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 PREHISTORIA. HERRAMIENTAS

La industria lítica o tecnología lítica es la producción de herramientas líticas, es decir, herramientas de piedra (diferentes tipos de rocas y minerales), por oposición a la metalurgia.

El hallazgo arqueológico de industria lítica y del conjunto de utensilios que es su resultado, es una muestra clara de actividad humana, a pesar de que otros animales (chimpancés, nutrias, alimoches) utilizan ocasionalmente piedras como herramientas, dado que no llegan a fabricarlas (el que animales no humanos hayan desarrollado algún tipo industria lítica no pasa de ser una hipótesis).

La industria lítica en la Prehistoria comprende los siguientes estadios (la datación hace referencia a una periodización válida a grandes rasgos para el Viejo Mundo):

El Paleolítico (2.800.000 años) con industria lítica de cantos rodados y objetos de sílex.
El Mesolítico (10.000 – 5.000), se fabrican herramientas para horadar (perforados, calados), con puntas de saeta (puntas con pedúnculo y aletas), con puntas de microlíticos geométricos (segmentos de círculo, trapecios, triángulos) y, sobre todo, la producción de láminas pequeñas que quedaban fijadas con resinas a las hoces primitivas hechas con caña, hueso o madera.
El Neolítico (5.000 – 2.000) con la utilización del sílex, el oro, la plata y el cobre, que iban perfeccionando a medida que su inteligencia y destreza manual mejoraban.

Es la industria más antigua que se conoce, los homininos, al menos los ancestros del ser humano, han usado este tipo de herramientas desde hace por lo menos 2.800.000 años. Se puede decir que las herramientas líticas constituyeron una adquisición importante para el desarrollo de nuestra estirpe, ayudando en la adaptación a nuevos ambientes al permitir modificar la dieta alimentaria (incorporando tubérculos o proteínas procedentes de grandes herbívoros)

La capacidad de producción de herramientas se ha desarrollado desde las primeras piedras talladas por una cara, hasta los complejos ordenadores y máquinas de la actualidad, pasando por toda una serie de técnicas muy diversas, pero tratando siempre de aprovechar sus cualidades y fenómenos para la consecución de unos objetivos concretos en la tarea: primero, para adaptarse al medio y después para adaptar el medio a nosotros.

La industria lítica debió exigir, “un control sustancial del control motor de la mano, y por tanto la expansión o reorganización de varias regiones del córtex cerebral”. Entre ellas, por todo lo que saben los neurólogos, el córtex somatosensorial (que procesa las señales táctiles que le llegan de los dedos), el visual, el promotor (que planea las acciones de la mano) y el motor (que las ejecuta), además del cerebelo, ocupado de aprender los procedimientos que requieren ejecutar unas acciones en un orden determinado.

CRONOLOGÍA:



TALLER DE PREHISTORIA:

Puntas de flecha

Si hubo un invento que cambió la Prehistoria, ese fue el arco y las flechas. Ambos son considerados a día de hoy como la primera máquina de la que se tiene constancia. No obstante, en principio las puntas de los proyectiles fueron utilizadas para acabar con los animales una vez que ya habían caído en todo tipo de trampas (algunas tan sencillas como llevar a la presa hacia una zona pantanosa para que se quedase atrapada). «Las [primeras] puntas, colocadas ya en el extremo de un astil, fueron eficaces armas para herir y rematar animales, aun cuando la actual arqueología experimental haya demostrado su poca eficacia como arma arrojadiza», explica el catedrático en Prehistoria Jorge Juan Eiroa en su libro «Prehistoria I».

El arco y las flechas como uno de los inventos más revolucionarios del Paleolítico. Con todo, a día de hoy no se puede determinar exactamente cuando vino a este mundo. «Existe una controversia acerca del momento de la invención del arco. El arco más antiguo que se han encontrado los arqueólogos, hecho con madera de tejo u olmo [está fechado] en el 6.000 a.C.», destaca Eiroa. No obstante, existen algunas representaciones pictográficas en varias cuevas que podrían detonar su aparición antes.



Punta de flecha.VERÓNICA SCHULMEISTER GUILLÉN/MAN

En este caso, la punta de flecha presente en el Museo Arqueológico Nacional ha sido elaborada en bronce y cuenta con unas dimensiones de 10,70 centímetros de largo por 3 de ancho. Fechada entre los años1.800 y 1.700 a.C. (aproximadamente, pues es dificultoso datarla exactamente) fue hallada en un pequeño municipio de Almería. Algo lógico si se considera que en la zona había yacimientos de cobre. 

Cuenta con una característica curiosa, es de tipo «palmela».

«Es una terminología propia de arqueólogos, pero tan extendida que prácticamente no tiene ya alternativa. Palmela es una localidad portuguesa cercana a Setúbal, donde a comienzos del siglo pasado se excavaron una serie de monumentos funerarios que contenían un tipo de cerámica campaniforme decorada característica y otros elementos, entre los que destacaban estas puntas de cobre. Después su hallazgo se fue dando en otros contextos arqueológicos peninsulares, sobre todo campaniformes, hasta convertirse en un elemento representativo de este período, y comenzaron a ser citadas por su paralelismo con los hallazgos portugueses como “puntas de Palmela”. Se trata de un tipo peculiar de la Península Ibérica ligado al primer desarrollo de la metalurgia», completa Marcos.
La espada

La espada es, a día de hoy, una de las armas más antiguas y más utilizadas a lo largo de la Historia. Y es que, su sencillez y efectividad ha hecho que acompañe a la humanidad desde tiempos inmemoriales. Con todo, una buena parte de los historiadores coinciden en señalar que su nacimiento oficial estaría en la Edad del Bronce (aproximadamente en el tercer milenio a.C.). Al menos en su versión moderna y más efectiva, pues anteriormente se habían intentado elaborar con cobre (lo cual dio un resultado muy pobre).

No obstante, su nacimiento «oficial» no implica que los seres humanos no hubiesen tratado de elaborar espadas anteriormente. «La primera necesidad apremiante del hombre prehistórico era, sin duda, atender a la subsistencia propia y de la prole. […] Esta primitiva lucha del hombre con los animales haría necesaria […] un arma. […] La más elemental para el fin que se proponía no cabe duda de que sería la piedra(arma arrojadiza por excelencia), y después, o tal vez al mismo tiempo, las ramas de los árboles (la primera arma contundente). Y no es dudoso el suponer el que alguno de aquellos seres primitivos se le ocurriera aguzar la punta de una estaca con el fin de herir de punta y a distancia, y he aquí el nacimiento de la primera espada», explica el académico José Relanzón García-Criado en su dossier «La espada toledana».

A lo largo de la Historia, las espadas no han sido utilizadas únicamente como armas. De hecho, en muchas ocasiones su función era deostentación. Es decir, eran un objeto que indicaba la alta clase social de su poseedor. Estas han sido encontradas usualmente en los enterramientos. «Las espadas comienzan a aparecer en el registro arqueológico ya en el Bronce Antiguo, y desde el primer momento están ligadas a enterramientos especialmente ricos, en los que se considera que tienen un valor simbólico especial.

A día de hoy, este museo madrileño atesora una de estas armas más conocidas, la «espada de Guadalajara». Esta se caracteriza por contar con una hoja plana y ancha que –como todas las de la época en la Península Ibérica y Europa- se sujeta a la empuñadura mediante varios remaches. «Son denominadas genéricamente como “espadas argáricas”, porque fue durante las excavaciones de los hermanos Siret en el Sureste donde primero se documentaron en contextos funerarios de la cultura del Argar», añade la experta.


Espada de GuadalajaraVERÓNICA SCHULMEISTER 

Lanzas

Una piedra tallada en punta para que penetre bien en la pieza a cazar y atada en el extremo de un palo es un arma más eficaz que una simple vara de madera afilada. Construir una lanza así, con mayor poder de impacto y control, es un salto tecnológico muy notable. ¿Quién lo dio? ¿Cuándo?



Puntas de lanza experimentales sujetas al palo con resina de acacia y tendones. JAYNE WILKINS

 Unas puntas de piedra que se encontraron hace unos años en Sudáfrica, datadas en medio millón de años y analizadas ahora con un nuevo enfoque son, hasta el momento, el vestigio más antiguo que se conoce de esta técnica de armas de la edad de piedra. Sitúan esta tecnología 200.000 años antes de lo que los vestigios indicaban hasta ahora. Y una vez más, las cronologías de las huellas del pasado ponen patas arriba las ideas acerca de las capacidades de las especies humanas remotas: con 500.000 años, la lanza de punta de piedra sujeta a un palo sería una tecnología no del hombre contemporáneo ni de los neandertales, como se pensaba hasta ahora, sino del antepasado común de ambos, el Homo heidelbergensis.

Las piezas fueron halladas por Peter Beaumont, en 1979, en el yacimiento de Kathu Pan 1, en Sudáfrica y 20 años después, en 2010, fueron datadas por Michael Chazan y su equipo en 500.000 años. El siguiente paso lo dan Jayne Wilkins y sus colegas de las universidades de Toronto (Canadá), Arizona (EE UU) y Ciudad del Cabo (Sudáfrica), incluido el propio Chazan, al identificar marcas y desperfectos en la base de esas piezas de industria lítica que encajan con la técnica de sujetarlas al extremo de un palo, convirtiéndolas en eficaces lanzas.

Los homínidos cazaban grandes animales hace ya, al menos, 780.000 años, recuerdan Wilkins y sus colegas, a la vista de los vestigios en restos de carcasas de venado encontradas en Israel.
De hace 500.000 años es un hueso de caballo con una perforación que debió hacer una lanza y que se encontró en Boxgrove (Reino Unido).
 En cuanto a armas, fue descollante el hallazgo de unas jabalinas de madera —palos de abeto con las dos puntas afiladas, de hasta 2,30 de longitud— y perfectamente preservadas en agua que descubrió, en los años noventa, el arqueólogo Harmut Thieme en una mina de carbón en Alemania. Los humanos las utilizarían seguramente para cazar caballos, dado que se encontraron junto con muchos huesos de ese animal.

Los científicos han reproducido la caza de antílopes con réplicas de las tallas

Las lanzas compuestas, es decir, con una punta atada a un palo, parece que eran algo corriente en Europa y en África hace unos 200.000 años, e incluso se conocen indicios de 300.000 años en el continente africano.
La arqueología experimental aporta nuevos conocimientos por medio de la construcción y prueba de réplicas de útiles prehistóricos.

 
Antorcha: fabricada con una rama, resina de pino y hierba seca.

 

Técnicas para hacer fuego: percusión y rozamiento.

Muchos antropólogos consideran que no existen evidencias fiables de dominio del fuego hasta hace medio millón de años, otro momento en el que se observa un salto adelante en la evolución del tamaño cerebral. Para ellos sería posible que el aumento del consumo de carne facilitase la primera revolución y la cocina de los alimentos, la segunda.

Algunos hallazgos recientes, como los realizados en la cueva de Wonderwerk, en Sudáfrica, indican, no obstante, que los humanos de hace más de un millón de años, probablemente Homo erectus, ya utilizaban el fuego, aunque no es sencillo determinar si eso significaba que eran capaces de dominarlo o mantenían fuegos obtenidos de fuentes naturales.
  

Fotograma de la película "En busca del fuego"
El momento en que se utilizó por primera vez el fuego para cocinar es motivo de debate entre los científicos. Algunos sostienen que su uso para preparar los alimentos era una práctica común que comenzó hace 1,8 millones de años, mientras que otros creen que ese paso tan importante no se dio hasta épocas mucho más recientes, hace entre 300.000 y 400.000 años. 

Azagaya, jabalina, arpón, flecha y arco.


Punta de una flecha.


Punta de una jabalina.


Puntas de arpones (arriba de hueso; abajo de caña).


Propulsor para arrojar lanzas ligeras.


Venablo (lanza ligera, azagaya) con propulsor.


Hacha de piedra pulimentada, cerámica.


Herramientas prehistóricas: Industria lítica para distintos usos.


Cuerda hecha de palma (toniza) y cesta para la recolección.


Honda para tirar piedras.


Molino de piedra para moler trigo.


Machacador para desmenuzar pigmentos.


Instrumentos musicales:
Flauta de caña y silbato de concha de gasterópodo.


Recipiente para recoger y almacenar agua:
Calabaza con tapón de corcho y toniza para el transporte.



Arte mueble: Ídolo oculado.


Arte mueble: colgante; cuenta de collar.

Arte rupestre
Arte rupestre: Grabado paleolítico.


Arte rupestre: Pinturas postpaleolíticas.


FUENTE: mundocultural.net


Las armas para ser arrojadas a distancia
Las armas para ser arrojadas a distancia / Simen Oestmo
Científicos de la Universidad del Estado de Arizona han encontrado en Pinnacle Point, en la costa sur de Sudáfrica, evidencias de una avanzada tecnología mortífera de la edad de piedra fechada hace 71.000 años, veinte milenios años antes que en otros lugares del continente africano y Eurasia. Estas herramientas permitieron a nuestros antepasados arrojar proyectiles a una mayor distancia. La investigación sobre las herramientas de piedra y la anatomía neandertal sugiere que los neandertales carecían de auténticas armas de proyectil. «Cuando los africanos salieron de África y entraron en territorio neandertal tenían proyectiles con una capacidad mayor para matar y probablemente también tenían un comportamiento más social y cooperativo. Estos dos rasgos suponían un golpe increíble. Combínalos, como los seres humanos modernos hicieron y todavía siguen haciendo, y ninguna presa o competidor está seguro»

 Herramientas de 50.000 años de antigüedad

PARA SABER MÁS, VER:
http://oculimundienclase.blogspot.com.es/2009/10/las-herramientas-del-hombre.html

PREHISTORIA EN ESPAÑA:


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