854 PREHISTORIA . HOMINIZACIÓN Y CULTURAS

Hay lugares donde la arqueología y la historia no sirven para interpretar el pasado, sino que se utilizan para leer el presente


LA CREACIÓN DEL MUNDO

El año que amasó Jesús el mundo
(para amasarlo ya existía la masa),
verde lo quiso hacer, gordo y redondo
a la manera de un melón de agua.
Hizo un sol, una luna y un mapamundi,
y de estrellas, calcula, un buen montón;
de arriba a abajo: aves, bestias, peces;
plantó las plantas, y anunció: "Ya basta".
Me olvidaba decir que creó al hombre,
y a la mujer con él, Adán y Eva;
y les prohibió cogerle cierto fruto.
Pero en cuanto los vio que habían comido,
gritó, ¡por Dios!,

99 sonetos romanescos. Giuseppe Gioachino Belli.(4 de octubre de 183

Esqueleto de tiranosaurio rex expuesto en el museo Field de Chicago. / RICHARD T. NOWITZ/CORBIS


Los dinosaurios dominaron  los ecosistemas terrestres durante más de 135 millones de años



Michael Nichols, National Geographic

Recreación de la fauna del cerro de los Batallones, hace 9 millones de añosMauricio Antón.

Hace 9 millones de años, lo que ahora es la provincia de Madrid era un terreno de caza para distintos grandes carnívoros que se repartían el hábitat y las presas, todavía sin la presencia del ser humano. Estos mamíferos eran felinos dientes de sable y osos-perro que, aunque rivales, recorrían las mismas zonas boscosas y pastizales con idéntico objetivo: la depredación.

El aumento del tamaño del cerebro humano que tuvo lugar hace aproximadamente 1,8 millones de años podría estar directamente relacionado con los avances en la cocina. 


El Homo erectus aprendió a cocinar y duplicó el tamaño de su cerebro a lo largo de 600.000 años. No fue así, en cambio, en el caso de los gorilas o chimpancés, cuya dieta se basa en alimentos crudos.

¿ De dónde venimos?

Con frecuencia la respuesta a esta pregunta es que "el hombre desciende del mono". Y no es del todo correcta. No es correcto decir que descendemos de los monos, como si ya no lo fuéramos. En efecto, nosotros pertenecemos al grupo de los primates, sin embargo no procedemos de ninguna especie actual de mono sino de especies ya desaparecidas.

En la respuesta "el hombre desciende del mono", aparece la idea de la "evolución": el cambio gradual de las especies a partir de otras más simples. El evolucionismo fue la teoría expuesta por DARWIN(1809-1882), recogida en su obra "El origen de las especies" (1859). En esta obra, Darwin utiliza el concepto de "selección natural" para explicar cómo se produce la evolución de las especies.


Uun bonobo, también llamado chimpancé pigmeo- Christian Ziegler

La teoría de la selección natural considera que los miembros de las distintas especies compiten intensamente por su supervivencia. Los individuos que sobreviven, que darán lugar a la siguiente generación, tienden a incorporar a sus características hereditarias aquellos rasgos que les han permitido adaptarse mejor al medio ambiente, sobrevivir y reproducirse. Sus descendientes heredarán estas características naturales más favorables para su adaptación al medio. Así, el ambiente va "seleccionando de forma natural" ciertos rasgos, que se hacen más frecuentes en cada generación. Con el paso del tiempo, los individuos van cambiando, y de un tronco común surgen varias ramas diferentes. Como consecuencia de todo esto, cada generación mejorará en términos adaptativos con respecto a las anteriores, y este proceso gradual y continuo es la causa de la evolución de las especies.

 Darwin afirmó también que todos los individuos emparentados descendían de un antepasado común. De esta manera, Darwin no pensaba que el ser humano descendiese del mono, sino que el hombre (un primate) y otros primates descendían todos de antepasados comunes.


Los científicos están sumidos actualmente en un intenso debate. Unos sostienen que hace unos 40.000-80.000 años los africanos dejaron atrás el continente y que desde allí se extendieron por el resto del mundo. Pero otros creen que hubo varias oleadas de migración: una primera, hace 120.000-130.000 años, que les permitió llegar a Asia y Australasia, caminando a través de la Península Arábiga y la India, y una segunda, que les permitió llegar a Europa y al Mediterráneo oriental más tarde. Comienza la aventura de la complejidad de la historia humana, reflejada en la diversidad de lenguas, restos arqueológicos y linajes genéticos

La "hominización"

El concepto utilizado para definir los cambios o transformaciones que ha sufrido el ser humano a lo largo del tiempo, es decir, la evolución humana desde una fisonomía parecida a los simios hasta el estado actual. En el proceso de hominización hay una serie de logros fundamentales que han permitido llegar hasta el ser humano actual. Estos logros son:

a) La marcha bípeda (poder caminar con dos pies). Esta forma de locomoción provocó una serie de modificaciones imprescindibles: una columna vertebral con cuatro curvaturas, que permite que el centro de gravedad del cuerpo describa al andar casi una recta, una pelvis ancha, una rodilla que puede doblarse en un solo sentido, un hueso del talón alargado y un pulgar del pie largo y alineado con el resto de los dedos de los pies. La marcha bípeda permitió liberar las manos, que se convirtieron en instrumentos muy sensibles, capaces de manipular los objetos de forma muy precisa. En la mano humana, destaca el pulgar, que es alargado, puede rotar con bastante libertad y puede oponerse al resto de los dedos de la mano.

b) La cara y los dientes. El tercer logro del proceso de hominización es la disminución gradual del tamaño de la cara y de los dientes. Todos los grandes simios están dotados de enormes caninos (colmillos) que destacan del resto de los dientes. A medida que avanzamos en el proceso de hominización, observamos que los caninos van reduciéndose de tamaño. Además, los dientes que sirven para masticar -premolares y molares- han ido disminuyendo su tamaño progresivamente. Estos cambios provocan una disminución del tamaño de la cara y de las mandíbulas. La cara de los primeros antepasados del ser humano era grande y estaba situada al frente del cráneo. A medida que los dientes se redujeron y el cerebro aumentó, la cara disminuyó y varió su posición; así, la cara de los seres humanos actuales está situada debajo, no delante, del cerebro. Otros rasgos: en el ser humano actual destacan la nariz y el mentón en el perfil de la cara.
c) Tamaño del cerebro. La marcha bípeda se adquirió mucho antes de que comenzara el aumento del volumen del cerebro. La mayoría de los seres humanos actuales tiene una capacidad craneal entre 1.300 y 1.500 cm3. En el transcurso del proceso de hominización, el volumen de la masa cerebral se ha multiplicado más de tres veces. El aumento del tamaño del cerebro y de su complejidad ha permitido la evolución cultural y técnica del ser humano.
Haz clic sobre algún craneo para ampliarlo
d) La adquisición del lenguaje articulado. Paralelamente al desarrollo del cerebro, el lenguaje articulado permitió transmitir información concreta de modo instantáneo. Fue un instrumento perfecto para la evolución cultural del ser humano, que le ha llevado a controlar el planeta, adaptando el entorno a sus necesidades.

 La idea sencilla de que la evolución en general, y la humana en particular, es una cadena de especies que se suceden una tras otra, es claramente incorrecta. La ciencia, los fósiles de los seres del pasado que se van encontrando, lo desmienten. En realidad, la evolución se parece más a un árbol y, a menudo, es difícil desentrañar la maraña de ramas.

El cuadro de la evolución humana es bastante simple a grandes rasgos: nuestro linaje y el de los chimpancés se separaron hace seis millones de años; luego se suceden, coexisten y se extinguen varias especies de australopitecos; y finalmente, hace unos 2,5 millones de años, aparecen los nuestros, el género Homo, con un cráneo más grande y unos fósiles asociados a las primeras herramientas de piedra tallada
Homo floresiensis, que en realidad era una mujer— tenía todos los ingredientes para convertirse en una noticia sensacional. El Homo floresiensis’, presentado en Nature hace casi exactamente 10 años, era una especie humana para echarla de comer aparte: un metro de estatura, la capacidad craneal de un australopiteco y, pese a todo ello, lo bastante inteligente como para haber llegado navegando a la isla de Flores, en Indonesia, y fabricar unas herramientas dignas de un homínido que le duplicara el cráneo.


Aún no se ha escrito todo el  proceso de hominzación. Contínuos hallazgos plantean nuevas preguntas.


Cráneo de 'Paranthropus robustus', del yacimiento de Swartkrans (Sudáfrica). / ROLF QUAM

El Paranthropus robustus y el Australopithecus africanus. 

Son dos géneros hermanos del ancestro de la humanidad Homo habilis

Los A.africanus eran primates plenamente bípedos, de baja estatura (entre 1,20 y 1,40 metros) y tendrían un cerebro de uno 500 centímetros cúbicos, frente a los 400 escasos de los chimpancés. Los P.robustuseran unos auténticos especialistas en la masticación intensa, con potentes mandíbulas y dientes. Según la mayoría de los paleoantropólogos, ambos tenían, junto con el antepasado humano de la época, el H.habilis, un ancestro común, que sería el Australopithecus afarensis, cuyo representante más famoso es el esqueleto de una hembra de hace unos 3,2 millones de años apodado Lucy.


mandíbula hallada en Etiopía BRIAN VILLMOARE
Un equipo internacional de arqueólogos cree haber encontrado en África lo más parecido a esa persona: el miembro del género Homo más viejo hallado hasta la fecha, que nos envejece a los humanos medio millón de años.una mandíbula en sedimentos de hace 2,8 millones de años. La aparición de este fósil “descarta” a otros candidatos a ser los primeros ancestros de nuestro género, como los australopitecos garhi (de hace 2,5 millones de años) o el sediba (1,7 millones de años),


La hominización es el proceso por el cual la especie humana se fue diferenciando de los demás primates y adquiriendo unas características propias.

  • Hace unos 4,5 m.a apareció en África el Australopitecus Anamensis, un homínido que ya tenía una posición bípeda, es decir, caminaba erguido.

Austrolopitecus sediba.  L. Berger

El australopiteco sediba, de hace dos millones de años, es un mosaico de rasgos humanos y simiescos y los científicos no tienen claro dónde colocarlo entre los antepasados del ‘Homo sapiens’. Los estudios muestran que Australopithecus sediba es un "mosaico" en el que se mezclan rasgos de humanos y simios. La pelvis, por ejemplo, junto con las manos y los dientes, son claramente humanas, mientras que los pies se asemejan a los de los chimpancés. Los investigadores aún no están seguros del momento en que esta especie entró a formar parte de la "familia" de los humano

  • Australopithecus prometheus
  •  
Cráneo del 'Australopithecus prometheus' conocido como 'Little Foot' JASON HEATON. 
Reconstrucción del 'A. prometheus'  LAURENT BRUXELLES


Little Foot era una australopiteca, como Lucy, pero de una especie más grande y alta (medía algo menos de metro y medio). Tenía los hombros muy fuertes, los brazos largos y, aunque bípeda, sus pies aún estaban diseñados para colgarse de los árboles. Su nombre científico es Australopithecus prometheus.

Apareció el género Homo a partir de un ancestro como el Australopithecus afarensis [conocido como Lucy], que vivía en el este de África hace tres millones de años”

Lucy es el esqueleto más famoso del mundo. Hace 41 años, un grupo de paleontólogos descubrió en Hadar, al noreste de Etiopía, el conjunto de restos fósiles de un australopiteco que vivió hace 3,2 millones de años. Era una hembra de 1,1 metros de altura y se trató del primer hallazgo de un humanoide en buen estado que logra explicar la relación entre los primates y los humanos.
Se confirmó que estaAustralopithecus afarensis ya caminaba en dos extremidades inferiores. Lucy tiene los pies arqueados como los humanos actuales, lo que indica que era bípeda y que su especie había dejado de trepar árboles como los primates. El hallazgo la ubica como un ancestro de los Homo sapiens y también como una conexión evolutiva con los primates.
Con el tiempo, este nuevo género de homínidos comenzó a manejar herramientas (Homo habilis), a caminar erguido (Homo erectus), y a desarrollar grupos sociales cada vez más complejos en una historia de éxito evolutivo de la que formamos parte los más de 7.000 millones de Homo sapiens que habitamos el planeta.



  • El Homo Habilis, vivió hace unos 2,3 m.a, el primero en obtener piezas cortantes.
  • Hace alrededor de 1,8 años apareció el Homo Erectus que fabricaba instrumentos más complejos y consiguió dominar el fuego y se extendió por África, Europa y Asia
  • Hace 780.000 años apareció el Homo Antecessor;
  • antecesor común del Hombre de Neandertal 
  • y del Homo Sapiens

  • EL HOMO ANTECESOR

    Museo de la Evolución Humana, situado en Burgos en un edificio obra del arquitecto Juan Navarro Baldeweg.

    Desde que los paleontólogos llegaron a la conclusión de que los neandertales que vivieron en Europa hace miles de años y los seres humanos modernos son dos especies distintas que se separaron, como máximo, hace unos 800.000 años, se ha buscado incesantemente el ancestro común de ambas, el «padre» del que las dos, cada una con rasgos físicos distintivos pero de comportamientos y hábitos similares, provenían.

    En 1997, los investigadores del yacimiento de Atapuerca propusieron que el Homo antecessor, encontrado en la sierra burgalesa, podía ser esa pieza que se buscaba en el complicado puzzle de la paleoantropología. Sin embargo, la hipótesis fue descartada, como otras propuestas realizadas por otros equipos

      ‘Homo antecessor’. / KENNIS&KENNIS (en www.atapeurca.tv)

    El Homo antecesor, de hace más de 800.000 años, cuyos fósiles fueron descubiertos en la cueva de Gran Dolina del yacimiento de Atapuerca (Burgos), medía entre 173 y 174 centímetros de altura


    Un pequeño cuchillo de sílex tallado hace 1,4 millones de años ha sido sacado a la luz en la Sierra de Atapuerca, convirtiéndose en el vestigio más antiguo de la presencia de homínidos en el territorio burgalés declarado Patrimonio de la Humanidad.
    Este pequeño fragmento de piedra, de unos tres centímetros y filo muy definido, permite plantear la hipótesis de una presencia continua de homínidos en Europa desde hace un millón y medio de años, según palabras de Eudald Carbonell, uno de los tres directores de las excavaciones. Ello contravendría la teoría, generalmente aceptada hasta la llegada de este descubrimiento, de que Europa se poblaba por oleadas y quedaba sin homínidos durante largos periodos de tiempo.
    El pequeño cuchillo ha sido encontrado en la Sima del Elefante, a unos dos metros por debajo del lugar donde se localizó en 2007 la mandíbula que, hasta el momento del hallazgo, estaba considerada como el rastro fósil más antiguo de la presencia de homínidos en Europa.
    Un hacha bifaz encontrada en la Gran Dolina relaciona este yacimiento con la Sima de los huesos, de hace algo más de 400.000 años y correspondientes al hábitat del Homo heidelbergensis , una especie descrita solamente en Atapuerca. A su vez, un chóper (piedra de arenisca afilada) de un millón de años permite enlazar los restos de Homo heidelbergensis , de hace 800.000 años, con los más antiguos de Atapuerca, de hace 1,2 millones y el cuchillo permite acreditar la existencia de asentamientos aún más antiguos.

    NEANDERTHALES

    Recreación de un niño neandertal

    Los neandertales han fascinado a los científicos y al público en general desde que fueron descubiertos hace casi 200 años.

    Nuestros antepasados reemplazaron en el territorio europeo a los neandertales hace unos 40.000 años. Aquella especie propia del continente desapareció y los científicos utilizan la palabra reemplazo porque no saben aún explicar de modo concluyente ni el cómo ni el porqué de la extinción de los unos y él éxito rotundo de los otros en unos pocos miles de años. Apenas hubo cruce genético y no hay vestigios de que guerrearan hasta el exterminio del vencido.

    Los neandertales habitaron vastas extensiones de Eurasia occidental durante varios cientos de miles de años, en los períodos interglaciales más leves. Eran nuestros primos más cercanos, pero no está claro cuáles de sus capacidades cognitivas eran similares, o por qué los humanos modernos tuvieron éxito y les sustituyeron después de miles de años de convivencia.

    Al principio, el mundo académico los consideraba poco más que unas bestias infrahumanas incapaces de hacer nada excepto primitivos gruñidos, pero en los últimos años descubrimientos paleontológicos y, sobre todo, la obtención de ADN antiguo, han demostrado que lejos de ser torpe y lenta, esta otra especie humana era mucho más parecida a nosotros, el Homo sapiens, de lo que creíamos, con capacidades cognitivas y una cultura comparables a las nuestras. Además, puede que tuviéramos algo muy importante en común: el lenguaje.

    La nueva investigación cree que el lenguaje esencialmente moderno es una característica de nuestro linaje que se remonta al menos al más reciente antepasado que compartimos con los neandertales y los denisovanos (otra forma de humanidad, conocida sobre todo por su genoma). Su interpretación va en contra de la hipótesis generalmente asumida por la mayoría de los científicos de la aparición súbita y reciente del lenguaje moderno, presumiblemente debido a una sola o muy pocas mutaciones genéticas. Esto retrotrae los orígenes del lenguaje moderno desde hace 50.000 años a alrededor de un millón de años atrás, a algún momento entre los orígenes de nuestro género Homo, hace unos 1,8 millones de años, y la aparición del Homo heidelbergensis. Esta teoría niega que una sola mutación en un solo individuo diera lugar al lenguaje, y sugiere que una acumulación gradual de innovaciones biológicas y culturales es mucho más plausible


    Los científicos encontraron que ninguno de los homínidos generalmente propuestos como ancestro común, como el Homo heidelbergensis, el Homo erectus o el Homo antecessor, encajaba con el perfil esperado.

    El estudio también revela que los ancestros humanos potenciales descubiertos en Europa están morfológicamente más cerca de los neandertales que de los humanos modernos. Esto sugiere que la línea que conduce a los neandertales surgió hace aproximadamente un millón de años, por lo que la divergencia de los seres humanos se produjo mucho antes de lo que se pensaba (Otros estudios habían situado esa divergencia hace unos 350.000 años).
    Entonces, ¿dónde se encuentra ese ancestro común y por qué no ha aparecido hasta ahora? «El estudio nos dice que todavía hay un nuevo homínido en espera de ser descubierto»

    Nadie está seguro sobre cuándo se originaron los neandertales, aunque los datos genéticos indican que sus ancestros salieron de África hacia Eurasia entre 400.000 y 800.000 años atrás. Es posible que parte de su evolución ocurriera en tierras europeas, porque su tipo exacto de anatomía no se ha encontrado en África hasta el momento.

     España

    Los neandertales ibéricos que vivieron en Asturias hace unos 50.000 años eran diestros en su mayoría, practicaban el canibalismo, y también conocían el arte rupestre. Además, algunos podrían ser pelirrojos. Todo ese conocimiento y mucho más se ha obtenido del estudio sistemático, todavía en marcha, de los restos esqueléticos y las herramientas halladas en el yacimiento de la cueva de El Sidrón
    VER: HIS-ESP-PREHISTORIA 

    ETAPAS CULTURALES

     El Paleolítico: Las formas de vida en el Paleolítico. Una economía recolectora y cazadora.

    La vida durante el Paleolítico (FUENTE: Editorial Oxford)
    La vida durante el Paleolítico (FUENTE: Editorial Oxford)

    Se alimentaban de la caza y la recolección de frutos silvetres, raíces, larvas, huevos y crustáceos. Las mujeres pudieron dedicarse a la recolección y los hombres a la caza de mamuts, caballos, ciervos, bisontes, toros…

    Los utensilios que utilizaban estaban relacionados con las tareas de subsistencia y eran cada vez más pequeños y especializados. Estaban hechos principalmente de piedra (silex), de madera o hueso. Existían gran variedad de objetos: propulsores, arcos, flechas, puntas triangulares, agujas, buriles entre otros.

    Elegían lugares de fácil acceso al agua y con caza abundante para instalarse temporalmente, desplazándose a otra zona cuando los recursos comenzaban a escasear. Llevaban una vida nómada. Se organizaban en clanes o grupos familiares cerrados de 30 ó 40 indiviuos.
    Buscaban lugares resguardados para instalarse como cuevas y cavernas, y cuando el clima lo permitía al aire libre o en pequeñas cabañas.

    Representación de la vida de los hombres del paleolítico en una de las cuevas de Monte Carmelo

     ARTE EN LA PREHISTORIA

    Las primeras manifestaciones artísticas que conocemos tienen unos 40 000 años de antigüedad. Estas manifestaciones artísticas las clasificamos en:
    • Arte mobiliario: incuye los objetos de adorno, de la vida cotidiana o de función deconocida que pueden ser transportados de un lugar a otro,como por ejemplo Venus Paleolíticas como la deWilendorf. Estos objetos, podían estar fabricados de piedra, hueso o marfil.
    • Arte rupestre: engloba las pinturas y grabados que el hombre del Paleolítico Superior nos ha dejado en las paredes de las cuevas y abrigos en los que habitaba. En ellas se reproducen animales con una sorprendente perfección así como diferentes signos, manos y figuras geométricas.
    PARA SABER MÁS, VER
    :PREHISTORIA. HERRAMIENTAS

    Hacia finales del Paleolítico, sobre el 10 000 a.C., se produjo un cambio climático que puso fin a la última glaciación. Los hielos se retiraron y se produjo un cambio en los recursos y en las formas de vida del hombre. Mamuts, bisontes, renos, caballos se extinguieron o emigraron hacia el norte y tras ellos se desplazaron muchos grupos humanos. Los que decidieron quedarse tuvieron que cambiar su dieta y adaptar sus instrumentos a esta nueva situación. Esta etapa se denomina Mesolítico.

    PARA SABER MÁS, VER:

    ART-PREHISTORIA

     Arte Paleolítico (FUENTE:www.atapuerca.com)

        El Neolítico.


    Formas de vida durante el Neolítico (FUENTE: Editorial Oxford)
    Formas de vida durante el Neolítico (FUENTE: Mc-Graw Hill)

    En torno al 8.000 a.C. se produjo lo que conocemos como la revolución neolítica,. Es decir, el profundo cambio que se produjo en la economía que pasó de ser cazadora y recolectora, a agricultora y ganadera.
    Este cambio produjo modificaciones en el estilo de vida y en las herramientas utilizadas. Los útiles se perfeccionarion y algunas fueron de piedra pulimentada. Algunas nuevas herramientas fueron azadas para cavar, hoces para segar, hachas, picos, molinos para el grano, etc. También se descubre la cerámica, que permitió guardar el grano, y el tejido para fabricar prendas de vestir.
    El ser humano habría prendido los ciclos naturales de las plantas y lo aplicaría para obtener nuevos alimentos con los que asegurar su subsistencia como el trigo, centeno, cebada, arroz o maíz. Comenzarían a mantener en cautividad animales salvajes que tenían a su alcance, domesticando ovejas, cabras, perros o bueyes.
    La agricultura permitió a los seres humanos hacerse sedentarios, instalándose cerca de las tierras que cultivaban y al lado de cursos de agua.
    Los primeros asentamientos favorecieron la aparición de poblados formados por pequeñas cabañas hechas de barro y paja, situadas en zonas poco elevadas.
    Surgió el concepto de propiedad privada. La tierra, o los utensilios pasarían a tener un carácter personal, y esto originó las primeras desigualdades sociales y, en consecuencia, las primeras formas de poder político.
    El culto a los muertos sigue siendo muy importante. Se enterraban con ajuares y realizaban ritos religiosos.
    La pintura, la escultura y la cerámica alcanzaron un gran desarrollo. A finales de este período aparecen monumentos megalíticos con una clara función funeraria como los dólmenes o los sepulcros de galería. Otros monumentos megalíticos fueron los menires y los cromlechs.

     Edad de los Metales.

    Al principio se trataba únicamente de una transformación de pepitas de oro (metal inalterable, con un brillo atractivo, muy blando para ser trabajado en forma de hilos o de láminas de extraordinaria delgadez mediante el martilleado en frío y que se reservaba para objetos de adorno) y de cobre, que permitía obtener puntas y filos de relativa dureza gracias al trabajo de martilleado o forja. El predominio del cobre nativo primero, y del cobre procedente de determinados minerales después, justifica que la primera edad de los metales sea conocida con el nombre de Calcolítico o Edad de Cobre.
    La necesidad de endurecer el cobre, que se muestra muy blando en instrumentos de cierto tamaño y peso, llevó a la técnica de las aleaciones o mezclas de distintos metales. Estrictamente hablando, el bronce es una aleación de cobre con estaño pero también se obtuvieron otros “bronces” (con determinados porcentajes de arsénico, plomo, zinc, etc.). De este modo, con esta técnica de alteración físico-química de ciertos minerales, a partir del IV milenio a.C. en Anatolia y el este de Europa se dio paso a la Edad de Bronce.
    El dominio de esta técnica tuvo una enorme  inci­dencia en todos los órdenes de la vida, dando lugar a una auténtica “revolución industrial” prehistórica. Gracias a los nuevos útiles metálicos se produjo un notable aumen­to de la rentabi­lidad agríco­la; mejora de las comu­nicaciones, de la construcción y, como no po­día ser menos, en las técni­cas de la guerra.
    Paralelamente a sus usos prácticos, en forma de instrumentos de todo tipo, el bronce también se empleó para la realización de objetos artísticos, tanto por sus cualidades físicas de dureza y durabilidad como por su belleza o su valor creciente con el paso del tiempo, tal como demuestran las colecciones de objetos artísticos ya desde la propia Antigüedad, que hicieron de este material uno de sus preferidos.

     Surge entorno al 4.000 a.C. como necesidad de nuevos materiales para fabricar sus herramientas y gracias a la invención de la forja que les permitió moldear los metales, fundamental para su evoluación técnica y cultural.

    El primer metal que se trabajó fue el cobre, pero era poco consistente. Más tarde llegaría la aleación de cobre más estaño que dió como resultado e bronce. Más apropiado para la fabricación de armas, hachas, picos, arados, etc. Hacia el 2.000 a.C. se descubrió el hierro lo que dió a aus poseedores un gran poder.
    La generalización del uso de los metales produjo cambios importantes en la sociedad y la economía de la época: prestigio social a quien los tenía, útiles más resistentes y productivos, aparición de artesanos y comercantes, mayores diferenciaciones sociales e inventos revolucionarios como la rueda, le arado, la vela, etc.


    La mujer en la Prehistoria

    Se acaba de inaugurar en el Museo Cicládico de Atenas la exposición «Princesas del Mediterráneo en el alba de la Historia» (Diciembre-2012). 

    Una exposición que por vez primera refleja la importancia de las mujeres en distintas sociedades de la Edad de Hierro. Son todas reales y no mitológicas. Unas son hijas de reyes, mientras que otras son sacerdotisas, pitonisas, hasta brujas... Todo ello basado en sus enterramientos y los objetos que rodeaban sus cuerpos, que han sido encontrados en distintos sitios arqueológicos.
    Lo interesante es que se trata de sociedades entre el siglo X y el siglo V antes de Cristo, en el último período de la Prehistoria. Varios enterramientos fueron descubiertos en distintas zonas de Atica y Macedonia, así como de las islas de Eubea y Creta. Otras del sur de Italia y de Etruria.
    Se trata de mujeres reales y no personajes mitológicos, que se ven reflejadas en objetos de hierro y bronce, oro, cristal, piedras semipreciosas y cerámica. Hay también figuras en marfil, en concha. Son objetos utilizados en la vida diaria, como vasijas y botes de perfume, joyas, cinturones, prendedores para el pelo... hasta unas cucharitas de concha utilizadas para maquillarse, puertas y tronos.

    PARA SABER MÁS, VER:

    HIS-PREHISTORIA
    HIS-ESP-PREHISTORIA

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