pero verán como aquí se ofrece otro relato. Se trata de ver nuestro patrimonio cultural en las imágenes

De lo ocurrido en este país desde la invención del daguerrotipo hasta la actualidad, contado a base de extraordinarias fotografías que retratan lo más relevante sucedido en la sociedad. La gran aportación como documento histórico de la fotografía ha consistido en dar protagonismo a las clases humildes y medias, a todos aquellos que nunca hubieran aparecido en los grandes documentos históricos.

Las fotografías recogidas son un fiel reflejo del tiempo transcurrido y de los profundos cambios que ha vivido España durante ese periodo, en el que se pasó del sueño colonial a la globalización, de la marginación y del aislamiento a la integración en Europa. La muestra ofrece también un recorrido por la historia del fotoperiodismo en nuestro país y de cómo se ha ido transformando desde las primeras placas a la aparición de las cámaras Leicas, la fotografía en color y las cámaras digitales de la mano de fotógrafos como Díaz Casariego, Juan Guzmán, Hermes Pato, Ángel Esteban, Manuel Barriopedro o Dèsireé Martín, entre muchos otros.



Mmadrid, Puerta del Sol, 1918 , ramon alba

En los comienzos del siglo XX,  España era una sociedad tradicional, concentrándose gran parte de la población en núcleos pequeños, cuya actividad productiva principal era la agricultura, y donde socialmente el hombre tiene un papel predominante sobre la mujer, que estaba totalmente subyugada al varón. El incipiente desarrollo industrial dio origen a una burguesía más bien débil que vive en las ciudades, con poca influencia política y social. Esta ascendente clase social financiera, los profesionales- que en su mayoría proceden de las clases altas terratenientes-, se instalan en los ensanches de las grandes ciudades españolas, viviendo la mayoría de las rentas de sus inversiones financieras o de otra índole.

Vendedores de pavos en la plaza Mayor de Albacete en la Navidad de 1926. Escobar buscaba siempre las fotos de grupos para poder vender copias a todos los retratados y ganar más dinero con una sola toma.
LUIS ESCOBAR

Un país desangrado por las guerras de ultramar que todavía se mira en el espejo del siglo XIX y que, sin embargo, ofrece síntomas de progreso: se establece la enseñanza elemental obligatoria y se legaliza la huelga; la ciencia y la literatura españolas consiguen sus primeros premios Nobel, y en política funciona el pacto de la Restauración, el de la alternancia de partidos.

 Ejecución de Mompart. Barcelona, 1892. ESPLUGAS (COLECCIÓN PARTICULAR, CIUDAD REAL)

Esta situación estaba bendecida por las jerarquías eclesiásticas. que tenían una fuerte influencia desde el púlpito y el confesionario sobre las conductas de varones y mujeres y, especialmente, sobre éstas, cuyo derecho al voto no será reconocido hasta la Constitución de 1931, ejerciendo ese derecho por primera vez en nuestra historia en las elecciones de 1933. Por el contrario, la mujer adquiere el derecho al voto en Dinamarca, en 1915; en los Países Bajos, en 1917 y en Bélgica después de la Segunda Guerra Mundial



sardanas en la plaza de Cataluña, 1920-30 alexandre merletti

La década de los años veinte estuvo marcada tanto por la lucha obrera -que arranca con la huelga general de 1917- como por las grandes celebraciones. La plaza de Cataluña, nudo central de la capital catalana, ha sido desde siempre escenario idóneo para fiestas, protestas o manifestaciones. En la foto, un baile colectivo realizado durante aquellos años.

El atentado contra el Rey Alfonso XIII en el día de su boda; los felices años 20, la reconquista del monte Gurugú en octubre de 1922, tras el desastre de Annual, que puede verse junto a un primer plano de Abd-El Krim, el más temido caudillo de la resistencia contra la dominación española y francesa en el Rif; los sicalípticos retratos de las artistas y bailarinas de los años 20 y 30;

Son estampas que despiertan una sonrisa al contemplarlas, las que recuerdan la España atrasada y analfabeta de comienzos del siglo XX.  preciosas imágenes de plazas, monumentos, edificios, paisajes y gentes que un coleccionista vendía por Internet a 25 euros la pieza… 

Como había una tasa tan alta de analfabetismo, la gente se informaba de cómo era su país y de aquello que no podían ver a través de esas tarjetas",

Un local nocturno en Madrid.

Unos niños  chapotean en la orilla de una playa de La Línea, con el peñón de Gibraltar al fondo; un vaquero con una pierna de palo posa orgulloso con su vaca junto al acueducto de los Caños de Carmona, en Sevilla; delante de la Puerta de San Ciprián, en Segovia, un grupo de personas charla con un hombre montado en un burro que soporta dos enormes alforjas...  "De 1900 a 1905 fue la época dorada de las postales, que se compraban en carteritas con 10. Había todo tipo de colecciones: desnudos, animales, retratos de intelectuales y colecciones curiosas, como la secuencia de un niño haciendo una carambola jugando al billar".



 Alcázar de Sevilla. Escena orientalista, ca. 1900. PERE CASAS ABARCA (ARXIU FOTOGRÀFIC DE BARCELONA)

Reparto de pan en la tenencia de la alcaldía, 1907.


Asilo de golfos de Porta Coeli, 1915. Colección Archivo Espasa




 Concurso de globos en Madrid, 1913. MARÍN (CORTESÍA DE FUNDACIÓN TELEFÓNICA, MADRID)

1º de Mayo en Reus. fundacion anastasio de gracia

Wunderlich fue un fotógrafo alemán que llegó a España en 1913.Está considerado uno de los mejores documentalistas de la vida española. Pía imagina cómo le debieron impresionar las tabernas: "Esos lugares dónde sólo había hombres. Allí la mujer no tenía entrada".
 
Otto Wunderlich | Arenas de San Pedro (Ávila), 1921-1922. La fotografía muestra el tipo de sociedad: "Fajas para el trabajo, pañuelos metidos en ella, el blusón suelto debajo del chaleco y el sombrero castellano" que vestían para el trabajo. Detrás, los únicos objetos son las jarras que levantan dos hombres al fondo y el pequeño barreño que servía para lavar los vasos. Las paredes, las vigas, las tinajas al fondo. "Puedes incluso imaginar cómo olía aquel lugar".

Otto Wunderlich | Toledo, 1921-1927. La fotografía, un patio toledano de principios de siglo, muestra no sólo un instante en la vida de aquellas personas. "La interrelación de la gente en aquella época tenía tres escenarios, privados, semipúblicos y públicos",Hombres descansando, mujeres cosiendo, madres amamantando. Pero hay un elemento que no encaja con la actividad tradicional del momento, según Pía, "hay una mujer que no tiene nada entre las manos y con la mirada perdida. Es posible que fuera alguien que no producía, quizás con algún problema".

 sociedad. De izquierda a derecha: Vitín Cortezo, Blanca Pelegrín, Luis Cernuda, Carmen García Lasgoity, Manuel Altolaguirre y Carmen García Antón, en Valencia en 1937. / BIBLIOTECA NACIONAL


Vida cotidiana
gentes
 paseo de San Pedro, en la localidad asturiana de Llanes
Puerta de San Ciprián (Segovia)



Colegio de San José, en la localidad cántabra de Suances.



Valentín Vega nos ofrece estas imagenes de la cotidianidad, Es la España der los años 4o, y en ellas, mujeres, niños y hombres en sus paseos u oficios. Vega inició su carrera como fotógrafo ambulante en 1941 después de padecer tres años de prisión, víctima de la represión franquista. Desde entonces, recorrió la cuenca minera asturiana dejando constancia gráfica de su cotidianeidad en todas sus facetas: la vida rural, los festejos, el trabajo en las minas, los momentos de ocio; en definitiva, un recorrido completo a los espacios de sociabilidad. Una síntesis radiográfica de la sociedad de posguerra. la alegría de vivir desborda las estrecheces de una década difícil, marcada por la escasez y el trabajo duro.
Paisajes



Plaza de Canalejas (Alicante)

Oficios
os Caños de Carmona es un acueducto de Sevilla junto al que posan un vaquero

 interiores de fábricas, de Calatayud.

Costumbres

 Sóller (Mallorca).

Vista de la bahía de Algeciras

Una calle de Cullera (ValenciaFundación Anastasio de Gracia (Agfitel)

Este gran tesoro fotográfico perteneció al archivo de una empresa familiar, la Fototipia Thomas, fundada en Barcelona, en 1880, por Josep Thomas i Bigas, "un innovador de las técnicas de impresión en España". La Fundación Anastasio de Gracia (Agfitel), promovida por el sindicato UGT y dedicada a la recuperación y conservación del patrimonio documental y gráfico.
La Fototipia Thomas es el paradigma de cómo se requirió, para la producción en masa de postales, "del trabajo de los mejores fotógrafos españoles del primer tercio del siglo XX". Aquellos profesionales eran los continuadores de Charles Clifford y Jean Laurent, los extranjeros pioneros de la fotografía en la España de Isabel II y que viajaron por todo el país. 
"El encuadre es impecable, las fotos tienen una gran calidad y además había después una labor de retoque que hacían dibujantes profesionales. Un ejemplo es el fotógrafo valenciano Antonio García.


Residencia SEÑORITAS - ABC,  28/11/2015
En 1915 nacía la Residencia de Señoritas en Madrid. A los fundadores les acusaron de subversivos, de anarquistas e incluso de no ajustarse a la realidad de España.Ffue justo lo que sucedió primero con la Residencia de Estudiantes y más tarde con la Residencia de Señoritas, la «versión femenina» de una institución que revolucionó la Educación en España por sus métodos, su exigencia y el enorme talento que acumuló en sus aulas.
«La Residencia era una institución novedosa que quería implantar un tipo de educación que en ese momento no se daba en España. Incluían la educación física, los viajes, la práctica en laboratorio...»
La iniciativa fue cuajando y bajo la dirección de María de Maeztu la Residencia de Señoritas pasó de tener espacio para treinta estudiantes a contar con una docena edificios con capacidad para casi 300. Por sus aulas pasaron Victoria Kent (abogada y política), Matilde Huici (abogada), Delhy Tejero (pintora) o Josefina Carabias (abogada, escritora y periodista), mujeres que entendieron que el camino más corto y duradero a la libertad estaba en los libros y la educación.
Ellas tuvieron como profesoras a María Goyri, María Zambrano, Victorina Durán o Maruja Mallo, cuyos cuadros ocupan un lugar destacado dentro de la exposición. 
A lo largo del curso también colaboraban otras mujeres brillantes del siglo XX como Gabriela Mistral, Victoria Ocampo, María Martínez Sierra, Clara Campoamor o Concha Méndez.

PARA SABER MÁS, VER:

 
La ciudad y el campo

-Ramblas un día de lluvia, 1930

-Luis Escobar está la de la agrupación socialista de su pueblo en Albacete, Villalgordo del Júcar, en 1925..


La españa de fiesta


 El baile de la matazón, Albacete, ca. 1900. JULIÁN COLLADO


  1. Lidia benéfica en Cardeña (Córdoba), de 1928.

  1.  Café cantante en Sevilla (1890 aproximadamente) E. BAUCHY.c
España rural

Familia andaluza', 1966.Francisco O=ntañón


Ansotanos con trajes tradicionales de diario. / Ricardo Compairé. Fototeca Diputación Provincial de Huesca

Café en Coria del Río




El advenimiento de la República y el estallido de la Guerra Civil. En un Madrid gris marengo de 1941, de hambre y olor a repollo en el tragaluz de la escalera, de estraperlo y libros prohibidos que se leían en la trastienda de los cafés; en una España de tedio plateresco y tópico mediopensionista, las cartillas de racionamiento y el estraperlo; la represión de los vencidos; la salida desde Madrid del primer contingente de trabajadores hacia Bélgica en 1957; la boda de los futuros Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía; la detención de El Lute; el atentado de Carrero Blanco;el desarrollismo y el «baby boom», la muerte de Franco ;


ALAN LOMAX / ASSOCIATION FOR CULTURAL EQUITY

España urbna

Vecinos de la calle del Ventorrilo (Madrid) agraciados con el segundo premio de la Lotería de Navidad, en 1930, ABC

De tapeo por Serrano. 1950, abc



Semana Santa (Cuenca)', 1950.Nicolás Muller
Casa de Campo, (Madrid), 1950, una de las obras de Muller


Vivir en Madrid. Casa de Campo, 1967.FRANCISCO ONTAÑÓN (GALERÍA ARTESONADO, LA GRANJA DE SAN ILDEFONSO, SEGOVIA)

España industrial

Can Batlló, en La Bordeta 1890.
Can Batlló abrió sus puertas en 1880, y las cerró en 1964.Y en 1943 esta empresa pasa a formar parte del imperio de Julio Muñoz Ramonet,

Grupo de trabajadores de la fábrica de estampados MONTEYS, una de las pioneras a la Marina de Sants,la imagen es del 1905 . (AMDS)

Los tranvías siempre han formado parte del paisaje de Sants, los niños subiendo al tranvía con riesgo de caer...1930.(ANC-G.C.)

Famili, Ventoxo (1958-59), Virxilio Vieitez, Vegap, 2013
 Virxilio Vieitez, a la sazón fotógrafo de pueblo, y no le llamen ustedes otra cosa, tal que artista, que por ello él no se tenía (pero sí se consideraba el mejor en su oficio), aunque vistas ahora aquellas fotos de lugareños y paisanajes (y algún pellizco de paisaje) nos ponen en hora la memoria, y nos recuerdan lo que fuimos, de dónde venimos y hasta es posible que hacia dónde vamos,

Familia de Luisa Iglesias y Sara de Arnelas, 1962  © Virxilio Vieitez, Vegap, 2013

 Hippies. Ibiza, 1976. ORIOL MASPONS (MUSEU NACIONAL D'ART DE CATALUNYA)

El libro Un siglo en la vida de España revisa la evolución experimentada por la sociedad española durante el siglo XX y la primera década del XXI, con un enfoque costumbrista y a través de la lente de los mejores fotoperiodistas del país. . Un total de 400 instantáneas firmadas por Santos Yubero, Cristina García Rodero, Vicente Ibáñez, Ramón Masats, Alberto García Alix o Chema Conesa, conforman esta edición de Lunwerg.



Barcelona, 1974 bernardo plossu

Los años sesenta y setenta son los de la llegada de las minifaldas, las turistas en bikini y las vespas. Las casas se llenan de televisores en blanco y negro en los que se ve cómo el hombre pone un pie en la Luna. El fotógrafo francés Plossu fotografió a varias jóvenes en la ciudad a finales del franquismo: los pantalones de campana y las camisetas escotadas preludian el cambio de época.
 la Transición, los «movidos» años 80 el primer congreso del PSOE; el destape; el 23 F; la Movida; los Juegos Olímpicos de Barcelona; Manos Blancas; la lucha contra el chapapote derramado por el Prestige; los atentados de Atocha y un larguísimo etcétera que se cierra con el encuentro en la Casa Blanca entre Obama y Rodríguez Zapatero y el terremoto de Haití, eL PP y el arranque de una marca España apoyada en la modernidad.

Ambiente a las puertas de un bar en la localidad sevillana en 1952. El viaje español de Lomax contó con los consejos de Julio Caro Baroja y otros reputados antropólogos.

Primer maratón popular celebrado en Madrid, en mayo de 1978, en la que participaban niños. CHEMA CONESA

Enfermedades como la gripe española causaron un enorme impacto en la historia del siglo XX. Hospital militar de urgencia durante la epidemia de gripe española. Camp Funston, Kansas, USA. (Imagen: National Museum of Health and Medicine, Armed Forces Institute of Pathology, Washington, D.C., United States).

  

La cuestión gitana

Salamanca, febrero de 1976
Imagen habitual de la periferia urbana de los años 70 que muestra la marginalidad de la población gitana.

JUAN M. CASTRO (FUNDACIÓN ANASTASIO DE GRACIA - FITEL)


Barrios chinos

En la década de los 50, cada barrio chino tenía entonces su propia alma. El barrio chino de Barcelona era esencialmente portuario. En los colmados del Raval sucesivas levas de marineros recién desembarcadas se trababan con menestrales solitarios, los del polvo subrepticio del sábado con una puta de abono. Al día siguiente, después de misa de doce, cumplido el precepto, llevaban a su esposa del brazo a comprar el tortel en la pastelería de igual confianza. En Madrid el barrio chino estaba dividido entre la calle Ballesta, a espaldas de la Telefónica, y la calle Echegaray, de casas más finas, y allí aparte de la clientela de funcionarios, opositores y gente que llegaba a Madrid a resolver un asunto de sindicatos, a partir de los años sesenta se atendía a los reyes del mambo, los negros americanos de la base de Torrejón, cuyos empates felices con prostitutas maternales en algunos casos desembocaron en matrimonio con muchos hijos, que hoy serán apacibles jubilados en Ohio o Nebraska. En Salamanca el barrio chino se extendía cerca de la Clerecía, el templo de los jesuitas del siglo XVIII, un espacio rodeado de iglesias, trufado de estudiantes y personal levítico bajo el sonido de campanas.
Velluters, el 'barrio chino valenciano', a finales de los cincuenta. / CARLOS PÉREZ MORENO


En cambio, el barrio chino de Valencia era esencialmente huertano. No olía a detritus de puerto ni a pescado podrido, sino a efluvios de las frutas y verduras de la huerta, sobre todo de cebollas cuando el viento soplaba de la parte de Liria. Para llegar hasta allí había que adentrarse por la trasera del mercado central en el laberinto de las calles Maldonado, Carniceros, Torno del Hospital, Vinatea, Poeta Llombart y otros rótulos míticos en el camino de perdición, alrededor del cine Palacio, entre sucios escaparates con anuncios de gomas y de aceite inglés.

A primera hora de la mañana había silencio en el barrio. Las chicas dormían. Hacia el mediodía tomaban el sol en bata de felpa, se peinaban unas a otras, iban a la compra, amamantaban a sus criaturas, incluso podía verse a algún chulo dando el biberón, se llamaban de balcón a balcón gritando sus nombres de pila, Emerenciana, Manoli, Rufina, Sacramento, nombres que por la noche se convertían en Hilda, Betsy, Esmeralda, y cualquiera que fuera su procedencia, valenciana, murciana, gallega o catalana, en la brega de la carne todas hablaban en andaluz sevillano.

A raíz del Concordato con la Santa Sede de 1953 la prostitución fue prohibida oficialmente en España. Los burdeles cerraron. Las chicas realizaban el trato con sus clientes en la calle o en los bares de alrededor y después se los llevaban a una pensión regida por la madama, bajo la vigilancia permisiva de la policía, que solía cobrarse los favores en carne fresca, recién llegada del pueblo.


Dos mujeres prostitutas trabajan en la calle del centro de la ciudad de valencia, barrio del mercat, calle linterna.  santiago carreguí 
Por las escaleras pringosas de esas pensiones subían y bajaban huertanos que, tal vez, acababan de descargar el carro de verduras en el mercado central. La calle del poeta Llombart era muy popular entre los labriegos, porque era el corazón del barrio. El nombre de ese desconocido poeta estaba unido al pecado y se pronunciaba en voz baja como una contraseña. “¿Vamos esta noche a Poeta Llombart?”. Era la clave secreta para una noche de placer. No hay mejor academia ni timbre de gloria.


EL 2010, en un mundo globalizado y tecnológico que intenta escapar de la crisis económica más profunda de las últimas décadas.


Huelga general del 29 de marzo, 2012 KIKE DEL OLMO

Las protestas sociales y su huella en la ciudad, que ha vivido algunos disturbios violentos durante la reciente crisis económica. Uno de los momentos de mayor tensión fue la huelga general del 29 de marzo de 2012, cuando se produjeron destrozos en comercios, bancos y vías públicas

Hoy en 2013

Este aire afrutado se perdió a partir de los años setenta, cuando aquellas chicas del gueto fueron machacadas por la droga y se convirtieron en espectros patibularios del sida. Chulos pálidos, camellos, yonquis, navajeros y canallas excarcelados, bajo el cordón de perros policía, servían de corona de espinas a unas mujeres destrozadas por la heroína.

La superproducción erótica de los años ochenta acabó por romper las barreras de los barrios chinos donde se navegaba la noche y el comercio de la carne femenina se expandió por toda la ciudad en pisos privados, casas de citas, salas de masajes, puticlubs de extrarradio, supermercados del sexo digital, llamadas por el móvil, anuncios descarnados de los periódicos. Se calcula que en el año 2004 ya había en España unas 400.000 prostitutas, rubias, negras, chinas, mulatas, latinas, autóctonas, bajo el gobierno inmisericorde de las mafias. El carácter huertano del barrio chino de Valencia con el tiempo perdió su espacio, pero no su naturaleza. Hoy en las veredas de los caminos entre naranjos, como parte del paisaje del campo valenciano, cada cien metros, hay plantada una prostituta joven, atractiva, desnuda, como un frutal que deberá dar una cosecha diaria a su dueño. Sirven éxtasis rápidos bajo árboles cuajados de azahar o cargados de fruta del tiempo entre el cántico de los pájaros.

La prostitución en Valencia nunca ha dejado de ser vegetal. Entonces eran los huertanos los que iban a la ciudad en busca del placer. Ahora son las chicas casi adolescentes las que salen a los caminos en busca de los hombres del campo. No se trata de los prostíbulos con luces rojas, que el viajero se encuentra en cualquier carretera, sino de esos mojones de carne femenina, desnuda, oferente, en medio de los naranjos, que marcan la distancia entre el paraíso y el infierno, como un fruto más de la naturaleza.
ELPAIS.ES. MANUEL VICENT 4 AGO 2013 

Madrid, 1 de mayo de de 1978

Cerca de doscientas mil personas asistieron en Madrid a la primera manifestación del 1º de Mayo tras la muerte de Franco.
 (FUNDACIÓN ANASTASIO DE GRACIA - FITEL)
Con la llegada de la democracia, el color vuelve a las calles. Celebraciones como el Carnaval, prohibido durante años, vuelven a dar vida a las noches barcelonesas. El popular paseo de Gracia se mostraba noctámbulo y con claroscuros en esta imagen del fotógrafo catalán Francesc Català-Roca realizada en 1982.
Paseo de Gracia, 1982 francesc catala-roca


SOCIEDAD: MUJER


 Encarnita Alcaraz, bailarina española en los años veinte, Madrid, 1925. JOSÉ DÍAZ CASARIEGO (AGENCIA EFE, MADRID)



LA ESPAÑA DEL PRESENTE

La familia Real

Antonio López 

La pintura realista  surgida de la fotográfía, mide tres metros de largo por 3,39 de anchocon  las figuras pintadas a tamaño natural.

La propaganda del mecenas siempre ha sido el objetivo del arte al servicio del poder, nada nuevo.Como la «La Familia de Carlos IV» —En aquellos momentos teniamos la Revolución Francesa en el país vecino. Goya tiene que tener mucho cuidado con el tipo de realidad que comunica. Esa obra fue como cuando los políticos de hoy se hacen una foto con gente pobre para demostrar que son los amigos de la gente. Detrás de los retratos reales estaba Godoy, que quería controlar la imagen y su orden era: «El Rey y la Reina tienen que ser humanos como nosotros». Goya se adapta perfectamente a eso.
La luz y el espacio elegido, un interior de una estancia luminosa sin definir, es un lugar simbólico, pincipio y final de la transición política

 Urbanización Sotoverde. Serie Perímetro, 2007.


Playa de Icària de la Villa Olímpica, 2005, JOSÉ MARÍA ALGUERSUARI

La Villa Olímpica se erige en la antigua zona industrial de Icària, en Poblenou, en homenaje a la isla utópica creada por el filósofo socialista francés Étienne Cabet. La playa ganada al mar en esa zona se bautizó como Nova Icària. A las playas llega también un fenómeno que ha marcado a la ciudad monumental en los últimos años: el turismo masivo.

DIONISIO GONZÁLEZRooms, 1999-2000. 

PARA SABER MÁS, VER:

GEOGRAFÍA-SOCIOLOGÍA
ART-FOTOGRAFÍA
Fotos antiguas
Exposición de fotografías. España entre 1970 y la actualidad
Atrapados en blanco y negro. Historia fotografia en España
Las fotos de Brangulí
- Un hogar a lo Ibañez
 FOTO EN TEODOSIO, UN BLOG DE GEOGRAFÍA CULTURAL
1041 patrimonio etnológico. descubrir la vida de córdoba


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