ARTE S. XX. PINTURA DE LA 1/2ª S. ESQUEMA

 ARTE S. XX. PINTURA DE LA 1/2ª S. ESQUEMA

El contexto histórico fue determinante en su proceso creativo. mientras regímenes políticos de distinto signo se encadenaban en la Europa de entreguerras, la inflación aumentaba y el antisemitismo avanzaba imparable. 

Los artistas de la época, con los surrealistas a la cabeza, tenían la misma fijación: encontrar los mundos paralelos que sospechaban que se escondían tras la llamada realidad. A veces, de manera literal.

ANTECEDENTES

ART-S.XIX: PINTURA
ART-IMPRESIONISMO

ARTE DEL SIGLO XX

POSTIMPRESIONISMO


Posimpresionismo 
Neoimpresionismo -


Bajo el nombre de Neoimpresionismo o Postimpresionismo se engloban múltiples tendencias y estilos. Viene a ser un crisol de diferentes técnicas y objetivos que responden a las inquietudes de los diferentes artistas. A éstos no hay que entenderlos bajo un estilo unificado y definido, sino que la obra de cada uno de ellos responde a la individualidad de sus planteamientos.

A cada una de las personalidades hay que entenderla como tesela integrante del "mosaico neoimpresionista". Por ello emprenderemos un recorrido por los diferentes estilos y artistas que en él se dan.






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ANTECEDENTES

Vamos a ver en este tema el arte propio del siglo XX, salvo una rápida referencia al impresionismo, y nos interesa especialmente porque es el arte más próximo a nosotros, y porque en el siglo XX han cambiado más cosas y de forma más rápida que en épocas anteriores y estos cambios se reflejan en el arte.

La primera ruptura importante con la tradición tuvo lugar en 1789 con la Revolución Francesa. A partir de entonces, los artistas empezaron a cuestionarse si realmente los temas históricos, religiosos y mitológicos que, tradicionalmente venían interpretando, era lo que a ellos les gustaba hacer, y si realmente coincidía con sus intereses; algunos pintores comenzaron a plasmar en sus lienzos lo que a ellos les interesaba, no lo que les encargaban. Esta actitud es la que marca el comienzo dl arte moderno. Si el artista escogía el tema, podía representarlo a su modo, incluso exagerarlo (como Goya), podía usar el color adecuado o convencional, o por el contrario elegir otro bien distinto ( Van Gogh), realizar experimentos científicos con el color, como Seurat, o tomar partes de un paisaje o de una naturaleza muerta, tal como los capta el ojo al moverse y reordenarlos en una composición, como Cézanne, o fragmentar el tema y recomponerlo de modo diferente , como hicieron los cubistas, o bien representar la imagen distorsionada por sus sentimientos, como los expresionistas, o prescindir del tema reconocible como Kandinsky, o representar los sueños, o por qué no el subconsciente como Pollock.
 El sembrador', de Van Gogh

Todo eran posibilidades, aunque no eran ideas totalmente nuevas; podemos decir, en general, que los artistas de finales del XIX y del XX escogieron y elaboraron conscientemente elementos simples convirtiéndolos en el principio fundamental de su arte.

A veces trabajaban juntos para desarrollar un determinado enfoque, y exponían juntos su obra y hablaban y escribían sobre sus teorías. A veces le dieron un nombre apropiado a lo que estaban haciendo y se convirtió en un movimiento. Los movimientos se sucedían rápidamente y los artistas podían formar parte de uno y luego de otro. El conocer estos movimientos y las inquietudes que les inspiraron nos acercan al conocimiento del arte del siglo XX. Aunque por el entronque que tiene con los movimientos posteriores, empecemos por el que hizo repetir a Leroy de le Charivari la palabra “impresión” del título “Soleil Levant: impresión” de Claude Monet con tono sarcástico .

 Hacia 1860, numerosos indicios hacen pensar que nuevas orientaciones están surgiendo en la pintura europea: pincelada suelta, tonos más claros, preferencia por el aire libre, etc. 
Todo esto catalizará en los años 70, gracias a un grupo de artistas unidos por similares preocupaciones  estéticas. Su mayor importancia radica (aparte de las innovaciones pictóricas) en la dinámica de cambio y renovación que imprimen al arte occidental.

Manet fue el precursor con su pincelada suelta, sus colores planos, su violenta oposición de tonos, la sensación de abocetamiento (inspirado en la escuela veneciana, en Velásquez y en Goya). No fue admitido en la exposición del Salón de 1861, ni su Olimpia en la sesión de 1865. Pero antes de seguir con sus integrantes, pasaremos a definir el movimiento.

El impresionismo se puede definir por la confluencia de una serie de factores de diversa naturaleza:
  1. Pasión por la pintura al aire libre y empleo de colores claros.
  2. Nuevos temas: Frente a las artificiosas composiciones realistas, la pintura al aire libre representa solo “lo que está ahí”. No hay tema insignificante, sino sólo cuadros bien o mal resueltos. Cada autor insiste en sus propios temas, pero en conjunto el impresionismo hace una recuperación de lo banal.
  3. Nueva valoración de la luz y nuevo colorido. Tras varios trabajos se dieron cuenta de que el color no existe, y tampoco la forma, sólo es real para el pintor la relación aire/luz. La luz es el verdadero tema del cuadro, algunos pintores, incluso se empeñan en demostrarlo pintando el mismo motivo a diferentes horas del día (Monet, Catedral de Ruán)
  4. Nueva técnica: suelta y ligera con pinceladas vigorosas y cortas que aportan unas veces abundante pasta y otras diluyen el óleo hasta conseguir casi cualidades de acuarela. Se trata de que el cuadro sea un objeto en sí, no una copia de la realidad.
  5. Nueva valoración del espacio ilusorio y nuevos encuadres, se trata de un modo de ver próximo al del objeto fotográfico. (Las bañistas de Rendir)
  6. Nueva posición del arte ante la ciencia, no tanto en cuanto a las investigaciones sobre los colores complementarios del físico Chevreul que tendrán mayor difusión en el neoimpresionismo, sino en lo que se refiere al proceso de investigación, tanto el científico como el artista tratan de desvelar y dar coherencia a la realidad.
  7. Nueva relación con el público: El espectador no puede adoptar una actitud pasiva, ha de participar de las premisas mentales y técnicas del artista. (Monet: Estación de Saint Lazare.
  8. Nuevo modo de concebir la relación entre los propios artistas: los impresionistas constituyen un grupo consciente y coherente que surge en un principio por el rechazo (hacia 1862, Sisley, Bazille y Renoire de unos 22 y 24 años, trabajan en torno a Monet, sus ídolos son Edouard Manet y Pisarro, casi diez años mayores que ellos. En 1874 fuandan la sociedad anónima de pintores, escultores y grabadores y exponen en los salones del fotógrafo Nadar. Cuando esta unión comienza a disgregarse a partir de 1879, surgen movimientos de un modo u otro ligados al impresionismo:
PARA SABER MÁS, VER.
ART-IMPRESIONISMO


SIGLO XX

Son numerosísimos los movimientos artísticos que han surgido a lo largo del siglo XX.
Se puede hablar del arte antes de la segunda guerra mundial y del arte después de la segunda guerra mundial. 

En la primera mitad del siglo XX encontramos, dentro de las vanguardias artísticas, movimientos expresionistas como el fauvismoEl Puente o Die BrükeEl jinete azul o Der Blau Reiter; el futurismo, el surrealismo, el rayonismo, el cubismo, el movimiento dadá, el orfismo, el cubofuturismo, la pintura metafísica, el neoplasticismo, la bauhaus, el suprematismo, y el constructivismo.

Junto al auge de la abstracción encontramos el expresionismo abstracto de Estados Unidos; el informalismo europeo; la abstracción postmoderna; y la abstracción postpictórica o colour stain paiting. El realismo social americano, los muralistas mexicanos, el Op Art, el Pop Art, los Nuevos Realistas o el Pop Art Europeo también son otros movimientos artísticos del siglo XX.

Dentro de las tendencias conceptuales encontramos en el arte de acción, el happening y la performance; el arte minimal povera; el arte postminimal; el arte postminimal antiform; el arte conceptual lingüístico, y dentro del arte conceptual puro: el land art, y el body art.
También podemos hablar dentro del arte del siglo XX de otras tendencias como el neoexpresionismo, la figuración, y la transvanguardia.

Lo que caracteriza básicamente a estos movimientos es la constante búsqueda de nuevas formas de expresión, la mayoría de ellos están muy marcados por una gran ruptura con la estética artística anterior, en definitiva, un arte antiacadémico expresado de diferentes formas.

Neoimpresionismo:

 Lo que más interesa a los partícipes de este movimiento que se inicia en 1880 es la descomposición del color, la unión entre el arte y la ciencia. Georges Seurat (1859-1891) se formó en este ambiente y en la admiración a Piero de la Francesca, Ingres y Poussin. Desde 1882 experimenta su técnica de puntos de colores puros que colocados junto a otros complementarios permiten la aparición de un nuevo tono por su fusión en la retina del espectador (puntillismo). Seurat funda el Salón de los Independientes y en él expuso “El baño”, obra clave en su producción y “Tarde de domingo en la isla de la Gran Jatte”
Con el nombre de “neoimpresionismo” consagra Felix Feneón en la revista “El Arte Moderno de Bruselas” a esta tendencia en la que de modo desazonador se produce un contraste entre la superficie brillante de la tela llena de múltiples puntos cromáticos y la estructura geométrica, casi cubista de las masas y figuras representadas. La nueva tendencia no tiene nada que ver con la inmediatez perceptiva, sino que pretende en cambio un arte construido muy estudiado y con ello abre la vía a todas las corrientes abstractas y científicas del siglo XX.

Una tercera fase del impresionismo nos mostrará un grupo de artistas que pertenecieron en un momento de su vida artística al impresionismo, pero de tan acusada personalidad que cada uno, por sí, abre nuevos caminos al arte contemporáneo.

Henri de Toulous-Lautrec y Degas que tienen en su repertorio cuadros de pintura rápida, (cabarets y estudios) y carteles hacen del arte un medio de comunicación colectivo.

Paul Gauguin (1848-1903) es un precursor de la síntesis del arte moderno, definidor nuevo de la relación entre el plano pictórico y la tercera dimensión, al liberarse de la naturaleza puede expresar su mundo íntimo. Esta misma tendencia aparece acentuada en Vincent Van Gogh (1853-1890) quien se expresa y se libera a través de la pintura, su tema es él mismo.

Paul Cézanne (1839-1906), su afán igualar las figuras a las geométricas puras (cilindro cono y esfera). Por un lado inicia una simplificación y síntesis de la realidad y por otrolado, en una operación analítica, comienza a disolver el volumen a partir de algunos puntos culminantes. De estas experiencias surgirá el cubismo.

En la mayoría de los países europeos, el impresionismo se adopta contaminado por la tradición académica o por las tendencias posimpresionistas. 
En España por ejemplo Darío de Regoyos asume rasgos puntillistas, Ignacio Pinazo y Joaquín Sorolla (1863-1923), son más eclécticos y más fáciles, haciendo una pintura que satisface el gusto por lo espectacular y lo folklorico de la mayoría de la población, pero también con una factura muy suelta y un gran afán por la luminosidad.

En escultura, coincidiendo con el impresionismo tiene lugar la revisión estilística de Auguste Rodin (1840- ) Cumple en este campo el mismo papel que Manet en la pintura: por una parte reexamina la naturaleza valorando el fragmento y lo inacabado como una parte esencial de la realidad. Hace un estudio nuevo de la escultura medieval y renacentista, fijándose especialmente en la grandeza de Donatello y de Miguel Angel. Entre sus obras “Las puertas del Infierno”, “El pensador”, “Eva”, “Los burgueses de Calais” “antimonumento” por su íntima emoción y expresión contenida.

A pesar de estos movimientos, el fin de siglo fue vivido por muchos creadores como una época de empobrecimiento estético, intelectural y moral. Un vago romanticismo decadente impregnó los salones literarios y contaminó a todas las bellas artes: las blandas sinuosidades del art nouveau, y los escritos de Oscar Wilde, Huysmans o Rubén Darío pertenecían a este movimiento de perfiles muy difusos que se conoce con el nombre de simbolismo. En pintura destacamos a Puvis de Chavannes (1824-1898), sus temas se hallan llenos de símbolos melancólicos (“El sueño”), Gustave Moreau, Gustav Klimt (seres de fondos dorados evocando el lejano mundo bizantino). Su estilo será continuado por Egon Schisele cuyo trabajo con un fuerte componente sexual nos recuerda los descubrimientos de Freud.


AUTORES Y OBRAS

E. Degas
H. Toulouse-Lautrec
G. Seurat
Bañistas en Asnières (1884)
La Grande Jatte (1886)

P. Signac
Puerto de Marsella (1906)

P. Cézanne
Una moderna Olimpia (1873)
Casa del ahorcado (1873)
Montañas de Provenza (1886-1890)
Los jugadores de cartas (1890-1895)
Manzanas y naranjas (1895-1900)


P. Gauguin
Cristo amarillo (1889)
Arearea (1892)
¿Cuándo te casas? (1892)

E. Degas
La absenta (1876)
El fin del arabesco (1878)
Mujer peinándose (1885)


H. Toulouse-Lautrec
Moulin Rouge: La Goulue (1891)
En el salón de la Rue des Moulins (1894)
La toilette (1896)


V. van Gogh
Los comedores de patatas (1885)
La habitación en Arlés (1889)
Los girasoles (1889)
La noche estrellada (1889)
La iglesia de Auvers-sur-Oise (1890)
Retrato del doctor Gachet (1890)
Autorretratos

 El artista en sus inicios. Cabañas, campesinos, telares y minas constituyen los escenarios de sus cuadros y dibujos en los cuales se aprecia su cambio no solo en el trazado y el material —del lápiz al pincel, de la acuarela al óleo—, sino del colorido y la proporción deformada tan característicos de Van Gogh.
Vincent van Gogh La vigilia' (1889) de Vincent van Gogh

Después de innumerables idas y venidas por Europa (Londres, Bruselas, Ámsterdam, París) necesitó la ayuda económica y moral de Theo para aparcar definitivamente la evangelización, coger el lápiz y comenzar a retratar a los monteses en el entorno minero y rural del siglo XIX, cuando Bélgica estaba a la cabeza de la industrialización mundial tras Gran Bretaña. De esta forma, se le bautizó entonces como “el Cristo de los mineros de carbón”.

Sufría episodios de locura transitoria —lo que hoy se diagnosticaría como bipolaridad— que le llevaron a internar voluntariamente en el hospital psiquiátrico de Saint Paul de Mausole, en la Provenza francesa. A los 37 años se pegó un tiro en el pecho. Murió dos días después.

De los cuatro años finales proceden las obras que hoy ocupan las más prestigiosas salas de museos y galerías de arte de todo el mundo. Sus inicios más oscuros quedaron ocultos tras el estallido de color.

La vida de Van Gogh como artista fue muy corta y jamás conoció el éxito. Solo pintó durante la última década de su existencia








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