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883 HIS-MEDIEVAL: EL ISLAM, MAHOMA

EL ISLAM. MAHOMA


Foto: tus

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PARA SABER MÁS, VER:

HIS-MEDIEVAL-ISLAM

HIS-ESP-MEDIEVAL-al-andalus

--HIS-MEDIEVAL-ISLAM-EN EL NOMBRE DE ALLAH, CLEMENTE Y MISERICORDIOSO

880 ISLAM

 El islam.


El Córán, la mezquita y la oración, el Ramadán .
Es el noveno mes del año lunar de los mahometanos, cuando comienza el ramadán. Durante sus 30 días observan riguroso ayuno. Además del inicio, el Ramadán tiene otras dos fechas importantes: La Noche del decreto (Lailat el Qadr) y el Aid el Fitr, que es el día en que finaliza el ayuno
La noche del decreto Lailat ul Qadr recuerda la noche en que el Profeta Muhammad recibió la primera revelación del Corán, el libro sagrado de los musulmanes que, entre otras muchas cosas, establece, los limites en las relaciones entre individuos y entre el individuo y la comunidad. Durante esta celebración, que tiene lugar durante los diez últimos días del mes, los musulmanes oran y leen el Corán desde el amanecer hasta el crepúsculo.
Según los preceptos islámicos, el ayuno es deber del musulmán adulto, sano de juicio, saludable, residente (que no esté viajando), bien sea hombre o mujer. En lo que respecta a la mujer, debe estar fuera de la menstruación y del puerperio.

Hay cuatro hechos que invalidan el ayuno y obligan a pagar el kaffāra, que consiste en liberar a un esclavo o ayunar dos meses, sino, se puede dar de comer a 60 pobres. Esos hechos son: comer, beber o tener relaciones sexuales durante la abstinencia, masturbarse, vomitar intencionadamente o realizar cualquier acto que invalide el ayuno siendo consciente de sus consecuencias.
"Las madres se afanan en preparar lo mejor de su repertorio gastronómico, los hijos conversan con los padres a la caída del sol y los progenitores narran historias sobre sus antecesores.
también es típico que los musulmanes hagan regalos a los niños, se les vista con ropa nueva y acudan a la mezquita para la primera oración de la mañana. Al salir del rezo, toda la familia acude al cementerio a recordar a sus parientes fallecidos y por la tarde visitan a familiares y amigos.
El mes de Ramadán, además de cumplir una función religiosa, tiene una sanitaria (purificar el cuerpo), mental (fortalecer la voluntad) y moral (hacer comprender lo que sufren las personas privadas de alimento

Ilustración del siglo XV de una copia de un manuscrito de Al-Biruni que representa a Mahoma predicando El Corán en La Meca.


Islam surgió en la península Arábiga con un clima desértico, y donde los árabes estaban organizados en tribus enfrentadas entre sí. No poseían nigún poder político que las uniera, y su religión era politeísta. La mayoría de la población eran nómadas dedicados al pastoreo de cabras y ovejas. Las dos ciudades más importantes eran la Meca y Medina.

Mahoma, hijo de comerciantes caravaneros y con buena formación intelectual, sintió la llamada de Dios y se dedicó a predicar una nueva religión, el islam. El islam defendía que las personas debían someterse a Alá, que es como los musulmanes llaman al único Dios.

Los ricos comerciantes de La Meca lo expulsaron  y se trasladó a Medina en el año 622. Esta fecha recibe el nombre de hégira y marca el comienzo del calendario musulmán. En Medina, Mahoma reclutó un poderoso ejército y conquistó La Meca, para desde allí iniciar la expansión de la nueva religión por toda la península Arábiga.



 Los preceptos fundamentales del islam.
Las predicaciones de Mahoma se recogen el libro sagrado de los musulmanes: el Corán. Según éste, todo buen musulmán debe cumplir estas conco obligaciones fundamentales:

  • La profesión de fe, por la que todo musulmán afirmará que no hay más Dios que Alá y que Mahoma es su profeta.
  • Se debe rezar cinco veces al día en dirección a La Meca.
  • Al menos una vez en la vida hay que peregrinar a La Meca.
  • Se debe ayunar durante el mes de Ramadán, desde la salida hasta la puesta de sol.
  • Se debe dar limosna a los pobres.
Además, en un principio tenían obligación de defender su religión y extenderla por medio de la yihad o guerra santa, aunque en la actualidad esto sólo lo hacen los grupos más extremistas. Se permite la poligamia, se prohibe comer carne de cerdo, beber vino y participar en juegos de azar.

Además de seguir las enseñanzas del Corán, los musulmanes toman a Mahoma como modelo y se inspiran en los “dichos y hechos del Profeta” (hadices). Estos “dichos y hechos” fueron recogidos y transcritos entre los siglos VIII y X por Bukhari, Muslim, Daoud y otros. La Sunna (que significa tradición) está formada por el Corán y las distintas recopilaciones de hadices.La Sunna es la base de la Saría o ley islámica.


musulmanes se reunen para la oracion CHANDAN KHANNA (AFP

Mahoma, murió en el 632 sin especificar quien sería su sucesor ni cómo habría de ser elegido. De hecho, Abu Bakr as-Siddiqfue nombrado por algunos de sus compañeros. La elección resultó controvertida y determinó la futura escisión del Islam en sunnismo y chiismo.

Al morir Mahoma, los miembros principales de Medina intentaron solucionar el problema decidiendo la creación de una nueva figura: el califa, al que se considera sucesor de Mahoma y que va a intentar compensar las atribuciones políticas y religiosas que tenía éste al frente de la umma, con la diferencia de que el califa no era profeta. Sin embargo, a pesar de dirigir la comunidad musulmana, el poder de los primeros califas no es absoluto y aunque tomen decisiones políticas debían apoyarse en la propia comunidad. Para ello, se crea una especie de asamblea o consejo, la sura, que les asiste en esta labor. De este modo, el califa es elegido por la sura y tiene que llevar a cabo las decisiones tomadas en ella por consenso.

Califato ortodoxo

El califato bien guiado o califato Rashidun (en árabe: الخلفاء الراشدون, al-julafā' ar-rāshidūn) es el nombre que se da en la tradición musulmana sunní a los cuatro primeros califas que sucedieron a Mahoma, desde el 632 al 661

Estos cuatro califas que se suceden después de Mahoma, fueron elegidos por la sura.



Califato omeya

Con la muerte de Alí se van a producir modificaciones importantes, como que los siguientes califas que accedan a tal dignidad ya no serán elegidos por la Sura sino que serán designados por sucesión, es decir, el cargo se convertirá en hereditario permitiendo la creación de una dinastía. Además, Muawiya decide trasladar la capital de Medina a Damasco en Siria y La Meca se convierte en la capital espiritual con lo que Medina quedará en un segundo plano. Este fue el comienzo del Califato Omeya.

El Califato Omeya o Califato de los Omeyas. El Omeya fue un linaje árabe que ejerció el poder califal, primero en Oriente, con capital en Damasco, y luego en al-Ándalus, con capital en Córdoba (España). El término Omeya proviene de un antepasado de la familia, Umayya. Estrictamente hablando, la dinastía comienza con Muhawiyya ibn Abi Sufián I, y termina con Marwán II, en el 750 DC.

De cara al exterior, los Omeyas prosiguieron las conquistas de la época precedente. Es durante este periodo cuando se dan las últimas grandes expansiones del Imperio islámico: por el oeste se conquista el Magreb (fundándose la ciudad de Kairuán) y la península ibérica; por el este se acaba de someter Irán y se hacen incursiones más allá de sus límites, hacia Afganistán y China, donde es detenida la conquista.

PARA SABER MÁS, VER:



Califato abasida

El califato abasí (llamado también califato abásida), fue la segunda dinastía de califas suníes (750-1258) que sucedieron a la de los omeyas. También se conoce como califato de Bagdad, ya que el califato abasí fue fundado en Kufa en 750 y cambió su capital en 762 a Bagdad.

Posteriormente, entre 1261 y 1517 se estableció en el Egipto mameluco el califato abasí de El Cairo.

    736 La conquista musulmana de la península ibérica. 27 de ABRIL 711

    NOVEDADES:
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    EFEMÉRIDES:
      27 DE ABRIL

    La conquista musulmana de la península ibérica





    ¡Ay, triste! 
    ¿Y aún te tiene
    el mal dulce regazo? ¿Ni llamado
    al mal que sobreviene,
    no acorres? ¿Ocupado,
    no ves ya el puerto a Hércules sagrado?
    Acude, acorre, vuela,
    traspasa la alta sierra, ocupa el llano;
    no perdones la espuela,
    no des paz a la mano,
    menea fulminando el hierro insano.»
    ¡Ay, cuánto de fatiga,
    ay, cuánto de sudor está presente
    al que viste loriga,
    al infante valiente,
    a hombres y a caballos juntamente!
    Y tú, Betis divino,
    de sangre ajena y tuya amancillado,
    darás al mar vecino
    ¡cuánto yelmo quebrado,
    cuánto cuerpo de nobles destrozado!
    El furibundo Marte
    cinco luces las haces desordena,
    igual a cada parte;
    la sexta, ¡ay!, te condena,
    ¡oh, cara patria!, a bárbara cadena.

    Fray Luis nos cuenta la batalla de esta manera

    https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhDFLLN65cmmAN0nstoB_480tXitKSnU1yH7o6wlaxM-qDaE7i5NRXyZoJfQH4EqUosRykq3oehov5f8MQJi7rrJoj3qDjyr7n0Km-eRHKglwi_B2sCG7A7DRQ_3zJpyyJIrQSBlh0bRxLW/s1600/arabes-invasores.jpg 

    Las tesis tradicionales están ya ampliamente superadas. Estas se basaban en la conjura de judíos y witizanos o en la venganza del Conde D. Julián, gobernador de Ceuta, al ser su hija deshonrada por D. Rodrigo. Así la conquista musulmana de la Península Ibérica hay que enmarcarla en dos hechos fundamentales:

    La penetración del poder musulmán en la P. Ibérica tiene lugar en el contexto de guerra civil entre los witizanos y D. Rodrigo (candidato apoyado por la nobleza), por un lado y dentro del contexto de la  expansión del Islam en aquellos momentos, por otro, siendo un acontecimiento más de la misma.



    El problema esencial  al parecer radicaba en el carácter no hereditario de la monarquía, lo cual, sumado a una serie de problemas económicos y sociales, habían llevado a la nobleza visigoda a mantener un estado permanente de lucha. 

    Ese era el panorama de la península ibérica a principios del siglo VIII. 

    Ahora bien, a todo lo anterior, falta, además, sumar un último elemento, que será el que pondrá en forma definitiva a los musulmanes en las tierras hispanas.

     Hacia fines del siglo VII los herederos pretendientes al trono comenzaron a volver sus ojos a poderes externos, con el fin e realizar sus ambiciones. Atanagildo llamó a los bizantinos en su ayuda, Sisenando acudió a los francos, Froya a los vascos y finalmente en el año 711 Akhila y sus hermanos, pidieron ayuda a los musulmanes del norte de África para luchar contra el rey   Rodrigo. Este hecho facilitó las cosas a los musulmanes, quienes instalados en las costas de África, ya habían puesto en España su próximo objetivo.

    Comienza la invasión

    En 711 las tropas de Tarik, lugarteniente de Muza, (gobernador de Ifriquiya) cruzan el estrecho y aprovechando la ausencia de D. Rodrigo que estaba en el norte en una campaña contra los vascones, inicia la penetración sin resistencia de la población de Andalucía.

    Al otro lado del estrecho, le aguardaba un mundo en descomposición. Las intrigas políticas del Reino Visigodo le estaban ahogando en luchas intestinas que enfrentaban a las facciones con el fin de apoderarse del poder. 

     «En (…) el año 710 posiblemente llegaron a Ceuta (territorio musulmán) la viuda e hijos de Witiza en busca de ayuda para recuperar el trono»

    Al parecer, los descendientes de Witiza, obsesionados como estaban por conseguir el trono de «Hispania» -el que consideraban suyo por derecho-, no tuvieron reparos en pedir ayuda a los musulmanes.

    Covadonga, la batalla donde 300 cristianos vencieron al poderoso ejército del islamNo sería este el caso de los musulmanes que, sabedores de la debilidad cristiana, vieron en esta lucha interna un momento perfecto para invadir la Península Ibérica. Así, Musa ben Nusayr -gobernador musulmán de Ifriqiya (Túnez)-, decidió que era el momento de hacerse con las riquezas de Hispania, empresa que encargó a un ejército de 11.000 bereberes al mando de Tariq, uno de sus más reconocidos generales.

    El general Tariq 

    Para hacerles frent el recién coronado Don Rodrigo partió a marchas forzadas hasta Cádiz, lugar en el que plantaría batalla junto al río Guadalete al mando de una inmensa hueste de soldados visigodos.

    «Don Rodrigo llegó a Córdoba y allí concentró su ejército para la expedición bélica. Se cree que llevaba 40.000 hombres (…) y que tomó la vía romana Córdoba-Écija-Cádiz, mientras que Tariq avanzaba por la de Algeciras-Sevilla (…). El 19 de Julio se encontraron cerca de las ruinas de la ciudad de Lacea, en el Wadi-Lakka musulmán que nosotros llamamos el río Guadalete»

    Sin embargo, y en contra de lo que pueda parecer a primera vista, el bando cristiano no contaba ni mucho menos con una ventaja abrumadora. El ejército musulmán estaba formado por soldados profesionales, mientras que el godo estaba constituido en gran parte por esclavos forzados a combatir. No había pues ventaja para ninguno de los dos bandos»

    A su vez, lo que finalmente decantó la balanza en la batalla fue la traición de los dos oficiales que manejaban los flancos del ejército de Don Rodrigo,

     «Encontráronse Rodrigo y Tariq (…) en un lugar llamado el lago, y pelearon encarnizadamente; más las alas derechas e izquierdas, al mando de Sisberto y Obba, hijos de Gaitixa (Witiza), dieron a huir, y aunque el centro resistió algún tanto, al cabo Rodrigo fue también derrotado y los musulmanes hicieron una gran matanza».
    «Colección de tradiciones: Crónica anónima del S.XI».

    Tras la gran derrota, nunca se volvió a saber el paradero de Don Rodrigo. Muchos afirman que huyó para morir poco tiempo después de sus heridas, mientras que algunos historiadores musulmanes determinan que falleció en un combate singular contra Tariq, quien acabó con él de un lanzazo

    Independientemente del destino del rey, lo que es indiscutible es que, tras su derrota, no quedó nadie para hacer frente al ejército bereber

    Esto corrobora los pactos con los witizanos y el apoyo de la población judía. Derrotado y muerto D. Rodrigo en Guadalete, llegan hasta Toledo que les abre las puertas (allí estaba Oppas. el hermano de Witiza)

     El combate duró una semana y terminó el 26 de julio con la derrota y muerte de Rodrigo.

    En 712 se inicia la conquista sistemática: Muza pasa a Hispania con más contingentes y va tomando las principales ciudades Sevilla, Carmona, Mérida, Toledo, Zaragoza, Pamplona, donde llegaron en el 714 . Tariq y Muza en ese año se dirigieron hacia Damasco para dar cuenta de su actuación y al frente del gobierno quedaba Abd-al-Malik que aumentó las conquistas peninsulares hasta Barcelona, 718.



    PARA SABER MÁS, VER:

    HIS-ESP-MEDIEVAL-al-andalus


    19 AL-ANDALUS.. SOCIEDAD Y VIDA COTIDIANA. CULTURA





    LA SOCIEDAD EN  AL ANDALUS
    • Fue una sociedad muy compleja y variada formada por los árabes, los bereberes,  los hispanovisigodos cristianos,  los judíos, los conversos y, por último, las minorías de esclavos y marginados.
    • Tras la ocupación musulmana muchos habitantes cristianos (hispanovisigodos) decidieron convertirse al Islam
    • En Al-Andalus había bastante tolerancia religiosa, y los cristianos y los judios, a los que los musulmanes llamaban "hombres de libro" (referido al Viejo y Nuevo Testamento),  podía concervar su lengua, sus costumbres y su forma de vestir.
    • Los puestos más importantes de la sociedad eran ocupados por los árabes.Los árabes fueron la minoría dominante en el al-Ándalus. Fueron los que ocuparon la parte más alta de la sociedad andalusí. Los primeros árabes que llegaron a España, los conquistadores y sus descendientes, se diferenciaron de los demás llamándose baladíes.
    •  Los árabes se asentaron, fundamentalmente, en las ciudades. La segunda oleada de árabes llegó con los Omeyas, fueron los sirios, y estos se instalaron, sobre todo, en las ciudades del sur.
    •  Los árabes ocuparon los rangos y puestos de privilegio durante todo el periodo, incluso en los reinos de taifas. Acapararon las magistraturas, el monopolio de los negocios y los latifundios. Pero también se adaptaron al país: hablaban árabe y latín romance.
    • Los mozárabes fueron los cristianos que vivieron bajo dominio musulmán, y  los mudéjares serán los árabes que vivan bajo dominio cristiano.
    • Los bereberes eran también musulmanes, pero no eran árabes, por lo que normalmente no tenían tanta relevancia en la vida económica y política, de hecho a la hora de repartir las tierras, en muchos casos las menos fértiles, y por lo tanto las peores ( la Meseta, las zonas de montaña) fueron otorgadas a los bereberes, procendentes del norte de África. Esto hizo que durante la época de Al-Andalus se llevaran a cabo sublevaciones y revueltas por parte de los bereberes que se negaban a ocupar un papel secundario en la sociedad.
    • En Al-Andalus existió la esclavitud y también había prisioneros de guerra.
    • Los musulmanes contrataron en muchos casos soldados eslavos, famosos por su coraje y fuerza, para luchar con ellos en las guerras contra los cristianos, de ahí que se encuentren en las filas árabes mercenarios de origen eslavo. En algunos casos dichos soldados eran prisioneros de guerra. 
    • Los mudéjares (musulmanes en zonas cristianas "reconquistadas") fueron una población minoritaria y discriminada a la que se les exigía impuestos y se repartían sus tierras entre los nuevos colonos cristianos, pero conservaron sus leyes, jueces y costumbres. Para evitar esta discriminación muchos mudéjares se bautizaron, convirtiéndose en moriscos, pero no evitaron la discriminación ya que existía también una gran discriminación entre cristianos nuevos (conversos) y cristianos viejos (cristianos de generaciones). A partir de 1492 se llaman moriscos a todos los musulmanes y descendientes de musulmanes, con Felipe III en el siglo XVI serán expulsados de la península.
    • La tolerancia de Al Andalus se ve en que los  mozárabes conservaron sus riquezas, sus instituciones, su nobleza y su Iglesia. Mantuvieron  vivos sus ritos y sus edificios de culto, aunque no pudieron construir otros nuevos, ni arreglarlos, lo que implicó un progresivo deterioro de las iglesias. 
    • Los mozárabes hablaban entre ellos en su lengua latina y en árabe con los musulmanes, por lo que era una sociedad bilingüe. 
    • Había muchos mozárabes en Al-Andalus y vivían tanto en el campo como en la ciudad, y no vivían en guetos, sino mezclados con los demás habitantes de otras religiones. Con el paso del tiempo muchos se convirtieron al Islam para pagar menos impuestos. Más tarde, ya durante los Reinos de Taifas, la tolerancia disminuyó y la vida de los cristianos y  judios en zona musulmana fue más difícil.
    • Con el avance de la Reconquista y la Repoblación muchos mozárabes dicidieron emigrar a las tierras cristianas del norte con el fin de pertenecer a la religión mayoritaria y obtener así más privilegios y tierras.
    • No había muchos judíos en Al-Andalus, pero sí sabemos que al principio fueron una parte de la sociedad con mucha influencia y poder, tanto político, como cultural y económico. Usaban la lengua árabe más que los mozárabes y estaban más integrados, sin embargo, cuando la tolerancia acabó fueron perseguidos con mayor crueldad y se les obligó a vivir en guetos separados, eran las llamadas juderías. 



    LA JERARQUÍA SOCIAL EN AL-ANDALUS
    • La sociedad islámica, como la cristiana, fue básicamente estamental, de tipo feudal. En la cúspide de la sociedad estaba el califa o el emir, un descendiente del Profeta que estaba por encima de los demás mortales, pero que gobernaba los asuntos terrenales. Era, al mismo tiempo, jefe espiritual y temporal. El califa, es el único con poder para interpretar las leyes establecidas en el Corán.
    • El segundo escalón lo constituía la aristocracia funcionarial. En realidad no existía una nobleza como la cristiana, sino que los aristócratas eran la familia real, árabes y los que tenían cargos de importancia concedidos por el califa, el cual los dotaba con rentas y tierras.
    • En el tercer escalón estaban los notables, ricos y poderosos, letrados, comerciantes, artesanos, etc. En su mayoría fueron bereberes.
    •  Por debajo estaba la masa, o pueblo, que era la categoría inferior de los miembros libres de la sociedad islámica. Encuadrados en el pueblo estaban desde los campesinos más pobres, no mejor considerados que los mozárabes pobres, hasta los artesanos con posibles de las ciudades.
    • Por su parte los mozárabes tenían su propia jerarquía social interna, muy parecida a la de los reinos cristianos. Los nobles cristianos estaban socialmente mejor considerados que la masa islámica.  
    Los judíos también tenían su jerarquía interna, encabezada por los rabinos. Ambas sociedades estaban sometidas

    VIDA COTIDIANA. LA CASA ANDALUSÍ 


    El núcleo urbano era la medina, de trazado apretado y denso, que, a su vez, se organizaba en dos zonas: la comercial y la vecinal. El zoco era un lugar de encuentro, sobre todo masculino, en el que, en medio de un frenético deambular, se sucedían las más diversas transacciones, y también las más insospechadas intrigas. Los oficios y los puestos se extendían por áreas especializadas, en las que se podían hallar las más variadas mercancías. Desde especias y perfumes hasta hortalizas y frutas, carne, tejidos, orfebrería y cerámica. Una estricta serie de normas regían la vida comercial –normas que aún podemos encontrar en los completos tratados de hisba de Ibn Abdun–, cuya honradez, no siempre garantizada, vigilaba atento el almotacén, inspector del zoco. Al-Andalus estableció una sólida administración y un sistema judicial harto complejo. Las compras se efectuaban con dinero contante y sonante, que se acuñaba en la ceca de Córdoba, primero, y de otras ciudades en época de taifas. Dinares, dirhems y feluses eran moneda de pago corriente.

    La mezquita era también un lugar frecuentado, no sólo para efectuar la oración comunitaria, sino para convocar distintas reuniones de tipo social y vecinal, o simplemente para estudiar con un poco de sosiego, o escapar a los calores estivales entre la umbría del bosque de columnas. La vida doméstica se desarrollaba fuera del recinto comercial, en los barrios fortificados de la medina que, para mayor seguridad, se cerraba de noche mediante dos puertas y estaba vigilada. Las viviendas, austeras y sobrias en su exterior, podían ser muy lujosas en su interior y, en cualquier caso, eran un refugio de paz y confort, muy por encima de lo habitual por entonces en otros lugares del resto de Europa. Organizadas todas en torno a un patio –si la familia se lo podía permitir, en él se ubicaba una alberca o, cuando menos, un pozo– las alcobas, salones y la cocina se abrían a este espacio y se distribuían también en torno a la galería superior. El mobiliario era sencillo, apenas unos arcones, una mesa baja de taracea, y algunos altillos y hornacinas en los que depositar un libro o algún adorno de marfil. De dar calidez al entorno se encargaban las esteras y alfombras tupidas de lana, unos mullidos almohadones de seda o lana bordada y un buen brasero.
    En toda vivienda existía un "aseo" digno, y el alcantarillado, lo mismo que el alumbrado de la ciudad, se distribuía mediante una red perfectamente organizada. Algo extraordinario teniendo en cuenta que hablamos de los siglos IX y X.
    Los baños públicos eran muy numerosos. Tanto, que en la Córdoba califal llegaron a existir más de seiscientos. En ellos, los clientes no sólo se lavaban, se relajaban y se dejaban masajear enérgicamente. La tarde estaba destinada al turno de las mujeres, que se acicalaban, charlaban e incluso merendaban. Pasta depilatoria, alheña (henna), aceite de violetas, perfume de almizcle y jazmín, jabón arcilloso para el cabello, antimonio para realzar la mirada (kohol), corteza de nuez para tintar labios y encías..., constituían un auténtico arsenal cosmético para el cuidado y la belleza de la mujer andalusí.
    La huerta floreció como nunca antes lo hiciera, llenándose de nuevas hortalizas como la berenjena, la alcachofa, la endibia, el espárrago..., y nuevas frutas como la granada, el melón, la cidra y los albaricoques. Entre ellos, las flores rezumaban fragancia y color: crecían el alhelí, la rosa, la madreselva y el jazmín. Las acequias corrían apresuradas y las norias chirriaban cargadas de agua clara.
    Se mejoró la técnica de los injertos, y se crearon jardines botánicos con fines medicinales junto a los hospitales, que también los había.
    La educación, como antes veíamos, era un bien muy preciado por los musulmanes, que se preocuparon, desde las instancias oficiales, de garantizar y desarrollar. El estudiante podía acudir a la mezquita o la madraza y recibir la enseñanza que él eligiese, siempre, claro está, que ya dominase los textos sagrados y las ciencias teológicas. Cuando el alumno procedía de familia acomodada, un tutor se encargaba en su propio domicilio de su enseñanza privada.
    fuente: legadoandalusi.es

    URBANISMO
    535 ISLAM. EL URBANISMO HISPANO MUSULMÁN

    La casa islámica.




    VIDA EN CÓRDOBA 
    CÓRDOBA ISLÁMICA



    LA CASA



    Sobre la casa islámica es un tipo denominada casa-patio precisamente por la importancia que el patio tiene dentro de la misma. Esta casa-patio puede tener esta distribución que veis en la foto de abajo y que es una reconstrucción de una casa en Fez (Marruecos).
    Tenía uno o dos pisos con fachadas encaladas y a veces revestimientos en su parte inferior de azulejos multicolores. En los muros se abrían muy pocos huecos, tan solo la puerta, los ajimeces que eran unos miradores volados sobre la calzada y protegidos por celosías de madera, de acuerdo con el concepto musulmán de vivienda.
    Desarrollada alrededor de un patio, aislada de su entorno y con una serie de cortapisas para la vida social de la mujer, el único contacto de ésta con el exterior cuando está en el hogar se realiza a través del citado ajimez.
    Otro elemento que nunca faltaba en la casa musulmana era el patio, generalmente rectangular, y a cuyo alrededor se disponían las habitaciones o alcobas. En él se encontraban fuentes, albercas y adornos vegetales y se desarrollaba la mayoría de las tareas cotidianas y familiares, usándose sólo las salas y las alcobas para la noche o para la estación fría. El patio solía estar rodeado de galerías con arcos que se apoyaban en pilares o columnas.
    En las fotos de abajo (que son actuales) podéis comprobar por vosotros mismos lo que os comento arriba. Y aún más. Las casa islámica siempre está recubierta de un tosco enlucido en tierra, que hace a todos “iguales a los ojos de Dios” incluso las mezquitas.
    Esta de aquí es el "casco antiguo" de Damasco (en la actualidad, claro) Fijaros en que el edificio que más sobre sale sobre las casas es la mezquita (en el centro) pero son todas iguales por el exterior.

    La justicia andalusí



    Foto: tuscienciassociales-teodosio.blogspot.com
    PARA SABER MÁS, VER:
    ¿QUÉ SABEN DE AVERROES?

    El máximo órgano jurisdiccional en la organización de la justicia islámica era el califa, a éste le correspondía impartir justicia (quda). En cuanto era cabeza de la aplicación del derecho, el Soberano acumulaba en sí la suma del poder absoluto, a modo de jefe de la comunidad musulmana y los cadíes o jueces eran delegados del gobernante, pero, tras su designación no quedaban subordinados a la estructura administrativa, sino que, aunque jerárquicamente dependían del soberano, su mandato era un contrato directo celebrado con la comunidad y quedaba firme tras la aceptación del cargo.

    Sin embargo, y a pesar de esta delegación, el califa retenía su capacidad para administrar justicia y, en la práctica, así lo hicieron los califas andalusíes en numerosas ocasiones. Pero el progresivo crecimiento de la sociedad andalusí exigía un ejercicio delegado de la aplicación de las normas jurídicas. El cadí, en cuanto sujeto de la delegación del soberano, se configuró como una magistratura de ejercicio personal que gozó de gran prestigio social.

    El cadí era un hombre jurisperito, formado en la escuela jurídica vigente y que aplicaba la justicia conmutativa, distributiva y penal en los litigios que le eran sometidos, bien de oficio, bien a petición de parte.

    En todos los periodos en que la doctrina divide la dominación islámica de la Península, incluidos el emirato, el califato, los reinos de Taifas, los reinos africanos y los nazaríes, el soberano delegó en los cadíes la potestad soberana de aplicación de la justicia de forma más o menos similar.

    Durante la época Omeya existieron tres etapas en el gobierno de Al-Andalus, que necesariamente hubieron de influir en el nombramiento de los jueces, habida cuenta que la justicia se administra en nombre del Soberano, y así

    -En una primera fase se considero que Al-Andalus era una provincia del imperio Islámico, sometida, por tanto, a la autoridad del Califa de Oriente, al cual le correspondía nombrar los gobernadores y en cuyo nombre se dirigían los territorios, se iba a la guerra y se administraba justicia.

    -La segunda etapa es la del emirato independiente. Bajo esta concepción del Estado se sigue reconociendo la autoridad religiosa del Califa de Oriente, pero no la autoridad para el gobierno del Estado, que pasa a ejercerla el emir, sin dependencia del califa. Esta época abarca desde Abd al-Rahman I, en el año 756, hasta el Emir Abd Allah en el año 912.

    -La tercera etapa es la del Califato cordobés, en ella el califa reúne todos los poderes políticos y religiosos, sin reconocimiento alguno de los califas de Oriente. La justicia se administraba en su nombre.

    El juez juzgaba de acuerdo con la ley revelada (Sharia) y a la ciencia del derecho (Fiqh), que aplicaba al caso concreto mediante la analogía (qiyyas).

    La estructura jerárquica de la organización político-administrativa en Al-Andalus responde al siguiente esquema general:

    El Califa
    Canciller - Juez Supremo
    Ministro Principal-Caid
    El Ejército
    secretarios
    Consejo Gobierno
    Visir
    La Administración de Justicia con el juez de la ciudad o Zalmedina
    El Inspector de Mercado o almotacén



    dobla de Boabdil (siglo XV)
    Son escasas las monedas acuñadas por el último gobernante musulmán, Muhammad XII (Boabdil), que se conservan. Este dinar de oro informa en el anverso del lugar de producción: “Fue acuñado en la ciudad de Granada. ¡Que Dios la proteja!”. En el reverso, una sura coránica se repite cuatro veces: “Y no hay vencedor sino Dios”, lema de la dinastía nazarí.


    CULTURA ANDALUSÍ

    Al Andalus, Reconquista, Repoblación, la España de las Tres Culturas, los Cinco Reinos peninsulares... son conceptos, tradicionales o más recientes, que hacen referencia a la situación de la península Ibérica en la Edad Media.

    ARTE:

    ARTE ISLAM. El Arte Hispanomusulmán

    PERSONAJES:

    ¿QUÉ SABEN DE AVERROES?
    TUS CIENCIAS SOCIALES: 923 AVERROES (Ibn Rushd).

    MÚSICA:

    292 Música andalusí -

    JARDÍN:

    229 EL JARDIN ANDALUSÍ