CORDOBA ROMANA ¿CUÁNTO SABES DE CORDUBA?


CORDOBA ROMANA ¿CUÁNTO SABES DE CORDUBA?

Se podría decir que las ciudades son como los seres vivos, o como las civilizaciones, porque nacen, crecen, llegan a su plenitud y luego decaen. A veces,  reviven, y quieren nuevas explicaciones desde su memoria la identidad. Conforman una nueva geografia  sobre el Patrimonio Cultural que plantean itinerarios de vida con memoria.

Para Séneca, representante del llamado estoicismo romano, la meta del hombre debe ser la sapientia, único modo de conseguir el summum bonum.


Por el geógrafo griego Estrabón, que vivió en tiempos de Augusto, tenemos noticias más concretas sobre la actuación del general romano Marcelo, uno de los que, sin demasiado éxito en sus gestiones, guerrearon con Numancia,  y al que se tiene por fundador de la ciudad romana de Córdoba. 

Dice Estrabón, en su "Geografía", cuando describe la Turdetania:  

"el tamaño de esta región no excede los dos mil estadios. Las ciudades son, empero, numerosísimas, pues dicen ser doscientas. Las más importantes por su tráfico comercial son las que se alzan junto a los rios, los esteros o el mar. Entre ellas destaca Córdoba, fundación de Marcelo, y por su gloria y poderío, la ciudad de los gaditanos; esta sobresale además por sus empresas marítimas y su adhesión a su alianza con los romanos, y aquella (Córdoba), que domina un gran trecho del Betis (Guadalquivir), por la fecundidad y amplitud de su territorio. Habitáronla desde el comienzo un núcleo selecto de romanos y de indígenas vecinos, pues fue esta la primera colonia que los romanos enviaron a dicho territorio".

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Plano de Corduba. Los nuevos descubrimientos arqueológicos lo han dejato obsoleto

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ArqueoCórdoba

Con una situación estratégica entre la sierra, Osa Morena,  y la campiña , en la Bética.
Y en un emplazamiento nuevamente estratégica.  cerca del rio Betis, el actual Guadalquivir, en una de las terrazas del cambiante rio; Alló sobre lomas enfrentadas, encontramos por un lado la Corduba ibera , y por otyra la Corduba romana

PARA SABER MÁS, VER:


 Corduba se convirte en la capital de la provincia romana de la Hispania Ulterior, ya que era un punto estratégico en las comunicaciones, en la economía, en la administración y en las necesidades militares.

Corduba se presenta configurada entre murallas. La muralla  sur llegaba hasta el actual convento de Santa Ana, por el Norte de nuevo la muralla, que abre puerta a la minería de la sierra, por por la puerta osario,  el Este un amplio desnivel, sirve de defensa asimismo, unía la Vía Augusta porn la puerta de hierro; y por poniente Oslo abertura de puerta gallegos.
 
¿Quién fué el fundador de Córdoba?


Claudio Marcelo, ya tiene estatua en su ciudad. Se ha colocado la escultura en el interior del recinto del Templo Romano de la calle Capitulares, del autor cordobés Marcos Augusto Dueñas, .

Por Estrabón sabemos que el fundador de la Córdoba romana fue Marco Claudio Marcelo

Claudio Marcelo funda una nueva ciudad romana que tomará el nombre del poblado Ibero, que terminara abandonado y en la que avitaran romanos e indigenas selectos.

El cónsul Marco Claudio Marcelo, hijo del cónsul homónimo, nacio en el año 196 A.C.

Claudio Marcelo, fué elegido tres veces cónsul, en 16 A.C junto con Cayo Sulpicio Galo, en 155 A.C., con Publio Cornelio Escipión Nasica Corculum y en 152 A.C. con Lucio Valerio Flaco. En su tercer consulado participó en las Guerras Celtíberas. Logró controlar el valle del Jalón y atraerse a los nativos con un tratado similar al logrado años antes por el procónsul Tiberio Sempronio Graco, padre de los Graco.

El fundador de Córdoba, murió en el año 148 A.C. unos quince o veinte años despues de la fundación de Corduba romana, la que desde ese momento se comvertiría en la ciudad más similar a la gran Roma, en la Hispania romana

La fundación de la ciudad  fue entre el 169 a.C., en que actuó como Pretor,  Claudio Marcelo, y en 152 a.C., en que ostentó el cargo de cónsul.  Por otra referencia de Polibio sabemos que en el año 152, después de guerrear con los celtíberos y lusitanos y conquistar Nertobriga, Claudio Marcelo se retiró con sus tropas para invernar en Córdoba. En general, se piensa que Córdoba debió ser fundada antes de ese momento, ya que en otro caso Polibio no hubiera sido tan escueto y habría ampliado su información, haciendo alguna referencia a la fundación de la ciudad. Si Polibio omitió ese extremo tuvo que ser porque Córdoba existía desde antes.

El profesor Ángel Ventura se atreve a lanzar una hipótesis según estaban orientados los astros. Así, “si para el trazado urbano se siguió la orientación del orto solar en el horizonte el día de la inauguración urbana”, la Corduba romana nació “unos días después del equinoccio del otoño (23 de septiembre) o bien unos días antes del equinoccio de primavera (21 de marzo). Teniendo en cuenta el periodo de mandato como propretor de Marcelo, el dies natalis de la Corduba romana debería situarse a finales del año 169 antes de Cristo o a mediados de marzo del 168″.

En todo caso, lo que si queda acreditado en las fuentes clásicas es que Córdoba fue habitada inicialmente por un núcleo selecto de romanos y de indígenas vecinos, probablemente restos de las poblaciones turdetanas que ocupaban los dos núcleos prerromanos identificados en la zona (uno de ellos contrastado por la Arqueología y el otro transmitido por las fuentes literarias tradicionales) o miembros de las tropas auxiliares indígenas que combatían junto a las legiones. Por otro lado, está igualmente contrastado que la Córdoba romana tuvo su razón de ser inicial como cuartel de invierno al que se retiraban a descansar las legiones al término de las campañas militares periódicas contra lusitanos y celtíberos. Además, al establecerse en Córdoba, las tropas romanas pasaban a tener un punto de apoyo importante para facilitar el control militar de las riquezas mineras de Sierra Morena y de las abundantes producciones agrícolas del Valle del Guadalquivir y de la campiña cordobesa.


La vieja Córdoba fundacional hubo de ser, en cuanto a sus edificaciones, una ciudad muy modesta. Hasta el momento las estructuras más profundas que han sido excavadas son de cantos, adobe y cañizo, en tanto que los pavimentos serían de cal, tierra apisonada o pobres empedrados. De esta época no se han detectado sistemas de saneamiento (cloacas) ni espacios que de una forma clara puedan representar calles.

En el siglo I a.C. , con motivo de la Guerra Civil entre los partidarios de Julio Cesar y de los Pompeyos, Córdoba jugó un papel decisivo, que culminó en un acontecimiento desastroso para la ciudad. En efecto, en el año 45 a.C., los partidarios de Pompeyo, que habían sido ya derrotados en Munda, siguieron siendo apoyados por Córdoba. Cesar ordenó el asalto de la ciudad por sus tropas y se produjo una inmensa matanza en la que fueron acuchillados 22.000 cordobeses. Se piensa que con ese motivo debieron producirse confiscaciones de tierras a los partidarios de los hijos de Pompeyo, que se habrían adjudicado a los nuevos colonos traídos por Julio Cesar. Probablemente es en ese momento cuando la ciudad recibió el estatuto administrativo de colonia romana, pasando a ser denominada desde entonces Colonia Patricia Corduba.

Siguiendo a Plutarco, Julio César sufrió su primer derrame cerebral en Corduba (la actual Córdoba), o "un primer ataque de epilepsia" según otros.  Tras salir vencedor de la guerra civil, Julio César regresó triunfante a Roma en el 46 .allí los  senadores y grandes patricios romanos salen al encuentro de César para tributarle honores y cargarlo de títulos.


La población indígena de la Corduba prerromana se disponía en núcleos dispersos, con un urbanismo todavía por precisar en sus más exactos parámetros aunque de clara raigambre mediterránea, basado primero en cabañas circulares u ovaladas que a partir de la llegada de influencias orientales, ya en el I milenio a. C., se verían sustituidas por otras de carácter angular, unas y otras construidas con alzados de tapial y adobe sobre zócalos de cantos de río dispuestos a baja altura. Estos mismos materiales caracterizan la arquitectura doméstica de la fundación inicial romano-republicana, cuyas casas destacan por su modestia constructiva, su austeridad, incluso una cierta perentoriedad. La estructuración del parcelario en parcelas (insulae) facilitó desde el inicio que las calles pudieran ser orientadas en sentido Norte-Sur(cardines) y Este-Oeste (decumani) , en una trama de clara tendencia ortogonal que rompería solo parcialmente la ampliación augustea, con la que el núcleo urbano duplicó casi su superficie. Por el momento, la práctica totalidad de las documentadas --las más antiguas, de mediados o segunda mitad del siglo II a. C.-- apoyan también sobre cimientos de cantos rodados o mampostería irregular, con alzados de adobe y/o tapial, pavimentos de tierra, cal o grava, y cubiertas de carácter vegetal, a la manera indígena; incorporando en inicio como únicos elementos de clara filiación romana sus ajuares materiales y pintura parietal basada en colores planos (sobre todo, rojo y negro). Un panorama que, si bien no desaparece del todo, comienza a enriquecerse a principios del siglo I a. C., en un primer proceso de monumentalización urbana que ya no se detendría hasta el final del imperio.

 Vaquerizo Gil ,  CORDOBA ,25/01/2012

En el año 27 a.C., con motivo de la reorganización administrativa de Hispania en tiempos de Augusto, Córdoba pasó a ser la capital de la Provincia Hispania Ulterior Baetica, lo que habría de traducirse en un importante programa de monumentalización de la ciudad.

A finales del siglo II a.C. e inicios del I se produce un primer momento de monumentalización: "la Córdoba fundacional de adobes pasa a transformarse en la Córdoba de caliza y arenisca". Así, Rafael Hidalgo, al excavar el solar situado en la calle Ramírez de las Casas Deza, número 13, detectó una primera fase de ocupación republicana edificada a base de mampuesto calizo careado, con alzado de adobe o tapial y una Segunda Fase, también republicana, en la que se identificó un muro construido con sillares de arenisca, que se ha fechado ya en el siglo primero antes de Cristo. Otros investigadores han llegado a conclusiones similares al excavar en otros solares cordobeses, así Angel Ventura y Silvia Carmona en el solar de Blanco Belmonte, 4 y 6.

Tras la destrucción de la ciudad por las legiones de Julio César, Córdoba alcanzará un momento de esplendor en tiempos de Augusto. Se ha convertido ya en capital de la Provincia Baetica, ha recibido el asentamiento de veteranos de las legiones, licenciados tras la conquista final de Cantabria y, en el marco de un proceso general de monumentalización de ciudades en época augustéa, Corduba conoce una época dorada de expansión y embellecimiento,


En cuanto alcanzó el poder el año 27 a.C. Augusto empezó a convertirla en una gran ciudad digna del rango que se le había otorgado de Colonia Patricia, posiblemente mandado por él, máximo galardón que podía ostentar una ciudad y que solo ella en Hispania lo tenía. Entre lo que ordenó hacer destacan además: la capitalidad de la Bética el 27; la refundación el 25 acogiéndose a la instalación de una deductio colonial, o sea, como una población foránea que se aloja en un nuevo territorio formado e inscribe sus colonos a la tribu Sergia, una de las 35 tribus romanas, a las que se le asignaba a todo ciudadano romano para poder ejercer su derecho de voto; la edificación del Teatro el año 15; la emisión de monedas con ceca en Córdoba el año 14 con la leyenda Colonia Patricia; y, a partir del siglo I d.C., la prolongación de las murallas hasta el río; la construcción del Puente y, en el nuevo lienzo meridional, la Puerta para que diera paso directo a él; y con el establecimiento de los 4 conventus iuridicus la Baetica se repartía así: el conventus Cordobensis seguía como sede administrativa; el Hispalensis ; el Gaditanus y el Astigitanus . Y para paliar la gran pérdida demográfica producida por la matanza, ordenada por César, además de los licenciados de las legiones, envió un buen contingente de colonos.

De esta forma Córdoba empieza a resurgir y Augusto comienza a convertirla en una gran urbe, que continúan sus sucesores ya que murió el año 14 d.C.

Se piensa que con motivo de la monumentalización augustéa se hizo preciso ensanchar la ciudad, para lo que se desplazó el lienzo Sur de la vieja muralla republicana hasta las inmediaciones del río Guadalquivir.

Custodia el Museo Arqueológico de Córdoba un interesante documento epigráfico, probablemente el pedestal de una estatua con la representación alegórica de la propia ciudad, que se encontró en el cruce de las actuales calles de Gondomar y Gran Capitán, que acredita una donación realizada por L. Iunio Paulino, sin duda un notable local, con motivo de haber sido elegido para el flaminado o sacerdocio del culto al Emperador, cargo de indudable prestigio en la época. A través de este documento se confirma la existencia en Colonia Patricia, siquiera sea de forma indirecta, de los tres edificios destinados a espectáculos públicos. 
Dice así:
"Colonia Patricia. Lucio Iunio Paulino, hijo de Publio, de la tribu Sergia, pontífice, flamen perpetuo y duumvir de los colonos de la Colonia Patricia, flamen de la provincia Bética, habiendo ofrecido por el honor del flaminado juegos de gladiadores y dos representaciones teatrales, colocó las estatuas por valor de 400.000 sestercios que había prometido si alcanzaba el honor, y las dedicó patrocinando unas carreras de carros en el circo".

Lo primero que hacían los romanos cuando creaban ciudades era fortificarlas con unas murallas prácticamente infranqueables. Antes, los geógrafos e ingenieros trazaban un perímetro (el de Córdoba contenía en su interior una extensión de 48 hectáreas) y trazaban las calles.
 
 La muralla se extendía desde Alfaros hasta la Puerta del Rincón y de ahí a Ronda de los Tejares, para girar en el Paseo de la Victoria hacia el Sur hasta Tejón y Marín. De ahí giraba sobre la terraza (la Córdoba imperial llegaba hasta el Guadalquivir) hasta regresar a la parte más alta de la calle San Fernando, en Diario de Córdoba. Córdoba, además, tiene una singularidad, y es que el decumano máximo no une directamente dos puertas sino que al llegar al foro se dirige hacia una calle más al Sur.

 Las calles romanas no se trazaban de manera aleatoria, sino que se trazaban en una cuadrícula perfecta que se dividía, a su vez, entre dos vías: el cardo y el decumano. El cardo y el decumano se cruzaban en el centro, en el foro sobre el que giraba la vida de la ciudad, y estaban orientados hacia el orto y el ocaso del sol.

El foro (centro) de la Corduba romana se localizaría en la plaza de San Miguel. El decumano (Este-Oeste) partía de una puerta localizada hoy en la calle Capitulares, subía por Alfonso XIII, seguía por Gondomar y Concepción, y acababa en Puerta Gallegos. El cardo (Norte-Sur) se supone que arrancaba en la Puerta Osario, se cruzaba con el decumano en San Miguel y bajaba por Jesús y María.
  
Junto al Foro Colonial, identificado cerca de la actual Plaza de las Tendillas, en el cruce de las actuales calles de Cruz Conde y Góngora, se crea ahora el Foro Provincial, en la zona de los Altos de Santa Ana, en el lugar de ensanche hacia el río antes citado. Córdoba cuenta en ese momento con dos grandes plazas públicas (foros), lo que era algo adecuado a su categoría de Colonia romana y Capital de la Provincia Bética.

Nombres de CórdobaSéneca, Adriano (que alcanzó el cetro imperial con la ayuda de la élite de intelectuales y políticos de la Bética, sobre todo cordobeses), Trajano, Antonino Pío, o el emperador--filósofo Marco Aurelio, oriundo de Ucubi (Espejo), así como a la influyente familia Annea.

Aunque la  familia  de Séneca era oriunda de Corduba , en la Bética, no existe ningún documento que permita afirmar con seguridad que nació en dicha ciudad. Sin embargo, la tradición ha situado su nacimiento en Corduba en torno al año 1 (se barajan tres posibles fechas para su nacimiento, los años 1, 4 y 5 d. C.), y por ello, sobre todo en el mundo hispanohablante, Séneca ha sido considerado como nacido en la moderna Córdoba.
El padre de Séneca, Marco Anneo Séneca, era un procurador imperial que se convirtió en una auténtica eminencia de la retórica, el arte de la oratoria y del debate.

La ciudad Alto Imperial contó con todos los edificios públicos usuales en una ciudad romana de importancia. Las fuentes literarias de la época y los documentos epigráficos encontrados por la Arqueología se refieren a edificios destinados a Basílica, Senado local, Teatro, Anfiteatro, Circo, etc.

Ya en época Flavia parte de la muralla Este de la ciudad debió quedar anulada y se procedió a levantar el Gran Templo cuya planta se conserva en la actual calle de Claudio Marcelo, también en las inmediaciones del Ayuntamiento. Este templo estuvo rodeado por una gran plaza porticada y nos sugiere, en la medida en que hubo de levantarse extramuros de la ciudad, que en ese momento ya no existía espacio urbano libre en otras zonas más céntricas de Córdoba. Ahora, junto con los Foros Colonial y Provincial, Corduba ha pasado a tener otra tercera gran plaza pública, probablemente condicionada en torno al culto al Emperador, al que pensamos hubo de consagrarse el nuevo Gran Templo.

Es en esta época cuando se produce la gran eclosión urbana en la ciudad, que en su expansión llega a desbordar, en el sentido de los cuatro puntos cardinales, el marco de las viejas murallas. La más reciente investigación arqueológica viene acreditando que esa expansión urbanística de Córdoba, que trasciende lo que hasta entonces era ciudad amurallada, se sitúa en un momento del Alto Imperio en que la "Pax Romana" está sólidamente implantada en Hispania y no existe ningún tipo de amenaza que se cierna sobre sus ciudades. El hecho de que sea Córdoba la Capital de la Provincia Bética justificaría claramente ese auge urbanístico y, sin dudas, demográfico y económico. Las casas excavadas en la Plaza de la Corredera (zona Este), Cercadilla (Norte), Paseo de la Victoria (Oeste) y zona de los Altos de Santa Ana (Sur), acreditan que esa expansión se encaminó en las direcciones de los cuatros puntos cardinales. Estamos a caballo de los siglos primero y segundo d.C. y en Córdoba sobraban, realmente, las murallas. Ninguna amenaza se cernía sobre ella en ese momento.


La sensación de seguridad propia de los tiempos del Alto Imperio comenzó a perderse en época del emperador Marco Aurelio, con las primeras invasiones moras en Andalucía, a las que seguirían luego las incursiones de pueblos bárbaros procedentes ahora del Norte: francos y alamanes. Nos encontramos ya en el siglo III d.C., momento de crisis generalizada en el Imperio, que obliga, en general, a las ciudades a reparar y consolidar de forma precipitada sus viejas murallas, al sentir de forma clara la amenaza potencial de esas primeras invasiones que turban la tranquilidad interior del Imperio.

Hasta fechas muy recientes se venía considerando que a partir del siglo III d.C. Córdoba había entrado en una etapa de profunda decadencia, que podría haber estado motivada por el hecho de la pérdida del carácter de capitalidad, que habría sido asumida por Hispalis (Sevilla) o Emerita Augusta (Mérida) en un momento no determinado del siglo IV.

 La excavación de solares cordobeses venía acreditando, por ejemplo, que lo que antes había sido un decumano porticado y ornamentado, incluso, con mosaicos, es decir, una calle bellamente decorada, pasará a convertirse en un vertedero a finales del siglo IV, llegando, incluso, a desaparecer el propio enlosado de la calle, sin duda reutilizado en alguna otra construcción (solar de la calle Ramírez de las Casas Deza, 13, excavado por Rafael Hidalgo).

 El proceso degenerativo culminará cuando en una última fase ese solar pase a convertirse en un despoblado, en el que se ha identificado, además, una tumba de inhumación, fechada entre la segunda mitad del siglo V y el siglo VI. 

La rigurosidad de las viejas leyes romanas, que impedía los enterramientos dentro de la ciudad, ha quedado ya, en el Bajo Imperio, como un mero recuerdo de tiempos mejores. Córdoba está viendo ahora como algunos de sus viejos barrios se han quedado despoblados e incluso se utilizan como necrópolis. En tiempos republicanos o del Alto Imperio ello hubiera sido impensable, ya que la Ley de las XII Tablas lo prohibía tajantemente.

Es decir, la opinión tradicional y la investigación arqueológica venían coincidiendo en considerar que Córdoba, en los tiempos bajo-imperiales, había ido perdiendo de forma paulatina su importancia, en un claro ejemplo de proceso de decadencia urbana.



UNA CIUDAD MONUMENTAL A IMAGEN DE ROMA

Roma transmitió un modelo urbanístico que fue adoptado en sus líneas generales por las nuevas ciudades. Modelo que tuvo en el Foro su expresión más afortunada de representación puesto que allí confluían los elementos representativos de la administración del Estado: la religión oficial materializada en su templo; la administración de justicia con la basílica; la administración local con la curia, etc. Pero junto a esta faceta nunca se perdió de vista la comodidad de los habitantes para la que se realizan obras de ingeniería, algunas de gran envergadura a fin de dotar de, por ejemplo, agua corriente y fuentes en la ciudad.

Tanto el trazado del Cardo como el del Decumano Máximos, calles principales de toda ciudad romana (el primero en dirección Norte-Sur y el segundo orientado en sentido Este-Oeste) se han identificado ya en la Córdoba actual. El Cardo se iniciaba en la Puerta Pretoria (ahora conocida como Puerta del Osario) y finalizaba en las inmediaciones del río Guadalquivir. Restos de esta calle, así como de la Cloaca Máxima, que discurría bajo ella, se han localizado en el solar de Blanco Belmonte 4 y 6, excavado por Angel Ventura y Silvia Carmona. Con respecto al Decumano, enlazaba la Puerta Gemina de la muralla, actual Puerta de Gallegos, con la Puerta Este, en la zona de San Pablo, donde hoy se sitúa el Ayuntamiento de Córdoba.

ARQUITECTURA ROMANA EN CÓRDOBA


Muralla y puertas

Las primeras murallas no llegaban al río, abriéndose en ellas cuatro puertas: la Porta Principalis Sinistra , o de Roma, al inicio de Alfonso XIII; la Porta Praetoria , o de Osario; la Porta Gémina, o de Gallegos; y en el lienzo Sur abrieron otra puerta, alrededor de Alta de Santa Ana, para poder salir hacia el puente de pontones que fabricaron sobre el río. El perímetro de esta muralla era de 2.550 metros y una superficie de 50 Has 

Se piensa que con motivo de la monumentalización augustéa se hizo preciso ensanchar la ciudad, para lo que se desplazó el lienzo Sur de la vieja muralla republicana hasta las inmediaciones del río Guadalquivir.

Foro

El foro colonial se conserva a tres metros por debajo de la cota actual. Esta zona viene excavándose desde 1947, cuando se localizaron las primeras losas de pavimento. Aquí se han hallado documentos, como la inscripción dedicada a Lucio Axio por los vecinos del barrio del foro, vici vicani forensis.

Su emplazamiento corresponde al antiguo foro republicano, ampliado después y reformado por Augusto tras la destrucción de Corduba por César. Han aparecido los restos de un importante nivel de destrucción e incendio. El foro limitaba por el norte con unas termas públicas con fachada de mármol blanco. A su derecha estuvo la basílica pavimentada de mármol negro.

Marca en la Calle Cruz Conde

El emplazamiento del foro colonial en relación a las calles del entorno c/ Cruz Conde, Plaza de San Miguel, c/ Historiador Díaz del Moral, c/ Góngora y Ramírez de Arellano.

Se observan restos del pavimento del foro colonial en la calle Historiador Díaz del Moral, 11. Este foro colonial tuvo una extensión de unos 7.000 m2, de planta rectangular. Las losas de su pavimento eran de caliza micrítica gris. En todo su contorno tuvo tallado un canal perimetral de limpieza. Hay restos conservados del enlosado en diferentes sótanos de la ciudad. En su lado este, discurría el cardo maximus bajo el cual se ha detectado una gran cloaca.

Del foro provincial no conocemos completamente sus límites, pero se deduce de los hallazgos arqueológicos como losas de pavimento, esculturas de sacerdotes dedicados al culto imperial, inscripciones y otros elementos arquitectónicos que estuvo asociado el vicus Hispanus. El foro provincial se sitúa entorno a la calle Blanco Belmonte.

Templo

A pesar de que se muestra al público desde la década de los 50, el Templo Romano de Córdoba, ubicado en la calle Claudio Marcelo, no deja de sorprender.





Los trabajos de la primera fase en este espacio monumental, que data del siglo I d.C. y que es uno de los mejores conservados de esta época en España, han puesto al descubierto los restos de la antigua muralla romana de la ciudad, aunque su descubrimiento estaba ya previsto antes incluso de que la obra se adjudicase.



Se trata del único edificio de uso religioso de época romana que ha sido identificado de una forma clara hasta este momento en Córdoba. Sus restos están situados en el solar que hace esquina entre las calles Claudio Marcelo y Capitulares, en las inmediaciones del actual edificio del Ayuntamiento de la ciudad.


Desde hacía ya varios siglos se venían detectando en esta zona, que ya en el siglo XVI se conocía con el sugerente nombre de "Los Marmolejos", abundantes restos arqueológicos, destacando la presencia de mármoles, fustes de columnas, capiteles, etc.


  

Casi en su totalidad, lo que hoy conocemos como Templo Romano es una recreación, un falso histórico. La zona era un solar hasta las excavaciones de Félix Hernández. Las piezas auténticas se encuentran en el suelo o en plazas de Córdoba a las que se llevaron como elemento ornamental. Ejemplo de ello son los dos trozos de columna en la plaza de las Doblas, que formaron parte del complejo arqueológico, que en Córdoba recibió el nombre de «marmolejos» por razones obvias.

En 1951 se iniciaron las primeras excavaciones, dirigidas por Samuel de los Santos, director del Museo Arqueológico, y Felix Hernández, arquitecto. Antonio García y Bellido, a partir de 1958, se sumó a las investigaciones y a él se debe la interpretación de que los restos que estaban aflorando correspondían a los cimientos de un gran templo romano, elevado sobre un "podium". En 1985 se reanudaron las excavaciones, que habían quedado antes interrumpidas, ahora bajo la dirección de José Luis Jiménez Salvador.

Este gran templo cordobés revela, por sus dimensiones, el ánimo ambicioso que albergaban sus promotores, conscientes de la grandiosidad del edificio. Es un templo pseudoperíptero, hexástilo y corintio, de 32 metros de largo por 16 de ancho. Su línea general debió ser muy similar a la que ofrece la "Maison Carrée", de Nimes (Francia), si bien las dimensiones del templo de Córdoba son mayores.


Para poder levantar el edificio fue preciso construir una gran terraza artificial que permitiera salvar el importante desnivel que existe en esta zona, que el visitante podrá apreciar claramente todavía hoy día. Para contener esa gran masa de relleno artificial y evitar posibles desplazamientos de tierras se levantó un muro de contención con retrancamientos en zig-zag. De esta forma, encontramos en Córdoba uno de los escasos ejemplos que se han conservado de "anterides" o muros de contención, cuyo uso recomendaba Vitrubio. Un caso similar se ha detectado, igualmente, en el Palatium Bajo Imperial excavado en Cercadilla.



Los vestigios del templo de Córdoba que actualmente puede contemplar el visitante se deben a la reconstrucción que el arquitecto Felix Hernández llevó a cabo acerca de las estructuras descubiertas. 

"Gracias a los restos conservados de la escalera del edificio, así como del altar y del pavimento original del espacio dispuesto delante del templo, Hernández pudo calcular con bastante aproximación la cota desde la que arrancarían las basas de las columnas. Como esta cota teórica no coincide con la de la cimentación conservada, tuvo que recuperar el volumen de cimientos que faltaban mediante la construcción de una serie de pilares de ladrillo sobre los que apoyaban las columnas. La restitución de las columnas se materializó con elementos de nueva construcción, utilizándose tan solo tres capiteles originales. Para la fabricación de los elementos nuevos se empleó un núcleo central de hormigón armado, mientras que las partes exteriores, como las molduras de las basas, las estrías de los fustes o la decoración de los capiteles corintios fueron realizados con ayuda de moldes" (José Luis Jiménez Salvador, 1990).

El templo, de época Flavia, presidía una plaza porticada y, probablemente, estuvo consagrado al culto imperial. La cimentación se realizó en "opus quadratum", utilizándose "opus caementicium" para la escalera. La decoración exterior estaba realizada en mármol.

Al levantar este gran edificio, la muralla oriental de la ciudad quedó, en la práctica, obliterada. Ello nos confirma, como ya antes comentamos, que en ese momento Córdoba era una ciudad en expansión y que en el contexto de la "Pax Romana" Alto Imperial las murallas, realmente, sobraban.


Por su situación en uno de los extremos de la ciudad, en una zona de fuerte pendiente y levantado sobre una gran terraza artificial que todavía le daba más altura, el edificio debía tener una visibilidad óptima para los viajeros que acudían a Córdoba utilizando la Vía Augusta, que precisamente entraba en la ciudad por la Puerta Oriental de la muralla, situada en las inmediaciones del templo, en la zona del actual Ayuntamiento.


Los capiteles del templo cordobés, de gran tamaño y calculados para ser vistos de lejos, producen un intenso efecto de claroscuro, con sus prominentes volutas y hélices. En el Museo Arqueológico podrá contemplar algunos de ellos. En la Plaza de las Doblas y en los Jardines de Agricultura se encuentran, igualmente, diversos troncos de fustes de columnas procedentes de este mismo yacimiento arqueológico.


 El teatro

En el Museo Arqueológico, en uno de sus patios, se conservan los restos de una escalinata de época romana que en tiempos pasados motivó importantes controversias sobre su funcionalidad. Con el descubrimiento del edificio del teatro, en un solar anexo al Museo se acreditó su vinculación a las estructuras de ese edificio público.




Fruto de las excavaciones  en el entorno del Museo Arqueológico se ha podido documentar la existencia en ese lugar de vestigios de la cimentación del graderío del teatro, edificio cuyo diámetro externo llegaría a alcanzar los 125 metros, constituyéndose en el mayor de todos los identificados en las provincias occidentales del Imperio. 

Se ha podido, así, contrastar que el teatro de la Córdoba romana se ubicaba en el lugar en el que se unían la vieja ciudad republicana y los nuevos barrios nacidos con la ampliación de tiempos de Augusto, en su zona meridional.

Se siguió el modelo del teatro de Marcelo en Roma. Más de trescientos estuvo activo el teatro romano de Corduba, hasta que un fuerte terremoto lo dañó de importancia en el siglo III


Ambos sectores, separados por un importante desnivel (el actualmente existente entre la zona de Santa Victoria y la Plaza de Jerónimo Páez), se vertebrarían a través de un conjunto de plazas aterrazadas unidas a través de escalinatas. Una de esas escalinatas sería, curiosamente, la que todavía se conserva en nuestros tiempos integrada en la Sala de Epigrafía del Museo Arqueológico.


Escalinata romana integrada en el nuevo Museo Arqueológico  de Córdoba 


 El anfiteatro


El anfiteatro romano se sitúa en en la parte trasera de la antigua Facultad de Veterinaria. Aquí se han hecho aflorar parte del que fue la mayor construcción de estas características en la Hispania romana y el tercero de todo el imperio, después del Coliseo de Roma y el anfiteatro de Cartago, según los arqueólogos.

El eje mayor de la elipse que dibujan estas estructuras, en las que se batían los gladiadores y los esclavos se enfrentaban a las fieras, mide 178 metros, cuatro más que el anfiteatro de Itálica en Sevilla. El otro eje podría tener unos 140 metros. 

El anfiteatro data del siglo I. Los arqueólogos responsables de la excavación, Juan Murillo y Mahudilio Moreno, lo catalogaron como la obra que marca el fin de un modelo de construcción de anfiteatros iniciada en el siglo II antes de Cristo y concluida en la primera centuria de nuestra era.
Construido en la época de Claudio Flavio y que podía albergar entre 30.000 y 50.000 personas, fue abandonado en el siglo IV, coincidiendo con la crisis de los espectáculos de gladiadores, que fueron prohibidos por Constantino. Los arqueólogos han detectado asentamientos poco definidos en el espacio del anfiteatro en el siglo IV.  En época de ocupación musulmana un arrabal de casas se levanta entre los siglos IX y X  y se superpone a la sillería del anfiteatro.

Las excavaciones han destapado hasta el momento la parte que ocupaba la fachada del anfiteatro hasta el podio que marcaba el inicio de la explanada de arena. De las tres plantas que le otorgaban una altura inicial de unos 15 o 20 metros, sólo se conservan unos cuatro metros.

Se desarrollaban los "ludi gladiatorii" y los enfrentamientos con fieras (venationes),


 Una de esas lápidas incluía en el epitafio una advertencia de la apenada viuda:


"Actius, murmillo (una de las variantes del gladiador), venció seis veces. Murió a los veintiún años. Está aquí sepultado. Séate la tierra leve. Su esposa, y a su propia costa, hizo este monumento a su marido. Lo que cualquiera de vosotros desease para mí ya difunto, eso mismo hagan los dioses con él, esté vivo o muerto".



El circo

En relación con el circo en el que se realizaban las carreras de carros, a las que tan aficionados eran los romanos,
y a las representaciones que conmemoraban los grandes acontecimientos del Imperio, Fuera del recinto amurallado de la ciudad, al levante, frente al templo en una terraza expresa.  En este lugar el análisis topográfico del plano antes citado hace que se detecte la existencia de una vaguada elíptica que se cree que tuvo un origen artificial y que debía traslucir la antigua obra romana realizada cuando allí se ubicó este edificio de espectáculos.as obras llevadas a cabo en el Palacio de Orive, en la zona de las huertas, sacaron a la luz los restos de la gradería septentrional del citado edificio. El circo fue construido entre los reinados de los emperadores Nerón (54-68 d.C.) y Domiciano, (81-96 d.C.)


 


UN PUENTE Y UN PUERTO

 Puente Viejo sobre el Guadalquivir (situado a espaldas de la Mezquita) tuvo su origen en tiempos del emperador Augusto, al menos en su primera estructura de piedra. No obstante, lo cierto es que hoy día este puente, en diversas ocasiones restaurado, poco nos dice de ese inicial origen romano




Construido a principios del siglo I d.C., durante la época de dominación romana en Córdoba, sobre el río Guadalquivir(probablemente sustituyendo a uno más primitivo de madera), tiene una longitud de unos 331 metros y está compuesto por 16 arcos, aunque originalmente tuvo 17. Fue uno de los más importantes medio de entrada a la ciudad desde la zona sur de lapenínsula Ibérica por ser el único punto para cruzar el río sin utilizar ningún tipo de embarcación. Probablemente la Vía Augustaque iba desde Roma hasta Cádiz pasaba por él.
Arranques del puente romano de Córdoba

El puerto

La ubicación del puerto romano no se conoce con exactitud su ubicación. La navegabilidad del Baetis ha sido confirmada por varios autores clásicos como Estrabón, Plinio y Pomponio Mela. Se transportaban personas y mercancías desde Gades a Hispalis y desde Hispalis a Castulo. Desde Corduba se navegaba a Ilipa con pequeñas embarcaciones como scaphae, rates, lyntres.

Aunque se desconoce la fisonomía de sus infraestructuras, sí se sabe que era de piedra con edificios y almacenes también en madera, pero la acción de los árabes lo modificó por completo. Se accedía hasta él por la puerta del Puente Romano, que por los cimientos encontrados se sabe que era tripartita, y justo antes existía una gran plaza pública, aunque no se tiene certeza de que fuera el foro portuario



Las recientes excavaciones arqueológicas llevadas a cabo, en el entorno a la Puerta del Puente, han permitido comprobar la existencia de actividades fabriles, comerciales y de almacenaje en la zona prácticamente desde los inicios de la ocupación romana de la ciudad. Este primitivo espacio de transacción se consolidaría a partir de mediados del siglo I d.c., momento en que se erigió un acceso monumental de triple vano que abría una amplia plaza porticada (40x45 m.), con edificios destinados a cumplir con funciones portuarias, fiscales y por supuesto comerciales. Aquí se habrían asentado probablemente las sedes de “corporaciones” y “societates” mercantiles e, incluso,, culturales, por lo que no hay que descartar la presencia de algún santuario asociado a la protección del comercio y el transporte fluvial.

histoconocer.mforos.com

PALACIO MÁXIMO



Los romanos disponían de una gran variedad de tumbas. Dependía de la importancia y riqueza del difunto
Había dos tipos de enterramientos inhumación o incineración.
El espacio del enterramiento, sepulchrum, adquiría el carácter de lugar sagrado, locus religiosus, inamovible, inalienable e inviolable. Solo podían acceder a él los familiares. Las partes externas, la momumenta, sí que se podía transforma y redecorar.

El funeral daba inicio en casa del difunto. La familia acompañaba al moribundo a su lecho, para darle el último beso y retener así el alma que se escapaba por su boca. Tras el fallecimiento, se le cerraban los ojos y se le llamaba tres veces por su nombre para comprobar que realmente había muerto, conclamatio. A continuación se lavaba el cuerpo, se perfumaba con ungüentos y se le vestía.




Tumba romana. Puerta de Sevilla
Tumba Romana fue hallada en el año 1931 durante una excavaciones efectuadas por Enrique Romero de Torres, director del Museo de Bellas Artes de Córdoba entre 1917 y 1941, en la zona de la ciudad conocida como Ciudad Jardín, en particular en el cruce de las calles Infanta Doña María y Antonio Maura. Es de planta cuadrada, bóveda de cañón y un arco de medio punto en la puerta de acceso que se cree que, por las muescas encontradas en ella, se cerraría mediante una reja de hierro. Con unas dimensiones de aproximadamente 3,70 metros de lado por 4 metros de alto, para su construcción se utilizó opus quadratum con piedra caliza local

En la actual Puerta de Sevilla, se situa una gran tumba romana que procede de las excavaciones de la necrópolis del Camino Viejo de Almodóvar, que se ubicaba en el actual Barrio de Ciudad Jardín. Se trasladó la tumba a esta zona, ahora ajardinada, para permitir su contemplación por el público. Con ello, quizás, se evitó la posible destrucción de la misma. La especial grandiosidad de este monumento funerario acredita que se trata de una tumba perteneciente a una familia patricia, lo que se contradice con la calificación de necrópolis "de la plebe" que la investigación asignó a la necrópolis del Camino Viejo de Almodóvar. Recientemente, en las excavaciones efectuadas en el Paseo de la Victoria, dentro del area de influencia de esta necrópolis, afloró otro importante monumento funerario, en este caso un importante mausoleo de base circular, que también hubo de pertenecer a una familia acomodada. Esta edificación ha sido reconstruida y puede ser contemplada por el viajero en su ubicaciòn frente a la Puerta de Gallegos.

Mausoleo romano de Puerta de Gallegos. 



Calzada romana Corduba- Hispalis, Córdoba,España  


Columbario museo arqueológico
 


SARCÓFAGOS

En el Alcázar de los Reyes Cristianos sarcófago de época Bajo Imperial, en el que un matrimonio (por su atuendo, amante de la Filosofía) está a punto de traspasar las puertas del "Mas Allá", que el escultor ha representado magistralmente entreabiertas.



 SARCÓFAGO ROMANO. SIGLO II y III. ALCAZAR DE LOS REYES CRISTIANOS.

Está dividido en tres paneles, con la representación de una puerta entreabierta como motivo central. La puerta simula ser en realidad el acceso a un templete, flanqueado por columnas y coronado por un frontón. En los paneles laterales, un hombre y una mujer, cada uno en uno de ellos, miran al frente, acompañados por un preceptor de su mismo sexo; como fondo, amplios cortinajes. El sarcófago repite un tipo relativamente frecuente a mediados del siglo III d. C. Los difuntos se preparan para su nueva vida, simbolizada por la puerta entreabierta, para la que se han preparado mediante el cultivo de las artes y del espíritu.

En las inmediaciones de Córdoba, en el Conjunto Arqueológico de Madinat al-Zahra, de época califal, se exhiben los restos de otro sarcófago decorado con relieves, que representa una escena de tipo mitológico: la caza del jabalí por Meleagro. El sarcófago debió ser, inicialmente, reaprovechado como elemento de tipo ornamental, siendo posteriormente destruido en el transcurso de las guerras civiles que asolaron al-Andalus en tiempos de la disgregación del califato.


 Sarcófago Campo Santos Martires




Fabricado en Roma fue traído a la Hispania Ulterior por encargo de una familia pudiente.

La tradición cordobesa pretende que este sepulcro, adornado con figuras talladas en mármol sea el que contuvo los restos de del mártir San Acisclo que junto a Santa Victoria que son los Patronos de Córdoba. La escena central representa a Cristo y San Pedro con un gallo al pie, la cual, ofrece el simbolismo del perdón de los pecados, y la otra escena lateral representa al mismo San Pedro golpeando la roca con una vara taumaturga para que beban del agua milagrosa unos soldados, lo define como símbolo del bautismo



 PUERTAS

Córdoba fue en la antigüedad una ciudad totalmente amurallada, y aunque las modernas construcciones han desbordado con creces lo que fuera su recinto medieval, aún se conservan grandes lienzos de murallas que atestiguan su vieja estructura.


 Se derribaron las puertas de Gallegos y Osario, y las comunicaciones entre la Villa y la Axerquía se fueron eliminando hasta quedar sólo el arco del Portillo, perdiéndose el arco del Bailío, la puerta de Hierro y la puerta de la Pescadería o arquillo de Calceteros.



Hoy la ciudad presenta la Puerta de Sevilla, con dos arcos iguales, cuya primitiva construcción se remonta al siglo X; la de Almodóvar, adintelada con arco de herradura, enmarcada entre dos soberbios torreones, y la Puerta del Puente, realizada por Hernán Ruiz en 1571, plenamente renacentista, mostrando sus estríadas columnas dóricas y construída sobre el emplazamiento que antes tuvo una antigua puerta romana, a la que los árabes llamaron Puerta de la Figura, por la que tenía tallada sobre su arco.


Puerta_almodovar con una estatua de Seneca


Lucio Anneo Séneca, ilustre ciudadano romano del orden de los equites nacido en Colonia Patricia Corduba el 54 a.C y fallecido el 39 d.C. Fue el primero de la dinastía de los Séneca: padre de Lucio Anneo y Junio Galión, y abuelo de Lucano. Seneca el Viejo fue procurador imperial, además de retóricocrítico literario e historiador.
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MURALLAS 

 El recinto de Córdoba estaba dividido en dos amplias partes: la Almedina y la Ajerquía, ambas encerradas en fortificaciones independientes y separadas por un muro divisorio, del que aún puede admirarse  muestra a lo largo de la calle de la Feria o de San Fernando.

Sólo conservamos algunos restos de muralla en alzado en la calle Cairuán y alrededores, muy restaurados


 Una y otra parte se comunicaban por angostos accesos. En la mencionada calle podremos pasar a través de una de ellas, que tiene de nombre El Portillo 

Por el sur la muralla muestra una serie de torres cercana al rio . Desde ellas se  puede contemplar el puente romano, que en su tiempo formó parte de la gran vía Augusta,.




En la calle Ronda de los Tejares son visitables un tramo de las recias murallas romanas (en la Oficina Principal de la Caja Provincial de Ahorros (hoy CAJASUR)

La Puerta del Rincón, que ocupa el ángulo formado por la confluencia de dos lienzos -el norte y el este- del primer recinto amurallado de la ciudad. La única torre trabada a la muralla fundacional romana 
Puerta del Rincón. Ver: CÓRDOBA CONTEMPORÁNEA, S. XIX  - La muralla

La muralla junto al actual ayuntamiento

Plano con la representación de las murallas de la Villa y la Axerquía. La Villa queda delimitada en la ciudad actual por las grandes avenidas desde el puente de San Rafael hasta la esquina del paseo de la Victoria con Ronda de los Tejares, continuando hasta Colón y bajando hacia el río por Alfaros y la calle de la Feria.



 Las murallas desaparecen entre las construcciones del barrio del Alcázar Viejo; pero vuelven a salir a la luz, en el arranque del Campo Santo de los Mártires, para ofrecernos una atrayente contemplación de piedra, vegetación y agua en increíble armonización arquitectónica, en el lugar llamado Calle de la Muralla
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Restos muralla oeste
Muralla al este
Muralla Sur, bajo el Centro de visitantes
Muralla en la Puerta del Puente

SUBURBIOS

Toda ciudad romana establecía en el momento de su fundación una separación estricta entre el intramuros y el extramuros a través del sulcus primigenius, expresión material que guiaba el perímetro amurallado y solía tomar forma ideal en el pomerium, no siempre coincidente y límite claro entre el mundo de los vivos y el de los muertos, entre las actividades civiles, religiosas, comerciales y domésticas cotidianas y las nocivas y malolientes, los vertederos y los espacios de explotación agrícola.

 En los suburbia, el territorio inmediato a la ciudad, el paisaje cobraba una dimensión diferente, animado por las vías de entrada y salida a la ciudad que garantizaban el tránsito, trabajos industriales del más variado signo, algunas residencias privadas (en busca del terreno y las perspectivas, pero también de la escenografía, que habitualmente no les permitía el centro urbano), espacios recreativos y eventuales huertos o jardines (hortis, praediis), edificios de espectáculos que por sus dimensiones, sus exigencias infraestructurales por ser centro de reunión de miles de personas, o su carácter funesto, debían disponerse “al otro lado”, y, por supuesto, el mundo silencioso pero animado de los muertos, que se asomaban al de los vivos gritando en forma de tumbas más o menos monumentales, mármoles e inscripciones, sus ansias nunca bien satisfechas de memoria. Los suburbios, que no eran en definitiva sino una prolongación de la ciudad fuera de sus límites, funcionaron así, para bien y para mal, como espejos de la misma, respirando con ella; entendidos urbe y periferia como un todo en el que una parte no podía existir sin la otra.


ESCULTURA ROMANA EN CÓRDOBA

Escultura en el  Museo Arqueológico de Córdoba


Museo Arqueológico Provincial,  Los patios "romanos" del Museo permiten la contemplación de abundantes vestigios de esa época. Incluyen magníficas piezas escultóricas, mosaicos, documentos epigráficos, restos de elementos arquitectónicos, etc. 

Es difícil hacer una selección de obras, pero ciertamente algunas destacan por su calidad.



Ciertas exposiciones temporales nos permiten un acercamiento coyuntural al mundo romano cordobes. Así la exposición 'Rostros de la Córdoba Romana', sobre personajes pertenecientes a familias o linajes cordobeses que ejercieron una considerable influencia política e intelectual en los dos primeros siglos del Imperio Romano es un magnífco ejemplo de lo dicho. Se pone poner en primer plano el papel humano, intelectual o político que protagonizaron algunos cordobeses de época romana y que fue decisivo en la configuración de la Roma imperial y la instauración de una dinastía bética de emperadores que hicieron del siglo II, el siglo de oro de la historia de Roma". 


La escultura  Afrodita desnuda y agachada


 Probablemente recibiendo agua en la espalda durante el baño o mirando su reflejo en el agua de un estanque. Destaca por los volúmenes resaltados, cierta actitud de movimiento y efectos de claroscuro que enriquecen la composición. Fue encontrada durante una excavación arqueológica, fragmentada pero bastante completa. Tiene dañado el rostro y le faltan el brazo izquierdo, el antebrazo derecho y la cabeza del ave que hay en la base y que sirve de soporte. Realizada en mármol de gran calidad, con grano muy fino, gracias a algunas características estilísticas introducidas por el copista romano del original griego podemos establecer la fecha en que fue esculpida: época antoniniana años 138-192. Aunque el contexto arqueológico en que fue hallada no ofrece datos complementarios de interés, todo parece indicar que estaba originalmente destinada a decorar alguna construcción relacionada con el agua: unas termas o una fuente. La aparición de estatuas fuente en las cercanías de la zona de hallazgo de esta pieza permite además suponer la existencia de este tipo de construcciones en las cercanías.Museo Arqueológico Córdoba

   
Fuente romana, Museo arqueológico de Córdoba

El catálogo es extenso. Pero además, se pueden contemplar igualmente en nuestro itinerario urbano, miliarios y capiteles romanos. y diferentes restos arqueológicos, otros  aparecen recogidos en el silo,  y algunos son fruto de del expolio

En el Patio de los Naranjos de la Mezquita, o en el interior de la propia Mezquita se exhiben, en el Museo de San Vicente, los restos de un sarcófago decorado con relieves. En la construcción del edificio los musulmanes reaprovecharon multitud de columnas y capiteles romanos

  
Fuste de columna romana con acanaladura helicoidal en la mezquita-catedral de cordoba / Columna en el patio morisco Alcázar

Columna romana Plaza de las Doblas


 Los homenajes también están presentes en nuestro recorrido

Claudio Marcelo

 Lucano. nieto de Marco Anneo Séneca (Séneca el viejo) y sobrino del filósofo Lucio Anneo Séneca (Séneca el joven). poeta laureado a una edad temprana, muere a los veintiséis años. Su considerable obra está compuesta, entre otros títulos, por Ilíaca, Saturnalia, Catachtho-mony y Silvas; una tragedia, Medea; 14 libretos de pantomimas concebidas para el baile; un escrito dirigido a su joven esposa, Pola Argentaria, etc. Sin embargo, hasta nosotros ha llegado únicamente su epopeya en 10 cantos sobre la guerra civil entre César y Pompeyo, que lleva el título de Farsalia.  Lla familia de Lucano era hispana, cordobesa, y pompeyanos, por lo que en el poema aparece más simpática la figura de Pompeyo frente a la del ambicioso César; la fidelidad a los datos y el realismo que trasluce el poema de Farsalia (por ejemplo, prescinde de hacer intervenir en los asuntos humanos a los dioses) hicieron considerar a algunos que se trataba más bien de historia que de una epopeya, El proemio contiene una dedicatoria, quizá irónica, en favor de Nerón, y siguen diez libros completos, el último más breve. Sus fuentes son ante todo Tito Livio y una perdida obra histórica de su abuelo, Séneca el Retórico.

PINTURA Y MOSAICOS EN  LA CÓRDOBA ROMANA

MOSAICOS

En ell Alcázar de los Reyes Cristianos, en donde podrá contemplar los mosaicos que se excavaron en la actual Plaza de la Corredera (una de las zonas de expansión de la ciudad en el Alto Imperio, ). Destacamos por su especial calidad el mosaico que representa el momento en que el cíclope Polifemo declara su amor a la ninfa Galatea. El tratamiento de la luz en esta obra es, a nuestro juicio, excepcional. Como lo es, igualmente, la habilidad del artista para captar el gesto de la bella Galatea (mitad de miedo, mitad de asombro) al contemplar el ojo que, en la frente, tiene el monstruo.


Océano mosaico romano, máscara de Océano,mosaico romano s.III d.C.,Corduba

Polifemo y Galatea, mosaico romano




- Mosaico del cortejo báquico, siglo II (Museo Arqueológico de Córdoba)



Emblema o tema central de un mosaico que representa el Cortejo Báquico. Baco, traducción latina del Dionisos griego, adquiere en la cultura romana la categoría de dios del vino y de la inspiración poética. Esta pieza, obra muy cuidada y de buena calidad artística, presenta un dibujo detallado, de composición radial. El medallón central muestra a Baco, coronado de pámpanos y portando el tyrso -cetro vegetal propio de esta divinidad-, montado en un carro del que tiran dos centauros. Esta figura está envuelta por una composición octogonal de ménades y sátiros que integran el característico cortejo, y por triángulos decorados con hojas de hiedra y vid, símbolos del dios. En los medallones de las esquinas pueden observarse las representaciones de los vientos procedentes de los cuatro puntos cardinales: Euro, Boreas, Céfiro y Noto. Originariamente, sus dimensiones eran considerables -8,59 x 2,60-, aunque sólo se encuentra expuesta su parte central.



- mosaico Edificio altoimperial hallado en avda Gran Capitán

- Mosaico en la villa romana de Santa Rosa en la calle Algarrobo con la Fundación Colegio de Médicos de Córdoba

Villa romana , Arqueocordoba

El mosaico descubierto y extraído  fue datado en un primer momento entre finales del siglo I y la primera mitad del s. II d.C. (Marcos,Vicent,Costa, 1977: 219) aunque con posterioridad F. Moreno rebaja la fecha a la segunda mitad del siglo II d. C. (Moreno, 1992).
El mosaico, en mal estado de conservación, tiene una orientación N-S y presenta tres partes: Un rectángulo central del que se ha conservado parte de su decoración, esto es, motivos geométricos combinados con pequeños recuadros. De los cinco que formaban el conjunto, tan sólo se han conservado dos, en los que se han representado por un lado una perdiz y por el otro un ciervo marino acompañado de un delfín y un pez; Al Sur se representa en una banda única, pavos reales enfrentados a una crátera; finalmente, en el extremo meridional de la estancia, se ha elegido un friso de roleos que nacen de una mata de acanto. Para Moreno, la temática del mosaico sería dionisíaca.

 Mosaico romano Las Tres Gracias villa romana de Fuente Álamo


Situada a unos 3 kilómetros de Puente Genil, Fuente Álamo es un estupendo ejemplo de villa agrícola de época tardorromana. Su época de esplendor fue a finales del siglo IV y principios de V y se mantuvo habitada hasta comienzos de la dominación musulmana. El conjunto se compone de dos residencias, una de las cuales fue seguramente usada como residencia de verano.
Pero el gran atractivo de Fuente Álamo son sus mosaicos, los cuales demuestran la riqueza que poseyeron los habitantes de esta villa. De entre ellos destaca un singular mosaico nilótico, es decir, que representa escenas de pigmeos y grullas a orillas del Nilo. Además de ser este tipo de motivos decorativos muy raro en Hispania, hay otra cosa que lo hace singul


Mosaico en la Fundación Gala

PINTURA

Edificio altoimperial hallado en avda Gran Capitán, del que se conservan pinturas parietales y mosaicos, en el museo Arqueológico

Decoración de un muro extraído en los años 70 en la Avda. del Gran Capitán y depositado en los fondos del Museo Arqueológico Provincial de Córdoba. La parte conservada corresponde a la decoración de un zócalo en el que se han desarrollado una serie de roleos acantiformes que nacen de una cabeza masculina. Este motivo se utiliza en la pintura romana desde el II estilo, pero lo que hace única esta pintura es la ubicación y el tamaño elegidos. Los únicos paralelos conocidos los hallamos en la musivaria oriental, en concreto en Antioquia.
La transmisión de este cartón desde el Mediterráneo Oriental hasta la capital de la Bética en el s. II d.C. se inserta dentro de una corriente que afectó con seguridad a la arquitectura y probablemente a otras artes y que debió difundirse desde aquí a otras provincias occidentales.
Entre los años 1973 y 1974, se efectúa en el centro de la ciudad de Córdoba el descubrimiento de un edificio de época altoimperial A una profundidad de 6 m bajo la rasante del terreno se documentan muros de grandes sillares con orientación cardinal pavimentados con mosaico que correspondían al menos a dos habitaciones, en una de las cuales se conservaba un zócalo con decoración pintada. Los excavadores apuntan asimismo que recogieron “muchos fragmentos de estuco pintado parietal”, hoy día en paradero desconocido. La escasez de los datos aportados por los arqueólogos  dificulta el estudio de la pintura dentro de su entorno. El solar se localiza muy cerca de lo que fue el Foro Colonial de la ciudad.
El zócalo fue extraído durante el año 1974 y depositado en los almacenes del Museo Arqueológico. El soporte utilizado fue una plancha de cemento que posteriormente se divide en cinco de menores dimensiones, este material no ha contribuido a su buena conservación por lo que en algunos casos hemos tenido que recurrir a las fotografías tomadas a pie de obra.
La falta de un informe arqueológico profundo del hallazgo nos impide establecer una relación física clara entre el mosaico y la pared de la estancia aunque por las fotografías parece que el mosaico y la pintura formaban unidad, lo que no evita que pudieran ser de momentos diferentes.
Por otro lado, el soporte sobre el que se dispusieron las pinturas tras su extracción nos imposibilita el estudio técnico habitual, esto es,marcas de reverso, grosor y composición de morteros, trazas preparatorias, etc., concentrándonos tan sólo en el análisis estilístico de la pieza.
Del solar del que fueron extraídos los mosaicos y la pintura, fueron exhumados al menos dos fragmentos de decoración arquitectónica que han sido estudiados por C. Márquez (Márquez, 1998). La primera pieza, un fragmento de cornisa con doble cimacio lésbico contrapuesto y sofito con hojas de acanto tiene una cronología de época adrianea (Márquez, 1998: 17, pieza nº 6). El segundo, un fragmento de capitel de pilastra es de época Flavia (Márquez, 1998: 89, pieza nº 619). Ambas piezas destacan por su adscripción a un modelo oriental dentro del conjunto de la arquitectura cordobesa, corriente que según Márquez llega a la colonia en la primera mitad del siglo II de nuestra era y las adscribe a un edificio público.

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PALEOCRISTIANISMO

El arte paleocristiano constituye la etapa final de la influencia romana. El cambio cultural que se opera durante los siglos II al IV tuvo en la Península poca vigencia, pues las invasiones de los pueblos germánicos se inician en el año 409. Pese a ello, y cada vez más, han aparecido abundantes testimonios de la vitalidad del arte paleocristiano hispano.

 ¿San Acisclo?

2 comentarios:

  1. me ha servido de mucho porque tengo que hacer un trabajo sobre cordoba romana y a mi me ha tocado la ubicacio Adios :D

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  2. me a servido un poco por que tengo que hacer un trabajo de cultura clasica del anfiteatro de cordoba pero no e encontrado la imagen con las partes señaladas

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