447 ¿QUÉ SABES DE ESPAÑA? EVALUACIÓN INICIAL

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¿QUÉ SABES DE ESPAÑA?
EVALUACIÓN INICIAL


En democracia los estados-nación se cuestionan continuamente.

«La nación hispana o la Hispania Universa, no supo unirse contra Roma. Defendida por los Pirineos y el mar habría sido inaccesible. Su pueblo fue siempre valioso pero mal jerarquizado», 
Lucio Anneo Floro,

Realiza la 4 actividades propuestas.

1 - ¿Qué define a España ? 
Escribe unas diez lineas

 


- Cuestiones para reflexionar


Iberia significa tierra de conejos. Hubo un tiempo en que las ardillas cruzaban lapenínsula sin bajar de los árboles


Hispania, que procede probablemente de la palabra fenicia «I-span-ya» («Tierra de metales»), fue la denominación que los romanos pusieron a la provincia romana que ocupaba la totalidad de la Península Ibérica


¿Dónde está la patria española? ¿Cuáles son los símbolos le dan cohesión? ¿Qué símbolos han sido más efectivos a la hora de coser un mapa con costuras nacionalistas?
¿Qué hubo antes de los Iberos en la peníncula?. ¿Conoces las guerras sertorianas? ¡Reconoces a Viriato! ¿Sabes de las herencias de los romanos, visigodos o árabes? ¿Quién fue el Cid o Pelayo? ¿Los Reyes Católicos unificacaron España? ¿Sabes del  aislamiento cultural decretado por Felipe II? ¿Por quñe de la importancia del catolicismo en España, ¿Como la fe lse hizo inquisitorial? ¿ Por qué Felipe V fue el primer mononarca que se puso al frente del "Reino de España? ¿Por qué los borbones apostaran por centralismo madrileño? , ¿ La contemporaneidad supone el afianzamiento nacionaol? ¿Será la Constitución de Cádiz de 1812 donde entramos el nacimiento de la idea de España como nación? .¿El constitucionalismo españal nos hace iguales, libres y fraternos? ¿Cuáles son los problemas actuales de España: la problemática con los nacionalismo, situación de España en Europa, la crisis, el paro...?


¿Amor propio,  orgullo de tribu o linaje? ¿los agravios sufridos ante otros grupos con distinta identidad nacional? ¿ la camiseta del equipo de fútbol? ¿ la bandera.? ¿Un himno? ¿ Los toros? ¿ El cine español es como la bandera, muy americano? ¿ Las artes en general? ¿ la gastronomía?. ¿Spain is diferent?

Hay una España mítica y de leyenda. Pero hay otra realidad geográfica más cientítica que reconoce nuestro paisaje cultural. Asimismo, las identidades son conflictivas. A veces requieren memoria, otras vida.



PARA SABER MÁS, VER.
GEO-ESP-POLITICA-situacion
PATRIMONIO CULTURAL: VIDA (COTIDIANA), IDENTIDAD Y MEMORIA CULTURAL

Los libros catalanes consideran a Cataluña un país más de Europa, distinto a España, según un estudio sobre los libros de texto. «Un sistema educativo aparentemente neutro dejó de hacer ciudadanos españoles para hacer catalanes, vascos, andaluces, valencianos, gallegos... en ocasiones a costa de convertir en antagónicas dichas identidades.
 
 2. Realiza las actividades de este otro que os propongo

- Ordene cronológicamente los siguientes hechos históricos: 

Batalla de Covadonga, Guerra de la Independencia Española, Sitio de Numancia, Guerra Civil Española, Llegada de los romanos a España, Califato de Córdoba, Constitución 1978, llegada de los Borbones a España, llegada de los Austria España. Constitución 1812, Alfonso XII, golpe de estado Tejero, II república


- De los siguientes personajes, indique el siglo o siglos en que vivieron y por qué han pasado a la historia:
Viriato, Teodosio, Averroes, Abderraman III, Colón, Conde duque Olivares, Felipe V, Goya, Adolfo Suárez

3 - Haga el test de 'españolidad'

Esta es una recopilación de las preguntas que hasta ahora han realizado los jueces encargados en distintos registros civiles para el test de 'españolidad'. ¿Aprobaría usted?

1. ¿Qué hemos encontrado en Atapuerca?
2. Cuando empieza la edad media ?
3 ¿Quiénes fueron los Reyes Católicos?
4. Nombre a cuatro reyes de España, dos de la dinastía de las habsburgo, y cuatro borbones (un ejemplo  de cada siglo en el que han reinado)
5. ¿Qué nombre recibió la primera constitución española?
6. ¿Qué define una Constitución?
7. ¿Por que Cataluña o el País Vasco plantean su nacionalidad e independencia?
8. ¿Qué se celebra en España el 12 de octubre?
9. ¿Cuántos habitantes tiene España?
10. ¿Cómo se hace la tortilla española?


PARA SABER MÁS, VER:
 Puedes comprobarlo  el  modelo de examen , colgado aquí.

Juntos somos más y mejores que separados
josé alfonso
4. Realiza un nuevo test?


¿Cuál es el río más largo de la Península?
A. Tajo
B. Guadiana
C. Guadalquivir
D. Duero
¿Cuál fue la primera línea del tren de alta velocidad AVE que se inauguró en España?
A. Madrid-Barcelona
B. Madrid-Sevilla
C. Madrid-Segovia
D. Madrid-Valencia 
¿Qué Constitución reconoció por primera vez la soberanía nacional, la separación de poderes y la libertad de expresión?
A. La Constitución de la Primera República
B. La Constitución de la Segunda República
C. La Constitución de 1812
D. La actual Constitución Española
¿Qué día se aprobó la actual Constitución Española?
A.
B.
C.
D.
La forma política del Estado español es:
A. La monarquía constitucional
B. La democracia parlamentaria
C. La monarquía parlamentaria
D. La pluralidad autonómica
¿Quién tiene transferidas las competencias en materia de Sanidad y
Educación?
A. Los ayuntamientos
B. Las diputaciones
C. Las comunidades autónomas
D. El Gobierno central
¿Cómo se llama el actual presidente de la Junta de Andalucía?
A. Juan Carlos Rodríguez Ibarra
B. Guillermo Fernández Vara
C. José Antonio Griñán
D. José María Barreda
Otro ?......
¿En qué año se produjo el intento de golpe de Estado del 23-F?
A.
B.
C.
D.
¿Cuántas Comunidades Autónomas hay en España?
A.
B.
C.
D.
¿Quién elige al presidente del Gobierno?
A. El Congreso de los Diputados, a propuesta del Rey
B. Los ciudadanos, directamente con su voto
C. El partido político ganador de las elecciones
D. El grupo parlamentario mayoritario 


Tal vez necesites ver las soluciones, pulsa en el siguiente enlace:


 BIBLIOGRAFÍA:

ALGUNAS RESPUESTAS ¿QUE SABEN DE ESPAÑA?
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 Hay muchas Españas. ¿Cuál de ellas es la verdadera? Pues todas y cada una, en su aislamiento, ensimismamiento, diversidad . Cuando esa diversidad pasa del paisaje a las gentes, aunar voluntades se hace difícil, como vamos a ver cuando empieza su Historia y comprobamos que, para el ibero, el vecino puede ser más enemigo que el extraño.

¿Qué dice La Historia?

En un repaso a las muy distintas historias de España  hay  que  intentar descubrirla tal cual es, despojada de su hojarasca mítica, porque sólo en su desnudez podremos descubrir quiénes somos o no somos.

 - Claudio Sánchez Albornoz, pese a declararse positivista y enemigo del Volksgeist romántico, defendía la existencia de una “forma de ser” española, derivada del medio físico y la herencia y vigente durante milenios, cuyos rasgos constantes eran la rudeza, la violencia, la sobriedad y un “exagerado individualismo”, consecuencia de la sequedad de la tierra (mesetaria, desde luego; como tantos otros, identificaba España con Castilla).

La Constitución española de 1978 que es la norma suprema del ordenamiento jurídico del Reino de España, a la que están sujetos los poderes públicos y los ciudadanos de España, en vigor desde el 29 de diciembre de 1978 señala:

En su título preliminar proclama un Estado social y democrático de Derecho que propugna como valores superiores del ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político. Asimismo, se afianza el principio desoberanía popular, y se establece la monarquía parlamentaria como forma de gobierno.

El Título VIII de la Constitución debe dar paso a una organización federal del Estado, sobre la base de redefinir los poderes y atribuciones del Gobierno. Una vez establecidas claramente esas competencias, las partes de la federación tendrían su propia responsabilidad y capacidad normativa y fiscal. Hay que dar solución a la insatisfacción de muchos catalanes , la singularidad vasca o las dificultades de otras autonomías para gestionar las competencias que tienen. Hay que completar esa reforma con la del Senado.

Las preguntas siguen  en el aire  ¿Qué es España? ¿Qué modelo de Estado queremos?

 ¿Hay que reformar n la Constitución? 

  La democracia representativa está cuestionada desde sectores que protestan por las distorsiones de la proporcionalidad producidas por el sistema electoral, que prima a los partidos fuertes a escala estatal y amplía el peso político de los nacionalistas en el conjunto de España. Otras voces, en cambio, denuncian la inestabilidad implícita en un sistema que tiende a la fragmentación electoral, por lo que insisten en reforzar los mecanismos capaces de conseguir mayorías. La solución de este debate pasa en parte por la Constitución, en cuyo texto perviven obligaciones tan añejas como la de fijar la provincia como distrito para la elección de las Cortes. También se plantean otros cambios necesarios —democracia en los partidos, atajar la corrupción, pactos por  a educación o la salud— la prevalencia del hombre sobre la mujer en la sucesión a la Corona, dotar a esta institución de un verdadero Estatuto.

PARA SABER MÁS, VER:

«Hay muchas Españas. ¿Cuál de ellas es la verdadera? Pues todas y cada una...»O sea que, pese a la escasez de «sentir colectivo», existía entre un nuestros más remotos antepasados un núcleo que permitía englobarlos en un conjunto natural humano. ¿Cuál era ese núcleo? Tito Libio nos describe como ferae et bellicosae gentes, gentes fieras y belicosas, aunque en la práctica resultamos fáciles de comprar y difíciles de amanar. O sea, lo que teníamos en común era la fiereza y la labilidad. Extraña combinación para comenzar una Historia. 

Hay que acercarse a cualquier libro de historia con prevención. Se pensará que se trata de una tarea imposible y, en el fondo, tendrá razón. Imposible pero, al mismo tiempo, imprescindible, no ya porque la historia es «la maestra de la vida», como decía Cicerón, sino porque es la vida misma de los pueblos, la referencia de lo que fuimos, indispensable para saber lo que somos y lo que queremos ser, que nos diferencia de los demás seres.

«Un país son sus mitos, De ahí que para esa tarea imposible que es escribir historia ni siquiera baste leer muchas historias, distintas entre sí, sino que debemos remontarnos a los tiempos en que ni siquiera existía, a las leyendas, sagas y mitos que hay antes y detrás de ella, que nos dicen no exactamente lo que ocurrió, sino lo que ese pueblo quiera que hubiese ocurrido. Loss mitos son referencias para las identidades ¿Auténticos o imaginados? Pues ambas cosas, al tener tanta o más fuerza que la realidad, pese a ser falsos. Nuestra mitología abarca hechos y personajes tan dispares como Viriato y Trajano, los visigodos y la Reconquista, don Quijote y Sancho, el Descubrimiento de América y la Contrarreforma, la Guerra de la Independencia y las guerras civiles, dos repúblicas, dos restauraciones monárquicas, una dictadura blanda y otras dura, una Transición de aplaudida a abucheada. Tan simple lista nos advierte de que vivimos en un país complicado. ¿O es que la diversidad del continente en miniatura que tenemos se ha transmitido a sus habitantes, haciendo incompatibles sus distintos elementos? Otros lo han conseguido, los Estados Unidos, por ejemplo, que incluso han logrado convertir la diversidad en ventaja? ¿Por qué no hemos sido capaces nosotros cuando habíamos alcanzado nuestras metas «históricas»: Europa, la democracia, el nivel de vida del primer mundo? ¿Por qué todo ello vuelve a cuestionarse?

La historia es la biografía de un país. Pero ya esa simple definición nos advierte de la dificultad del empeño. Si la biografía de un hombre o mujer resulta una tarea ardua, compleja, al depender de los materiales y testimonios que se utilicen, la biografía de un país o de un pueblo parece exceder la capacidad humana. Más, si se pretender «contar lo sucedido como realmente ocurrió», según la clásica definición de Ranke. ¿Cómo saber lo que realmente ocurrió en el pasado si nos cuesta trabajo saber lo que ocurre en el presente? «Tenemos las fuentes», me dirán. Pero las fuentes suelen ser parciales, por lo que hay que andarse con cuidado con lo que nos cuentan y, más aún, con las interpretaciones, pues hay «victorias pírricas», como la de aquel rey del Epiro sobre los romanos, tan costosa que regresó a su país vencido. Y, al revés, hay «benditas derrotas», que a la larga evitan perjuicios mayores.

La selección de tiempo es fundamental. Sin ella, vamos derechos al caos. Pero la selección dependerá del seleccionador que, como ser humano, tendrá sus querencias y aversiones, por más que intente acallarlas. Un marxista verá la historia a través de la lucha de clases, mientras un liberal la verá como una larga marcha hacia la libertad de individuos y naciones. Esa «tendenciosidad inmanente» que el historiador transmite a su obra está presente en todas las historias y llegó a su colmo en la Enciclopedia Soviética, que en cada nueva edición aparecían y desaparecían personajes y situaciones de la anterior. Ésa no era historia, como no son buena parte de las escritas bajo las dictaduras, sino publicidad del Ministerio de Prensa y Propaganda, lo que tampoco quiere decir que todas las historias escritas bajo esos regímenes pertenezcan a tal categoría, y ahí tenemos los siete tomos de la Historia Económica de España y América de Vicens Vives y sus colaboradores, la mejor generación de historiadores que hemos tenido.
 
¿Dónde situar el origen de España? ¿En la prehistoria, en la antiguedad o edad media?
La mitología nacional pugna por llevarlos los inicios lo más lejosposible. De esta manera se pierda entre las brumas del tiempo y los hechos se conviertan en leyenda. Aparecen reivindicado a Viriato por ejemplo, o más cercano en el tiempo al Cid.

Para los historiados como Américo Castro en La España en su historia, Cristianos, moros, judíos (1948), y la más definitiva La realidad histórica de España (1954) señala que la invasión árabe de 711 cambió la órbita de la vida de España, que, en adelante, gravitaría, no hacia la romanidad y el europeísmo, sino hacia el semitismo, hacia las fuerzas astrales de moros y, judíos.Y así concibió la invasión árabe y sus secuelas como un cambio radical de nuestra identidad, como un rompimiento total con el pasado previo. Ni el ibero o celta, ni la colonización, romana, ni el dominio de los godos habían impregnado para siempre la estructura vital de España. La ruptura entre la Hispania latina o gótica y la España medieval era decisiva, estaban separadas por un abismo. Esta nueva España había nacido en las agonías de las invasiones y derrotas; había crecido en la repulsa, compatible con la fascinación, de la brillante civilización árabe, y había fijado su personalidad definitiva en la convivencia o simbiosis de cristianos, moros y judíos

Para Don Ramón Menéndez Pidal «el concepto Hispania no fue una creación de los romanos, sino que estos lo hubieron de recibir de iberos, celtas y demás pueblos que convivían, comerciaban y se fundían en el suelo de la Península, formando en cierto modo un conjunto, un núcleo natural humano». En su ensayo «De la vida del Cid», el héroe español por antonomasia,  reconoce «el especial defecto ibérico por el interés colectivo,  lo cual hace que en todo momento el sentimiento unitario nacional tenga aspectos confusos o débiles». Se trata de toda una apertura de causa al nacionalismo español. Por parte del más respetado de nuestros historiadores modernos, es algo que no puede echarse en saco roto.

De la  Breve Historia de España (de Fernando García de Cortázar ) se ha dicho que es el best seller más importante de la historiografía española de los últimos años. Un admirable dominio del arte de la síntesis, un estilo ameno y directo y la reivindicación de la realidad histórica de España dan razón de la popularidad del libro, que ha conocido numerosas reimpresiones y se ha visto traducido a las más importantes lenguas extranjeras. Desde su aparición, la obra ha mantenido intacto su vigor gracias a sus periódicas actualizaciones. Esta nueva edición amplía sus páginas para incorporar la reflexión sobre los últimos acontecimientos y mantener el compromiso de los autores de llevar al presente la meditación histórica, llamando a las cosas por su nombre.




La Reconquista culminó con este episodio, en el que Boabdil entrega las llaves de la ciudad a los Reyes Católicos en 1492. El Senado encargó al artista esta obra tras el reconocimiento logrado por Doña Juana la Loca, con el objetivo declarado de buscar la «representación de la unidad española; punto de partida para los grandes hechos realizados por nuestros abuelos bajo aquellos gloriosos soberanos». De nuevo esa finalidad de la que hablábamos al comienzo de ensalzar un pasado común para delimitar una comunidad nacional.  Los modernos Estados nación que surgieron durante finales s.XVIII y el siguiente fue la utilización del arte para crear una conciencia nacional en la población, inculcándoles una narración colectiva que al vincular el pasado con el presente evoque un destino común. La pintura fue una de las artes más empleadas para ello, y si hasta entonces el género histórico prevaleció sobre los bodegones, paisajes y retratos, ahora lo haría aún más si cabe, al sustituir esas escenas hasta entonces generalmente bíblicas o sobre vidas de santos por otras de significado patriótico. La religión daba paso al nacionalismo.

Historias como  Historia de España contada para escepticosde Juan Eslava Galán. Planeta, 2004, no creen en la historia de España. No voy a decir que es veraz, justa y desapasionada, porque ninguna historia lo es, pero por lo menos no miente ni tergiversa a sabiendas, que ya es bastante en los tiempos que corren. Además, he procurado harcerla amena y documentada (pero el escéptico sabe que los documentos también se manipulan en el instante mismo en que nacen), y si el lector aprende algo de ella me daré por bien pagado. No está hecha para halagar a reyes y gobernantes (de los que el autor hablará mucho dejándose ganar por el novelista que también es), ni pretende halagar a los banqueros, ni a la Conferencia Episcopal, ni al colectivo gay, ni a los filatélicos, ni a los sindicatos. El autor ni siquiera aspira a merecer la aprobación indulgente de los críticos, ni a servir a una determinada escuela histórica, ni a probar tesis ninguna. A lo mejor por eso se deja llevar por su curiosidad e indaga en la vida de los poderosos en lugar de dedicar el mayor espacio a divagaciones socioeconómicas, más a la moda. No por gusto, ciertamente, sino porque está convencido de que una de las miserias determinantes de nuestra historia es que el errático y a menudo patético rumbo de España ha sido determinado frecuentemente por gobernantes incompetentes y tarados.


Un colectivo integrado por Antonio Morales, Juan Pablo Fusi y Andrés de Blas,(«Historia de la nación y del nacionalismo español» Ed. Galaxia Gutemberg, 2013)  han publicado en defensa de ambos a partir de un germen en la época romana y visigoda, que se hace carne y sangre en el «proyecto de reconquistar España por parte de los distintos reinos cristianos», cimiento de una conciencia compartido en el siglo XIII, que hallará continuidad en un monarquía común en el siglo XVI y en el patriotismo ilustrado en el XVIII. Todo ello avalado por datos, cifras y fechas.

La obra  realiza un recorrido cronológico del concepto de España desde sus orígenes mitológicos hasta el siglo XX, han participado 48 autores. La mayoría son historiadores (Juan Pablo Fusi, Santos Juliá, José Álvarez Junco, Ricardo García Cárcel, Fernando García de Cortázar, Elena San Román, Antonio López, José Varela Ortega o Mariano Esteban…) pero también hay especialistas en filología (Inés Fernández-Ordóñez), geografía, literatura (José-Carlos Mainer), derecho, música o economía (José Luis García Delgado) ya que algunos capítulos analizan la representación de España en la pintura, la música o en intelectuales como Pío Baroja, Ortega y Gasset o Blasco Ibáñez

Para Carrascal  el principio fue la Geografía... "Es por lo que inicia esta «otra» Historia de España por la geografía. («La Historia de España que no nos contaron. Mitos y realidades»)


«La Historia que no nos contaron. Mitos y realidades», de José María Carrascal


 España es la tercera península de esa otra península de Asia llamada Europa. Entre la barrera de los Pirineos y el Estrecho de Gibraltar se extiende ese pequeño continente donde la variedad geográfica marcha paralela al aislamiento. Altas cordilleras, largos ríos no navegables, climas muy distintos, costumbres muy diferentes, medios de vida tan dispares como la ganadería y la agricultura, crean un escenario más de enfrentamiento que de colaboración, al ser bueno para uno lo que es malo para el vecino. Es difícil encontrar en Europa un país donde sus habitantes estén menos dispuestos a participar en una empresa común. Está, por tanto, en el extremo occidental del lugar donde surgieron las civilizaciones, el Oriente Medio, y de donde, según la tradición, estuvo el Paraíso Terrenal, entre el Tigris y el Eufrates, lo que es hoy un infierno terrenal: Irak. Tiene, por tanto, a un lado, el Mediterráneo, el Mare Nostrum, de los antiguos, y al otro, el Atlántico, el Oceanum Tenebrosum, más allá de las Columnas de Hércules, que posiblemente fueran Gibraltar y Monte Hacho, junto a Ceuta, que fueron durante siglos el Non Plus Ultra. Eso marca. Ser finis terrea, Finisterre, como lo fue la Península Ibérica tanto tiempo, resulta determinante tanto para el carácter como para el destino de sus habitantes. Más, hallándose en la encrucijada de tres continentes: el euroasiático, el africano y el «Nuevo Mundo», la terra ignota, como se la nombraba en las cartas náuticas medievales, donde igual podía haber gigantes, atlantes de la mítica Atlántida, que dragones devoradores de humanos. La Península Ibérica es, en este sentido, limes, linde, límite, frontera, lo que significa estar siempre expuesta a ser invadida o a invadir. De ahí que la historia de España, y en menor medida por el tamaño la de Portugal, haya sido un continuo defenderse de las invasiones e invadir a otros. El toma y daca de un movimiento pendular que veremos afecta a otros sectores de la compleja alma hispana.
Un continente en miniatura, donde hay muestras de casi todos los climas, accidentes y variedades geográficas, nos encontramos con una complejidad que hace difícil la definición y, aún más difícil, la homogeneidad. Hay la España húmeda y la España seca. Hay grandes ríos e innumerables cordilleras. Valles y mesetas. Nieves perpetuas y desiertos. Hay incluso dos archipiélagos paradisíacos. Ello da tal diversidad a su paisaje .

Pero esa enorme variedad geográfica separa más que une. Las grandes cordilleras que la cruzan de Este o Este, excepto la Ibérica que lo hace en diagonal, los ríos escasamente navegables, los muy distintos climas, floras y medios de vida, originan obligatoriamente gentes muy distintas. Que el gallego se parezca tan poco al andaluz lo da la tierra, como el carácter austero castellano lo da la Meseta. A lo que se añade la dificultad de comunicaciones originada por esos accidentes geográficos. Julio Camba decía que, para los gallegos, Buenos Aires estaba más cerca que Madrid. Y si se piensa que hasta hace muy poco los puertos de entrada a Galicia –Piedrafita, el Manzanal- no estuvieron abiertos al tráfico de autovía se tendrá que casi era más fácil cruzar el Atlántico que esas barreras montañosas.

La citada condición de Finisterre trajo también un alejamiento de los focos de civilización, cuyos reflejos llegaron más tarde que a otros puntos de Europa, excepto los nórdicos. Los estilos arquitectónicos, como los literarios, nos alcanzaron con retraso y, todo hay que decirlo, en plena decadencia.

Se plantean objeciones a esta geograficación de la Historia. La Geografía no es tan determinante, sobre todo en nuestros días, me dicen, cuando el hombre ha sido capaz de domesticarla, estableciendo rutas entre mares y océanos, abriendo túneles en cordilleras, creando lagos artificiales, convirtiendo desiertos en vergeles, permitiendo vivir en condiciones insoportables de frío o calor y otros avances tecnológicos que globalizan el mundo. La Geografía ya no decide el destino de los pueblos.

¿Están seguros? Porque el lugar geográfico no puede evitar los vecinos, ni elegirse. Quiero decir que la situación de España en la encrucijada de tres continentes es un leit-motiv a lo largo de su Historia.

¡Y nosotros creyendo que, finalmente habíamos encajado España en el siglo XXI! 

Pero, si es así, ¿por qué seguimos en el siglo XXI discutiendo el ser de España? ¿Por qué sigue habiendo españoles a disgusto en ella? 

 Para José Álvarez Junco ( Dioses útiles. Naciones y nacionalismos. . Galaxia Gutenberg. Barcelona, 2016. 336 páginas.) a las preguntas  ¿Existe España? ¿Qué pasa con España?

 Indica que  España es un invento, solo existe en la medida en que nos la creamos. Primero, reconstruye las visiones críticas que desde hace ya décadas están minando la salud de hierro del nacionalismo. Luego hace historia comparada: cómo fueron surgiendo las grandes naciones europeas, qué pasó con España y qué sucedió con las otras identidades en la península ibérica. Señala que a partir de las revoluciones democrático-liberales surge la pregunta de quién  se convierte en el sujeto de la soberanía. Cuando Luis XVI, muy asombrado por lo que le estaban haciendo sus súbditos, pregunta “¿quién manda aquí? y afirma “yo soy el soberano”, le contestan: “No, perdone, el soberano somos nosotros: la nación”. Se impuso la nación, que fue una especie de pensamiento único durante el siglo XIX y la primera mitad del XX. Nadie (ni Stuart Mill, ni Tocqueville, ni Marx), dejó de creer en la nación. Y eso llevó a las barbaridades de las dos guerras mundiales, de los fascismos. Es en 1945 cuando surge la reflexión y la distancia: no está tan claro que las naciones existan. Es una invención moderna.
 
¿ Y qué diferencia hay entre Estado y nación?   El Estado es una estructura político administrativa que controla un territorio y a sus habitantes y que da unas normas de convivencia y que tiene la capacidad coercitiva para hacerlas cumplir. La nación, en cambio, es un sujeto etéreo que justifica la existencia del Estado. Es algo imaginario que está en nuestras mentes, al que se supone que pertenecemos porque somos una comunidad cultural (compartimos una lengua común o lo que sea) y el hecho de pertenecer a ese sujeto imaginario permite que se legitime la existencia del Estado. ¿Qué pasa con España?  Estamos en un momento muy complejo. El nacionalismo español tiene un pecado original que lo lastra: su conexión con el franquismo, que monopolizó todos sus símbolos. Mal asunto si eso no se revierte. Los otros nacionalismos les convienen mucho a las elites locales, especialmente a la catalana. El nacionalismo catalán es muy potente, más que el vasco, y está vinculado con una carga muy emotiva a la lengua. Pero ha hecho una apuesta demasiado potente y se la ha creído. Y no tiene futuro, Europa no va a permitir que se independice.

Xavier Andreu Miralles.  (El descubrimiento de España. Mito romántico e identidad nacional. Taurus. Madrid, 2016. 398 páginas. ) muestra una mirada más contemporánea y sofisticada, desde la historia cultural. Señala que el relato nacional, pese a todo, ha seguido creciendo y alimentándose, al mismo tiempo que se debatía sobre su existencia y sentido. Plantea que la imagen cultural de España se forma en el romanticismo, en diálogo entre los arquetipos románticos de gitanos y flamencas y el costumbrismo interior de verbena y brasero y cómo esa imagen ha condicionado la vida de los españoles, y hasta qué punto persiste hoy.


Y con la obra más conocida de Picasso concluimos, que llevó a cabo por encargo del Gobierno de la Segunda República para denunciar el bombardeo al que fue sometida esta localidad vasca por la aviación del Tercer Reich en 1937. Fue pintada y exhibida ese mismo año en la Exposición Internacional de París y desde entonces se ha convertido en un símbolo de alcance universal.

Cierto que escritores e historiadores, a veces por separado y a veces pisando la zona gris que comparten, siguen discutiendo con esos mitos románticos, Todo esto tiene que tenerlo en cuenta el historiador, hasta el punto de que, a veces, resultan más ilustrativas las novelas de una determinada época que las crónicas oficiales, como ocurre con las de Galdós o las de Dickens sobre la España y la Inglaterra de su tiempo.

A partir de 1975 se desechó la noción de que España era diferente. Hoy, quizá, vuelve a rondar la idea de que es un poco diferente.


La asignatura con las que os esnfretáis tiene otras respuestas en su programa de contenidos. Se plantea una explicación hisórica desde la Geografía Cultural.

PARA SABER MÁS, VER:


-  Quizás prefieras trabajar la historia a través de diferentes 
proyectos con sus respectivas tareas.

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