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363 EL SEXENIO DEMOCRÁTICO (REVOLUCIONARIO): LA GLORIOSA (1868-1874)


"El general Novaliches
en Córdoba quiso entrar
y en el puente de Alcolea
le volaron las «quijás»"
(Coplilla)





Como consecuencia de la derrota de las fuerzas isabelinas, el 29 de septiembre de 1868, un telegrama enviado desde Madrid a San Sebastián era recibido por la Reina Isabel II. En dicho mensaje enviado por el entonces Jefe de Gobierno, el general Gutiérrez de la Concha, se informaba a la reina del desastre de Alcolea y de la inconveniencia de su presencia en Madrid. Un lacónico: “-qué no venga. Ya no hay remedio” fue el texto que precipitó la huida de la Reina dos días después, el 30 de septiembre, partió desde San Sebastián, La reina para el exilio francés ,Con el destierro de Isabel II,acaba su reinado. Se inauguró así en Alcolea el Sexenio Revolucionario, una etapa política convulsa e inestable, durante la que los españoles ensayamos nuestro primer proyecto de democracia y republicanismo.

La Época Isabelina, desde su mayoría de edad, pone fin a la Regencia de Espartero (1840-1843), e inaugura la Década moderada (1844-1854) regida por la Constitución de 1845. Inmediatamente después, desde 1854 hasta 1856, se asistió a lo que se ha llamado Bienio progresista que desembocó en los años de la Unión Liberal (1856-1868) bajo el gobierno del general O'Donnell, que se mantuvo en el poder desde el 30 de junio de 1858 hasta el 2 de marzo de 1863. Durante estos años, la persistencia y surgimiento de problemas económicos y sociales dificultó la labor gubernamental y, al tiempo, provocó un gran desgaste en el partido progresista que terminó por hacer imposible su continuidad en el poder.La sublevación de 1868 fue preparada por las juntas revolucionarias, constituidas por políticos demócratas y progresistas. Los otros dos cargos importantes que se encontraban al frente de la sublevación eran los generales Prim y el general Serrano, duque De la Torre, los cuales exigían en un manifiesto a la reina Isabel II una reforma constitucional.

362 AMADEO I DE SABOYA. EL REY EFÍMERO (1871-1873)

Amadeo de Saboya (1871 - 1873). El rey efímero.

¿Quién podría querer ser rey de España?

Había  una seríe de posibilidades. Ante todo, la dinastía del aspirante debía tener un perfil liberal, lo que significaba que aceptara un régimen constitucional monárquico.  Tenía que ser católico, aunque no necesariamente vaticanista –en Roma estaba Pío IX, enemigo declarado del liberalismo–, 
No debía identificarse con partido alguno, lo que excluía directamente a Antonio de Orleans, cuñado de Isabel II, inductor de la revolución, intrigante sin tregua, que mostraba su simpatía hacia la Unión Liberal del general Serrano (el duque de Montpensier, príncipe que había aspirado a casarse con la que luego fue Isabel II, pero tuvo que conformarse con la hermana menor. Antonio María de Orleans organizó junto a María Luisa Fernanda de Borbón una corte paralela en Sevilla..
 La deseada unión ibérica fue descartada por el propio Coburgo. La designación había que respetar el delicado statu quo europeo, y tener muy en cuenta la susceptibilidad de Napoleón III lo que invalidó al candidato prusiano. 
El hijo de Victor Manuel susciptaba también inquietudes en el sector aristocrático que cerrará los balcones de sus palacios al nuevo Rey,ya que aquel acabó con los Estados Poncicios en la unificación de Italia,  pero será el elegido.
¿Por qué no la República? Prim lo dijo con claridad: España no era republicana y la rivalidad entre los líderes políticos creaba el temor al golpe militar.

Fotografía del Rey Amadeo I 

 Reinado de AMADEO I DE SABOYA.

 Aunque parece efímero y lo es, dura más que otras etapas.


Tras el triunfo de la revolución española, se convocaron elecciones y las nuevas Cortes decidieron establecer el régimen monárquico 
 
Y tras ardua busca, Prim encuentra un príncipe que acepta ser rey en este inestable trono 1871-1873 

   -María Victoria dal Pozzo  
Los revolucionarios de 1868 quisieron superar esos problemas con la fórmula de la Monarquía democrática, con un rey sancionador que llevara a la práctica las mayorías parlamentarias y firmara las propuestas gubernamentales pero con los poderes de un monarca constitucional a la vieja usanza. A esto se le sumaban la formación democrática de las instituciones representativas, en especial las Cortes y los ayuntamientos, y el reconocimiento y garantía de los derechos individuales. El buen funcionamiento de este sistema, con independencia de su coherencia, exigía la condición básica de todo régimen representativo: un sistema de partidos basado en la lealtad, en la legalidad y en la propagación de costumbres cívicas –en este caso, liberales y democráticas–.

  Amadeo I, Duque de Aosta y rey de España, nació el 30 de mayo de 1845 en Turín. Perteneciente a la casa de Saboya, segundo hijo de Víctor Manuel II (Rey de Saboya-Piamonte y, posteriormente, primer Rey de Italia) y de María Adelaida de Austria.

     La subida del nuevo rey al trono coincidió con el asesinato de Juan Prim (ver infra), su principal valedor.

       Merced al apoyo del sector progresista de las Cortes, Amadeo I fue elegido rey el 16 de noviembre de 1870, y aceptada por él formalmente la Corona, juró la Constitución en Madrid el 2 de enero de 1871.
                                                    
Fue Amadeo el primer rey de España elegido en un Parlamento, lo que para los monárquicos de siempre suponía una grave afrenta.

El 16 de noviembre de 1870 votaron los diputados:
- 191 a favor de Amadeo de Saboya,
- 60 por la República federal,
- 27 por el duque de Montpensier,
-  8 por el anciano general Espartero,
- 2 por la República unitaria,
- 2 por Alfonso de Borbón,
- 1 por una República indefinida y
-  1 por la duquesa de Montpensier, la infanta María Luisa Fernanda, hermana de Isabel II;
-  hubo 19 papeletas en blanco.

 De este modo el presidente de las Cortes, Manuel Ruiz Zorrilla, declaró:
 «Queda elegido Rey de los españoles el señor duque de Aosta».

Inmediatamente, una comisión parlamentaria se dirigió a Florencia para dar parte al duque; el 4 de diciembre acepta oficialmente esta elección, embarcando poco después rumbo a España. Mientras Amadeo I viajaba a Madrid para tomar posesión de su cargo, el general Juan Prim, su principal valedor, murió el 30 de diciembre por las heridas sufridas en un atentado tres días antes en la calle del Turco en Madrid. 
    
Amadeo desembarcó en Cartagena el 30 de diciembre, para llegar a Madrid el 2 de enero de 1871. Allí se dirigió a la Basílica de Nuestra Señora de Atocha para rezar ante el cadáver de Prim.

Tras este amargo trago se trasladó a las Cortes, donde realizó el preceptivo juramento:

 «Acepto la Constitución y juro guardar y hacer guardar las Leyes del Reino»,

Terminando el acto con la solemne declaración por parte del presidente de las Cortes

«Las Cortes han presenciado y oído la aceptación y juramento que el Rey acaba de prestar a la Constitución de la Nación española y a las leyes. Queda proclamado Rey de España don Amadeo I».

Amadeo tuvo grandes dificultades debido a la inestabilidad política española.

 Amadeo se ver áa limitando a firmar leyes y decretos,y va comprobando que cada vez se desestabilizaba más la situación y que su presencia es inútil.El problema de Amadeo I era que lo que le señalaban esos personajes no tenía por objeto asentar el régimen sobre el consenso, sino el aprovechamiento partidista.  

 Sólo contó con el apoyo del partido progresista, cuyos jefes se sucedieron en el gobierno y obtuvieron la mayoría parlamentaria gracias al fraude electoral. Los progresistas se escindieron en constitucionales y radicales, con lo que la inestabilidad aumentó, y en 1872 las actuaciones violentas llegaron al límite.  La coalición de gobierno que había levantado Juan Prim se había fraccionado tras su muerte. La Unión Liberal, salvo Francisco Serrano y un pequeño sector, abrazó la aún expectante causa borbónica. Los progresistas se habían escindido en radicales, dirigidos por Ruiz Zorrilla, y constitucionalistas, encabezados por Sagasta.

 Hubo seis ministerios en los poco más de dos años que duró su reinado, creciendo cada vez más la abstención,

Contó con el sistemático rechazo de carlistas y republicanos, cada uno por razones inherentes a sus intereses; pero también de la aristocracia borbónica, que lo veía como un extranjero advenedizo, de la Iglesia, por apoyar las desamortizaciones y por ser el hijo del monarca que había clausurado los Estados Pontificios; y también del pueblo, por su escaso don de gentes y dificultad para aprender el idioma español.

Frecuentemente era objeto de vejaciones. En una ocasión su coche fue detenido y zarandeado en la calle Alcalá por unos vendedores ambulantes que a la sazón andaban manifestándose. Un día, cerca del Retiro, un hombre se le acercó y le insultó gravemente. Otra persona se introdujo, armada, en el Palacio Real para matarlo. La nobleza tampoco se cortaba: las aristócratas sacaron un día las mantillas para reivindicar el casticismo de Isabel II frente a la italiana María Victoria. Los Reyes saboyanos eran desairados hasta en los palcos de los teatros; por cierto, llegó a representarse una comedia titulada Macarroni I.

 Los motivos de su inestabilidad son:
  • No sólo que es extranjero y que la aristocracia isabelina le hace el vacío y el pueblo se le mofa,
  • sino que además es miembro de una dinastía excomulgada por haberse adueñado de los Estados Pontificios y de las propiedades de la Iglesia en el proceso de la unificación de Italia..
  • Su única base sólida, el apoyo de Prim, desaparece desde antes de empezar, porque éste es asesinado a finales de 1870, mientras llegaba Amadeo a España.
  • Llega a haber hasta tres guerras civiles superpuestas:
    • La primera guerra secesionista de Cuba (1868-1878), que había comenzado nada más triunfar la Gloriosa, y que no conseguían dominarla.Los problemas, en primer lugar, derivaban del hecho de que entre la sociedad cubana y la española las diferencias eran crecientes. Los productores de azúcar y tabaco concedían cada vez más importancia a Estados Unidos como mercado natural, mientras que se agudizaban las tensiones entre criollos y peninsulares. Había también una cuestión político–administrativa. El Capitán General, autoridad suprema en Cuba, tenía unos poderes que equivalían a los de un monarca absoluto. La distancia y la inestabilidad política en la Península impedían que desde ésta se ejerciera el poder con decisión y coherencia. De hecho, el Capitán General en el momento, Francisco Lersundi, adoptó una política de dura represión que fue ya irreversible al poco tiempo. La sublevación aconteció muy poco después de la revolución, tras el llamado gritó de Yara (octubre, 1868). Su foco principal se sitúo en el oeste de la isla y tenía como principales líderes a Maceo y Gómez. La “guerra larga”, en realidad, no fue más que una interminable guerrilla que tardó diez años en ser erradicada. Una buena parte de los dirigentes republicanos y alguno de los intelectuales más conocidos formó parte de la sociedad abolicionista de la esclavitud, cuestión que estaba planteada en la política española en torno a 1872–1873.
    • La 3ª Guerra Carlista (1872-1876), que empieza ahora el nuevo pretendiente carlista, Carlos VII, el cual irá consiguiendo crecientes apoyos populares, que le dan el control de las zonas rurales de Navarra y Vascongadas y en parte de las de Aragón, Cataluña, el Maestrazgo, y de algunas en Galicia y Castilla
      También se unirán al carlismo toda una serie de personajes del bando isabelino, ahora asustados por la revolución y disgustados por el destronamiento de Isabel II. 
      La inestabilidad creciente del bando liberal dará posibilidades de triunfo al carlismo.
    • Las insurrecciones republicanas, preludio del cantonalismo.
  • Las actividades de la I Internacional se inician en España desde 1868, nada más iniciarse el sexenio. Consisten por ahora en la captación de seguidores por el enviado de la Internacional, Fanelli, anarquista, cosa que va logrando en gran medida. Los seguidores de Marx apenas se reducen a Pablo Iglesias y su pequeño grupo. Hay ya algunas convocatorias de huelga por los internacionalistas en Alcoy y Barcelona, pero más que sus acciones revolucionarias, aún inexistentes casi, es la impresión de las noticias que llegan de las que realizan en el extrajnero, como la revolución de la Comuna de París en 1871, lo que hace inquietante la presencia de la Internacional en España para los políticos del sexenio, que no pasaban de liberales.

Tras un intento de asesinato contra su persona el 19 de julio de 1872, Amadeo I declaraba su angustia ante las complicaciones de la política española «Ah, per Bacco, io non capisco niente. Siamo una gabbia di pazzi — No entiendo nada, esto es una jaula de locos».

La guinda la puso un conflicto entre Ruiz Zorrilla y el Cuerpo de Artilleros. El presidente había manifestado su decisión firme de disolver dicho organismo militar, bajo amenaza de dimitir, y el ejército propuso a Amadeo I que prescindiera de las Cortes y gobernara de manera autoritaria

Abdica tras firmar la disolución del arma de artillería con la que está disconforme.

La tradición madrileña asegura que al mediodía del 11 de febrero de 1873 al rey Amadeo I le comunicaron su «despido» mientras esperaba su comida en el restaurante del Café de Fornos; de inmediato, anuló el pedido, pidió una grappa, recogió a su familia, renunció al trono y, sin esperar la autorización de los diputados (según exigía el artículo 74.4 de la Constitución de 1869), se refugió en la embajada italiana. Decía en su discurso de renuncia:
Dos años largos ha que ciño la corona de España, y la España vive en constante lucha, viendo cada día más lejana la era de paz y de ventura que tan ardientemente anhelo. Si fueran extranjeros los enemigos de su dicha, entonces, al frente de estos soldados tan valientes como sufridos, sería el primero en combatirlos; pero todos los que con la espada, con la pluma, con la palabra agravan y perpetúan los males de la nación son españoles; todos invocan el dulce nombre de la patria; todos pelean y se agitan por su bien, y entre el fragor del combate, entre el confuso, atronador y contradictorio clamor de los partidos, entre tantas y tan opuestas manifestaciones de la opinión pública, es imposible afirmar cuál es la verdadera, y más imposible todavía hallar remedio para tamaños males. Los he buscado ávidamente dentro de la ley y no los he hallado. Fuera de la ley no ha de buscarlo quien ha prometido observarla.
Ese mismo día, Congreso y Senado se unieron juntos a deliberar (contraviniendo el artículo 47 de la Constitución) y, a pesar de los intentos de Ruiz Zorrilla por pedir tiempo para convencer al monarca de que regresara, una alianza entre republicanos y parte de los radicales (mayoría) dio por válida la renuncia al trono y se proclamó la Primera República Española.

De regreso a Italia, Amadeo asumió el título de Duque de Aosta. Tras la muerte de su primera esposa María Victoria dal Pozzo della Cisterna se casó de nuevo el 11 de septiembre de 1888, en Turín, con la princesa francesa María Leticia Bonaparte (París, 20 de noviembre de 1866 – Moncalieri, 25 de octubre de 1926),  

  Allí pasaría el resto de sus días hasta que falleció, víctima de una bronconeumonía, el 18 de enero de 1890 en la ciudad que le vio nacer. Su cuerpo fue sepultado en la iglesia de Superga, el panteón real de Turín.

168 I REPÚBLICA. ETAPAS

  Primera República Española (1873-1874)

La república de 1873 ha sido sinónimo de caos en la historia española, salvo para los que, siempre fieles al radicalismo de izquierdas, han visto en aquel episodio una ocasión perdida.
El sistema político proclamado en España el 11 de febrero de 1873, un día después de la abdicación de D. Amadeo de Saboya, en su nombre y en el de sus herederos, que se prolongó hasta el pronunciamiento encabezado por el conde de Balmaseda y el general Martínez Campos, el 29 de diciembre de 1874, que abrió camino al período conocido dentro de la Historia de España contemporánea como Restauración. 

La Primera República  se contextualiza dentro del período conocido como el Sexenio revolucionario que comenzó en 1868.
El pronunciamiento militar, clásico en la historia decimonónica de España, del 17 de septiembre de 1868, fue protagonizado por el almirante Topete, en Cádiz, contra la monarquía isabelina, aunque estuvo dirigido desde el primer momento por el general Serrano, al frente del partido unionista, y el general Prim, a la cabeza de los progresistas que habían pactado con los demócratas. Los levantamientos militares se sucedieron en los días siguientes en Sevilla, Córdoba, Huelva, Málaga, Almería, Cartagena, Alicante, Valencia, Barcelona y Madrid, entre otras ciudades, convocando elecciones para la constitución de una Junta Revolucionaria de Gobierno. La situación, ya de por sí desconcertante, se trasformó en auténtico caos al existir dos poderes, por un lado, el del gobierno provisional de carácter moderado y, por otro, el de las Juntas revolucionarias, dualidad que finalizó el 21 de octubre, cuando el gobierno decretó la disolución de las Juntas.

Ver: HIS-ESP-XIX-sexenio

Tras el triunfo de la revolución española, se convocaron elecciones y las nuevas Cortes decidieron establecer el régimen monárquico

 Tras ardua busca, Prim encuentra un príncipe que acepta ser rey en este inestable trono 1871-1873 Reinado de AMADEO I DE SABOYA rey efímero  ante los diferentes problemas del momento que abdica y lleva a la proclamación de la República-
  

Durante décadas, los publicistas republicanos habían descrito la República como un régimen de paz, prosperidad y felicidad, cuyo sólo establecimiento mejoraría casi instantáneamente la economía, la educación, las condiciones de vida y la moralidad. En 1868 era el mito de la Federal, para algún historiador el "último mito burgués". No obstante, entre la proclamación de la República, el 11 de febrero de 1873, y la elección de Castelar como presidente, el 6 de septiembre, se registraron dos intentos de golpe de estado por parte de los propios republicanos –sin incluir el autogolpe de Pi y Margall, el 23 de abril–, unas elecciones en las que sólo votó alrededor del 20% del electorado, proclamas cantonalistas en toda España, violencias en Barcelona –con carlistas, cantonalistas e internacionalistas– y asesinatos de autoridades –por ejemplo, el del alcalde de Alcoy–. La economía se hunidó y muchos españoles decidieron abandonar el país.



  • Problemas:

    El problema de fondo era la propia legalidad de la proclamación de la República. Según la Constitución de 1869, el rey debió abdicar, previa autorización parlamentaria, a través de una ley especial que no fue aplicada, y las Cortes deberían haber sido disueltas nombrándose un gobierno provisional, mientras se reunían otras Cortes Constituyentes.

    Las mismas Cortes de Amadeo, al abdicar éste en febrero de 1873, proclaman la República el mismo día.
    La bandera de España sigue siendo la bicolor, formada por dos fajas rojas y otra amarilla de doble anchura entre ellas; ésta es por lo tanto también la bandera republicana de la I República. Será cambiada en la II República (1931).
    la I República tiene
    -el de la escasez de republicanos,
    -el significado ultraextremista políticamente de la República,
    -la división de los republicanos en
    unitarios y
    federales (considerados como los más revolucionarios), subdivididos en
    "benévolos", partidarios de implantar el sistema republicano federal desde las Cortes, e
    "intransigentes", partidarios de implantarlo mediante la insurrección.
    -No les da tiempo de aprobar una nueva Constitución por lo que técnicamente el Jefe del Estado se llama Presidente del poder ejecutivo y no de la República
    -. cuatro Presidentes del poder ejecutivo
    El primer gobierno de la República tuvo que afrontar una situación económica, social y política complicada:
    - Con un déficit 546 millones de pesetas, de los cuales 153 millones eran de pago inmediato y solo tenían 32 millones.
    -El Cuerpo de Artillería había sido disuelto en el momento de mayor virulencia de la Tercera Guerra Carlista.
    -La guerra contra los independentistas cubanos, para las que no había suficientes soldados, armamento ni dinero.
    -Una grave crisis económica, coincidente con la gran crisis mundial de 1873 y agudizada por la inestabilidad política.
    -El problema más urgente que tuvo que atender el nuevo gobierno fue restablecer el orden que estaba siendo alterado por los propios republicanos que habían entendido la República como una nueva revolución y se habían hecho con el poder por la fuerza en muchos lugares, donde habían formando "juntas revolucionarias" que no reconocían al gobierno de Figueras.
    -"En muchos pueblos de Andalucía la República era algo tan identificado con el reparto de tierras que los campesinos exigieron a los ayuntamientos que se parcelaran inmediatamente las fincas más significativas de la localidad.
    -En casi todos los lugares la República también se identifica con la abolición de las odiadas quintas, promesa que la Revolución de 1868 no había cumplido.


    ESTANISLAO FIGUERAS


    El 11 de febrero de 1873 era proclamada la Primera República por el Congreso de los Diputados y el Senado reunidos en Asamblea General, por un total de doscientos cincuenta y ocho votos a favor frente a treinta y dos en contra, eligiéndose a Estanislao Figueras como presidente del Gobierno de coalición radical-republicana, con minoría federalista. No obstante, el pacto coyuntural enseguida comenzó a resquebrajarse.

    A los 13 días Figueras formó su segundo gobierno, llamado “de los pájaros” por los ministros Pi, Tutau, Sorní y Chao. Los problemas continuaron y Figueras presentó su dimisión ante las Cortes el 24 de Febrero. Tras este día uno varios intentos de golpes de estado. El 8 de Marzo volvían a proclamar el Estado Catalán, como ya habían hecho el 12 de Febrero y como en aquella ocasión con tan solo un telegrama de Pi y Margall desde Madrid les hizo desistir. El 1 de junio de 1873 se abrió la primera sesión de las Cortes Constituyentes bajo la presidencia del veterano republicano José María Orense y comenzó la presentación de propuestas. El 7 de junio se debatió la primera de ellas, suscrita por siete diputados, que decía:
    Artículo único. La forma de gobierno de la Nación española es la República democrática federal.

  • Figueras convoca elecciones para Cortes Constituyentes y hay un 60% de abstención. Las Cortes proclaman la República Federal. Figueras huye.


    • El primer Gobierno español que tuvo que hacer frente a la proclamación del «Estat Català» fue el de Estanislao Figueres, el 5 de marzo de 1873, tan sólo un mes después de que se estableciera la Primera República. «Unos 16.000 voluntarios han declarado independiente el Estado catalán y preso a las autoridades. Este pequeño éxito del catalanismo, que tan sólo duró dos días, se produjo en una época realmente inestable de la historia del país. En los 22 meses que duró el primer experimento republicano, el Gobierno acogió a nada menos que cuatro presidentes, todos con un sinfín de problemas:  la Tercera Guerra Carlista, sublevaciones separatistas como la de Cataluña, la indisciplina militar, conspiraciones monárquicas, etc.

  • En un primer momento, y ante la agitación de los federalistas en algunas ciudades que proclamaron nuevamente las Juntas como centros de poder en lugar de los Ayuntamientos, ante el temor de que fuese imposible restablecer el orden, se había aceptado esta legalidad anormal, más aún teniendo en cuenta la rapidez con que se proclamó en Cataluña el Estado Catalán dentro de la República Federal que solamente dio marcha atrás por la acción conjunta de Figueras, Pi y Margall y el general Almirall, disolviéndose el ejército en la región. Pero los radicales, ante el fervor social federalista que recorría algunos rincones de España, temían que los republicanos se entregaran a dicho proyecto contrario a sus deseos, pues ellos defendían una República unitaria, apoyada en las clases medias urbanas, sin contenido revolucionario.
    Por este motivo, el 23 de febrero, el presidente de la Asamblea Nacional, Cristino Martos, intentó derribar al gobierno con la colaboración de algunos generales, pero, con su fracaso, lo único que consiguió fue que Figueras formara un nuevo gobierno en el que, esta vez, sí eran mayoría los republicanos federales dispuestos a convocar elecciones a Cortes Constituyentes, celebradas entre los días 10 y 13 de mayo. De nuevo los radicales, que pretendían que estas elecciones fuesen a Cortes ordinarias, intentaron derribar al gobierno esta vez aliados con los monárquicos, con el capitán general Pavía a la cabeza, sin conseguirlo, por lo que desde esa fecha el gobierno quedó establecido solamente por republicanos.

    PI Y MARGALL

    Pi y Margall el gran teórico de la república, tiene ahora su oportunidad, intenta hacer aprobar en las Cortes una constitución republicana federal, que proclamaba como estados a las regiones españolas, entre ellas Navarra como un Estado distinto de Vascongadas por la insistencia de los diputados navarros.

    El programa de gobierno que presentó Pi y Margall ante las Cortes se basaba en:
    -la necesidad de acabar con la guerra carlista.
    -la separación de la Iglesia y el Estado.
    -la abolición de la esclavitud y las reformas en favor de las mujeres y los niños trabajadores.

    Le estalla el cantonalismo, insurrección que va proclamando como Estados diversas partes de España en guerra contra la República de Pi y Margall y algunos de ellos en guerra entre sí.
    La respuesta de los "intransigentes" a la política de "orden y progreso" del gobierno de Pi y Margall fue abandonar las Cortes el 1 de julio


     Constitución nonata de 1873
    Durante junio y julio la comisión de las Cortes había examinado distintas iniciativas y proyectos de Constitución federal sin que se decantara por ninguna en particular. La urgencia de establecer un marco legal, dada las peculiares y difíciles circunstancias por las que atravesaba España, obligó a elegir un proyecto de E. Castelar, que había elaborado con la mayor brevedad posible.

     Constaba de ciento diecisiete artículos, precedidos, como es normal, por un preámbulo que recogía una declaración de principios y derechos de forma general. En este preámbulo lo más señalable, con respecto a la Constitución de 1869, fue la mención explícita a la soberanía popular, el tratamiento más amplio sobre la libertad religiosa y el derecho de asociación y, por supuesto, una clara ruptura del centralismo tradicional.
    La Federación estaba integrada por diecisiete Estados y varios territorios, entre ellos Filipinas y algunos otros enclaves africanos, y cada uno de éstos podían elaborar, a su vez, su propia Constitución de acuerdo con los de la Constitución Federal. 

     el cargo de Presidente de la República como árbitro entre ellos, estableciendo un sistema intermedio entre el parlamentarismo y el presidencialismo, puesto que el Presidente nombraría al jefe de gobierno, que no responde ante las cámaras, mientras que la función ejecutiva pertenecería, exclusivamente, al Gobierno sin que el Presidente pueda intervenir. 

    El sistema establecido para nombrar al Presidente de la República era bastante complejo. Los electores designaban en cada Estado una junta formada por el número doble de individuos de los que componen el Congreso y el Senado; y estas juntas, reunidas en la capital de cada Estado, designaban Presidente y Vicepresidente de la República, mediante sufragio, que remitían al Presidente del Congreso para su computo en las Cortes. Si algún candidato obtenía mayoría absoluta, automáticamente ocupaba el cargo, sino, las Cortes decidían entre aquellos dos candidatos más votados.
    La Constitución Federal  establecía los tres poderes clásicos: legislativo, ejecutivo y judicial,establecía un sistema bicameral, compuesto por el Congreso, elegido directamente por los ciudadanos, y el Senado, formado por cuatro representantes de cada Estado, teniendo la primera Cámara indicada superioridad legislativa sobre la segunda. El Senado sólo gozaba de voto suspensivo por un año o por dos si coincidía con el presidente de la República en el rechazo de algún proyecto de Ley. En cuanto al poder judicial, lo más significativo fue el establecimiento del Tribunal Supremo, con competencia para resolver conflictos entre los Estados y el control del cumplimiento constitucional en la labor legislativa.
    La Constitución de 1873 declaraba La total separación Estado–Iglesia y el matrimonio civil

    No llegó a aprobarse por el estallido de los movimientos cantonalistas, la conflictividad social, la extensión de la guerra carlista y el problema cubano.

    Levantamiento cantonalista
    El 12 de julio de 1873 comenzó en España el Levantamiento cantonalista, concretamente, en la ciudad de Cartagena, extendiéndose con extraordinaria rapidez sobre el resto de provincias costeras del mediterráneo, Andalucía y Levante, alcanzando incluso a la ciudad de Barcelona y algunas otras del interior español, como Salamanca o Ávila. Junto con otros problemas, esta agitación contra el gobierno de Madrid provocó la caída del gobierno de Pi y Margall el día 18, siendo sustituido por Nicolás. Salmerón.
    El movimiento cantonalista conjugó en la mayoría de las provincias donde se produjo las aspiraciones y los deseos descentralizadores con los deseos de justicia social, es decir, con los deseos revolucionarios de las masas de obreros y campesinos, sin que en la mayoría de los casos fueran unidos. 

     El cantonalismo buscó hacer realidad el ideal de la República federal desde abajo, es decir, la formación de unos poderes locales fuertes y autónomos –cantones– como medida para contrarrestar el centralismo. En Andalucía aparecen poderes políticos que se declaraban autónomos y que no reconocían el poder central. La sublevación federal cantonalista fue protagonizada por estudiantes, intelectuales y políticos provincianos, a los que se suman artesanos, tenderos y asalariados de diversas especies. Muy a menudo los internacionalistas (movimiento obrero) colaboraron con el cantonalismo. Puntos destacados de la sublevación cantonal fueron Alcoy y Sanlúcar, pero el principal foco fue la sublevación de Cartagena, que contó con el apoyo de parte de la Armada. Para sofocar estos levantamientos Salmerón empleó a militares monárquicos, como los generales Martínez Campos y Pavía, que acabaron con el movimiento cantonal durante el verano de 1873. 

    NICOLÁS SALMERON

     En julio dimite Pi i Margall y le sustituye Nicolás Salmerón, que produce un giro conservador. Para acabar con el movimiento cantonal y los levantamientos se aumenta la presión social en las calles, se reprime la I Internacional y se refuerza el ejército y la Guardia Civil. En septiembre Castelar es nombrado presidente. Gobierna por decreto.

    Salmerón tiene que emplear el ejército contra la insurreción cantonal, Salmerón se niega a firmar las penas de muerte que le exigen para disciplinar el ejército.Nicolás Salmerón

    Cierra las Cortes y trata de controlar por la fuerza la insurrección cantonal.
    Van siendo sometidos los cantones; no el de Cartagena que tiene la flota y Madrid, no.
    Previéndose la destitución de Castelar, se prepara un golpe de Estado para impedir, sobre todo, el triunfo del carlismo, que se temía como probable ante el desprestigio del liberalismo bajo la república.

    Los republicanos, en su mayoría, estaban dispuestos a llevar a cabo la descentralización, pero no a costa de una revolución social imbuida por los ideales anarquistas de la masa social. Salmerón, en su intento de restablecer el orden, no tuvo más remedio que apoyarse en sectores monárquicos del ejército, como el general Martínez Campos y el general Pavía. El enfrentamiento entre el ministro Dr. Palanca y el general Pavía por llevar a cabo el asalto militar en la ciudad de Málaga y la renuncia a firmar sentencias de muerte obligaron a N. Salmerón a presentar su dimisión, el 5 de septiembre de 1873. 

    Al día siguiente Emilio Castelar era nombrado presidente de la denominada República conservadora, ante el incremento del poder militar monárquico conservador.

    EMILIO CASTELAR

    Fortalece el ejército para impedir el triunfo del carlismo.
    Termina con la insurrección cantonal, sometiendo el cantón de Cartagena.
    Prohíbe la Internacional en España.
    Consigue levantar el asedio de Bilbao por los carlistas, pero estos continúan la resistencia y aún conseguirán nuevas victorias.
    También para cerrar el paso de los carlistas al poder, se prepara la restauración de la monarquía liberal, no con la desprestigiada Isabel II, sino con su hijo Alfonso.
    Los "monárquicos" o alfonsinos están dirigidos como gran novedad por un civil Cánovas del Castillo, que además quiere apartar a los militares del control de la política.

    milio Castelar se convirtió, por tanto, en el cuarto presidente de una república que agonizaba lentamente mientras se buscaban sistemas alternativos. El restablecimiento del orden se había convertido en la única misión del nuevo gobierno, que sólo podía mantenerse apoyado en las fuerzas militares. El ejército volvió a retomar, con mayor fuerza quizás, el protagonismo tradicional sobre el poder civil dentro de la historia general de la España contemporánea, y ello debido a la difícil situación del país con la crisis cantonal sin cerrarse, la guerra de Cuba y el peligro carlista acechando constantemente. Como consecuencia, el régimen llevó a cabo una serie de medidas acordes con la nueva situación. Por un lado, se concedió al Presidente poderes extraordinarios, mientras se disolvían a los Voluntarios de la República y se restablecía la ley de militancia Nacional de 1822, suspendiéndose las Cortes hasta enero de 1874. El giro conservador se dejó sentir, también, en la promulgación de varios decretos por los que se suspendían las garantías individuales constitucionales, la libertad de desplazamientos y la censura de prensa.
    El 3 de enero de 1874 se abrieron de nuevo las Cortes, siendo Castelar derrotado en la cuestión de confianza. 

    Golpe de Estado del general Pavía 3.01.1874: disuelve por la fuerza las Cortes y obliga a los jefes parlamentarios a establecer un caudillo de la república más estable.



    GENERAL SERRANO (Interinidad). 1874

    Al día siguiente, el general Pavía entraba en el Congreso de los diputados y disolvía, sin oposición, las Cortes Constituyentes, como así se anunció a la nación en un Manifiesto hecho público a la nación el 8 de enero de 1874. 

    Se estableció un gobierno provisional, presidido por Serrano, que mantuvo viva, al menos de nombre, la República Española a lo largo de 1874

    Los republicanos consienten tácitamente, como consintieron el golpe de Pavía, porque no se trata de salvar la república, también desprestigiada, sino el liberalismo.

    Pero Serrano se va eternizando en su interinidad, como algunos que en España convierten la provisionalidad en permanencia.

    Serrano la llamaba dictadura, los que la llamaban interinidad eran los que la consideraban un tránsito a la monarquía liberal.


    ALFONSO XII

    Los monárquicos concluían en Sandhurst, el 1 de diciembre de 1874, la cesión de los derechos dinásticos de Isabel II en su hijo D. Alfonso de Borbón, con Cánovas del Castillo como figura principal de la configuración del nuevo sistema conocido como Restauración.

    Al final, es también un pronunciamiento militar, la Saguntada, lo que corta la situación y da paso a la Restauración: el general Martínez Campos en Sagunto proclama rey a Alfonso XII el 29.12.1874. Abandonado el poder por Serrano, las demás fuerzas liberales consienten que Cánovas establezca un gobierno dos días después del golpe.

    Es la vuelta al punto de partida, gastadas y fracasadas todas las formas de Estado de la revolución liberal: monarquía liberal, gobierno provisional, regencia, monarquía demócrataliberal, republica unitaria, república federal, interinidad y otra vez monarquía liberal. La revolución de 1868, la Gloriosa, había comenzado al grito de "Viva España con honra".

    165 RECURSOS EN LA RED : EL SEXENIO REVOLUCIONARIO.

      RECURSOS EN LA RED : EL SEXENIO REVOLUCIONARIO.

    Una de las más deseadas y caras de la numismática española. Acuñada por el Gobierno Provisional, la peseta nació por decreto el 19 de octubre de 1868, pero la orden de fabricación se retrasó hasta abril de 1869. Como también se adoptó el Sistema Métrico Decimal, se crearon valores de 5, 2, 1, 0,50 y 0,20 pesetas de plata. Se acuñaron muy pocas de cinco.

     Bibliografía
    CATALANAS, J. L. y ECHENAGUSÍA, J.: La Primera República. Reformismo y revolución social. Madrid, 1973.
    FERRANDO BADÍA, J.: 
    Historia político-parlamentaria de la República de 1873. Madrid, 1973.
    LACOMBA, J. A.: 
    La Primera República. El trasfondo de una revolución fallida. Madrid, 1973.
    SÁNCHEZ JIMÉNEZ, J.: 
    La España Contemporánea. Madrid: Istmo,1991. Vol. I.
    TORRENT, R.: 
    Dos federalismos y su pugna en España desde los orígenes de la Primera República. Barcelona, 1974.
    VILAR, J.B.: 
    El Sexenio democrático y el cantón murciano. Murcia, 1983.

    Memoria republicana - Imágenes  I REPÚBLICA.

     Primera República Española - Wikipedia

    CONSTITUCION

    Constitución Federal (no promulgada) de la I República española

    GUERRA CARLISTA

    la tercera guerra carlista

    GUERRA DE CUBA


    La Guerra de los Diez Años s, también conocida como Guerra de Cuba (en España) o Guerra Grande (1868-1878), fue la primera guerra de independencia cubana contra las fuerzas reales españolas. La guerra comenzó con el Grito de Yara, en la noche del 9 al 10 de octubre de 1868, en la finca La Demajagua, que pertenecía a Carlos Manuel de Céspedes.
    Terminó diez años más tarde con la Paz de Zanjón o Pacto de Zanjón, donde se establece la capitulación del Ejército Independentista Cubano frente a las tropas españolas. Este acuerdo no garantizaba ninguno de los dos objetivos fundamentales de dicha guerra: la independencia de Cuba y la abolición de la esclavitud.

    CANTONALISMO:
     Cantonalismo - Wikipedia

    VIDEOS:


    Para poder ver el período en su conjunto, nada mejor que este vídeo de ArteHistoria,
    y para centrarnos en el período del Sexenio Democrático este otro vídeo, y su segunda parte aquí, que ya trata sobre la I República Española. 


      SEXENIO DEMOCRÁTICO.Resumen en imágenes
    VIVA ESPAÑA CON HONRA
    Algunas curiosidades sobre el Sexenio Democrático

      Ppt El Sexenio Revolucionario 

     Ppt MAPAS CONCEPTUALES ISABEL II Y SEXENIO DEMOCRÁTICO 

     HE 04. El Sexenio Democrático.PPT

    El Sexenio Democrático: La Gloriosade Osbil

     
    LA REVOLUCIÓN DE 1868.mpgde josealvarezpousa
    REINADO DE AMADEO Ide joseal
    El Sexenio Democrático: I REPUBLICA


    PRIMERA REPÚBLICAde josealvarezpousa

    El Sexenio Democrático- La Primera Repúblicade Osbil


    Nervión, bombardeada CHARLES MONNEY | Vista de la ría del Nervión en el primer día del bombardeo durante la segunda guerra carlista (Bilbao, 21 de febrero de 1874).