¿CONOCES A AVERROES (IBN RUSHD) Y SU OBRA?

AVERROES (Ibn Rushd)

 Abû-l-Walid Mohammad ibn Ahmâd ibn Rushd.
Filósofo, poeta, jurisconsulto y astrónomo. 

Nace en Qurtuba en 1126. Murió en Marrakesh el 10 de Diciembre de 1198.

Nace en CÓRDOBA de una distinguida familia. Su abuelo fue juez mâlakî de esta ciudad, y su mismo padre fue un hombre también culto y versado. Recibió una esmerada educación, que principió desde el mismo seno de su familia, estudiando las diferentes ciencias del Dîn del Islam –estudios coránicos, Hadiz, Fiqh ,y todo el conocimiento relacionado con el saber mas intimo del Islam,  rama del saber en la que se mostró como un destacado alumno-. No obstante, sus logros más importantes, y por los cuales verdaderamente se le conoce, se producen en el campo de la medicina y de la filosofía. Pero lo más destacado de este primer período es que prosiguió la tradición jurídica de la familia, alcanzando desde muy joven fama de gran jurisconsulto con su obra Punto de partida del jurista supremo y de legado del jurista medio.

 




520/1126.: Nace en la CÓRDOBA ISLÁMICA
1135: Averroes contempla la Torre de Hércules en Cádiz
1153: Viaja a Marrakesh, capital del viejo imperio almohade
1159: Primera redacción de sus compendios de lógica y filosofía
1162: Libro de las Generalidades en medicina
1168: Ibn Tufail, médico del califa Abu Ya qub presenta a Averroes al califa
1169: Averroes, juez de Sevilla. Redacción de los comentarios medios o paráfrasis
1178: Tratado definitivo de la concordancia de la religión con la filosofía
1180: Juez de Córdoba. Comentario mayor a los Segundos Analíticos
1180-84: Composición de Tahafut at Tahafut, Destrucción de la Destrucción
1181: Comentario medio al De anima.
1182: Médico del califa
1186: Comentario mayor de la Física
1187-90: Comentarios mayores al De caelo, De anima y a la Metafísica
1195: Cuestiones de Lógica y Filosofía
1197-98: Persecución de Averroes, destierro a Lucena
1198: 11 de Diciembre: Muerte en Marrakesh.
   
"El cadáver de Ibn Rushd fue depositado durante tres meses en el cementerio de la puerta de Tagazut, para ser más tarde trasladado a Córdoba, donde fue enterrado junto a las tumbas familiares en el cementerio de Ibn Abbas. 
Ibn ' Arabi, testigo personal de su entierro escribió: "'Y ya no volví a encontrarme con él hasta que murió Ibn Rushd; y fue trasladado a Córdoba donde está su sepultura. Cuando fue colocado sobre una acémila el ataúd que encerraba su cuerpo, se pusieron sus obras en el costado opuesto para que le sirvieran de contrapeso. Estaba yo allí parado ...y dije para mis adentros: a un lado va el maestro y al otro lugar van sus libros. Más dime: sus anhelos ¿se vieron al fin cumplidos?"

Este cementerio estaba a la salida de la puerta del mismo nombre en el barrio de Al-Sarqiya (Axerquía) y que podemos situar en la llamada después Puerta de Baeza. Allí es donde debía situarse el monumento erigido en su hono

The Three Philosophers"  Giorgione (1509)


 En el 756 el Omeya Abd-al-Rahman I, convirtió a CÓRDOBA  en la capital de la España musulmana y durante los siguientes 250 años se conviertió en uno de los mayores centros comerciales e intelectuales del mundo. 

En el 929, Abd-al-Rahman III, proclamó el califato y la ciudad alcanzó su máximo esplendor en rivalidad con Damasco y Bagdad, centros de gran prosperidad económica e intelectual. 

A partir del siglo XI, con la desintegración del poder musulmán en España, parte del logro cultural de Córdoba se perdió, aunque permaneció como centro de literatos y eruditos. 

Averroes vivió una etapa de transición en la Historia de Al-Andalus, un aspecto subrayado con insistencia. Sus 72 años de vida atravesaron el fin del predominio almorávide, de unidad política frente a la Reconquista de los reinos cristianos y, la invasión del imperio almohade, que trajo consigo un predominio no tanto de lo religioso sino de lo ideológico. Importante matiz. Todo ello permitió el trabajo intelectual de un sabio que se dedicó a razonar la filosofía clásica, pues sus dirigentes miraron para otro lado cuando sus hombres de pensamiento se dedicaban a escribir “en sus ratos libres”. Curiosa etapa: en ella floreció nada más y nada menos que hasta la poesía popular -como dice el autor -en detrimento de la denominada poesía árabe clásica. Pero también fueron posibles comentarios y propuestas de ideas novedosas en medio de sus coordenadas religiosas, culturales, políticas, económicas provenientes de África del Norte. Una buena muestra es su propia concepción de la ciudad ideal, o su visión enamorada de la lógica como sistema de pensamiento. Todo un pensador por descubrir.

Para conocer más, su contexto vital, ver ¿QUÉ SABEN DE AVERROES?


AVERROES 

 Su nombre fue deformado por los copistas cristianos, derivando Averroes  de Abenroxd (Ibn Rushd), que significa el nieto, para distinguirle de su abuelo del mismo nombre.

             Escribió un gran número de obras filosóficas, algunas de las cuales fueron conocidas en Occidente a través de sus traducciones al latín, más aparte de todo ello, dejó a su muerte un gran legado, conocido por averroísmo en la Europa del siglo XIII.

             A menudo es reconocido bajo el sobrenombre de shârih (comentarista), por haber compendiado, explicado  comentado las siete obras de Aristóteles, por quien Ibn Rushd demostró una profunda admiración, pues le consideraba como una eminencia que había alcanzado la verdad absoluta. Este entusiasmo que demostró a través de toda su obra, contribuyó a mantener vivo el aristotelismo en un momento de la historia en que los estudiosos aristotélicos comenzaban a declinar en el resto del mundo musulmán.

             El revivir de la filosofía en Al-Andalus coincidió con la aparición de gobernantes almohades cultos, que mostraron un gran interés por la filosofía. Sin embargo, los eruditos andaluces adolecieron de una gran timidez a la hora de adentrarse en el vasto mundo de la filosofía, e incluso el mismo Ibn Rushd hizo gala de ella cuando, en 1169, fue presentado por su amigo Ibn Tufayl a Abû Ya’kûb Yûsuf, gobernante versado en la filosofía e interesado en que  nuestro filósofo fuera a engrosar las filas de su séquito de eruditos. Es Al-Marrâkushî quien nos relata el encuentro y el temor que mostró nuestro autor en ésta su primera intervención ante el califa:
             Cuando estuve en presencia del Príncipe de los Creyentes, Abû Ya’kûb, lo hallé sólo con Abû Bakr ibn Tufayl. Este comenzó a elogiarme, mencionando a mi familia y antepasados, e incluyendo en su relación hechos superiores a mis propios méritos. Tras preguntarme mi nombre, el de mi padre, y mi genealogía, lo primero que me dijo el Príncipe de los Creyentes fue: ¿Qué opinan del cielo?  -refiriéndose a los filósofos- ¿es eterno o creado? La confusión y el miedo se adueñaron de mí, y comencé a inventar excusas y a negar que alguna vez me hubiese interesado la filosofía, pues no sabía lo que Ibn Tufayl le había contado al respecto. Pero el Príncipe de los Creyentes comprendió mi miedo y mi confusión y, volviéndose a Ibn Tufal, comenzó a hablar de lo que me había preguntado, mencionando qué había dicho Aristóteles, Platón y todos los filósofos y presentando además las objeciones de los pensadores musulmanes contra ellos; y me di cuenta que tenía tal memoria como no creí pudiera ser hallada incluso entre aquellos que se dedican exclusivamente a ese tema. Continuó tranquilizándome de este modo hasta que hablé y expuse lo que pensaba del tema; y cuando me retiré ordenó me hiciesen un donativo en dinero, unas magnificas vestiduras de gala y un corcel.
             Con esta presentación ante el Califa, comenzó una brillante carrera filosófica para Ibn Rushd, pues el mecenazgo de Ya’kûb le valió la publicación de su pensamiento filosófico en treinta y ocho obras. Asimismo, esta gran amistad le elevó al cargo publico de juez de Sevilla en 1169, al de juez principal de Córdoba en 1171, y al de médico de la corte en 1182.
             Cuando murió Abû Ya’kûb, Ibn Rushd gozó de la protección y apoyo de su sucesor, Abû Yûsuf, hasta 1195, año en que el califa, aconsejado y presionado por los doctores mas  ortodoxos, que veían en la filosofía un peligro para el Dîn (Camino del Islam), publicó un edicto contra los cultivadores de ésta. Ibn Rushd fue condenado en la Mezquita por la inmensa mayoría de los doctores, siendo privado de sus honores y viendo cómo sus obras eran quemadas en la plaza pública. Así pues fue convicto de herejía, lo que le supuso la marcha a un duro exilio en Lucena, localidad cercana a Córdoba; el destierro duró tres años, al cabo de los cuales el califa revocó el mandato y le llevó junto a él a Marrakesh, donde pocos meses después falleció.
             Su cadáver, enterrado primeramente en el cementerio de la puerta de Tagazut, fue trasladado a Córdoba, al panteón familiar; Ibn Al-‘Arabî presenció su traslado y dice que cuando fue colocado sobre una bestia de carga el ataúd que encerraba su cuerpo, pusiéronse sus obras para que sirvieran de contrapeso en el costado opuesto.

SU OBRA:

La obra escrita de A. es extraordinaria y aún no ha sido estudiada ni clasificada totalmente. Comprende obras filosóficas, teológicas, jurídicas, astronómicas, filológicas y médicas, que pasan del centenar. Entre ellas deben destacarse: a) Los Comentarios al «Corpus aristotelicum», que comprende: 1. Los Comentarios menores (Yawami) a la Isagoge de Porfirio, al Organon, Retórica, Poética, Física, De Coelo et Mundo, De generatione et corruptione, Meteorológicos, De Anima, Metafísica, De partibus animalium, De generatione animalium y Parva Naturalia, de Aristóteles. 2. Comentarios medios (Taljisat) a la Isagoge de Porfirio. el Organon, Retórica, Poética, Física, De Coelo et Mundo, De generatione et corruptione, Meteorológicos, De Anima, Metafísica y Ética nicomaquea, de Aristóteles, ya la República, de Platón. Y 3. Comentarios mayores (Tafsirat) a los Segundos Analíticos, Física, De Coelo et Mundo, de Anima y Metafísica de Aristóteles. b) Los Comentarios a Ptolomeo, Alejandro de Afrodisia, Nicolás de Damasco, Galeno, al-Farabi, Ibn Sina e Ibn Bayya. c) El famoso Tahafut al-Tahafut (Destrucción de la Destrucción de la filosofía, de al-Gazzali. d) El tratado De Substantia Orbis. e) Tres importantes escritos teológicos: Fals al Maqal, Kasf´al-Manahiy y Damima; y e) El Kitab al- kulliyyat al-Tibb (Libro de las generalidades de la medicina).

Filosofía

Según Averroes, en el ejercicio de la filosofía alcanzaba la perfección y realización plena la razón humana, esto es, la facultad que define al sujeto humano y por la cual el hombre es propiamente hombre. Se seguía de aquí que solo el filósofo es propiamente hombre y que la mayoría de la humanidad vivía de facto en un nivel infrahumano, animal; al mismo tiempo, el filósofo, por la fuerza natural de la razón y del intelecto, conocía y se unía a las Inteligencias separadas e incluso a la causa primera, obteniendo así la felicidad suprema accesible al hombre mediante el ejercicio de la contemplación.

De los numerosos sabios nacidos en al-Ándalus con posterioridad, tres de ellos merecen mención especial. Los tres eran admiradores de Aristóteles y trataron de reconciliar la sabiduría de los antiguos con las verdades del Islam. 

Al zaragozano Ibn Baÿÿa o Avempace (¿1070?-1138) se le recuerda principalmente por su obra «El régimen del solitario», crítica del materialismo y la mundanalidad de la sociedad musulmana de entonces. Sus ideas fueron ampliadas por el granadino Ibn Tufail (1110-1185), autor de una notable novela alegórica que llegó a conocerse en el resto de Europa a través de las traducciones al latín y a otros idiomas. Su héroe, Hayy Ibn Yaqzán —antepasado del Robinson Crusoe, de Defoe; del Emilio, de Rousseau, y del Mowgli, de Kipling— es un niño abandonado al que amamanta una gacela. El niño va creciendo hasta alcanzar, mediante la observación y el razonamiento, no solo la comprensión del mundo material, sino a través de la contemplación mística, la comprensión del Unico Hacedor. Finalmente, encuentra a su «hombre Viernes» en forma de ermitaño musulmán, y se da cuenta de que las verdades que él había descubierto con la luz de la razón eran las mismas que las enseñadas por la religión revelada (cfr. Ibn Tufail: El Filósofo Autodidacto, Trotta, Madrid, 1995).

El mismo tema, la Armonía de la Religión y la Filosofía, constituye el pensamiento central del filósofo y médico cordobés Ibn Rushd, más conocido como Averroes (1126-1198). Este sostenía que la filosofía y la religión eran dos caminos igualmente válidos y complementarios para conocerse a sí mismo y conocer a Dios, y se esforzó en reconciliar ambas en sus escritos y comentarios. Como las obras de Averroes fueron denunciadas como impías por ciertos jurisperitos envidiosos y desubicados, hallaron escaso eco en el resto del mundo islámico. No obstante,. llegaron a ser ávidamente estudiadas, discutidas y, finalmente, exaltadas en los foros universitarios e intelectuales de la Europa medieval y renacentista, iluminando las obras de san Alberto Magno, santo Tomás de Aquino, Roger Bacon y muchos otros, incluso los racionalistas de los siglos XVII y XVIII como Spinoza, Descartes y Kant.

Según el profesor González Palencia, la influencia de Averroes en la historia del pensamiento europeo fue decisiva. Los judios se apoderaron de sus Comentarios a las obras de Aristóteles y fueron la base principal de la ciencia hebráica a partir del siglo XIII. Mayor aún, si cabe, fue la influencia averroista en la escolástica cristiana pasando la obra y el pensamiento de Averroes a través de la Escuela de Traductores de Toledo al mundo cultural latino.

 
Averroes fue un creyente y filósofo. ¿Se pueden conciliar fe y razón? Una respuesta negativa conduce a la teoría de la doble verdad, que, a su vez, implica plantear cuál de las dos instancias tiene la primacía.
Los teólogos islámicos como Algazel criticaron a los filósofos que anteponen la filosofía a la verdad revelada. A esta tesis opone Averroes su defensa de la autonomía de la razón (nada queda fuera del análisis de la razón) y su afirmación de que no se trata de dos verdades, sino de dos vías para acceder a la única verdad. La separación filosofía-religión es la única manera de poder precisar lo que corresponde a cada una.
La vía racional es más rigurosa, pero también más complicada. Necesita un esfuerzo mayor, al que algunos son llamados por sus aptitudes. "El razonamiento filosófico no nos conducirá a conclusión alguna contraria a la Verdad consignada en la Revelación divina, porque la Verdad no puede contradecir a la Verdad, sino armonizarse con ella y servirle de testimonio confirmativo", escribe en Doctrina decisiva. Como modelo de este método pone a Aristóteles que procede desde la razón para alcanzar la verdad.
El objetivo final común a la filosofía y a la teología es el conocimiento de Dios, sólo que son dos niveles de conocimiento que llevan a la misma conclusión. Por eso no hay nada extraño, ni heterodoxo, en partir de la fe para hacer después el esfuerzo racional de conocer y entender la verdad revelada. En todo caso, lo que hace peligrar la fe es su divulgación sin fundamento, como es la costumbre de los teólogos.

EL MUNDO: ETERNIDAD Y CREACIÓN  

 El mundo es presentado como creado y de duración finita en la religión, mientras que la filosofía demuestra su necesaria eternidad), sino a niveles distintos de una verdad única y destinados a las diferentes capacidades humanas de conocimiento. Por eso, el filósofo se plegaba en su comportamiento exterior al uso religioso de la sociedad en que vivía.
Contra Algazel, Averroes, se inclina por la eternidad del mundo, aunque esto no sea contradictorio con la idea de creación. Se trata sólo de que no se confundan los términos. La idea de creación es teológica, pero Averroes, como filósofo, no puede tomarla como punto de partida. Ahora bien, el mundo depende de Dios (este es el sentido de creación) y, siendo armonía y orden (no caos), requiere un principio y causa única. No es que exista por sí mismo, tiene una causa que lo ha producido, el Dios único.

El mundo físico es compuesto; y de lo uno «compuesto» lo que brota es lo múltiple. El cosmos es necesario por razón de su causa; el mundo físico se estructura desde la materia, ya que sólo ésta posee la posibilidad de poder convertirse en todas las cosas; y todos los seres, incluidos los sensibles y los individuales, sólo dependen del Primer Principio en tanto que tal, pero no en cuanto a sus modalidades concretas. Este cosmos, así concebido, no exige una posibilidad absoluta, sino relativa, para todos y cada uno de los seres existentes; los hay útiles y convenientes, pero los puede haber de otra índole, como las fieras o las plantas venenosas. En este segundo caso, no hay por qué negar la existencia de un mal real, desde el punto de vista de los entes concretos; pero no por ello queda afectada por el mal la totalidad del cosmos. Se trata, pues, de una inevitable consecuencia de la pura necesidad inherente a la materia.


EL ALMA

En este tema Averroes sigue también la orientación hilemórfica de Aristóteles, que, frente al dualismo platónico afirma que el alma se une al cuerpo formando una sustancia completa. Es una unión sustancial.
 Inmortalidad del alma.
Aunque se trata de un tema religioso, no susceptible de demostración racional, cabe aproximarse a su inmaterialidad a partir del entendimiento. En efecto, si éste es inmaterial y, además, una capacidad del alma, ésta tiene que ser, a la fuerza, inmaterial.
Igualmente, la creencia en premios y castigos después de la muerte requiere la inmortalidad individual.
En cuanto a la creencia religiosa en la resurrección de los cuerpos, la cosa es, igualmente, difícil y compleja. De una parte, un individuo es una sustancia completa y, por tanto, no existe sin cuerpo. De otra, los cuerpos se empiezan a corromper, como materia que son, después de la muerte, y por eso no puede resucitar lo que ya no existe. Averroes propone la resolución al modo de una segunda creación o segunda unión. Su sentido religioso es la esperanza en la salvación divina y no el hecho de que vivan cuerpos idénticos a los que se tenían en la tierra.

SOBRE EL CONOCIMIENTO O ENTENDIMIENTO 

Como Aristóteles cree que el conocimiento intelectual se produce cuando se extrae lo inteligible de las cosas, es decir, sus formas despojadas de la materia. Esto hace que la actividad de conocer requiera un proceso complejo que se ejecuta mediante la intervención del entendimiento activo y el entendimiento potencialque ya vimos en el tema de Aristóteles. Averroes mantiene, igualmente, el principio activo y el principio pasivo para explicar el conocimiento, lo que más tarde continuará haciendo Tomas de Aquino.
De la misma manera que se atribuyó a Averroes la doctrina de la doble verdad, se le carga también con el entendimiento agente único y trascendente al ser humano, lo que hizo principalmente el averroísmo latino, una línea política medieval para condenar al pensador cordobés. En Averroes el entendimiento activo se encuentra en el ser humano, siendo intrínseco a él, y, por tanto, no es ni trascendente ni único para todos los humanos. Cada hombre conoce extrayendo de la materia sus formas inteligibles y ésta es la función del entendimiento activo, que se realiza en cada una de las situaciones de conocimiento. No hay ninguna otra clase de entendimiento.

El hombre ha sido creado para saber; se desarrolla en el saber; prospera por el saber; se perfecciona por el saber y sólo puede alcanzar la felicidad última por la sabiduría. El sabio es el hombre que tiene conciencia de esta sabiduría, cuya enseñanza fundamental es el principio del orden universal necesario, gracias al cual podemos actuar libremente. La libertad es señal inequívoca de la imperfección y de la necesidad de un proceso de perfeccionamiento; y pone de manifiesto nuestra capacidad de obrar, pero también la de recibir la acción. La misión de la humana libertad consiste en elegir libremente, pero dentro del orden necesario.

 RELIGIÓN Y CONTRADICCONES SOCIALES

Teología, diálogo ciencia-fe en aras de la convivencia y del diálogo intercultural.
Existe una faceta que pudiera ser uno de los pilares sobre los que se asienta su pensamiento y fue la observación de las contradicciones sociales plasmadas en la sociedad de su tiempo, y que va a criticar con un radicalismo feroz. Averroes hace una reivindicación del carácter instrumental-político de la religión como una doctrina destinada al gobierno de las masas incapaces de darse una ley a sí mismas por medio de la razón. La ley religiosa, había dicho Averroes en su Tahafut al-tahafut , proporciona la misma verdad que el filósofo alcanza indagando en la causa y la naturaleza de las cosas; sin embargo, ello no implica que la filosofía actúe en modo alguno como sustituto de la religión. Su crítica la va a dirigir contra las tres religiones --cristiana-judía-islámica-- que, fruto de sus interpretaciones de Dios y de la vida, olvidaban la situación en la que la mayoría del pueblo vivía. Tras estudiar a Aristóteles, Averroes descubre la importancia que tienen los conceptos teológicos, la ética, su interpretación de cara a la comprensión de la realidad social, y el anquilosamiento a los que habían estado sometidos durante siglos. El presupuesto del que parte su crítica, según el historiador francés Renan (Averroes y el averroísmo . Edit. Hesperion.) es el de "¿qué cambios aportan las tres religiones a la justicia social, a las necesidades vitales del pueblo? Por lo que respecta a la sociedad, Averroes concebía ésta como una escuela y el gobernante un educador que posee las virtudes dianoéticas (la prudencia, que constituye la sabiduría práctica y que casi siempre consiste en el término medio entre el defecto y el exceso) propias de la sabiduría y de la razón, y busca "satisfacer el orden universal natural de las necesidades, como el derecho a una vida digna y honorable, a constituir una familia, a gozar de buena salud, tener, a disponer de un bienestar, etcétera. Dice el arabista Cruz Hernández (Averroes, vida, obra, pensamiento e influencia ): "Quien gobierna sin tener la cualidad de educador y sin perseguir dichos ideales es un vulgar tirano, que utiliza el poder en provecho propio sin poder intuir y realizar el orden universal de la necesidad... El tirano solo puede gozar de una sociedad de los que son tan indignos como él, y que a él se vinculan por la injusticia, el egoísmo, la violencia y la rapiña comunes". Es decir, que la filosofía y la teología ayudarán a las personas en aras de su bienestar y justicia social, en un contexto histórico en que la mayoría de ciudadanos sufrían las consecuencias producidas por gobernantes teocráticos que vivían en el esplendor de sus palacios y olvidaban las obligaciones para con el pueblo. Esto fue una de las causas que le produjo el destierro a Lucena y posteriormente a Marruecos donde murió.

GOBERNAR

 Gobernar, significa educar, enseñar al conjunto de los hombres el camino libre que conduce al orden necesario. Sólo los hombres que realizan en sí en acto, de un modo libre, el orden necesario, están capacitados para dirigir la sociedad humana. El único signo que permite reconocer al verdadero gobernante, es el ejercicio en acto de las más altas virtudes intelectuales. La sociedad es un organismo adecuado a la coexistencia humana, a la necesidad de realizar del mejor de los modos posibles el cumplimiento libre del orden universal.

Influencias y repercusiones. 

El neoplatonismo fue la herencia de mayor influjo en la filosofía árabe. Posteriormente, verían en Aristóteles el paradigma del filósofo, que, además, había asumido y superado toda la tradición filosófica anterior. La admiración por Aristóteles es manifiesta en Averroes: "ha compuesto libros sobre la Física, la Lógica y la Metafísica. Descubrió y completó estas tres partes... [lo que] es algo milagroso y extraño. Y puesto que esta disposición se encuentra en un solo hombre, digno es de ser considerado más divino que humano" (Comentario medio a la Física). En Aristóteles ve, pues, Averroes la perfección.

Por otra parte, en el tema de la ciencia los pensadores árabes tienen influencias de la India y Persia, pero es la ciencia griega la que tratan de continuar.

No puede negarse el influjo del pensamiento islámico en el cristianismo y la filosofía medieval. Los pensadores árabes introducen a Aristóteles en Occidente, lo interpretan y desarrollan mediante la importante labor de la traducción y comentarios a sus obras. Averroes es, precisamente, el "Comentador" de Aristóteles y su verdadero intérprete, según la tradición musulmana

A partir de 1260, se extendió como la genuina lectura de Averroes la doctrina de la unicidad del intelecto posible y agente («el intelecto material [posible] es numéricamente uno en todos los individuos de la especie humana, no es ni generable ni corruptible»), más radical que la de Avicena. Esta será la doctrina que concentrará los ataques de los teólogos, convirtiéndose en la quintaesencia del «averroísmo», desde san Buenaventura hasta Tomás de Aquino y su De unitate intellectus contra averroistas (1270).

La exégesis de Averroes choca en varios puntos con la tradición cristiana. De aquí que el pensamiento de Aristóteles fuera rechazado, en principio, por la ortodoxia cristiana medieval, aunque, posteriormente, la autoridad de Tomás de Aquino consiguió introducirle en la teología cristiana, siendo desde entonces una base fundamental de la síntesis tomista. Sin embargo, el enfoque dado por Averroes produce un movimiento (averroísmo) que polemizó fuertemente con los filósofos cristianos en su propuesta de la autonomía de la razón y la libertad de investigación para la filosofía.

La introducción del pensamiento árabe en el mundo cristiano medieval tuvo tres efectos muy saludables. Primero, gracias a sus principales representantes se transmitió la herencia de la filosofía y la ciencia griegas. Segundo, se afirmó el valor de la razón como instancia frente a la tradición, lo que liberó limitaciones y abrió perspectivas. Tercero, los pensadores árabes y cristianos se encontraron en el intento de establecer una vía racional para acceder a la verdad revelada.

  A contar desde el siglo XIII, el nombre de Averroes sirvió de bandera y de pretexto, ora para enseñar y propagar, ora para disimular la incredulidad y el materialismo de casi todos los que profesaron estos errores, hasta mediar el siglo XVII. Así se comprende la diversidad de juicios y críticas de que fueron objeto sus obras y su doctrina durante aquellos siglos; pues, mientras unos ensalzaban hasta lo sumo al filósofo árabe, colocándole al nivel de Platón y Aristóteles (magnus Averroes, philosophus consummatissimus.—Altividus aristotelicarum vestigator penetralium), para otros muchos, entre los cuales sobresalen Luís Vives y Gampanella, fue objeto de improperios y acerbas críticas. Vives, después de calificar el ingenio de Averroes de menos que mediano (infra mediocritatem), le apellida impío, malvado y hasta fautor de ateísmo . Campanella afirma que el famoso libro De tribus impostoribus, fue preparado e inspirado por lo que Averroes había escrito contra Cristo, Moisés y Mahoma: Averroes scripsit contra tres legislatores, Christum, Moysem et Mahometum, deditque materiam scriptori impio de tribus impostoribus.

La preeminencia de un Averroes liberal y humanista es fruto de la mirada orientalista que proyectó sobre él el pensador francés Ernest Renan a mediados del siglo XIX. Esta visión la ha asumido también el imaginario árabe. Por ejemplo, es la que popularizó Youssef Chahine en su célebre película El destino (1997), en la que retrató de una manera libre los últimos años del filósofo,con el que se identificó en su particular batalla contra el fanatismo. En esta película, la lucha vital de Averroes por la luz y la razón queda en suspenso, y sus obras, repartidas entre dos mundos: los muros cerrados de la universidad islámica de Al Azhar y los brazos abiertos de un joven franco de ojos azules, que lleva su obra al mundo cristiano.


Averroes

El Andalucismo de Averroes

Para el Prof. Miguel Cruz Hernández, Averroes pertenecía al numeroso grupo de andalusíes, es decir autóctonos, que habían presenciado impasibles las luchas de las tribus revividas por los supuestos árabes invasores, las luchas de palacio entre árabes, bereberes y esclavos, y que sólo se acordaban de la fe islámica cuando los cristianos del norte apretaban de firme. Cuando los almohades llegaron a al­Andalus en 1146 los andalusíes supieron maniobrar astutamente y se presentaron como víctimas de la tiranía "irreligiosa" de los almorávides y el "partido" andalusí supo congraciarse con los almohades y hombres como Ibn Tufayl, Ibn Rusd e Ibn Zuhr pasaron a ocupar puestos importantísimos en la corte de Marraküs

Aunque Averroes se sentía musulmán, sabía distinguir entre los autóctonos de al-Ándalus descendientes de los muladíes que llevaban  siglos de fe islámica y los que  se atribuyan ser descendientes de árabes y bereberes.

Por ello Ibn Rusd afirma que Córdoba fue la patria de los grandes sabios y Sevilla la de los mejores músicos, que los cordobeses tenían las mejores cabelleras que él conocía, ni tan hirsutas como los habitantes de los países fríos ni tan anilladas como los que viven en los países tórridos y todo ello debido al buen clima de la Campiña cordobesa.

Para él los habitantes de Córdoba y Andalucía al pertenecer al Quinto clima (es decir la zona templada del Globo), tenían el color más claro de su tez que los habitantes de Arabia y Babilonia. "Aunque cuando aquellos se mezclaron con los habitantes de esta tierra, (es decir, los descendientes de árabes y bereberes con los andalusíes), la naturaleza los ha igualado con los naturales y por ello se han multiplicado entre ellos las ciencias". Sólo un andalusí de sangre podía suscribir un texto semejante culminado con una conclusión tan insólita cuando todos los historiadores y literatos se habían esforzado durante siglos en alabar y ponderar las virtudes raciales y la belleza de los árabes puros. Para él los árabes y bereberes han conseguido las buenas cualidades físicas y hasta la misma capacidad para el quehacer científico al mezclarse con los andaluces.    
c

PARA SABER MÁS, VER:



 UNIDAD DIDÁCTICA:
 “AVERROES EN CÓRDOBA: PASADO Y PRESENTE”

ACTIVIDADES:

¿QUÉ SABEN DE AVERROES?
- ITINERARIOS URBANOS PARA CONOCER :"La Qurtuba de Averroes" 
-ACTIVIDAD : AL-ANDALUS: AVERROES  
-ARTE EN LA QURTUBA DE AVERROES

MURAL AVERROES:
AVERROES (PINTEREST POR TEODOSIO) -






 FRASES PARA RECORDAR:

EDUCACIÓN:
-Cuatro cosas no pueden ser escondidas durante largo tiempo: la ciencia, la estupidez, la riqueza y la pobreza.
-Quien habla de cosas que no le atañen, escucha cosas que no le gustan.
-Cuando se usan símbolos, cada tipo de personas, demostrativas, dialécticas o retóricas deben tratar de entender el sentido interior simbolizado o el restarle al contenido con el aparente sentido, de acuerdo a sus capacidades.
-Explicarle el sentido interno a personas que no están capacitadas para entender, es destruir su fe en el sentido aparente sin reemplazarlo por otra cosa. El resultado es descreencia en alumnos y profesores.

SOCIEDAD:
-Los hombres no deben esperar otra recompensa que la que obtengan aquí en la tierra con su propia perfección.
-Hay tres clases de hombres: los de la primera, que son los más abundantes, sólo admiten pensamientos revestidos de conceptos tomados del mundo material; los de la segunda clase, que sólo ceden ante las persuasiones, y el tercer grupo, que sólo se deja convencer por argumentos concluyentes.
-La mujer no es más que el hombre imperfecto.
-Ser bella y amada es condición de muchas mujeres. Ser fea y saber hacerse amar, es la máxima expresión del genio de la mujer.

GEOGRAFÍA:
- En la naturaleza nada hay superfluo.


 MEDICINA:
-Cualquiera que se familiarice completamente con la anatomía y la fisiología humanas observará como se incrementa su fe en Dios.

RELIGIÓN:
-Todas las religiones son obras humanas y, en el fondo, equivalentes; se elige entre ellas por razones de conveniencia personal o de circunstancias.
-El pueblo debe ser educado religiosamente y que había que sacarle de su ignorancia y no verse humillado a crecer sin razones.

POLÍTICA
-Para cada hombre la Ley ha previsto un camino hacia la verdad de acuerdo a su naturaleza, a través de métodos demostrativos, dialécticos o retóricos.

FILOSOFÍA:
- Si los estudios teológicos del mundo son filosóficos, y la Ley obliga a realizar dichos estudios, entonces, la Ley obliga a hacer filosofía.
-Después de la lógica debemos proceder a filosofar correctamente.  

La Escuela de Atenas,Rafael. Averroes con el turbante, Pitagoras escribiendo y Empedocles mirando. 
Teodosio Serrano Murillo: Averroes en Córdoba. Pasado y presente. Aproximación a un proyecto/experiencia didáctica colaborativa, creativa e innovadora, revista e-CO , nº 11, 2014

3 comentarios:

  1. Pues no me aclaro...
    Según otras fuentes su visión de la mujer enfocaba hacia la igualdad, pero esta frase "la mujer no es mas que el hombre imperfecto"... no parece ir en ese sentido .
    Estupendo trabajo Teo... lo paso a mi alumnado por si se animan... (con tu permiso, claro)

    ResponderEliminar
  2. Entre los matices que aporta su posición hay que resaltar estos: la mayoría de las mujeres son más hábiles que los varones en capacidad de organización; cuando han sido muy bien educadas, las mujeres han llegado a ser filósofos y gobernantes; una de las causas de la pobreza en la sociedad es la falta de preparación de las mujeres y su no participación activa en la vida económica.
    AVERROES señala:
    «Si la naturaleza del varón y de la mujer es la misma y toda constitución que es de un mismo tipo debe dirigirse a una concreta actividad social, resulta evidente que en dicha sociedad la mujer debe realizar las mismas labores que el varón».

    ResponderEliminar
  3. pues Averroes estaba equivocado la constitución de hombre y mujer no es la misma empezando por el cerebro...

    ResponderEliminar