GUADALQUIVIR: PATRIMONIO DE UN RIO A SU PASO POR CÓRDOBA

GUADALQUIVIR: PATRIMONIO DE UN RIO A SU PASO POR CÓRDOBA


La realidad geográfica e histórica de Córdoba pasa por el Guadalquivir. El río como infraestructura territorial de Andalucía, como esqueleto estructurante el territorio, conexión horizontal y trasversal de las orillas, pero también como paisaje cultural y como paisaje mental en la memoria de los ciudadanos


Julio Romero de Torres, Niña de la Ribera

Observar e interpretar el Guadalquivir y su sistema fluvial es acercarnos a la geográfica de la ciudad,conformando un entorno patrimonial de identidad en la escala territorial.

PARA SABER MÁS, VER:
-ITINERARIO GEOGRÁFICO POR LA VEGA DEL GUADALQUIVIR



Atardecer, x teodosio

"Son momentos del despertar de la vida del rio. Bandadas de diferentes aves nos sobrevuelan tras salir de sus dormideros, aves cazadoras al acecho en las pequeñas islas, y sorpresas como nutrias trasnochadas que buscan refugio. Y por encima, las prisas y el ajetreo de la ciudad, inconsciente del espectáculo diario"
Tal vez el romanticismo del atardecer sea tu momento. Búho o alondra. Al final, es casi lo mismo el rio pero en otro tiempo. El rio se adormece en apariencia. Pero la vida bulle n él, por encima y por debajo.


El río grande de Andalucía, el bético, el cazorlano, el cordobés, el sevillano y el que da vida al humedal de Doñana, la reserva natural más espectacular de Europa, tiene otro patrimonio además del ecológico: el  patrimonio histórico- artístico del entorno, a o que se le suma las infraestructuras hidráulicas y sus gentes.


PARA SABER MÁS, VER:

Al paso por Córdoba, ese Guadalquivir medio, maduro en su correr, pero aún rápido y fuerte,  que se acelera aún más en los caños hidráulicos,  que se muestra cambiante a lo largo del año por su irregularidad, muestra en sus ribazos las obras de su encauzamiento, así como aquellas para su uso y disfrute. Hoy, tras el olvido,  nos sorprende en una explosión de biodiversidad.

La realidad geográfica e histórica del Guadalquivir devuelve el río como infraestructura territorial de Andalucía, como esqueleto estructurante el territorio, conexión horizontal y trasversal de las orillas, pero también como paisaje cultural y como paisaje mental en la memoria de los ciudadanos. A lo largo del sistema río, ámbitos espaciales de diferente envergadura se anclan en sus orillas, creando una sucesión de eventos entre lugares habitados y paisajes antropogeograficos.

arquitecturacontemporanea.org

Los geógrafos llaman Depresión del Guadalquivir a la franja surcada por el río, cuyo curso medio articula esta comarca. Se trata de un territorio limitado al norte por el borde meridional de Sierra Morena, mientras que hacia el sur se diluye en la Campiña, entre terrazas y llanuras aluviales. Este curso medio del río dibuja grandes meandros, sobre todo en la zona oriental, y presenta un suave perfil descendente, como revela la diferencia de altitud entre el primer pueblo (Villa del Río, 168 m.) y el último (Palma del Río, 54 m.) del tramo cordobés. Recibe el Guadalquivir por la derecha los afluentes Yeguas, Guadalmellato, Guadiato, Bembézar y Retortillo, mientras que por su izquierda desembocan el Guadajoz y el Genil.


A su paso por la ciudad, el río Guadalquivir ofrece unos valores paisajísticos, ecológicos y medioambientales de primer orden. La calidad y la variedad de la flora y de la fauna que alberga el río es excepcional y va en aumento conforme se consolida la vegetación que progresivamente ha ido colonizando sus márgenes.

Esto permite que este espacio pueda ser considerado como uno de los principales pulmones de la ciudad, como una zona privilegiada para el encuentro ciudadano, el descanso, el ocio y la recreación, actividades a las que puede sumarse la actividad física de bajo impacto: paseo y observación cultural


Pocos elementos estructurales han tenido la importancia del río en el devenir de los procesos urbanos y arquitectónicos que, de alguna manera, han ido configurando la morfología urbana que nos encontramos en la actualidad.


El río Guadalquivir ha sido frontera durante mucho tiempo. Ha marcado el límite (real y simbólico) entre la ciudad de Córdoba y el distrito Sur, y por extensión el Sur de Andalucía. La unidad del territorio vendrá por sus puentes. Y si el puente romano ha perdurado a lo largo de la historia como referente, el posterior  puente de San Rafael, inaugurado en 1953, conectará definitivamente el distrito sur  con la ciudad, a la vez  que posibilitará la expansión de Córdoba hacia el sur. Hoy diferentes puentes vertebran el territorio configurando una importante área metropolitana.


En base a esos hechos y a los datos más generales que nos proporcionan los diferentes asentamientos poblacionales y las distintas etapas culturales que se han establecido históricamente en la ciudad, se podrían diferenciar, para su análisis, los siguientes períodos.

1) Etapa romano.
2) Etapas islámicos.
3) Etapa medieval cristiana
4) Etapa Moderna.
5 Siglo XIX.
6) Siglo XX.
7) Siglo XXI
 
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 a) El periodo romano.

Prácticamente desde su fundación por Claudio Marcelo, Córdoba ha estado muy vinculada al río Guadalquivir, fundamentalmente en aspectos comerciales. La navegabilidad de barcos de poco calado provocó la creación de un puerto y del foro comercial —según diversos autores— en la zona de la margen derecha próxima al puente  

Esto trajo consigo los primeros asentamientos, estrechamente vinculados a las actividades relacionadas con el río. Acontecimiento determinante, fue la construcción del puente viejo, que trajo consigo una doble consecuencia. Por una parte, potenció el carácter de Córdoba como ciudad de paso y de cruce de caminos, compartiendo de esta forma, el tráfico comercial que hasta ese momento era casi exclusivo de la ruta de la Plata. Y por otra, provocó los primeros asentamientos en la llamada Sacunda (Campo de la Verdad).

 


El Puente Romano, cuyas primeras noticias datan del siglo I antes de Cristo, bajo el gobierno de Julio César. De su fábrica romana sólo quedan los pilares. Fue reconstruido en época omeya y fortalecido tras la conquista cristiana.En el centro del puente, sobre el pretil, se alza una escultura en piedra de San Rafael Arcángel, realizada en 1651 por Bernabé Gómez del Río. Esta imagen es una de las más veneradas de Córdoba. A sus pies los vecinos  colocan velas rojas y flores. El puente tiene una longitud de 230 metros y está sostenido por 16 arcos.

PARA SABER MÁS, VER:
-- ITIINERARIO POR LA CORDUBA ROMANA


 b) Los períodos islámicos.

Durante este periodo, este sector, sin perder importancia comercial del río, —precisamente, es cuando máximo uso tienen los molinos—, presenta una situación preponderante en el contexto de toda la ciudad. Esta se aproxima al río de forma muy significativa, dando respuesta a esta preferencia que esta cultura tiene por el agua y su manipulación. Así vemos cómo el centro representativo y de poder se desplaza hacia el sur, constituyéndose la alcazaba en el alcázar y alrededores. Al mismo tiempo, proliferan las villas de recreo en los alrededores del casco de la Almedina, ubicándose una parte muy significativa de ellas en el sector que nos ocupa. Es, pues, el inicio del uso del río por la ciudad, no sólo como elemento comercial y de relación, sino también como elemento favorecedor del ocio y la expansión. La ampliación, durante el periodo califal, de la ciudad, con la ocupación definitiva de la zona sur, tanto de la Almedina como de la Axerquia, supone la conformación casi definitiva de la trama urbana de estos sectores que ha llegado hasta nuestros días.

El molino de la Albolafia, a orillas del río, próximo a los murallones del Alcázar de los Reyes Cristianos, figuró en el escudo de la ciudad desde el siglo XIV. El molino tenía como misión suministrar de agua los jardines del baluarte cristiano hasta que Isabel la Católica mandó desmontar su rueda.
La noria contaba con exactos cangilones -especie de cántaros encargados de extraer el agua gracias al giro circular y depositarla en la matriche o canal de madera-.

PARA SABER MÁS, VER:

-- ITINERARIOS RUTA QURTUBA


3) La etapa cristiana medieval

Todo lo contrario fue lo que ocurrió en el periodo medieval cristiano (1236-1492), en el que el río pasa a ser un elemento defensivo más. La ciudad se encierra totalmente en el recinto intramuros, dándole la espalda al río. Es la época en que se fundan la mayoría de las iglesias y conventos del sector y de la ciudad, y el nuevo Alcázar, denominado de los Reyes Cristianos, con el barrio de los Ballesteros (San Basilio). Adquiere especial importancia la Calahorra y recinto de muralla.



La Torre de la Calahorra es una fortaleza de origen islámico concebida como puerta de protección ante la ciudad. En el lado sur del río y en un extremo del  Puente romano se levanta esta torre.
Fue reformada por orden de Enrique II de Trastamara para defenderse de su hermano  Pedro I. 
A las dos torres existentes, se le añade una tercera, uniéndose todas ellas por dos cilindros con la misma altura que aquellas. En los siglos posteriores, fue durante un tiempo, cárcel de la ciudad de Córdoba así como escuela de niñas.

4) La edad Moderna.
Esta situación se convulsiona fundamentalmente en el s. XVI, como consecuencia del comercio exterior con las Indias, que supone el florecimiento de la economía de la Andalucía del Guadalquivir. Esto trae consigo el máximo esplendor del camino real. Se edifica la Puerta Nueva y la conformación actual de la Puerta del Puente. Es la época de las posadas y mesones, que en su casi absoluta mayoría se ubican en este sector. Los gremios que alcanzan su máximo esplendor se sitúan en esta zona. 

La puerta del Puente es obra reformada en 1570 por Hernán Ruiz III por mandato de Felipe II. Entonces, la ciudad proyectó una construcción de semblante triunfal. Sus cuatro columnas estriadas soportan el peso de un entablamento donde hay una inscripción conmemorativa de una visita de Felipe II. En 1912, la puerta fue liberada de las edificaciones adosadas a sus lados.

Hoy Córdoba  que ha recuperado su Paseo de la Ribera tras una intervención que lo convierte en un bulevar, dedicado al paseo a pie y en bicicleta, junto a una zona patrimonial formada por el Puente Romano y el entorno de la Puerta del Puente y la Torre de Calahorra. El acondicionamiento de la Puerta del Puente se ha ejecutado sobre 340 metros del Paseo de la Ribera y en 100 metros de la calle Santa Teresa de Jornet. Con los trabajos realizados, este enclave, ubicado junto a la Mezquita-Catedral, recupera su alzada histórica después de la depresión progresiva experimentada a lo largo de unos siete años como consecuencia de las continuas elevaciones sufridas para impedir los posibles efectos de las riadas. Para lograrlo, se ha eliminado el foso, se ha modificado el pretil de piedra existente y se ha deprimido el entronque entre el Puente Romano y la Ribera en dicho espacio. La actuación ofrece la oportunidad de observar los restos arqueológicos encontrados, siendo los más valiosos los correspondientes a la antigua muralla romana y los datados en época visigoda y califal.
El proyecto ha incluido también la culminación de las obras de saneamiento integral de la ciudad en la margen derecha, para evitar los vertidos directos al río


Siglos XVII y XVIII.



La crisis del s. XVII, lógicamente, afecta a esta zona, que resurge un tanto en el s. XVIII. Parece que la naturaleza se alía con la depresión, y vemos cómo las mayores riadas se producen en el s. XVII. Esto conlleva que en el s. XVIII se planteen diversos proyectos de protección, que culminan en 1790 con el inicio del murallón definitivo. La invasión francesa paraliza estas obras que se desarrollan posteriormente a lo largo del s. XIX.

George Vivian, 1838



PARA SABER MÁS, VER.

--ITINERARIO POR LA CÓRDOBA MODERNA. CASAS SEÑORIALES, BARRIOS Y CALLES  


4) El siglo XIX.


Esta es la época del paseo de la Ribera. Con la construcción del murallón, viene la conformación del paseo, y como consecuencia, el inicio del desplazamiento del eje y simultáneamente ronda sur, constituido por el camino real, hacia el sur, en lo que después sería travesía de la N-IV. Toda esta operación está íntimamente relacionada con las operaciones de derribos de murallas y ensanches característicos de este siglo. Todo ello, junto con determinados conceptos románticos, aproxima la ciudad de nuevo al río, abriéndose a él.

El rio 1885


Muralla sobre el rio 1884

Ribera fin s xix.



Rafael Romero Barros - Domingo a Orillas del Guadalquivir ( museo-de-bellas-artes)

  Romero Barros


 SIGLO XX

Hasta principios del siglo pasado, la ciudad, que vivía mirándose en el río, hacía un uso intensivo
de todos los recursos naturales que éste ofrecía, desde la madera que se empleaba como combustible, a las graveras, de las que se obtenía arena, o los molinos que, movidos con energía eólica, servían para moler la harina. La estampa del río en este tramo, limitado por el Puente Romano y el de San Rafael, se completaba con barcas para el transporte de viajeros, bañistas estivales y pescadores que tenían en las carpas un alimento seguro.


Vista de 1910

Era el borde, la frontera de la antigua ciudad de Córdoba, desde los Romanos a los árabes y después con los cristianos y en la actualidad se ha quedado como parte de la separación del casco histórico y las áreas de expansión urbanas de la capital cordobesa.

guadalquivir hacia 1930

En los años 50

Baño en la Albolabía
Adaptación de foto LADIS

travesiaguadalquivir- FOTOCORDOBA


El Guadalquivir a su paso por Córdoba, 1961

El desarrollo industrial motivó el abandono de los usos tradicionales y la ciudad empezó a vivir de espaldas al río, lo que además dio lugar a la formación de islotes, fruto de la acumulación de material derivado de las antiguas graveras y de la propia dinámica fluvial.




La Riibera . Años 50. LADIS 

En los comienzos del siglo XX, se termina la conformación del paseo de la Ribera y Ronda de lsasa, es decir, desde el Campo Madre de Dios hasta el Puente Romano. El automóvil va a influir definitivamente en este sector, pues la Ribera rápidamente se convierte en paseo, ronda y travesía de la carretera N-IV y, como consecuencia de la poca capacidad de encauzamiento del Puente Romano, se proyecta a finales de los años cuarenta un nuevo puente a la altura de la confluencia del arroyo del Moro, en el campo de la Salud.

Al mismo tiempo, y como consecuencia de la masificación del casco histórico y la consiguiente construcción marginal de la posguerra, se conforma el barrio de Miraflores, mediante un proceso de autoconstrucción. De distintas características, aunque por los mismos motivos de déficit de viviendas, es el barrio de Fray Albino, construido en los años cuarenta. Varias riadas, que afectan gravemente al Campo de la Verdad y sobre todo a Miraflores, impulsan la construcción definitiva del murallón de la margen izquierda, que se construye más o menos simultáneamente al puente de San Rafael, entre los años 1950 al 1952.



LADIS

Lógicamente, la construcción del Puente Nuevo, conlleva la prolongación de la Ronda de Isasa hasta él. Es en 1957 cuando se realiza el proyecto de Cruz Conde, que define en su estado actual el Paseo del Alcázar, atravesado por la N-IV. La travesía urbana de la carretera N-IV va a convertir, a partir de finales de los años 60. toda la Ribera fundamentalmente en travesía, distanciamiento como consecuencia, más que nunca el río de la ciudad.


LADIS

A partir de 1987 un nuevo planteamiento de la ciudad es llevado a cabo por la Corporación Municipal reconociendo la importancia del río como una de las piezas de mayor relevancia de la ciudad, otorgándole la calidad de elemento singular articulador, más que separador, entre las dos orillas.

De esta manera el río de integra en la estructura urbana de la ciudad, tanto a través del nuevo viario (nuevos puentes), como de la concentración de usos públicos en sus márgenes, algunos de ellos directamente relacionados con la lámina de agua.

La importancia y trascendencia que el tema tenía de cara a la nueva imagen que se pretendía dar de la ciudad, motivó la decisión municipal de convocar un Concurso de Ideas, en la firme convicción de que las aportaciones profesionales enriquecerían las posibles soluciones planteadas en el ámbito municipal o local.

El concurso se planteó sobre la premisa fundamental, para la valoración de los trabajos, que se trataba de establecer una nueva relación cualitativa entre la ciudad y el río en búsqueda de una integración de éste, otorgándole la cualidad de elemento articulador entre sus dos orillas (que serían así Ciudad) sin hacerle perder su condición de elemento natural, discurrente a su ritmo y con la estricta concentración de usos públicos en sus márgenes que permitieran acercarse a él y "escucharlo" como gráficamente dijo D. Eduardo Chillida Juantegui, miembro del jurado.

Se consideraba fundamental para la ciudad  la recuperación del Paseo de la Ribera como tal Paseo, quitándole el carácter de vía rápida que tenía, lo que constituía una barrera entre la ciudad y el río. Esta drástica disminución de tráfico debía permitir el avance de los Jardines del Alcázar hasta la ribera del río.

Deberían recuperarse las Azudas y Molinos existentes, incluso los situados aguas abajo del Puente Romano. La correspondiente elevación de la lámina de agua, que alcanzaría sus niveles históricos, tendría que hacerse con respeto al ecosistema de la zona que permite la existencia de islas o bordes arenosos, hábitat de una fauna característica.
El Jurado hizo constar expresamente que el Concurso trataba de valorar "ideas" , pero no "proyectos", de manera que la ejecución de éstos, en su caso, sería decisión municipal posterior, que podría encargarse puntualmente a especialistas de reconocido prestigio, a la vista de la importancia del espacio urbano a modelar, y llevados a cabo en sucesivas fases, mediante los planes o proyectos de desarrollo necesarios.

El primer primer premio dotado con 2.500.000.- de ptas. fue para los arquitectos D. Pedro Peña Amaro y D. Jesús T. Ventura Villanueva, de Córdoba.

A principios de los años 90 el Ayuntamiento de Córdoba redactó el Plan especial del río Guadalquivir que suponía una actuación urbanística en el entorno del río con la incorporación de dos nuevos puentes, la reposición del azud de Martos y la rehabilitación del molino, del recinto ferial y de los parques urbanos del Balcón del Guadalquivir y Miraflores.

En Córdoba estamos acostumbrados a que las grandes obras se realicen despacito y sobretodo las que están relacionadas con el río. No olvidemos el famoso dicho popular: "Eso va a durar más que las obras del murallón", que nació a raíz de las obras del murallón del margen derecho del río que se prolongaron desde 1792 hasta 1852 (60 añitos),el primer tramo desde el Molino de Martos a la Cruz del Rastro. El segundo tramo desde la Cruz de Rastro a Puente Romano, desde 1881 a 1905 ( 24 añitos). Y la ampliación desde el Puente Romano a la Alameda del Corregidor (Jardines bajos del Alcázar), desde 1907 a 1910. O sea que la famosa "obra del murallón" duró 87 añitos en sus tres fases.

Se podría decir que el desarrollo de las intervenciones en el río comienza en el año 1950-52 con la construcción de la muralla de la margen izquierda al mismo tiempo que el puente de San Rafael. Esta medida viene motivada por las riadas e inundaciones que perjudicaban gravemente a los barrios situados en el margen izquierdo del río, como son el Campo de la Verdad y Miraflores. También en estos años se realizaron defensas de gaviones, muros y paseos del tramo entre el puente Romano y el citado puente de San Rafael que ahora se denomina Sotos de la Albofali ,de gran interés ecológico.

Más actualmente, en el año 1987, el río tomó una importancia mayor al convertirse en un elemento articulador, más que separador entre ambas orillas. Así quedó definido en un nuevo planteamiento de la ciudad desarrollado por una corporación municipal.

Es en este momento cuando el río adquiere verdadera importancia en el desarrollo urbanístico de la ciudad y se convierte realmente en un elemento integrador de ella, es por ello que se llevan a cabo multitud de intervenciones y obras en su tramo urbano:

• La incorporación de dos nuevos puentes.
• Rehabilitación del molino (de interés turístico situado en la zona de los Sotos de la Albofalia).
• Rehabilitación del recinto ferial y de los parques urbanos del Balcón del Guadalquivir y Miraflores.



6. El siglo XXI

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir inició en 1999 la primera fase de encauzamiento del río a su paso por Córdoba, intervención que tuvo como objetivos la protección de la ciudad frente a las crecidas, la integración de éste en el entorno urbano y su recuperación desde un punto de vista medioambiental. Para la consecución de esto último, se realizaron actuaciones como la retirada de escombros acumulados en las orillas, la mejora de la vegetación introduciendo especies autóctonas y favoreciendo el hecho de que fuese la propia vegetación la que amortiguara los envites del río frente a otras técnicas que abusan del hormigón, gaviones o escolleras.

 


Este es el motivo, junto con el abandono del pastoreo, que explica la existencia de vegetación en un espacio que hasta no hace mucho estaba completamente desnudo. Por tanto, la actual situación no es fruto del descuido o la dejadez sino la opción por configurar una estampa similar a la que existía entre el Puente Romano y el de San Rafael. Es decir, los Sotos de la Albolafia fueron referente en la intervención en todo el cauce del Guadalquivir.

Atardecer primaveral. 2014 x teodosio

  No obstante, la ciudadanía en Córdoba vive de espaldas al río con la excepción de los vecinos y vecinas de las barriadas próximas a este espacio natural que "normalmente" lo conocen y valoran.

Para el ciudadanos cordobés el río a su paso es sólo un tema de conversación, cuando ha habido crecidas o sequías, cuando se instaló el llamativo “Hombre Río” u otras instalaciones artísticas, tal vez alguno habla de que ha visto unas nutrias en su cauce , o quizá nos ha indignado los actos vandálicos en sus puentes, pero al final, sólo queda como un accidente geográfico que está ahí y es "muy bonito".


 
Es por lo que debemos reconsiderar que este espacio ciudadano reúne unos valores paisajísticos, patrimoniales, ambientales, de flora y fauna, de uso para el ocio, el paseo o la recreación inigualables, asi como, un potencial económico para el avispado emprendedor. Las márgenes del río a su paso por Córdoba son sin duda el mejor paisaje urbano posible, un sueño que otras ciudades ya quisieran tener.

En el 2013 se han empezado a realizar una serie de trabajos para reacondicionar el espacio. A la espera del resultado final, observamos nuevos cambios en el rio a su paso por Córdoba.



El plan restaurador que enmarca la urbanización de la zona ribereña es una  intervención global que  se compone de siete actuaciones centradas en tres núcleos fundamentales: la restauración integral de los tres monumentos que conforman el Eje Monumental (Puente Romano, Puerta del Puente y la Calahorra), el acondicionamiento de los entornos en ambas márgenes del río, y la construcción del Edificio de Recepción de Visitantes, un equipamiento público de carácter turístico y cultural


 Bonito atardecer por el puente romano. "Cielo, Aves, Naturaleza, Gente, Paisaje y Patrimonio".  10-XI-2013, x teodosio

 

PARA SABER MÁS, VER:

CORDOBA-HIDROGRAFÍA
---ITINERARIO GEOGRÁFICO POR LA ORILLA DEL RIO GUADALQUIVIR
-ITINERARIO GEOGRÁFICO POR LA VEGA DEL GUADALQUIVIR
CORDOBA-HIDROGRAFÍA
EL GUADALQUIVIR A SU PASO POR CÓRDOBA, UNA VISIÓN PATRIMONIAL. ESTUDIO DE SUS ELEMENTOS

  PAISAJE: SOTOS DE LA ALBOLAFIA
GUADALQUIVIR: PATRIMONIO DE UN RIO A SU PASO POR CÓRDOBA CÓRDOBA. HIDROGRAFÍA. GUADALQUIVIR Y MEDIO AMBIENTE. EL MONUMENTO NATURAL LOS SOTOS DE LA ALBOLAFIACÓRDOBA. HIDROGRAFÍA. GUADALQUIVIR Y MEDIO AMBIENTE
 
Geografía Patrimonial de Córdoba - tus ciencias sociales

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