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836 PAISAJES NATURALES EN ESPAÑA


PAISAJES NATURALES EN ESPAÑA

Cuenta laa leyenda que de la sangre del gigante Gerión, vencido por el griego Hércules, nació un árbol que daba frutas sin hueso en la época en que salen las Pléyades. Entre los romanos era un árbol sagrado, dedicado a la ninfa Cardea o Carna, amante de Jano Bifronte, la cual protegía el umbral de la casa. También ponían ramas sobre los féretros. Los griegos clásicos hacían flautas con su madera. Los pajareros en la España del siglo XVIII, usaban las semillas para coger pájaros en invierno.  La contemporaneidad lo utilizará para mangos de herramientas o planta ornamental. Yo mismo, en mis itinerarios, cuando llego a uno, cojo su fruto rojizo y arrugado y me lo hecho a la boca. Eso si sólo un par de ellos  ya que es un alcaloide.
 Por una Geografía Patrimonial

                       Una dehesa cordobesa de encinas y alcornoques en primavera, X TEODOSIO 2015

PARA SABER MÁS, VER:
--ITINERARIOS GEOGRÁFICOS: PAISAJES DE CÓRDOBA


 La vegetación española
Factores y elementos.

Principales especies vegetales.
Unidades biogeográficas 


La vegetación está integrada por las formaciones vegetales o grupos de vegetación individualizados por su tamaños y por su fisonomía.

Los tres tipos básicos son el bosque, el matorral y el prado o estepa. 

España todavía alberga una gran variedad de paisajes vegetales, con una riquísima biodiversidad y numerosos endemismos.

La vegetación Climax Cuando ha llegado a su evolución máxima y sólo influyen los factores físicos

La vegetación Secundaria (Vegetación debida a la acción humana)

La etapa final de la evolución de las especies vegetales es el bosque.

El bosque es una formación natural compuesta por tres elementos:
- los árboles,
-el sotobosque o arbustos
- las herbáceas.


En España existen tres grandes tipos de bosques, correspondiéndose con los tres grandes dominios. El bosque caducifolio o de frondosas (propio del clima oceánico y formado por árboles de hoja caduca), el bosque esclerófilo o mediterráneo y el bosque de laurisilva o canario.

Cuando el bosque se deteriora es sustituido por una formación de matorrales, que en el caso del caducifolio se denomina landa y en el del mediterráneo se llama maquis o garriga o en un estadio superior de degradación aparece la pradera y la estepa donde predominan las plantas aromáticas.

 En España la intervención del hombre ha hecho que el tanto por ciento de vegetación natural o climax sea muy escasa y predomine la vegetación degradada.

Las colonizaciones forestales, las roturaciones agrícolas, los incendios y el pastoreo han sido los principales causantes de la merma del bosque caducifolio y mediterráneo, posibilitando que otras especies como las coníferas o los eucaliptos (alóctonas de mayor aprovechamiento económico) sustituyan a las especies autóctonas. 

1.- Factores y elementos

El clima, el relieve y los suelos se interrelacionan para crear una flora enormemente diversificada en España, siendo ésta su principal característica.

          - Clima.

 Las precipitaciones, las temperaturas y otros elementos climáticos van a condicionar la vegetación española . Influye en la vegetación a través de todos sus elementos y sus combinaciones.
a) Precipitaciones. Influyen según la cantidad, el tipo, la distribu­ción temporal. La no existencia de lluvia es un factor determinante.
Hay especies adaptadas a la sequía y a la humedad en distinto grado.

b) La temperatura. Por sí misma marca un tipo de vegetación, marca un umbral frío y un techo cálido.
c) El viento. Puede favorecer o no la evapotranspiración de las plantas. Puede impedir un desarrollo arbóreo en determinadas circunstancias. Es un agente transportador de especies (transporte de semillas).
d) La insolación (fotoperiodo). Los bosques caducifolios pierden las hojas por el pequeño periodo de horas solares.
 Se establece un dicotomía entre el carácter atlántico y mediterráneo, triunfa este último, pues las 3/4 partes de la península tienen vegetación de dominio mediterráneo. Las islas Canarias plantean una situación particular. Asi mismo debemos diferenciar la particularidad de la montaña.
  
-  El relieve.


El relieve es el segundo condicionante de la vegetación. Su influencia es doble, por un lado, la altitud y por otro la orientación.

La altitud genera una estratificación vegetal en pisos, ya que a mayor altitud más precipitaciones y menos temperaturas.

 La exposición de las vertientes al sol también condicional el desigual desarrollo de la vegetación. Las laderas orientadas al sur (solanas) tienen unas temperaturas más altas, mientras que las orientadas al norte (umbría tienen más humedad).

La vegetación de cada montaña está condicionada por el lugar donde se encuentra, una estratificación general empezaría un piso basal de encinas, un piso montano de hayas y robles, un piso subalpino de pino negral y después prados y herbazal. Las montañas más altas estarían culminadas por un piso nival.(cliseríe vegetal)

           - El suelo.

          Los suelos también tienen una enorme influencia sobre la vegetación. La variedad de climas y rocas tiene su correspondencia en los distintos tipos de suelos, que son el elemento orgánico mineral que enlaza el roquedo con la vegetación y posibilita el crecimiento de unas plantas u otras. Los suelos silíceos son muy apropiados para el alcornoque , mientras que los calizos los son para la encina. También podemos dividir los suelos en ácidos y básicos

      - El hombre. La acción antrópica

Es un elemento modificador de las condiciones que afectan a la vegetación.

La vegetación es consecuencia directa de la climatología, del relieve y de la naturaleza de los suelos, en ese orden, aunque también en los últimos años la acción del ser humano está teniendo un importante carácter modificador. A pesar del retroceso que han significado los últimos años, en los que se han llegado a talar un millón de hectáreas de especies autóctonas (especies de lento crecimiento que han sido sustituidas por otras de un crecimiento rápido como el pino o el eucalipto, por tanto mayor aprovechamiento económico y mayor riesgo de incendios), 
En la edad moderna la destrucción de los bosques siguió un ritmo galopante extendiéndose los terrenos agrícolas a costa de las roturaciones de los bosques. El siglo XIX conoció la desforestación más intensa debido a la desamortización, pasando la mayoría de los bosques a monos privadas.
 El siglo XX se caracteriza por una política más conservacionista, teniendo el ICONA un gran papel. Como quiera que la repoblación se efectuó con especies no autóctonas, los logros han sido mediocres y los bosques han sido muy afectados por incendios y plagas.
 Sólo en los últimos años se está llevando a cabo una repoblación con criterios medioambientales que recogen las directrices de la UE que es partidaria de una disminución de las actividades agrícolas y aumento de las especies forestales autóctonas.

 
REGIONES VEGETALES
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La situación de la península permite la existencia de varios dominios vegetales: una vegetación autóctona mediterránea, una eurosiberiana que vino de Europa y otras procedentes de Africa.

Se generan en tres regiones biogeográficas:

la región eurosiberiana,
la región mediterránea
la región macaronesia.

 La región eurosiberiana.Provincia atlántica.

Se localiza en la franja norte de la península. Desde la Ría de Aveiro (norte de Portugal) hasta el norte de Gerona, ocupando gran parte de Galicia, la vertiente norte de la cordillera cantábrica, norte de Navarra, País Vasco y norte de Aragón y Cataluña.

Se corresponde con la España húmeda (más de 1000 mm por año). Galicia, Cantabria, norte del País Vasco, parte de Navarra. Franja de clima atlántico. Se localiza en zonas aisladas de montañas de la parte meridional.

La vegetación predominante es el bosque caducifolio templado.


  

Roble Carvallo.
Abeto que se da en las zonas más húmedas en el piso subalpino de entre 1200 a 2400 msnm.
Pino

Se localiza en el Norte y en el Noroeste de la Península. La vegetación representativa es el bosque caducifolio denso. Clima templado (periodo frío o fresco, en invierno, y un periodo estival en el que se desarrollan las funciones reproductoras de la mayor parte de las plantas. Bosques con estrato musicinal (musgo), un estrato arbóreo y otro arbustivo. No hay estrato epifítico (plantas que se aprovechan de otras como soporte), los troncos no son verdes.
Formaciones vegetales subarbustivas que desarrollan frecuentemente tallos leñosos, son siempre verdes. Las landas, en situaciones donde hay unas condiciones en las que no se puede dar el bosque, o por la deforestación del bosque natural.
Existe un nivel freático muy próximo a la superficie que permite mantener un estrato herbáceo siempre verde. Está muy extendida de forma artificial (prados regados).
Predominan los bosques de quercus robus (robles) y de fagus sylvatica (hayas). El roble es un árbol con mucho porte (40 metros), de tronco muy recto, amplia ramifición, es el más exigente con la humedad, ocupa los mejores suelos. Se le encuentra en los valles profundos de la Cordillera cantábrica, Galicia. El hecho de poseer una buena madera y de estar en suelos fértiles hizo que su dominio se fuese reduciendo y ocupado por tierra de labor, prados artificiales o fueron sustituidos por especies de mayor rendimiento.
Junto a los robles encontramos fraximus excelsior (fresnos). Su degradación da lugar a la landa de brezos, tojos y de retamas.
El bosque de hayas se localiza en el País Vasco, Asturias y desapare­ce en Galicia.


El Haya exige humedad y no tolera los valores extremos en las temperaturas, por ello se sitúa en los valles y en los pisos basales bajos, siendo el árbol por excelencia de las montañas fresco-húmedas. Es un árbol de montaña con madera dura y de buena calidad, empleándose para elaborar muebles y utensilios de buena calidad. A medida que avanza su regresión el Haya esta siendo sustituida por el pino silvestre. Se localiza principalmente en la Cordillera Cantábrica y los Pirineos.

hayedo-rioja-de cameros





El roble tampoco soporta valores térmicos extremos y exige menos humedad que el haya, por lo que se suele situar en un piso basal menor al haya. Su madera dura se utiliza para la construcción y para la fabricación de muebles y barcos. Esta siendo sustituido progresivamente por el pino Monterrey debido a su aprovechamiento en la industria papelera. Se localiza principalmente en Galicia y la Cordillera Cantábrica

valle-hormas--Las hayas y los robles albares  en el bosque de Hormas. ANA M. DIEZ

El castaño, el fresno, el tilo, el olmo y el avellano son especies secundarias que se localizan en esta región. Sobre todo el castaño ha ganado mucho terreno a costa del roble, ya que a la utilización de su madera se le suma la utilización de su fruto. En los años cincuenta y sesenta el ICONA repobló grandes extensiones con árboles de crecimiento rápido y buen aprovechamiento económico, como el pino (madera y resina) y el eucalipto (celulosa y pasta de papel). Estas repoblaciones han sido muy criticadas, ya que las hojas de ambos árboles colaboran en la acidificación y empobrecimiento del suelo, además son especies que arden con más facilidad en caso de incendio y se regeneran peor después de él.

Cuando el bosque caducifolio es degradado por sobreexplotación o incendios aparece la landa, una densa vegetación de arbustos y matorrales que puede llegar a tener cuatro metros de altura; la landa. Sus especies más abundantes son el brezo, majuelos, endrinas, rosales, zarzamoras, el tejo y la retama. También han adquirido gran significación las praderas, que se utilizan, en su mayor parte, para el pasto de ganado. El bosque atlántico está reducido hoy a una extensión equivalente al 10% de la superficie climax o potencial.


2.- La región mediterránea
  • La Mediterránea, subdividida a su vez en otras tres zonas: la costero - balear, que corresponde al litoral Mediterráneo peninsular y a las islas Baleares, lo que coincide con el clima Mediterráneo litoral o periférico; la del interior peninsular, en la que se encuentra la mayor parte de Andalucía y que a grandes rasgos es similar a la que posee un clima Mediterráneo de interior, con la excepción hecha del Valle del Guadalquivir; la subdesértica o esteparia, en el sudeste peninsular, en la que se dan las especies xerófitas mejor adaptadas a la larga sequía estival.

Bosque Perennifolio

Ocupa la mayor parte de la península y las islas baleares, salvo los Pirineos, cornisa Cantábrica y Galicia.

Sus formaciones se han adaptado a la sequía estival mediante diversos mecanismos como el desarrollo de largas raíces, las hojas perennes y esclerófilas (duras y coriáceas - parecidas al cuero, tienen una pequeña cutícula para evitar la evaporización por las radiaciones solares) con mecanismos para evitar la transpiración (tamaño pequeño, revestimientos, espinas...)

Debido a las difíciles condiciones ambientales de la vegetación mediterránea tiene un crecimiento muy lento, alcanzando su climax o techo al cabo de siglos, esta es una de las razones por la que las especies naturales o autóctonas están siendo sustituidas por otras como el pino o el eucalipto, siendo el bosque que más retroceso ha sufrido.

Esta formado por árboles de mediana altura, con troncos no rectilíneos de corteza gruesa y cuyas ramas crean amplias copas. Son fundamentalmente encinas, acebuches, alcornoques, sabinas, enebros... Al encontrarse los árboles bastante separados unos de otros posee un rico sotobosque ya que la luz penetra con relativa facilidad, apareciendo especies arbustivas como el madroño, la coscoja, el lentisco, la jara y una gran variedad de especies aromáticas.

Este bosque se encuentra en la actualidad en un alto grado de degradación (los que ahora es vid, olivo o trigo antes eran encinas o alcornoques), actualmente se está intentando su preservación con el fundamento del sistema de dehesa (aclaramiento del bosque y expolotación forestal, agraria y ganadera). Este tipo de bosque abierto es una alternativa de conservación ante el retroceso del bosque cerrado de encinas.

   

La Encina, carrascal, Alcornocal

          PAISAJE 

Encinar

La encina es el árbol más característico y extendido del clima mediterráneo. Es resistente a la sequía y se adapta a todo tipo de suelos. Su madera, muy dura y resistente, se utilizaba para la carpintería y el carboneo, su fruto la bellota para la alimentación del cerdo ibérico. Los bosques de encinas mejor conservados se encuentran en Sierra Morena, Extremadura y la Sierra de Guadarrama.
                 
Asociación de Quercus ilex ilex (encina). Es el tipo de encina más húmeda, asociada a un sotobosque de madroños (Arbustus humedo), lentisco (Pistacea ventiscus), coscoja, zarzapa­rrilla, madreselva. En zonas silíceas pueden aparecer el Quercus suber (alcornoque). Otra sería la vegetación natural que está muy degradada debido a la acción antrópica. Con la encina han desapareci­do otras especies y ahora predomina la coscoja y las jaras.
                          Carrascal.
Aparece en la depresión de Ebro, Guadalquivir y la meseta, salvo en la zona del suroeste. La especie predominante es el Quercus ilex rotundafolia (carrascal). Es una encina mejor adaptada a las zonas de sequía ya unas condiciones térmicas más contrastadas, unas temperaturas invernales más bajas y unas estivales más altas, con escasas precipitaciones.
El sotobosque es muy pobre en individuos y especies. Presenta un alto estado de degradación. Ha sido sustituido por tierras de labor en las que tras haber sido abandonadas aparecen tomillares y espartales.
      Alcornocales 
El alcornoque es un árbol que tiene más requisitos que la encina, necesita que los inviernos no sean muy extremos y, sobre todo, necesita cierta humedad (por encima de los 500 mm), además suele darse en terrenos silíceos. Su localización es en el oeste peninsular, aunque también se da en sectores del sur de Andalucía (Cádiz y Málaga), al NE de Cataluña y en Castellón. Su madera muy dura se utiliza para la fabricación de toneles y barcos, y su corteza, para la obtención del corcho en ciclos de 8 años.
el encinar.
La especie predominante es el Quercus suber. De unos 25 metros con un sistema radicular profundo muy agarrado al suelo, lo que le hace resistente a los vientos. Las raíces están formadas por un eje central con capilares y unas raíces superficiales que se alejan mucho del propio árbol.
Troncos más o menos sinuosos, ramificados a distintas altitudes. Las ramas secundarias son bastante frágiles, de hojas perennes, con una duración media de tres años. Su fruto es una bellota. La corteza es lisa en las ramas jóvenes y con el envejecimiento desarrollan una corteza gruesa y corchosa. Se corta cada diez años. El tronco descorchado se denomina casca. Tiene unas limitaciones climáticas ya que se desarrolla en zonas donde la media de las mínimas es superior a 0º. Es un árbol tecnófito. Está  entre las zonas superiores a 1000 mm anuales y los 450 mm. Su óptimo pluviométrico está entre 600 mm y 1000 mm. Esta adaptado a vientos intensos (como la tramontana). La capa de corcho le protege del fuego.
Rechaza los vientos cargados de salitre, se aleja de la costa y si está en ella se localiza a más de 100 metros de altitud. Tampoco está en zonas donde nieva y la nieve dura más de una semana.
Es calcífago, prefiere los suelos neutros o poco ácidos, puede estar incluso en suelos arenales. Se localiza junto a olmos, encinas...
El alcornocal permite un mayor número de especies en el sotobosque, que es muy denso (brezos, tojos, madroños, jaras). El sotobosque está muy degradado porque es muy combustible y debido a la acción humana se produce una limpieza del sotobosque para dar más espacio a los árboles. El sotobosque limpiado es utilizado para el cultivo de cereales duros, ya que puede tener olivares, vid y pastos.
La degradación del alcornocal es muy elevada. Pueden establecerse varias fases:
1º) Desaparece el estrato arbustivo en favor del árbol o de los pastos.
2º) La masa arbórea comienza a clarear. El espacio dejado por los árboles suele ser sustituido por materiales de degradación (jara, tomillo, lavanda).
3º) Fase de bosque parque. Casi ha desaparecido el matorral (queda menos de un 20%). Queda una zona de pastos y árboles aislados.
4º) Majadal arbolado. Se da en las zonas ganaderas. Predomina una desaparición casi total del bosque y un aumento de los pastos.
Es muy posible que abundase el alcornocal por toda la península. Hay alcornoques en el País Vasco, zonas de la cuenca del Ebro, el Mediterráneo. En la actualidad las áreas de alcornoques han dado  indus­trias del corcho en Portugal, Extremadura, Cataluña, el extremo meridional bético.

Variedades singulares

El pinsapo es una especie endémica y una reliquia, actualmente muy protegida, que se localiza en la Sierra de Grazalema (Cádiz) y en la Sierra de las Nieves en Ronda. Posee un tronco modesto, necesita una gran pluviometría (más del 1.000 mm al año) y un régimen térmico moderado: Las colonias existentes en España son restos del terciario, que se han conservado hasta la actualidad.

El pino es una especie secundaria que ha sustituido en gran parte a la encina y el alcornoque, debido a su capacidad de adaptación a todo tipo de condiciones climáticas, a su crecimiento rápido y a sus aprovechamiento económico (madera y papel).

No podemos olvidar la gran significación de muchas plantas relacionadas con la intervención del ser humano, que, a veces, constituyen verdaderos bosques. 
Caso de las palmeras, los inmensos olivares, las higueras, los almendros o las extensas plantaciones de cítricos. 


Maquias y garrigas: 

El matorral no es una formación climax, sino el resultado de la degradación del bosque por la acción del hombre. Presenta dos grandes tipos; la maquia y la garriga.

En el dominio mediterráneo. La maquia es una formación en sí misma. Ocupa unos espacio que debido a la aridez no permiten la formación de bosques. De forma natural son las formacio­nes más xerófitas del dominio mediterráneo. Se extiende por todo el litoral mediterráneo, desde la desembocadura del Llobregat hasta Gibraltar, todo el litoral atlántico hasta el Algarve meridional; aparece en zonas de interior donde hay sequía acusada.
La maquia o maquis es una formación arbustiva densa, casi impenetrable, de más de dos metros de altura. Está integrada por matorrales esclerófilos como la jara, el madroño, el brezo, el lentisco y la retama.
Maquia continental.
En zonas áridas del interior, que no permiten el desarrollo del encinar o del alcornocal. También influye la continentalidad. Desaparecen las plantas termófilas mediterráneas. Hay plantas adecuadas a la sequía y a los extremos térmicos (heladas, calores extremos).
De madera dura, resistente a la putrefacción, muy utilizada para la construcción, postes de tendido eléctrico, traviesas de ferrocarril.
En la degradación quedan tomillos y espartales.

 La garriga está formada por arbustos y matorrales de poca altura, que dejan zonas sin cubrir, donde aparece la roca. Especies características son el , el romero, aliaga, y el espliego.


Zona subárida mediterránea
.

La estepa se localiza en el sudeste español, donde la sequía impide el crecimiento de árboles y la garriga ha sido degrada por el hombre. Esta formada por hierbas bajas, entremezcladas con arbustos espinosos, discontinuos y bajos. Entre sus especies destacan el palmito, el tomillo , espliego, la lavanda, el esparto y el espárrago. 
Palmitos. 
El límite del palmito hacia el interior varía. En el norte está su límite ecológico, llega por el curso del Llobregat hasta unos 20 kilómetros, en el Ebro 30 kilómetros y hasta unos 50 kilómetros en el Valle del Guadalquivir.
Paisaje : Espinar 
Llanuras y vertientes marítimas de Murcia y Almería. Clima B. Predomina un clima con precipitaciones inferiores a 35 mm por año. Sequía estival acusada y muy extensa (alrededor de 5 meses). Hay una gran variedad de plantas espinosas, suculentas en algunos casos. Predomina el palmito y especies de origen africano.


.
Atocha (mata de esparto). Planta que sustituye al bosque de carrascas cuando éste es destruido.
   
3.- La región canaria o macaroanésica (islas atlánticas)

La Excepcionalidad del clima canario hace que las islas presentan ecosistemas únicos compuestos por fauna y flora endémica. Ninguna fue parte del continente africano geológicamente, así que la biodiversidad alcanzó las islas a través de la vía aérea y marítima.

La flora varía en función de la altura y de su exposición o no a los húmedos vientos alisios, procedentes del nordeste.

Destacan los importantes enclaves de laurisilva, un tipo de bosque relicto de la era terciaria que cubre zonas de Madeira, Azores y Canarias y son reductos de los que existían en la zonamediterránea antes de las glaciaciones. La tala de bosques para obtener madera y tierras cultivables ha producido un importante retroceso de la vegetación nativa, encontrándose la laurisilva reducida a pequeños reductos. Algo similar a lo que ocurre con el drago, que aparece en Canarias, Cabo Verde y Marruecos, y con una buena parte de la biota de las islas, que se encuentra en grave peligro de extinción.


Así, en Canarias por ejemplo, se pueden distinguir varios pisos bioclimáticos claramente diferenciados:

Zona baja. Se divide a su vez en un cinturón costero dominado por la tabaiba dulce, la tolda o el tarajal hasta los 100 m y, por encima de estos, las comunidades xerofíticas, formadas por cardones, aulagas, verodes, bejeques, dragos y palmeras.

En tre la especies macaronésicas destaca el drago, una forma arborescente que puede vivir varios miles de años y que ocupa áreas muy secas de Canarias, o la palmera. El tercer elemento característico es el pino canario, por encima de la laurisilva y con menos humedad. Ésta conifera es xerófila, teniendo una amplia tolerancia térmica y protagonizando amplias masas forestales


Bosque de laurisilva. Aparece en aquellas islas con montañas suficientemente altas para generar el mar de nubes, generalmente en las laderas septentrionales entre los 600 y 1500 m. Las lauráceas son las plantas predominantes, acompañadas de helechos, salvias ycinerarias, así como brezos y fayas.

Pinar. El pino canario es la principal especie y puede estar presente hasta los 1900 m de altitud. Aunque cobija poco sotobosque, también aparecen codesos, jaras o tomillos.
 
Alta montaña. Las zonas de cumbre de las islas con mayores montañas presentan una vegetación arbustiva formada por numerososendemismos entre los que destacan las leguminosas, tajinastes o violetas.

 

Bosque de Laurisilva, en zona húmeda de Tenerife.
Hábitat xérico con tabaibas y cardones, Puntagorda, La Palma.



4.- Formaciones vegetales específicas

Se dan dentro de cualquiera de las tres regiones, pero poseen características muy especiales:

-de ribera de los ríos, por su humedad
-las de montaña por el gradiente térmico y el aumento de las precipitaciones según aumenta la altura.

La vegetación de ribera


La presencia constante de agua en la ribera de un río hace que aparezcan especies que sólo se puedan dar allí y que su altura y verdor contrastan con el entorno. Se disponen en franjas paralelas al río, desde las que están en contacto semipermanente con el agua.

Los bosques de ribera o bosques galería están formados por especies como el aliso, el sauce, el olmo, el fresno, el chopo o el álamo. La vegetación de ribera también se ha visto reducida como consecuencia de la acción antrópica, aunque otras veces se cultiva de modo intensivo como los chopos o álamos. Un endemismo característico y a la vez una reliquia del terciario lo constituyen los canutos del parque de los alcornocales. Estos bosques galería se han formado en las gargantas con una profusa vegetación, creando un microclima especial lo que hace albergar especies propias de otras latitudes más tropicales.

OLMOS

2       Vegetación de montaña.

En la montaña, la vegetación se dispone en pisos que tienen formaciones vegetales distintas en función de la altura, ya que las condiciones térmicas y pluviométricas varían. También depende de la orientación de la vertiente apareciendo las solanas y las umbrías o los barloventos y sotaventos. Esquemáticamente, podríamos resaltar los siguientes pisos basales. Las altas cumbres están cubiertas o por rocas desnudas y nieve o por prados de altura en las montañas del norte o estepas de plantas espinosas en las montañas del sur. Un segundo nivel menor de altura estaría ocupado los matorrales, landas en la región oceánica o maquis y garrigas en la región mediterránea. El tercer piso basal es el de las masas arbóreas. Hayas y robles (por ese orden) en la cornisa cantábrica, abetos y pinos negros en los Pirineos o Quejigos y encinas en las subbéticas). Es muy importante señalar que las coníferas han colonizado gran parte de las montañas españolas a partir de la década de los cincuenta, cuando se impuso un criterio economicista.

1) Zona de cumbres. Se caracteriza por la nieve, vientos y dificulta­des para la existencia de substrato arbóreo. En las zonas más tranquilas hay gramíneas, fundamentalmente con aprovechamiento de pastos de verano.
En muchas montañas españolas no desaparece el bosque de manera natural. En las zonas de rocas hay musgo.

2) Zona de matorral de alta montaña. Plantas almohadilladas, pequeñas, denominadas nanas o enanas y plantas rastreras. Juniperus communis (enebro).

3) Zona de bosque de coníferas de alta montaña. Pino, abeto, pino negro, pino silvestre.

4) Bosques de frondosas de media montaña, piso montano. Formaciones de robles y hayas. En las zonas más secas hay robles, quercus faginea (quejigo) en incluso encinas. También suele aparecer el pino silvestre por repoblación o reforestación.

5) Zona basal o litoral. Las condiciones son más cálidas y secas con especies más termofilas: encina, algarrobo, alcornoque, pino negral, piñonero, carrascal. Es zona de cultivos. La altitud supone un cambio en la vegetación similar al que se produce en latitud.


 




3, Bosques isla

 Pequeñas  arboledas aisladas,  carrascos en las cumbres, rodales de encinares, alóctonos  pinares  o eucaliptares de repoblación, rodeadas  por campos abiertos roturados referencia de bosques primarios
 jugando un papel destacado en la conservación de la biodiversidad y la conectividad de las poblaciones de plantas y animales silvestres en el medio agrario. Con frecuencia son el último testimonio del paisaje vegetal que existía antes del cultivo o el único elemento de vegetación natural 

4, No lejos de esta clasificación están los setos y los sotos. 

Su origen puede ser variado: ‹ Restos de los antiguos bosques que quedan como separación entre nuevos campos de cultivo o pastizales al roturarlos. Estos setos suelen ser los que presentan una mayor biodiversidad. ‹ Comunidades vegetales que crecen espontáneamente entre campos de cultivo, a veces sobre las alineaciones de piedras que se han ido constituyendo como resultado del desempedrado de los campos, donde pueden crecer incluso árboles y arbustos. ‹ Resultado de plantaciones, a menudo utilizando una sola especie que domina el seto, realizadas con diferentes objetivos como cortavientos, separación de fincas, obtención de productos ± (leña, frutos, madera, etc.), pantallas acústicas o visuales 


PARA SABER MÁS, VER:

GEO-ESP-VEGETACION
--GEO-ESP-PAISAJE. ¡ QUÉ BELLOTAS!
GEO-ESP-AGRARIA-silvicultura
GEO-ESP-PAISAJE
--GEO-ESP-PAISAJE. ¡ QUÉ BELLOTAS! --PAISAJE Y PATRIMONIO. POR CERROS, ENTRE LINCES Y LOBOS. ¡QUÉ BONITA FOTOGRAFÍA!

674 BOSQUES. Y MEDIO AMBIENTE

Radiografía del arbolado español


El bosque de Munielllos, considerado reserva de la bioesfera, en Asturias. / SAMUEL SÁNCHEZ

 Los bosques españoles capturan el 15% de las emisiones de dióxido  de carbono (CO2) que se producen en el país, alrededor de 65 millones de toneladas.Actualmente, cada hectárea arbolada captura  unas cinco toneladas de CO2. El estudio detalla que la capacidad de retención de uno de los gases más influyentes para el calentamiento global varía en función de la zona: en el norte de España la fijación de los bosques es de siete toneladas por hectárea y año, mientras que en el sur esta cifra se reduce hasta las 2 toneladas.
 La comunidad científica calcula que los bosques retienen el 25% del CO2 que se produce a nivel mundial, una media diez puntos superior a la española debido a la aportación de los bosques tropicales y las grandes masas forestales de zonas como Siberia como captadores de CO2.
 
Los datos más precisos parten del último Anuario del Medio Ambiente publicado en 2014 por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. 


De él se desprende que en España hay 27,8 millones de hectáreas de superficie forestal, de las cuales 18,4 millones se consideran arboladas, y el resto desarboladas. Entre las primeras dominan las frondosas (encinas, eucaliptos, robles, castaños, fresnos…), con 10 millones de hectáreas; seguidas de las coníferas (pinos, abetos, enebros…), son siete millones; y las masas mixtas, con 1,4 millones.

Buena parte de las cifras proceden del tercer Inventario Forestal Nacional (IFN3), que cuantifica nuestro patrimonio forestal en 18.000 millones de árboles. Castilla y León se sitúa a la cabeza, con 3.200 millones de ejemplares, por delante de Cataluña, con 2.700 millones. Los últimos puestos los ocupan Baleares y Murcia, que no llegan a los 200 millones.

En cuanto a la propiedad forestal, la gran mayoría es privada, el 70% del total. Las entidades locales reúnen el 22%; el Estado y las comunidades autónomas, el 6%, y el restante 2% corresponde a comunidades de socios.

Según el anuario de Medio Ambiente, sobre el volumen de corta para aprovechamientos forestales, madera y leña en 2012, el eucalipto domina de forma aplastante, con 5,5 millones de metros cúbicos, seguido a larga distancia de los pinos resineros (3,7 millones) e insigne o de Monterrey (1,8 millones).

La certificación forestal en España está dominada por el sello PEFC, con 1,8 millones de hectáreas y 730 cadenas de custodia (productos y servicios en el mercado). La marca FSC tiene un número de cadenas similares (716) y menos hectáreas (200.000).


  Medio ambiente en los espacios naturales: conservación e impactos:

-La erosión y degradación del suelo en España: desertificación. .

La erosión del suelo es un fenómeno natural que, en una parte importante de España, se ve acentuado por las acusadas pendientes y el carácter torrencial de las precipitaciones. Pero esta erosión natural se ve incrementada por la acción antrópica, sobre todo a través de la desforestación y de la sobreexplotación agraria, practicas que están llevando a que una parte importante de España tenga el suelo desertificado, es decir, perdida la capa fértil del suelo. La deforestación por tala o incendio contribuye en gran manera a la erosión del suelo, ya que la vegetación fija el suelo con sus raíces y retiene el agua de lluvía.

Causas de la desertificación

Zonas desertificadas

La deforestación por tala o incendio contribuye en gran manera a la erosión del suelo, ya que la vegetación fija el suelo con sus raíces y retiene el agua de lluvia.

El excesivo pastoreo en pastos pobres acentúa la erosión, al igual ocurre con las prácticas agrarias inadecuadas como la sustitución generalizada del barbecho por los abonos químicos, el uso indiscriminado de productos fitosanitarios o el cultivo en laderas de gran pendiente sin adoptar las medidas de protección adecuadas

La erosión del suelo es un problema bastante grave en España, sobre todo en la zona semiseca y seca, que es la mayor parte de la península. Más de la mitad del territorio español sufren pérdidas de suelo, sobre todo en las Comunidades del este peninsular (Murcia y Valencia) y el Sur (Andalucía y Castilla la Mancha), además de zonas áridas de Castilla-León y Aragón.

La desertificación o pérdida de la capa fértil del suelo es el resultado de la erosión extrema. En España casi un millón de hectáreas son desérticas y otros 7 millones están en peligro de serlo en poco tiempo.

2.- Contaminación e incendios forestales

La contaminación del suelo es obra de los vertidos industriales y urbanos y, sobre todo, del abuso en el empleo de fertilizantes químicos y plaguicidas en las actividades agrícolas, que a largo plazo pueden dar características tóxicas al suelo. Los incendios forestales han tenido una clara evolución ascendente en los últimos treinta años. Su mayor frecuencia se da en el verano y se estima que el 96% son provocados, por descuido o de forma intencionada, por algunos ganaderos que quieren obtener nuevas zonas de pastos, por especuladores que desean suelos para segundas residencias o instalaciones hoteleras, por empresarios de la madera que la quieren comprar a bajo precio o por excursionistas. Los incendios se han visto favorecidos además por la densificación del sotobosque en muchas zonas (debida al abandono de los usos tradicionales del bosque) y por las repoblaciones con especies que arden con facilidad, como el pino y el eucalipto. Los mayores riesgos se concentran en Galicia, los Montes de León, la cornisa cantábrica y la fachada mediterránea.


El principal problema de la superficie arbolada de España, que alcanza el 36% del territorio, es que carece de una gestión orientada a generar riqueza. En los últimos 20 años se ha producido un fenómeno paradójico: la masa forestal no ha dejado de crecer alentada por el abandono del campo, lo que se ha traducido en más materia prima sin posibilidad de ser aprovechada. Desde 1975, cuando se realizó el primer inventario nacional, la masa arbolada habría crecido cerca de un 50%, según cálculos de la Confederación de Organizaciones de Selvicultores de España (COSE). Otras voces asignan solo un aumento de entre el 10% y el 20% en el mismo periodo.
En paralelo, gran parte de este incremento se debe a la mayor inversión de los propietarios forestales en sus fincas. Desde el sector se recuerda que casi el 70% de la superficie forestal está en manos privadas de pequeños selvicultores. Son los mismos que entonan que solo se puede salvar el monte si es rentable.
 La novedad es que los sectores ecologistas empiezan a estar de acuerdo con esta premisa de rendimiento. Tras años de apelar a una gestión casi estrictamente conservacionista, se empieza a reconocer que una gestión forestal orientada a generar beneficios es un paso hacia la preservación, mientras se haga de forma ordenada. De lo contrario, las plagas y los incendios seguirán siendo el talón de Aquiles del monte en España, como ya ocurre.
El mejor ejemplo, una vez más, son los países nórdicos, donde tras las bucólicas imágenes de bosques soberbios se esconde el aprovechamiento de hasta el 90% de su superficie. En España no llega al 40%, según cifras de la patronal del sector. En este nuevo panorama empieza a ganar terreno la necesidad de bosques multifuncionales, que diversifiquen sus servicios más allá de la comercialización de madera. Es un antídoto además contra la fuerte fluctuación que caracteriza este mercado, uno de los primeros sectores de actividad en los que pegó la globalización, con madera de otros países, más barata.

¿A qué aspira el monte español en este nuevo contexto? En primer lugar, admite sin complejos que ahora está listo para competir con el petróleo, nada menos. Se quejan los propietarios forestales del nefasto efecto que ha tenido en el sector la campaña de los últimos años alentada por las empresas petroleras sobre el menor impacto que tendría sobre el medio ambiente adquirir productos derivados del crudo, como el plástico, antes que cortar un árbol. "Pero es precisamente lo contrario. Es necesario cortar los árboles para que crezcan nuevos y se disponga de masa de mejor calidad", 
 Ante tanta campaña, los defensores de la madera recuerdan que esta materia prima es la única realmente sostenible respecto al plástico o los metales, ya que es inagotable y su proceso de transformación apenas contamina.
La mejor aliada de este resurgir de los bosques respecto al petróleo está siendo la resina. Abandonada en los setenta por los bajos precios del crudo para la fabricación de bases de pintura y barnices, ahora atraviesa su segunda edad de oro, dicen en el sector.
El consumo actual de resina alcanza las 1.800 toneladas, con potencial de llegar a las 93.000. Su desarrollo favorecería la generación de empleo, ya que es un proceso que necesita mucha mano de obra para el tratamiento y el transporte, ayudaría en la prevención de incendios por la mayor presencia de resineros en los bosques y aumentaría la capacidad de captura de CO2, ya que los obligados tratamientos selvícolas aumentan el diámetro del árbol y ofrecen un uso más duradero de esa madera en el secuestro del carbono.
La madera también reivindica su papel en el sector de la construcción, aunque ahora no ofrezca casi ninguna oportunidad de negocio. "Los arquitectos casi ni se plantean utilizar madera para la estructura de una vivienda, solo recurren a estructuras metálicas", explica Azpitarte.
La generación de energía es por supuesto una de las grandes bazas a las que pueden aspirar los propietarios forestales. El uso de biomasa para generación de electricidad es aún muy escaso en España, pero promete la creación de un gran mercado y una óptima posibilidad de generar empleo. Un estudio encargado por la patronal del sector arroja que se podrían crear hasta un 14% más de puestos de trabajo gracias al uso de biomasa respecto a la climatización y calefacción a base de combustibles de origen fósil. Prácticamente todas las comunidades autónomas en España tienen un bosque cerca, y cuanto más corto es el circuito entre la materia prima y la instalación de transformación, más rentable resulta su uso.
El problema para que despegue este incipiente mercado es la misma escasez de financiación que inunda todos los sectores de actividad. Por ello, las empresas forestales quieren estar muy atentas al plan de energías renovables que está armándose, y reivindicar un papel consecuente a la altura del potencial que tienen los bosques en la diversificación del panorama energético.
El dióxido de carbono será otra de las reclamaciones de los operadores de los bosques. La superficie forestal es el mejor sumidero de CO2, pero nadie paga por ese servicio gratuito que presta el monte. Los propietarios forestales se están organizando para reclamar una regulación que contemple esta paradoja.

CINCODIAS.COM, Sara Acosta - Madrid - 04/06/2011 (Adaptación porpia)


La Fayona, el haya totémico y más longevo del bosque de La Biescona (Asturias). alamy


118 ¿QUÉ ES QUÉ? LAVEGETACIÓN. vOCABULARIO Y RECURSOS

¿QUÉ ES QUÉ? LA VEGETACIÓN. vOCABULARIO Y RECURSO

El tiempo de los árboles es más lento y mucho más largo que el de las vidas humanas. Los científicos y los jardineros que los cuidan están menos sujetos a las veleidades del gusto que los artistas o los literatos, menos ansiosos por halagar al público. Los jardines botánicos tienen el mismo origen ilustrado que los museos nacionales, que las bibliotecas públicas y que las instituciones públicas de enseñanza.


¿QUÉ ES QUÉ?

-Silvicultura (del latín silva, y cultura, cultivo) es el cuidado de los bosques, cerros o montes y también, por extensión, la ciencia que trata de este cultivo; es decir, de las técnicas que se aplican a las masas forestales para obtener de ellas una producción continua y sostenible de bienes y servicios demandados por la sociedad

 ecosistema, etapa final de una sucesión natural en la cual la vegetación alcanza un estado de equilibrio con el medio (clima, relieve, suelo)

Bosque: Formación vegetal natural, generalmente pluriestratificada , en la que predominan las especies arbóreas.

Árbol: Planta grande y leñosa con tallo diferenciado (tronco), que se ramifica en altura.

Caducifolio. Especie de hoja caduca, que se les cae todos los años al comenzar la estación desfavorable.

Cliserie. Sustitución de una comunidad de plantas por otra debido a un cambio en las condiciones del clima. Se puede producir en un mismo lugar a lo largo del tiempo, o por los cambios que introduce en el clima la altitud de una montaña.

Coscoja. Árbol achaparrado semejante a la encina propio de las formaciones de garriga.
Coníferas: Árboles y arbustos cuyos frutos tienen forma de piña y cuyas hojas son aciculares (pinos, abetos…)

Endemismo: Restricción de una determinada especie a una zona limitada por sus condiciones físicas.
Esclerófilo: Árbol o arbusto pernenifolio de hojas pequeñas y coriáceas (endurecidas para evitar la transpiración)

Estepa es una forma de transición entre las regiones forestales y las predesérticas o desérticas. Es un tipo de ecosistema casi carente de arbolado, compuesto por vegetación herbácea y arbustiva, con un clima caluroso en verano y frío y seco en invierno. Se diferencia de otros ecosistemas, como puede ser la pradera, por la discontinuidad del tapiz vegetal. Estos ecosistemas han evolucionado debido a su uso agrícola. En España las estepas cerealistas son el paisaje agrario más representativo, al ocupar más de la mitad de las tierras de cultivo del país, que incluye cereales, principalmente trigo y cebada, y los barbechos asociados
. Ecosistema con avutarda, sisón, perdiz roja, codorniz, alcavarán, aguilucho cenizo, cernícalo primilla, alondra, curruca tomillera, calandria, ganga ibérica y ganga ortega.

Garriga:
Formación vegetal propia del mediterráneo y suelos calizos que constituye una degradación del bosque mediterráneo de encinas.

Higrófila: planta que necesita mucha humedad para su desarrollo, como los juncos, helechos…
Higrófilas/hidrófilas: especies que necesitan un grado de humedad elevado para su desarrollo.
Maquis o maquia: Formación vegetal arbustiva propia de la zona mediterránea y preferentemente sobre suelo silíceo. Consiste en la degradación del bosque mediterráneo de alcornoques.

Pisos bioclimáticos: Escalonamiento de la vegetación en una montaña, por motivo de las condiciones que le impone la altitud. Su representación gráfica se denomina cliserie.

Rupícola: Plantas que crecen sobre las rocas de las montañas, aprovechando sus fisuras.
Xerófilo: ser viviente que prosperan en lugares secos y estepas.

Termófilo: ser viviente que necesita temperaturas elevadas para su desarrollo.

Pinsapo

Abeto de españa (Abies pinsapo)
 
Laurisilva. Bosque ombrófilo dominado por laureles.
laurisilva de la isla de Madeira (Portugal)

Taiga. Bosque de subsuelo helado y formada en su mayor parte de coníferas.

 taiga siberiana getty

Tundra. Terreno abierto y llano, de clima subglaciar y subsuelo helado, falto de vegetación arbórea; suelo cubierto de musgos y líquenes, y pantanoso en muchos sitios.


arce real , Jeremy Walker
 un árbol que se extiende desde Pirineos por Europa, el Cáucaso y Asia Menor

Cantiga. En Brasil, formación cerrada, con un aspecto de monte bajo impenetrable de carácter leñoso y xerófilo.

-Ley de Montes

Ley 43/2003, de 21 de noviembre, de Montes.,BOE-A-2003-21339 - (Análisis)

DEROGA:
art. 28.5, MODIFICA los arts. 21.1, 26.4 y AÑADE un capítulo II bis al título III y un anexo II a la Ley 4/1989, de 27 de marzo (Ref. BOE-A-1989-6881).
Ley 22/1982, de 16 de junio , (Ref. BOE-A-1982-15229).
la Ley 5/1977, de 4 de enero (Ref. BOE-A-1977-460).
Ley 81/1968, de 5 de diciembre , (Ref. BOE-A-1968-1447).
Ley de Montes, de 8 de junio de 1957 (GAZETA),.
Ley sobre el Patrimonio Forestal del Estado, de 10 de marzo d
  • e 1941 (GAZETA),.

-tala: Cortar un árbol por su base:
Tala rasa (técnica que elimina todos los ejemplares de árboles, sin distinción) afectan a “bosques autóctonos de gran biodiversidad”

-calderas de pellets : combustible granulado creado a base de restos de maderas


 Abraza un árbol. Este árbol crece en una olla esculpida por la pertinaz erosión en medio de la arenisca roja en el suroeste de Estados Unidos. , luis vilariño (-ITINERARIO POR LA VEGETACIÓN DE CÓRDOBA: ABRAZA UN ÁRBOL